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40 Pensamientos de Jesús (11)



De todos los grandes hombres de la historia de la humanidad, Él fue el que causó más impacto. Nadie revolucionó el mundo como Él. Ya pasaron dos mil años y Él continua siendo la mayor influencia dondequiera que Sus enseñanzas sean divulgadas. Y, al contario que cualquier otro gran líder, nadie jamás pudo encontrar defecto en Él.

El trabajo público de Jesús duró solo tres años y medio. Y claro, no había internet, prensa, televisión, radio… por lo tanto, no fue fruto de propaganda religiosa. No hubo lavado cerebral. En realidad, la máquina política del imperio Romano y la religiosa de los líderes judíos intentaron durante años borrar Su nombre y exterminar a Sus seguidores – pero fracasaron. ¿Y qué tenía aquel Jesús al final? ¿Qué poder era ese contenido en Sus pensamientos? ¿Qué había en Sus palabras capaz de cambiar radicalmente a las personas? ¿Qué ideas las llevaban a una convicción tan grande al punto de morir por Él?

Una cosa es cierta: cuando los pensamientos de Jesús encuentran lugar en las mentes de Sus oyentes, suceden cosas impresionantes. Milagros. Arrepentimiento. Fuerza. Paz interior. Unión familiar. Transformación de vida. Liberación de fuerzas malignas. Alegría en lugar de depresión. Lo improbable sucede. Lo imposible es desafiado.

Cualquier persona que quiera ser mejor, desarrollar su inteligencia, encontrar fuerzas y desencadenar cambios milagrosos en su vida, debe absorber los pensamientos de Jesús.

Pensamiento #11 — Cómo conducir relaciones


Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. — Mateo 7:12

He aquí una manera excelente de guiar todas sus relaciones – Amorosa, familiar, comercial e incluso con extraños. Pregúntese: ¿qué me gustaría que esa persona hiciera por mí? Entonces, tome la iniciativa y haga eso por ella.

Este pensamiento de Jesús sugiere que todo ser humano ya tiene dentro de sí una especie de brújula para dirigir sus actitudes hacia las demás personas. Es decir, si usted se hace esa pregunta y sinceramente la responde, sabrá cómo actuar con cualquier persona.

Además de eso, usted tendrá la certeza de estar actuando conforme a todo lo que es enseñado en la Biblia, cumpliendo así la voluntad de Dios. Por lo tanto, Él no le dejará sin una justa recompensa.

Aplicación: Piense en las personas con quien usted convive y qué le gustaría que ellas hicieran por usted. Tome la iniciativa y hágalo por ellas.

¿Qué tal intentar hacerlo hoy durante todo el día? ¿Quién sabe durante una semana? ¿Y por qué no para el resto de la vida? Preste atención en los resultados.