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10 películas que no quieres ver con tu pareja

... o con tus padres. Evítate el mal trago de compartir con ellos el visionado de estas escenas con elevada carga sexual.



La HBO acaba de lanzar una campaña publicitaria en la que muestra lo incómodo que es ver en familia las escenas calentorras de Juego de Tronos, Girls o True Detective. Hemos querido ir más allá y recordarte esas películas que es mejor ver solo para evitar una escenita embarazosa con tus padres, tu pareja o tus amigos.

El sexo ya no es un tema tabú. Puedes hablar sobre sexo con tus padres sin sentirte incómodo o raro. ¡Mentira! Y si no… ¿por qué cuando ves una película con ellos y hay una escena de sexo (cuanto más turbia peor, claro) te empiezas a remover en tu asiento? Pero esta no es la peor de las situaciones. Las películas son el reflejo de la vida y por ello te sientes identificado con los personajes. Esta cualidad del cine puede ocasionarte algún problema ya que a veces esos sentimientos que estaban en lo más profundo de tu interior florecen en el momento más inoportuno y o no te va o te va mal.

Si hace tiempo que estás mal con tu pareja y decidís pasar la tarde del domingo viendo una película de Woody Allen entenderás a lo que me refiero. Padres, parejas, hermanos, exparejas, amigos… cuidado en elegir a tu acompañante cuando veas una película. Un error puede ser fatal. Nosotros te mostramos algunos ejemplos de películas que es mejor ver solo, de lo contrario pasaras un incómodo rato frente a la pantalla.


La vida de Adèle, de Abdellatif Kechiche



Eres mujer, estamos en el 2014 y tu familia ha aceptado sin problemas el hecho de que te gusten las personas de tu mismo sexo. Bien. Pero eso no quiere decir que puedas ver junto a tu madre y tu padre en el sofá de casa una película como La vida de Adèle. Tu padre se quedará dormido antes de que Adèle empiece a comer espaguetis pero tu madre la verá entera, porque es una romántica y porque se muere de curiosidad por saber cómo es el sexo entre dos mujeres. Y claro, se va a sentir fascinada y te preguntará que tal tú. Te preguntará si es realmente así o el cine lo exagera todo. Y se imaginará cosas como… En fin, olvídalo.

La escena más incómoda: Los diez minutos de sexo explícito entre Adèle Exarchopoulos y Léa Seydoux se te harán largos. Muy largos.


Don Jon, de Joseph Gordon-Levitt



Estabas soltero hasta hace muy poco. Ahora mantienes una relación seria con una chica guapísima que conociste durante una noche de farra. Eres de esas personas que todo lo hacen por internet. Haces la compra por internet. Hablas con tu madre por internet. Ves películas por internet. Escuchas música, juegas, trabajas y mantienes relaciones sexuales contigo mismo constantemente gracia a internet. Amas el porno. Pero ya no vives solo, amigo. Así que el cuarto de baño vuelve a ser tu lugar favorito, igual que cuando vivías en casa de tus padres.

Evitas dejar restos de tus pecados en el historial. Cierras la puerta con pestillo. Eres más sigiloso que nunca… ¡Entonces no lo tires todo por la borda invitando a tu chica a ver contigo Don Jon! La película de un tipo obsesionado con el porno, en el que encuentra más placer que en las relaciones sexuales tradicionales… es inoportuna lo mires por donde lo mires. Cuando terminéis de verla tu novia te preguntará irremediablemente si te masturbas y con qué frecuencia. ¿Qué le dirás? No digas que no te lo advertimos.

La escena más incómoda: Aquella en la que Scarlett Johansson pilla a Gordon-Levitt en mitad de la tarea. ¿Comedia dicen? ¡Terror! Esa es una escena de terror.


Krampack, de Cesc Gay



Eres adolescente. Hombre o mujer. Y tienes ese amigo especial con el que sales por ahí, al que le cuentas todo, con el que te vas de vacaciones. Dormís juntos. Y cuando teníais 12 curioseasteis juntos e incluso os llegasteis a besar para ver qué pasaba. Tú no sentiste nada especial pero él sí. Desde entonces vuestra relación se ha enfriado. Krampack es la historia de esa amistad y todos esos sentimientos que explotan en un verano. No habla de otra cosa que de amor. Amor, en definitiva, incómodo y no correspondido. ¿Seguro que quieres tener ESA conversación con tu mejor amigo?

La escena más incómoda: La masturbación mutua que practican varias veces sus protagonistas, Fernando Ramallo y Jordi Vilches.


