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13 formas de hacerse la paja

1/Entre sábanas en su cuarto en la noche.

Asegúrese de poner el cerrojo, y tener conexión a internet. Procure apuntar bien al momento del estallido para no bañar la laptop. Lo demás es acomodar las almohadas para evitar una tortícolis, y pensar en cómo va a justificar la cara de trasnocho al día siguiente. Opción: me quedé leyendo unos textos en PDF hasta tarde. Tip: guarde papel higiénico debajo de la almohada para que la arrechera no lo coja desprevenido.



2/ Entrando al baño en la tarde-noche.

Una de las clásicas. Antes de entrar advierta en voz alta que se siente un poco mal del estómago, para justificar demoras, caras rojas o sudadas anómalas. Acomode la taza de tal forma que no haga tanto ruido con la agitación. Cuando venga la eyaculación trate de ubicarse al medio, de manera que el *s.emen se riegue hacia al agua; así evitará tener que limpiar el piso o las paredes, o mancharse el jean. Tip: cargue revistas que alternan crónicas con imágenes eróticas en la maleta pero que no lo delaten del todo como pajero, Ej: SoHo.



3/ En la ducha en la mañana

Se sentirá el resto del día ligero, despejado. El agua caliente es un gran aliciente. La alta temperatura favorece el flujo de sangre en los cuerpos cavernosos del pene, creo. Tendrá tiempo y espacio para moverse, e imaginar que tiene a alguna al frente. No use el chorro directo, a menos que sea masoquista y lo excite el ardor de la quemada que se va a pegar. No se confíe de jabones y cremas para añadir sensación de lubricación. Como el jabón se filtre por el ojo del pene, le dolerá tanto que querrá cortárselo.



Opción: use la mano al revés, al contrario de la forma tradicional. Es decir, no como si estuviera jugando a los dados o dándose puñaladas, sino como si estuviera abriendo una botella o echando salsa de tomate. A través del pulgar y el índice, que forman una apretada rosca que trae a la mente la palabra "chiquito". Así, habrá más dificultad para que el pene entre y salga de los dedos, pero con una buena lubricación podrá emular esa relación an.al que las feministas tanto nos niegan. El pajazo al revés es el equivalente pendejón a que le den el culo.

4/ Ante su pareja, si no se le mide a un segundo polvo.



La carga erótica visual en vivo y en directo supera videos y revistas. Puede pedirle que abra las piernas, se ponga en cuatro o se contorsione en la forma que prefiera, y tocarla con la mano libre. Como ella no quiso continuar la faena por el motivo que fuere, puede moldear su desnudes cual muñeca articulada, y manosear. También puede hacerlo en la mañana, si ella no quiere sexo por afanes o discusiones del día anterior. Su desnudes espontánea con cara furibunda, mientras se cambia, es una ocasión imperdible. Tip: pida que le chupen los testículos. Opción: que le masajeen la cara con los senos.

5/ En un cuarto de hotel



Una vez instalado, es la mejor forma de firmar un “Estuve aquí”. Las sábanas relucientes y el aroma a novedad son afrodisiacos, si no conoce a nadie en la ciudad y los viáticos no le alcanzan para contratar una prostituta. Puede andar en pelota por todo el cuarto, y poner el aviso de no molestar. Si lo llaman, diga que está haciendo flexiones. Tip: telefonee a la la recepcionista y, respetuosamente y sin que se dé cuenta, morboseela mientras hablan sobre lo que hay para hacer en esta ciudad. Opción: probablemente encuentre cremas de manos o humectantes para adobar el pajazo. Con una tina y algo de espuma, todos podemos ser Tony Montana por un rato (solo que sin Michele Pfeiffer)

6/ En un avión



Nada mejor para combatir el pánico aéreo que masturbarse en el baño. El estrés se irá con el s.emen. Piense que si el avión se llega a estrellar, el baño es una de las zonas más seguras. Además, nada mejor que morir cuando se está alcanzando el cielo por cuenta del placer sexual. Ahuyenta las angustias existenciales. Si nada pasa, quedará con la satisfacción de haber eyaculado a 10 mil metros de altura y a 800 kilómetros por hora. Tip: repita el anuncio en voz alta de que algo que comió le sentó mal, o que la altura lo marea.

