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5 Inesperadas desventajas de ser inteligente



¿Conocen la frase “La ignorancia es dicha?”. Existe una buena razón por la cual la gente lo ha creído durante muchos años. Y aunque ser más inteligente que la mayoría pueda otorgarte ventaja en ciertas áreas, como armar rompecabezas o practicar física cuántica, también podría arruinar tu vida para siempre.Por ejemplo, si eres inteligente…

#5. Probablemente eres una criatura nocturna — y eso es algo malo



Recientemente, científicos han descubierto un peculiar efecto secundario de poseer un IQ elevado: Tiendes a mantenerte despierto por las noches y levantarte tarde. Exacto — mientras más inteligente seas es más probable que seas una criatura con hábitos nocturnos. Lo que no debe sorprendernos si consideramos el hecho que la mayoría de las personas inteligentes pasan las noches quemándose las pestañas leyendo o investigando sobre temas que resultan ajenos a la mayoría de nosotros.



Parece ser simple evolución — los miembros más inteligentes de una especie, son, en general, los primeros en cambiar de hábitos (sus cerebros están diseñados para buscar lo novedoso). Ya que los humanos han vivido de día durante la mayor parte de su existencia, son generalmente los más listos quienes prefieren mantenerse despiertos durante la noche y hacer el tipo de tareas que resultan más sencillas de completar cuando no tienes a todos esos habitantes del día caminando por ahí distrayéndote. En pocas palabras, cosas que requieren concentración. Así que, dejemos que las aves de día se alimenten con inquietos gusanos. Los búhos de la noche se dan un festín con el ratón llamado ¡éxito! Entonces, ¿cuál es el problema? Bueno, el hecho de ser un búho de la noche tiene algunos lados negativos. Y por “algunos” nos referimos a que, “estás muy jodido.”



Para empezar, algunos estudios han encontrado que “vivir de noche” está asociado con altos grados de inestabilidad emocional. Eso significa que tienes problemas para relacionarte con los demás. Ah, y no sólo haces la vida de otros miserable. Gracias a tus hábitos nocturnos, posiblemente originados por tu elevada inteligencia, también tienes tres veces más probabilidades de sufrir síntomas de depresión. ¡Y la diversión no termina ahí genios! Tan sólo superada por desayunar un tazón de asbesto por las mañanas, mantenerte despierto por las noches es una de las peores cosas que puedes hacer por tu salud. De acuerdo con varios estudios, los búhos nocturnos tienen mayor riesgo de sufrir enfermedades del corazón y padecimientos arteriales que aquellos que se van a la cama temprano.



La causa directa de estos padecimientos puede que tenga que ver con otros comportamientos generados por dormir tarde. Verás, las personas que acostumbran desvelarse, tienen a adoptar otras prácticas poco saludables, como comer en exceso, ingerir alimentos chatarra y realizar poca o ninguna actividad física. Todo lo mencionado anteriormente, combinado con ciclos circadianos tan desordenados como tu declaración de impuestos, se convierten en la receta perfecta para una masiva enfermedad coronaria. Así que, asegúrate de dar las gracias a todas esas personas amantes del día y a tu elevado nivel de inteligencia por tu inevitable ataque cardíaco.



#4. Es poco probable que logres transmitir tus genes



Otro infortunado estereotipo del que son víctimas las personas inteligentes, es que son nerds socialmente inadaptados y condenados a una vida de celibato. Desgraciadamente, esto parece ser cierto. Pero hey tranquilos… no todo son malas noticias. Existe evidencia que señala que las personas con más estudios, disfrutan más del sexo que sus ignorantes contrapartes. Entonces, nos encontramos en un escenario en el que incluso esos ratones de biblioteca pueden encontrar una pareja, tener buen sexo al estilo nerd, y eventualmente poblar el planeta con nuevas e inteligentes personitas ¿cierto?



Entonces, ¿cuál es el problema?

Chico listo, por favor. Esos genes que llevas contigo no irán a ningún maldito lugar. Aunque les parezca difícil de creer, ese nivel de estudios y ese elevado índice de IQ están conspirando para mantenerlos sin hijos y quizás llevándolos por un camino, que con el tiempo, los obligará a adoptar una docena de gatos. Comencemos con las chicas inteligentes. Un censo del 2008 reportó que las mujeres que abandonaron la preparatoria tuvieron más hijos que el promedio. Y entre mayor educación alcanzaban, menos hijos tenían en general, y las que menos hijos tuvieron fueron aquellas que lograron algún título superior al universitario.



