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Algunos apuntes sobre quienes nos gobiernan

Esto es un fragmento de un articulo mucho mas largo, que se puede descargar en word en el link de abajo

La Teoría de las Elites e Inteligencia de banqueros.

Cuando nos referimos a las “élites” seguimos el método del sociólogo estadounidense Wright Mills (1916-62) cuya obra completa se puede ver en el sitio y específicamente leer en “La Elite de Poder”

Mills habla de una Elite compuesta de cinco sub-élites entrelazadas entre si y cuyos integrantes pueden rotar de una a otra, pero en cuyas acciones y campos de trabajo, sus integrantes trabajan en equipo y hacia metas comunes. Es lo que en el mundo de habla inglesa se conoce como el Establishment:

a. Elite económica y financiera: industriales, banqueros y economistas.

b. Elite de Medios de Comunicación: Dueños de los multi-medios, periodistas “es-trella”, anunciantes interesados, y en la elaboración de los mensajes, más en la semántica a utilizar, reciben asesoramiento de “tanques de pensadores” como el Aspen Institute de Colorado, EEUU.

c. Elite Universitaria: Son los rectores, decanos, presidentes de universidades pres-tigiosas como las pertenecientes a la Ivy League por ej., muy dependientes de los Fondos que reciben de Fundaciones como Ford o Rockefeller , sino que detecta entre los alumnos la materia gris a reclutar .

d. Elite Política: los representantes (diputados), senadores, gobernadores, secreta-rios de Estado (ministros), hasta los presidentes, que hacen su carrera en buenos términos con el Establishment y son mimados por los Medios de Comunicación. También podemos incluir los Jueces Federales e integrantes de la Corte Suprema.

e. Elite Militar y de Inteligencia: No solo la cúpula militar del Pentágono después de cierta cantidad de estrellas, además la cúpula de agencias como CIA, FBI, DEA, NSA, etc.

Es curioso ver como los hijos de familias de banqueros, en caso de guerra, automática-mente hacen su Servicio Militar en Inteligencia:

- Henry Morgan, nieto de JP Morgan, hizo su servicio militar desde 1916 en Inteligencia Naval y como Capitán de Fragata.


- Los hermanos Nelson y David Rockefeller cumplieron su Servicio Militar como te-nientes coroneles del US Army desde 1942.

- Paul Warburg, hijo del redactor de la Ley de la Reserva Federal (20.dic.1913) y su primer presidente, también fue teniente coronel y encargado de interrogar al Mariscal Goering. El mariscal ya había trabajado en el período 1933/38 con Max Warburg – tío del tcnl y presidente del Warburg Bank de Hamburgo (y en el directorio de 100 corpo-raciones ), que debió exiliarse en EEUU cuando el Mcal. “arianizó” la economía ale-mana.


- Víctor Rothschild en Inglaterra, estuvo en el MI6 durante la Segunda Guerra e inclu-so tras la Liberación de París la Mansión de la familia Rothschild se convirtió en sede del MI6 en Francia.

Los banqueros, ya desde la Alta Edad Media, necesitaban su propia Inteligencia para sobrevivir en Europa. A ellos recurrían los príncipes para pedir dinero y contratar mer-cenarios. Sabían mejor que nadie, y antes de que empiecen las guerras, cuales eran las capacidades militares de cada bando:

- La masacre financiera que hizo Nathan Meyer Rothschild en la Bolsa de Londres y al día siguiente de la batalla de Waterloo, se debió a que no solo había desarrollado un servicio de inteligencia tan bueno como el de sus rivales George y Alexander Baring, sino que le había agregado una velocidad de comunicaciones que estos carecían.

- Los golpes financieros que dio John P. Morgan en EEUU, en la segunda mitad del siglo XX, que dejaron fuera del negocio a banqueros rivales como Jay Cooke y otros, se debieron a la Inteligencia que hacía sobre bancos, empresas, políticos y periodistas.


