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5 asesinos seriales de la vida real.

#5 Rodney Alcala



Este es un asesino serial que actualmente está condenado a pena de muerte en la prisión de San Quentin por el homicidio de 5 mujeres durante la década de 1970, aunque después confesó 30 asesinatos más. También enfrenta ciertos cargos en Nueva York por otros asesinatos y se cree que es responsable en total de 130 asesinatos.

Pero lo más curioso de este asesino serial no es solo el número de víctimas, sino que, antes de dedicarse de lleno a su hobby asesino, se hizo un tiempo para participar del show televisivo de citas The Dating Game. Y ganó.
Este era un programa emitido por ABC en los Estados Unidos en los 70, que consistía en una mujer soltera que le realizaba distintas preguntas a tres hombres invitados que no podía ver, y elegía un ganador basándose en sus respuestas. Rodney Alcala de alguna manera logró participar de este programa a pesar de que en el momento ya había sido condenado por violación y era un delincuente sexual registrado.

Las cosas siguen empeorando, si tenemos en cuenta que el conductor del programa presentó a Alcala como “un fotógrafo”, fachada que después utilizaría el hombre para engañar a sus víctimas. Luego fueron recuperadas miles de fotografías explícitas de sus víctimas de su residencia, durante la investigación policial. Por suerte para la chica que lo eligió como el soltero ganador, después del programa se arrepintió y nunca tuvo una cita con él.

En el video se lo puede ver como el “soltero n.° 1”.

#4 Jack Unterweger




Jack Unterweger nació en Austria en 1950 y pasó gran parte de su adolescencia y juventud en prisión por varios delitos menores. A los 24 años, sin embargo, cometió un brutal y violento asesinato, estrangulando a una prostituta con su propio sostén.

Debido a esto fue condenado a cadena perpetua en Austria, pero cuando estaba en prisión sacó a relucir un talento oculto: el de escribir. Publicó varios libros de cuentos y de poemas que llamaron la atención del ambiente cultural austríaco, e incluso escribió su autobiografía, que fue adaptada en una película para la televisión.

Muchos austríacos, seducidos por su talento para la escritura, comenzaron una campaña para que Unterweger sea liberado, creyendo que ya estaba rehabilitado y que era un gran artista. La campaña fue un éxito, fue liberado luego de apenas 15 años en prisión por homicidio y fue exhibido como un ejemplo de la rehabilitación en la cárcel.

Tras su salida, su presencia mediática siguió creciendo y pasó a oficiar como anfritrión de programas de televisión y discutir la rehabilitación públicamente, como si fuera un intelectual más, pero sus impulsos homicidas no se habían extinguido.
En el primer año de su salida asesinó a otras 6 prostitutas utilizando el mismo método de estrangulación con sostén. Antes de que esto saliera a la luz, Unterweger viajó a Los Angeles para escribir un artículo sobre la prostitución para una revista austríaca y asesinó a 3 más de ellas.

Finalmente, en Austria se conocieron sus últimos crímenes y se lanzó una orden de captura internacional, por lo que el delincuente se convirtió en fugitivo (período que aprovechó para tratar de convencer a los medios austríacos de su inocencia) y fue perseguido por la policía a través de Europa, Canadá y EE. UU., donde fue arrestado finalmente en 1992.

En 1994, Unterweger fue sentenciado a cadena perpetua, y la misma noche de su sentencia, se colgó en su celda, utilizando cordones anudados de la misma manera que utilizaba para asesinar prostitutas.



#3 Grady Stiles




Grady Stiles padecía una extraña enfermedad llamada ectrodactilia, que ocasionó una malformación de sus pies y manos, con sus dedos pegados entre sí formando extremidades en forma de pinzas, lo que no sólo le valió el apodo de “chico langosta” (Lobster Boy), sino también el ser exhibido en un espectáculo de fenómenos desde pequeño (inspiró a uno de los personajes de la serie American Horror Story: Freak Show).




Su aspecto ya era lo suficientemente espeluznante, pero además Grady era alcohólico y violento, y sometía a un abuso constante a su familia (se casó con una compañera del espectáculo de fenómenos, con la que tuvo 4 hijos, dos de ellos con la misma enfermedad, que también puso desde pequeños a trabajar como “freaks”).
Su enfermedad le impedía caminar normalmente, por lo que utilizaba sus brazos y manos para moverse, lo que lo dotaron de una gran fortaleza de la cintura para arriba, lo que combinado con su temperamento y su alcoholismo lo volvían muy peligroso, sobre todo para su familia. En 1978 asesinó al prometido de su hija en la noche previa de su boda. Como no había ninguna prisión equipada para ocuparse de su enfermedad, Grady no fue preso, sino que quedó en libertad condicional.