Spring Breakers, de Harmony Korine



¿Quieres que tus padres te sigan dejando ir de vacaciones a la playa con tus amigas del instituto? Entonces no veas con ellos NUNCA Spring Breakers. Lo primero es que no les va a gustar la película en absoluto. No son el público objetivo, digámoslo así. Y lo segundo es que tras ver esas juergas llenas de drogas, bailes obscenos, armas, alcohol y sexo indiscriminado te van a querer atar a la pata de tu cama durante muchos años. No sirve que les digas que tú no lo harás… no te van a creer.

La escena más incómoda: Los primeros treinta segundos en los que Skrillex pone su histriónica melodía a unos cuantos bailes obscenos en la playa donde la cerveza resbala por los cuerpos semidesnudos de unos cuantos jóvenes desatados son suficientes para que tus padres decidan apagar la tele y tener una charla contigo.


The Last Kiss, de Tony Goldwyn



Te vas a casar esta primavera. Tu novia está estresadísima al igual que tu madre y tu suegra. Eres un muñeco, o así te sientes, en manos de unas locas que quieren organizar cada instante de tu existencia. Quieres a tu prometida por encima de todas las cosas, incluso estáis en trámites de tener vuestro primer retoño. Pero lo de la boda es agotador. ¿Y cómo será la vida de casado que te espera? Si estás en esta situación y te haces estas preguntas haz el favor de no ver con tu chica The Last Kiss. Una película que retrata las dudas de un tipo, Zach Braff, que conoce a una irresistible chica en un momento complicado de su relación (ese que estás viviendo tú).

La escena más incómoda: El último beso de un hombre que siente que algo morirá con él cuando emprenda el camino hacia la vida adulta.


Nebraska, de Alexander Payne



Tu padre y tú habéis tenido una relación normal. Os habéis hablado lo justo y habéis estado ahí (más o menos) cuando uno ha necesitado al otro. Entonces, ¿qué necesidad tienes de ir a ver Nebraska con tu padre? Lo único que vas a conseguir es que se emocione y te diga lo mucho que te quiere, que siente no haber estado ahí cuando participaste en aquella obra del colegio pero que todo lo ha hecho por ti… bla bla bla. Haznos caso y evita el bochorno.

La escena más incómoda: Cuando el hijo descubre uno de los secretos más feos de su padre. ¿Imaginas a tu padre contándote los secretos más oscuros? Es un juego muy peligroso, no le tientes.


Cuando Harry encontró a Sally, de Rob Reiner



Los amigos, muy amigos, heterosexuales y de diferentes sexos no pueden ser amigos siempre porque en algún momento surgirá la chispa. La del sexo, digo. Y ahí se acabará todo. Ver Cuando Harry encontró a Sally acompañado de ese amigo o amiga puede ser fatal. A todos nos gustan las comedias románticas pero si decidís que por un poco de sexo entre amigos no va a pasar nada os equivocáis. Será el final de vuestra amistad y el principio de una terrible y amarga historia de amor.

La escena más incómoda: Fassbender está meando y un plano de su espalda revela aquello con lo que mea. Repito, un plano de su espalda.


Los idiotas, de Lars von Trier



Últimamente tú y tu padre estáis más unidos y veis más cine europeo. Las conversaciones pseudointelecutales que tenéis después de ver la última gran maravilla francesa no tienen precio. Pero un día llegas con Los idiotas de Lars von Trier. Todo va bien hasta que comienza la gran orgía hiperrealista que el director cuela en la segunda parte de la película. Querrás que la tierra te trague… porque tú sabes mejor que nadie que tu padre no es tan intelectual como para tolerar eso. Lo mejor para pasar el rato es no mirarle a la cara.

La escena más incómoda: Una orgía de gente que simula ser idiota no es el mejor plan para estrechar lazos con tu progenitor.


La vida inesperada, de Jorge Torregrossa



Eres una mujer o un hombre normal, tienes pareja estable y nada raro que destacar en tu vida. Persigues un sueño, pero que no se llegue a cumplir no te amarga la existencia. Sin embargo pensar en ese tren que un día dejaste pasar… ¿Qué sería de tu vida si en vez de estar con tu actual pareja te hubieras escapado con aquella o aquel amante con el que todo parecía más salvaje y más… perfecto? Si no quieres que tanto tú como tu novio/a salgáis del cine pensando en ese tren… no veáis juntos La vida inesperada. Id a sesiones diferentes. Así podréis identificaros a gusto con los personajes de Javier Cámara y Raúl Arévalo.

La escena más incómoda: Aquella en la que el personaje de Raúl Arévalo pronuncia la dilapidaría frase: “No me atrevo”.



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