- John D Rockefeller comenzó su Inteligencia con un “mapa” (base de datos) de EEUU, no solo de Estados sino condado por condado, que marcaba las compras de kerosene que hacían los comerciantes locales. Luego este “mapa” se fue ampliando a la situación local en lo político, social y económico. Tener tal inteligencia le permitió, a principios del siglo XX, sobrevivir a los golpes de su rival John P Morgan y sentarse a negociar en igualdad de condiciones.


- Un banquero actual como George Soros, cuando juega “contra una moneda” local – la rupia indonesia, el bat tailandés, p.ej. - necesita una gran cantidad de información sobre el país a atacar. Pero como lo demuestra el investigador alemán Wilheim Engdahl , hasta los lazos que forjó con las dirigencias soviéticas y de Europa Oriental, necesitaron de una buena inteligencia previa para conocer el precio de cada aparatchik, y cómo jugó cada uno a partir de la caída de la URSS y el desguace del aparato estatal soviético...

En el trabajo presente, si nos referimos a “élite”, lo hacemos respecto a estos hombres y organizaciones y sus vínculos tanto en EEUU como en el resto del mundo. Esta “élite” sería el “núcleo duro” de la globalización hoy en el mundo y los cambios culturales y educacionales que suceden.


Educación para no ver el Poder Real


Los argentinos y desde la escuela primaria, estamos condicionados para no ver este poder real que se mueve detrás del trono. De entrada en la enseñanza de nuestra historia nos inundan con miles de láminas de habitantes de Buenos Aires tirando aceite hirvien-do a los ingleses, o frente al Cabildo gritando que “el pueblo quiere saber de que se trata”. Muchos llegan a tener estudios universitarios e ignoran que papel jugaron hom-bres como William White, el capitán Alexander Gillespie, el coronel James Burke, los hermanos John y William Parish Robertson, el Dr. John Redhead o Alexander McKin-non en esos acontecimientos y a que prócer controló cada uno de estos agentes ingle-ses.

El estudio de la historia argentina, para los estudiantes secundarios, comienza por los combates callejeros contra los ingleses de 1806 pero no con el estudio de cómo las redes de inteligencia del Secret Service están operando desde entonces.

Estudiamos una historia sobre lo aparente y formal, no sobre lo real, menos sobre lo oculto y real que maneja las acciones detrás de la escena. Y cuando el ciudadano común debe decidir con su voto, no está preparado para una buena elección porque, decía Tucí-dides:
“No se puede entender el presente (la política) sin haber comprendido el pasado (la historia)”

Quizás el hombre que más contribuyó a delinear la estrategia británica hacia el Río de la Plata, haya sido Robert Stewart Lord Castlereagh , ministro de guerra de Gran Bretaña el 01may1807 cuando ante el Parlamento de Londres enunció su Estrategia que en re-sumen era: Gran Bretaña renuncia a la conquista militar del Río de la Plata pero no a la conquista comercial, no le interesa quien sea el gobierno de estas tierras siempre que respete la hegemonía comercial inglesa, se involucra en conflictos internos solo cuando estén en peligro sus intereses. La Estrategia de Castlereagh se complementa con las de Canning – impedir la industrialización – , Baring – control de las nuevas repúblicas me-diante la Deuda Externa - y Rothschild - control de la emisión de moneda por los Ban-cos Centrales. A 198 años de enunciada esta Estrategia, y pese a Malvinas, son muchos los sectores – aún los más politizados – que lo ignoran.

Ni por “derecha” ni “izquierda”, los argentinos estamos preparados para “ver” las fuerzas reales que se mueven detrás del Trono. Si en las Universidades alguien habla de estas fuerzas, los profesores de derecha e izquierda reaccionan al unísono: “Eso es Teoría Conspirativa”. Es uno de los dramas que sufrimos: no estar capacitados para entender al mundo real. Si “todo depende del color del cristal con que se mira” la educación cumple así en poner “los cristales de color” para que veamos la realidad con el color que conviene a quienes manejan la educación y, como en la caverna de Platón, y serán muy pocos los dispuestos a cambiar los cristales para volver a observar la realidad. Son estos “cristales” los que impiden ver el papel que juegan en la Historia los servicios de inteligencia, logias, mafias y hasta células revolucionarias y/o subversivas.

