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5 personajes históricos que murieron de forma absurda


#5 Hans Steininger - 1567

Hans Steininger era burgomaestre (una especie de alcalde) de la pequeña ciudad de Braunau am Inn, en aquel entonces perteneciente a Bavaria (hoy a Austria).

Este cargo sin dudas no es demasiado relevante en la historia, de modo que hubiera sido completamente olvidado, si no fuera porque murió al quebrarse el cuello tras tropezar con su propia barba. Steininger tenía una barba de más de un metro de largo, que generalmente enrollaba dentro de un estuche de cuero. Ese día tal vez había olvidado el estuche.



Urquhart era un aristócrata escocés, un polímata que se destacó por ser el primero en traducir obras de François Rabelais al inglés.

Según cuenta la leyenda, Urquhart se murió de un ataque de risa al enterarse que Carlos II de Inglaterra se había hecho con el trono durante la Restauración. Se puede suponer que el que río después fue el rey Carlos II.



#3 Adolfo Federico de Suecia - 1771

Adolfo Federico fue Rey de Suecia desde 1751 hasta el día de su muerte, el 12 de febrero de 1771.

Ese día, que sería su último, el rey se sirvió un banquete que consistía en langosta, caviar, chucrut, arenque ahumado y champagne, al que luego agregó 14 porciones de su postre favorito, el tradicional pastel sueco semla, servido en un gran tazón de leche caliente. Desde entonces, en las escuelas suecas se lo conoce familiarmente como «el rey que comió hasta morir». Sin dudas murió con el corazón contento (pero exhausto).



#2 Clement Vallandigham - 1871

Este político y abogado estadounidense se tomó muy en serio su tarea como abogado defensor, lo que le terminó valiendo su muerte.

Vallandigham estaba encargado de defender a un hombre acusado de asesinato. El argumento para su defensa fue que la víctima perfectamente podría haberse disparado a sí misma accidentalmente, de modo que no era el acusado quien había realizado el disparo.

Este probó ser un argumento más que sólido, teniendo en cuenta que el propio abogado se disparó a sí mismo accidentalmente intentando probar su punto. Si bien murió, su defendido fue declarado inocente.



#1 Isadora Duncan - 1927

La célebre y aclamada bailarina, de origen estadounidense, pero con una carrera profesional vinculado a la Unión Soviética, murió trágicamente cuando tenía 50 años.

La causa de su muerte: su gusto especial por las bufandas y los pañuelos largos. En Niza, Francia, Duncan iba de pasajera en un automóvil cuando el pañuelo que llevaba al cuello se enredó en la rueda, provocando su muerte instantánea.
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