Check the new version here

Popular channels

2 triples crimenes de Chipoletti

COMENTO QUE TODOS ESTOS CRIMENES AUN ESTAN IMPUNES, TANTO LA POLICÍA COMO JUSTICIA PROTEGIERON A LOS ASESINOS, EL POR QUE? SOLO ELLOS LO SABEN


Las víctimas del primer triple crimen de Cipolletti

Una tarde de domingo, tres jóvenes cipoleñas desaparecieron mientras realizaban una caminata recreativa.

María Emilia y Paula González y Verónica Villar fueron encontradas dos días más tarde masacradas. El triple crimen sacudió por su inusitada violencia a una sociedad que se sentía segura viviendo en la ciudad y estimaba ajenos hechos aberrantes como ese, y los que vendrían luego. Tras tantos años de lucha, las familias apenas lograron la condena de Claudio Kielmasz, por ello hay consenso generalizado al asegurar que el caso quedó impune.



Al cabo de los años, solamente hay una persona encarcelada por los hechos, Claudio Kielmasz, pero pocos se animan a decir que fue el único implicado en el femicidio. Hay también un voluminoso expediente, que acumula 74 cuerpos de papeles, fotografías y materiales probatorios que, sin embargo, no sólo no permitieron descubrir a todos los culpables, sino tampoco dar respuestas a algunos de los principales interrogantes de familiares y amigos de las víctimas, como por qué las mataron.

Una extensa cadena de encubrimientos, errores en la preservación de la escena del crimen, seguimiento de pistas falsas y dilación de procedimientos fueron algunas de las causas que mantuvieron oculta la verdad y brindaron impunidad a los demás involucrados.

Las pesquisas fueron conducidas con tal desprolijidad que el Triple Crimen es reconocido por autoridades judiciales como el principal detonante de la paulatina apertura de juzgados y, finalmente, de la creación de la Cuarta Circunscripción. Los siguientes hechos de violencia que enlutaron a Cipolletti tampoco tuvieron respuestas de los tribunales, algo que se revirtió en los últimos años, cuando la mayor parte de los homicidios han sido esclarecidos.



Segundo Triple crimen de Cipolletti

El hecho ocurrió la tarde del 23 de mayo de 2002, en el laboratorio de análisis clínicos "Lacyb", ubicado en 25 de Mayo y Roca, en pleno centro de Cipolletti, donde tres mujeres fueron asesinadas a puñaladas y una cuarta fue herida.

Las víctimas

La bioquímica Mónica García (30), la psicóloga Carmen Marcovecchio (39) y la paciente Alejandra Carabajales (37). Una cuarta víctima, Ketty Karabatic de Bilbao (71), salvó su vida.

El informe del forense Ismael Handam, dice que fueron atacadas con un cuchillo, con perversidad y en forma compulsiva. "Destruyó sus vidas haciéndolas padecer", La bioquímica recibió seis puñaladas en distintas partes del cuerpo y un disparo en la cabeza. La psicóloga, 29 puñaladas en el pecho, la espalda y fuertes golpes en la cara. Carabajales murió degollada. Tenía 31 puñaladas en su cuerpo. Luego les tiraron ácido acético.

Una cuarta mujer, Ketty de Bilbao, de 71 años, ingresó al laboratorio cerca de las 20:20 hs. El atacante la redujo, la tiró al piso y le pegó un tiro en la cabeza. A ella también la roció con ácido, pero sobrevivió. No vio a su agresor.

La hija de Bilbao, quien aguardaba a su madre fuera del laboratorio, vio salir al agresor, intercambió algunas palabras con él y lo miró mientras se alejaba en bicicleta con una pequeña botella en la mano.


David Sandoval 31 años (foto) estaba acusado de matar a tres mujeres. Pero quedó libre por el beneficio de la duda.

Según la acusación fiscal, Sandoval vestido con un jean y un buzo oscuro llegó al lugar a bordo de una bicicleta y una vez adentro mató a las mujeres.
Una de las pruebas fundamentales que vinculan a David Sandoval con los asesinatos, además de los reconocimientos de testigos, es que sus huellas dactilares fueron halladas en el interior del laboratorio.

Los expertos de la fuerza nacional hallaron huellas en una tabla de madera del baño, en dos canillas manchadas con sangre y en un pocillo de café encontrado en uno de los consultorios del laboratorio donde sucedieron los hechos.

Los estudios sobre las mismas no fueron avalados por expertos de las Policías Federal, de Río Negro y Neuquén, cuyos peritos arribaron a la conclusión de que una "huella debatida no sirve como prueba".

Cinco huellas digitales halladas por los especialistas de la Gendarmería Nacional dentro del laboratorio incriminaban a David Sandoval. Sin embargo, para los peritos de la Policía de Río Negro, de Neuquén y de la Federal que las analizaron, esas huellas no servían para dar identidad. El presidente del Tribunal dijo que se trataba del indicio "determinante" para comprobar la presencia de Sandoval. Pero concluyó que "si la huella se discute, no hay certeza".

A eso se agregaron las contradicciones de los más de 90 testigos que declararon durante el juicio oral (la mayoría no recordaba con exactitud lo ocurrido hace dos años) y ninguno de los testimonios ubicaron a los imputados en el lugar y a la hora del crimen.

Los jueces plantearon una serie de interrogantes acerca de esta técnica que es considerada una ciencia y su preocupación por la diversidad de criterios para su instrumentación que tienen las fuerzas de seguridad provinciales, nacionales y de otros países.

David Sandoval fue absuelto por el "beneficio de la duda", ya que la Cámara Segunda del Crimen de General Roca consideró que no había pruebas contundentes para condenarlo por los asesinatos.-
0No comments yet