A la muy poca competitividad de nuestra economía y la clase dirigente, se suma la ce-guera de los sectores universitarios incapaces de ver los reales peligros que nos acechan. Esto hace que nuestro futuro como nación sea altamente dudoso.

Zbigniew Brzezinsky : Profeta del cambio de Era y destrucción de los Estados.

Zbigniew Brzezinsky aparece en escena en uno de los momentos más oscuros en la His-toria de los Estados Unidos: la Guerra de Vietnam. En medio del profundo pesimismo, cuando la clase dirigente de la super-potencia estaba perdiendo prestigio estratégico – y crecía la propaganda de la superpotencia rival respecto a la “inevitabilidad” de su victoria – en ese momento “Zbig” sabe mirar todo el entorno mundial y darse cuenta del profundo cambio que se está dando en lo tecnológico y del cambio político y cultural que trae aparejado, que Vietnam es una mera coyuntura, que lo importante no es revertir ese resultado militar sino mantener a EEUU a la vanguardia del cambio y como pueden desaparecer los Estados que no se adecuen a ese cambio.

Eso distingue a “Zbig” como estratega de un nuevo tipo de guerra y hace que tanto el Grl. Westmoreland como el Grl Nguyen Vo Giap, o el “Che” Guevara, queden como estrategas obsoletos. A su obra “Zbig” la llama “Between two Ages” porque hace un paralelo entre el fin de la Edad Media europea y la época actual., donde a la aparición de la artillería corresponde la energía nuclear, la imprenta a los medios de comunicación satelitales, la navegación hacia tierras extra-europeas a la exploración aero-espacial. “Zbig” se da cuenta que EEUU está a la vanguardia del cambio tecnológico:

“Estados Unidos es el principal propagador global de la revolución tecnotrónica… el comunismo… no hace más que capitalizar frustraciones y aspiraciones nacidas de la influencia que Estados Unidos ejerce en el resto del mundo. Estados Unidos es el centro de la atención, la emulación, la envidia, la admiración y la animosidad mundiales. Ninguna otra sociedad inspira sentimientos tan vehementes”

La Estrategia para EEUU correcta ya no es combatir por un pedazo de terreno – Viet-nam - sin mayores recursos naturales estratégicos: no deja de ser una guerra colonial del siglo XIX.. Lo correcto es concentrar todos los recursos en dominar las nuevas tecno-logías que permitan el control del mundo. A fines de los años ‘90, el Gral. Nguyen Vo Giap reconoció esto como “colonialismo informático” admitiendo que él se había prepa-rado para combatir al “viejo colonialismo”, pero no a este.

Es en el siglo XIV cuando se decide la caída de los feudos – por poderosos que fueran – y su reemplazo por Estados-Nación. Ya no eran viables los viejos Estados-feudo, pe-queños e incapaces de producir, financiar y mantener ni su propia artillería ni sus ejér-citos nacionales profesionales. Tampoco lo serán las defensas de estos, viejas murallas perpendiculares de castillos y ciudades. A la sombra de esos Estado-Nación se desarro-llan poderosas corporaciones que, llegado el momento, han crecido tanto que el Estado-Nación deja de ser una protección para convertirse en corset que deben romper para seguir expandiéndose. Los cambios producidos en el transporte y comunicaciones tienen repercusiones geopolíticas. Dice “Zbig”:

“El concepto de interés nacional – fundado sobre factores geográficos – animosidades o amistades tradicionales, la economía o consideraciones de seguridad – implicaba un grado de autonomía y especificidad que solo era viable mientras las naciones estaban suficientemente separadas, en el tiempo y el espacio, hasta el punto de contar con el margen de maniobra y la distancia necesarios para conservar sus entidades independientes”

“Zbig” advierte que la expansión del comercio trae apareados los cambios de lealtades sobre los que se basó el Estado-Nación. Sectores que hasta hace poco estaban compro-metidos con el desarrollo del mercado interno, la defensa de este es uno de los pilares del nacionalismo, ahora encuentran más rentable comerciar con países en las antípodas y en base a eso cambian la lealtad con los productores-consumidores con-nacionales para desarrollar un mercado en las antípodas del planeta.

