About Taringa!

Popular channels

Acertijo: “¿A quién falta por convencer?“





Este acertijo te ubica hipotéticamente en la presentación más importante de tu carreras (exagerando un poco, lo sé), en la cual debes defender tu proyecto ante tres directivos quienes le darían el visto bueno a tu iniciativa.

Dos de ellos estaban convencidos ya; el tercero puede darte problemas si no te concentramos en él, y la decisión debe ser unánime. ¿Puedes determinar cuál de ellos falta por convencer? Si lo haces, podrás enfocar tus argumentos directamente para convencerlo y completar tu pase al éxito.







¿Ya realizaste tu análisis?




Desglosando las posturas de ambos, empecemos por el más visible de todos: el número 2. Los argumentos que lo apoyaban como el directivo más cabezadura, eran la postura arrogante con la barbilla en alto, la mano izquierda (de las emociones) en un puño y los pies firmemente apoyados en el piso. ¿Realmente estará en desacuerdo con nosotros?


Como ya he explicado anteriormente, colocar las manos (en cualquier posición) “presentando“ el rostro no es símbolo de amenaza, sino más bien de interés. Este señor no está en desacuerdo; de hecho es el más interesado de todos en lo que le decimos. Las piernas abiertas y un poco flexionadas (como prestas para la acción) demuestran convencimiento; la mano derecha (racional), relajada y descansada, nos lo muestra totalmente sin prejuicios y dispuesto a firmar el documento apenas termine la presentación.



No ocurre lo mismo con el hombre número 3, el cual (aunque nos muestra la suela de su zapato, por lo que podría significar que rechaza lo que decimos), todo su cuerpo da la sensación de cansancio o neutralidad. Las manos relajadas, la postura arrellanada en la silla e incluso los ojos adormecidos (quizá aburrimiento), denotan algo de hastío, mas no necesariamente rechazo a lo que decimos. Quizá simplemente quiere que la presentación termine, pues ya estaba decidido desde hace rato a aceptar el trato. De cualquier forma, su actitud no es hostil ni negativa.



Sutiles diferencias con respecto al caballero número 1, el cual está vestido con una combinación de colores poco clásica (indicador de pensamiento independiente , despreocupado o muy posiblemente rebelde), toda vez que tapa sus genitales no sólo con ambas manos sino también con su pierna izquierda (la emocional). ¡Menuda barrera tiene hacia nuestros argumentos! Si a esto añadimos la media sonrisa de desprecio y la postura totalmente cómoda en la silla echándose hacia atrás, estamos en presencia de nuestro hueso duro de roer.




¡Ajá! ya sabemos a quién debemos dirigir nuestra artillería persuasiva, el directivo Número 1, pero… ¿Qué hacemos ahora?


Lo primero que deberíamos hacer es preguntarle directamente su opinión sobre la característica más potente de nuestra propuesta, (pero sin acercarnos ni dirigir nuestro cuerpo hacia él, manteniendo nuestro pecho hacia el directivo que está más convencido, el 2) ¡Nunca le preguntes sobre el eslabón débil del proyecto!


En este caso, el deberá (idealmente) abrir su intervención aceptando que esa característica (tu punto fuerte) es positiva. Lo estás obligando a comenzar hablando a tu favor (parte de tu estrategia psicológica). Él mismo deberá sacar a colación el punto que no le convence mucho (Porque si no lo hace, entonces no habrá razón para que no acepte firmar después), por lo que entonces podrás contraatacar, incluso recurriendo a que el directivo No. 2 te apoye asintiendo con su cabeza, teniendo así un “infiltrado“, en las filas enemigas.



Recuerda que el contraataque no debe ser contra la persona, sino contra sus ideas. Demuéstrale en todo momento que quieres su beneficio (Además del tuyo, pero eso no lo digas), planta tu mejor sonrisa, habla con aplomo y mientras no te salgas del tópico del contraataque (es muy fácil hablar de más, ten cuidado), de seguro tendrás éxito.



0No comments yet
      GIF