Si bien después de este incidente dejó de beber por un período, pronto retomó este hábito y se volvió más abusivo y violento que nunca. Temiendo por su vida, su esposa y su hijo contrataron a un hombre para que lo asesinara por $1500 dólares.


#2 Mary Mallon (alias María Tifoidea)




Mallon nació en 1869 en Irlanda, pero como muchísimos de sus compatriotas en esa época, poco después emigró a los Estados Unidos. Tras descubrir que tenía un gran talento para la cocina, se convirtió en sirviente doméstica, lo que le permitió tener una placentera vida trabajando en varios hogares de la clase alta neoyorkina a comienzos del siglo XX.

En 1900, todos los residentes de una casa en la que llevaba trabajando sólo dos semanas, se enfermaron gravemente. Entonces Mary se mudó a Manhattan y comenzó a trabajar con otra familia adinerada. Pronto, también todos los miembros de su nueva familia empleadora comenzaron a manifestar síntomas como fiebre y diarrea, mientras que uno de sus compañeros murió. Mary tomó otro trabajo más en la casa de un rico abogado, pero no mucho después 7 de los 8 miembros de la familia estaban gravemente enfermos.

Este alarmante patrón que se repite fue notado por las autoridades sanitarias de Nueva York, que se propusieron investigar a Mary. Ella sin embargo, se negó a aceptar que podía tener algo que ver con esas enfermedades y muertes, a pesar de la notoria evidencia que iba dejando a su paso. Finalmente, por la fuerza, Mary fue sometida a exámentes y se descubrió que era portadora de los agentes patógenos asociados a la fiebre tifoidea, pero para sorpresa de los médicos, ella misma no sufría los síntomas ni las complicaciones de la enfermedad.
Mary, que era la más necia de las cocineras de Nueva York, seguía negando su involucramiento en la propagación de esta epidemia, de modo que tuvo que ser puesta en cuarentena por la fuerza. Estuvo tres años aislada en una clínica, hasta que un hombre del departamento de salud de Nueva York consideró que era inhumano tener a la mujer en estas condiciones, y la liberó, bajo la promesa de que debería abandonar su trabajo como cocinera y hacer todo lo posible para evitar contagiar a otras personas de fiebre tifoidea. ¿Creen que Mary le hizo caso al doctor? Evidentemente no.




Se cambió de nombre y no sólo volvió a trabajar como cocinera en varios lugares, provocando una epidemia en cada uno de ellos, sino que terminó trabajando en un hospital, donde 25 enfermos fueron contagiados y dos de ellos murieron. Tras esto, pasó el resto de su vida en cuarentena, muriendo en 1938.

#1 Souflikar



Con este nombre que suena poco adecuado, se conoce a uno de los mayores asesinos de la historia de la humanidad, al menos uno de los que más personas ha asesinado sin la utilización de ninguna clase de arma.

Souflikar era el ejecutor personal del sultán del Imperio Otomano Mehmed IV, que rigió durante la segunda mitad del siglo XVII. Durante sus cinco años desempeñando esta tarea, Souflikar fue el encargado de ejecutar hasta tres personas cada día, alcanzando la suma total de 5.000 personas.

Lo más terrorífico de todo esto es que este legendario asesino no se dejó seducir por las bondades de un hacha o una horca para ejecutar a sus víctimas, sino que las estrangulaba con sus propias manos.

Pero el sadismo de Souflikar no termina ahí. A él le gustaba “jugar” un poco con sus víctimas, ofreciéndoles escape y desafiándolos a una carrera de velocidad a lo largo de los jardines reales, con el punto de ejecución como el sitio de la “llegada”. Souflikar prometía a sus víctimas que si le ganaban eran liberados. Sin embargo, se dice que nunca perdió una carrera y que al final de ella seguía con la fuerza suficiente como para estrangular a su contrincante hasta la muerte.


Fuente: http://curiosidades.batanga.com/7335/5-asesinos-seriales-de-la-vida-real-mucho-mas-aterradores-que-los-de-cualquier-pelicula
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