La explicación, de acuerdo al organismo que organizó el censo, es simple: Las mujeres inteligentes desean terminar la escuela antes de sufrir la difícil y agotadora tarea de cargar nueve meses con un feto. Ahora, para la gente inteligente de ambos sexos, hay una carrera en la que pensar, altos puestos que alcanzar, y ¿quién tiene tiempo para lidiar con un pequeño humano, llorando y quejándose todo el tiempo? Y, por supuesto, el IQ juega un papel determinante en todo esto, ya que se ha descubierto que mujeres con menor IQ tienen más probabilidades de no usar adecuadamente los métodos anticonceptivos, llevando esto a embarazos no deseados.



Pero eso pasa con las mujeres. Los chicos listos deben estar haciendo algo al respecto para remediar esta situación ¿cierto?. ¿Tal vez al conseguirse una chica no tan inteligente? Pues no. Según algunas investigaciones, se ha encontrado que países con altos niveles de IQ tienden a tener menores tazas de natalidad, comparados con países donde la mayoría de sus habitantes son ehmm… no tan brillantes. Así es– mientras más se eleva el IQ de naciones completas, más se olvidan del maldito propósito que tiene el sexo en la evolución… no parece que sean tan listos.

#3. Eres más propenso a mentir



El problema con ser el más listo de la clase, es que usualmente saber que eres el más listo de la clase. Para algunas personas esto no representa un problema. Pueden relacionarse muy bien con otros y saben como lidiar con las deficiencias de otros sin convertirse en unos completos idiotas presumidos. Otros, sin embargo, saben que poseen una ventaja intelectual y no pueden evitar el abusar de ella.

Entonces, ¿cuál es el problema?

A parte de brindarte una ventaja en cuanto a poder cerebral se refiere, un IQ elevado te otorga el regalo del engaño



Después de todo, para mentir, y lograr salirte con la tuya, debes mantener la verdad en tu mente y manipularla, e incluso debas cubrir tus mentiras con más mentiras en caso de que el interrogatorio se torne más severo. Y todo esto requiere la integración de varios procesos cerebrales mismos que usarías para resolver complejos problemas de cálculo. Esto significa, que, tanto la edad a la que comiences a mentir y lo eficaz que seas al hacerlo durante tu vida, es determinado por cuan inteligente eres.

En un estudio, científicos colocaron a personas bajo una máquina que toma imágenes del cerebro, y encontraron que las regiones cerebrales que se encienden cuando una persona miente, son las mismas que controlan la función ejecutiva. Se trata de complejos procesos cognitivos y habilidades de razonamiento, que incluyen a la memoria, que como habrás adivinado, es uno de los elementos principales del IQ.



Otro estudio midió la tendencia que tienen los niños a mentir a medida que van creciendo. Los investigadores colocaron un juguete de Barney bajo una manta, e indicaron a los niños que no debían mirar debajo cuando los investigadores abandonaran la habitación.



Por supuesto, 9 de cada 10 niños espiaron bajo la manta para ver el juguete, pero el porcentaje de niños que mintió acerca de haber espiado, fue directamente proporcional a la edad de los mismos. A la edad de 2, 25 por ciento de los niños mintieron, a la edad de 3 la mitad; y a los 4, 90 por ciento de los niños que espiaron se negaron rotundamente a aceptarlo. Todo esto implica que ese 25 por ciento de los niños de 2 años poseen habilidades cognitivas mayores que sus compañeros. En otras palabras, si deseas saber si a tu hijo se le otorgó el regalo de la inteligencia, simplemente trata de identificar desde qué edad trata de embaucarte con sus mentiras. Ah, y hablando de mentiras…

#2. Eres más propenso a creer en estupideces



Estamos seguros que en algún punto de tu vida, te han dicho que no llegarás a ninguna parte sin estudios, y en la mayoría de las ocasiones, tienen razón. Y tienes mayores probabilidades de terminar tus estudios, si posees un alto IQ. Un renombrado grupo de psicólogos que analizaron minuciosamente cada maldita cosa que pueda asociarse con el IQ, concluyeron entre muchas otras cosas que: “Un IQ elevado es un factor determinante respecto a los años que continuará un individuo con sus estudios.”