7/ En el baño del gimnasio



Con la actividad física se incrementa la circulación, y por ende el buen funcionamiento del pene, creo. La temperatura del cuerpo está al tope. Está rodeado de lycras ajustadas sobre carnes femeninas voluminosas, que rebotan. El paisaje de vulvas sudadas, extendiéndose y apretándose, es propicio para darle movilidad a los espermatozoides. La sobredosis de material inédito para un pajazo lo hacen una oportunidad inmejorable. No puede desaprovechar esas imágenes, corriendo el riesgo de que se le olviden tras una borrachera. Tip: no use pantalonetas ajustadas para evitar que las mujeres se le alejen ante la indiscreción de su parola.

8/ Para aliviar la ‘guayarola’, al mediodía.

Cuando los demás salgan a almorzar, apele al guayabo para quedarse solo descansando. Así podrá aliviar la inflexible erección que le dejó la noche de copas y bailes apretados con esa mujer que lo tuvo en lo alto toda la noche, y que finalmente no se pudo comer por la torpeza social que caracteriza al lector o escritor de blogs. Tip: llámela por teléfono, para avivar las memorias de la sensación carnal.

9/ Antes de un fin de semana sin plata, o ante visitas peligrosas



Se trata de la evolución de una teoría expuesta en la película Loco por Mary, en el sentido de usar el onanismo para estar elocuente y relajado frente a una mujer, al liberarse de la intención de tener sexo con ella. Se trata de la masturbación protectora. Ideal si se enfrenta a un fin de semana con recursos escasos, y sabe bien que la arrechera de la noche lo podría llevar a endeudarse más y más, con el fin de terminar con la nariz entre pantys. Así mismo, la expulsión de esperma es estratégica al afrontar personajes que usted ya sabe que buscarán conducirlo un polvo comprometedor (léase las embarazadoras). Mejor llegar sin balas. Desconfíe de usted mismo; si tiene carga y un blanco se le abre de piernas, sin duda disparará.

10/ En el baño de la casa de un conocido/a



Cuente con el descuido de las mujeres de la casa, para tener material. Algunas tienden a dejar tangas e hilos brasileros por ahí en las barandas de la ducha. Incluso brasieres. Si cuenta con suerte, habrá fotos. Actúe rápido, y despídase con la misma mano que se la hizo. Aplica el mismo principio de dejar su firma, como en el hotel.

11/ Con la izquierda



No se refiere a ponerse una pulsera con la imagen del Che Guevara y masturbarse. La técnica consiste en usar la mano con la que es menos hábil, para así retardar el efecto de placer. Imagine que está teniendo sexo con una mujer un poco inexperta, un poco traste, para magnificar las bondades de la torpeza en el estímulo del pene. Para que no haya confusiones, aclaro: si es diestro use la zurda; si es zurdo, la derecha; si es ambidiestro, es marica. Si se cansa, cambie a la mano habitual y acelere para simular el momento de frenesí final que caracteriza un buen polvo. Opción: siéntese sobre su mano derecha hasta que se le duerma por la falta de circulación, y luego empleela para masturbarse. Sentirá como si fuera la mano de otra persona la que estuviera acariciándolo.

12/ Por encima de la sudadera de viejito.



Técnica dominguera. Vista sudadera y no se ponga pantaloncillo. Siéntese en el escritorio frente al computador y de espaldas a la pared. Usando audífonos, podrá ver todo el porno que prefiera durante un buen rato. Una mano estará en el mouse. La otra, debajo de la mesa, sobando el pene. Es una ciencia milenaria que consiste en apretar el tubo contra la pierna hasta derramarse, o correr al baño a sellar el asunto con el momento de explosión final. Tip: mantenga muchas otras ventanas desplegadas en su explorador, nunca falta el sapo que llega a ver qué está haciendo. Diga que tiene como fiebre, y por eso el calor.


Bonus track / Con el borde de la cama (para mujeres)



Una opción para que las feministas no se sientan discriminadas: En realidad no sé cómo funciona, pero ya dos mujeres que no se conocen entre sí me han confesado que, a veces, se masturban de esa forma en las noches. Creo que es como sentadas, medio inclinadas sobre la madera y rozándose. Lo cual me lleva a concluir que un mueble puede dar más placer sexual que yo, por pajero.

13/ Antes de hacer un trabajo.



Todos tenemos que redactar ensayos, preparar reseñas, leer documentos descalabradores, o asuntos de la misma calaña. Para poder concentrarse hay que despejar la mente; quitarse del paisaje de las ideas esa permanente distracción que representan los culos, senos y escenas porno y eróticas ilimitadas que ofrece el aleph, alias internet. Hay que dormir la cabeza de abajo, para dejar que la de arriba tenga sus propios orgasmos intelectuales. Por eso es vital masturbarse antes de emprender algún trabajo académico, o escribir un blog. Ej: este.
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