¿Por qué? Bueno, su teoría dice que a los estudiantes más inteligentes, les va mejor en la escuela (una asombrosa revelación en verdad), lo que conlleva a mayores estímulos por parte de los padres y maestros, y que a su vez los motiva a permaneces en la escuela, y entonces… bada bing bada bum, ¡maestría en economía!

Entonces, ¿cuál es el problema?

Pues resulta que todos esos libros llenos de números, no sólo te están enseñando el teorema de Pitágoras — también te están haciendo más propenso a creer en cosas ridículamente equivocadas, o en algunos casos, seriamente extrañas.



El problema con la educación es que conduce a algunos hacia una creencia equivocada: Te crees más inteligente de lo que eres. Tres estudios revelaron que las personas que son defraudadas mediante estafas poseen un mayor nivel de educación que la persona promedio, ya que no buscan el consejo de otros debido a que creen que son inmunes a algo tan natural como equivocarse. En un estudio los investigadores encontraron que el 94 por ciento de los profesores universitarios piensan que sus trabajos son superiores al del resto de sus compañeros. Estas personas no se dan cuenta que la inteligencia no siempre se traduce en habilidades para sobrevivir en “el mundo real”, y por lo tanto, tienden a sobrestimar la calidad de su trabajo.



Creo que todo nos lleva a ese antiguo dicho en el que el hombre más sabio es el que se da cuenta que no sabe nada. O como lo dice Michael Shermer, el autor de Por qué creemos cosas raras: “Las personas inteligentes creen en cosas raras porque están entrenadas en defender creencias a las que han llegado por razones poco inteligentes.”

Es por eso que, entre más educación tengas, eres más propenso a creer en, digamos, fantasmas y cosas sobrenaturales. Un estudio reveló que el 23 por ciento de los estudiantes recién egresados a la universidad creen en lo paranormal, comparado al 31 por ciento de los profesores y al 34 por ciento de los estudiantes graduados.
Lo que nos lleva a preguntarnos… ¿qué carajo les están enseñando en la escuela?

#1. Eres más propenso a ser auto-destructivo



Al parecer, entre más inteligente seas, mayor es tu habilidad para reconocer los peligros de, ehm, no lo sé… inyectarse heroína. Entonces, los hábitos auto-destructivos quedan relegados para aquellos de las clases más bajas y para los estúpidos, ¿cierto? Eh, bueno, no, no realmente…

La cosa es que, las grandes mentes tienen algo en común con todos esos adorables gatitos que mueren de manera prematura: curiosidad. Los investigadores finalmente han comenzado a comprender el vínculo que existe entre la curiosidad y la inteligencia a nivel molecular, gracias a los científicos de la Universidad de Toronto y al Hospital Monte Sinai quienes descubrieron una proteína en un lugar inexplorado del cerebro que controla ambas características.



Tiene sentido. Cosas raras, como máquinas del tiempo que funcionen usando sólo heces de mono, solo pueden ser inventadas por personas lo suficientemente inteligentes como para diseñarlas y lo suficientemente curiosas como para preguntarse si tal cosa puede existir en primer lugar.

Entonces, ¿cuál es el problema?

Las personas extra-curiosas son también extra-propensas a ser adictas

Científicos británicos publicaron los resultados de un estudio a largo plazo, el cual mostró que las personas más inteligentes son más propensos a beber en mayores cantidades. Personas que caen en la categoría de “muy brillantes” (IQs superiores a 125) no sólo son más propensas a experimentar con alcohol, sino a beberlo en exceso, a diferencia de sus compañeros menos iluminados, quienes no mostraron dicha tendencia tan marcada.



Y por supuesto, también descubrieron el mismo vínculo entre un alto nivel de inteligencia y abuso de drogas, entre más inteligente seas más probabilidades tienes de complacerte con cosas como la mariguana, el éxtasis, cocaína o heroína.



Y respecto al por qué de todo esto, ¿recuerdan que antes les mencionamos que los cerebros más inteligentes son aquellos quienes buscan la novedad y experimentar con cualquier nuevo hábito? Bueno, una teoría que busca explicar el vínculo existente entre el abuso de sustancias y la inteligencia, es que ambos, alcohol y drogas, son sustancias relativamente nuevas (en términos evolutivos). Los humanos llevan consumiendo alcohol aproximadamente hace 10,000 años, y el registro más antiguo que se conoce sobre drogas es de apenas 5,000 años. Así que, cuando algo es novedad, los más curiosos e inteligentes entre nosotros son generalmente los primeros en querer probarlo.

En nombre de la ciencia… por supuesto.