Tomemos a Argentina como ejemplo. Hasta hace pocas décadas productor y exportador neto de toda clase de alimentos de zona templada, el hambre era algo impensado. La aparición de China como mercado consumidor de soja, hace que la diversidad de culti-vos comienza a disminuir y Argentina se vaya convirtiendo en mono-productor de soja. Por parte de los involucrados en la producción-exportación de soja cambia la lealtad hacia los consumidores nacionales para dedicarse a los consumidores chinos. La eco-nomía mundial depende cada vez más de la mano de obra china que debe ser alimentada con carnes de pollos y cerdos chinos. Estos pollos y cerdos necesitan forrajes y la soja argentina es uno de estos. La lógica de la globalización es implacable, se puede prescin-dir de los argentinos, pero no de los pollos y cerdos chinos necesarios para alimentar al taller del mundo.

Se hace más difícil para los políticos locales – por honestos que sean – poner coto a estos avances del mercado internacional sobre la situación nacional en declive. Dice “Zbig”: “el proceso político global emergente diluye cada vez mas los límites tradicionales entre la política interna y la internacional” Argentina, país chico y con peso cada vez menor, va en camino a ser lo que “Zbig” califica de “mini-estado”:

“los mini-estados se eclipsan a la sombra de las corporaciones internacionales multimillonarias del dólar, los grandes bancos y las organizaciones supranacionales de tipo religioso o ideológico y las nuevas instituciones internacionales que en algunos casos “representan” los intereses de los pequeños jugadores (por ejemplo las Naciones Unidas) y en otras enmascaran al poder de los grandes (por ejemplo el Pacto de Varsovia o la OTASO)”

Se podría argumentar que los ciudadanos de los “mini-estados” también podrían esfor-zarse por elegir auténticos y sobre todo honestos representantes que defiendan el interés nacional frente a estas poderosas fuerzas multinacionales. En especial cuando las políti-cas de los mini-estados tienen cada vez más rasgos mafiosos. Pero “Zbig” es conciente que las políticas conforme a los intereses multinacionales, y ciudadanías indefensas por carencia de legítimos representantes, termina provocando reacciones anárquicas. En ese caso, los intereses multinacionales deben elegir y

“se acepta que es inevitable un cierto grado de criminalidad: en consecuencia, en aras del orden (de las multinacionales) el delito organizado es generalmente preferible a la violencia anárquica (popular), y se convierte, indirecta e informalmente, en una prolongación del orden”

Sigue “Zbig”:

“Las guerras urbanas del hampa no provocan mucha indignación moral, y tampoco se interpretan como graves amenazas para la paz social. Solo se combaten con empeño los estallidos de violencia que apuntan contra esa paz, corporizada en la vida humana y en los grandes intereses creados: por ejemplo bancos, negocios o propiedades privadas. Asimismo, en las regiones más avanzadas del mundo el establishment y la clase media de la “ciudad global” tienden a ser indiferentes a los conflictos del Tercer Mundo y a interpretarlos como rasgos inseparables del bajo nivel de desarrollo… siempre, claro está, que dichos conflictos no repercutan sobre las relaciones entre los países más poderosos. En consecuencia, las guerras del Tercer Mundo parecen tolerables mientras su escala internacional se detenga por debajo de la amenaza general a los grandes intereses”




Bibliografia
-http://www.faculty.rsu.edu/~felwell/Theorists/Mills/
-“La elite de Poder” Editorial Fondo de Cultura Económica - México
-http://www.aspeninstitute.org/
-http://www.questionsquestions.net/docs04/engdahl-soros.html
-Jaime Cañás, “Agentes secretos en el Río de la Plata”
-Zbigniew Brzezinsky: La era tecnotrónica” Editorial Paidós, Bs. As., página 54
(bibliografia y notas al pie mas en detalle en la nota original

Fuente
http://www.mov-condor.com.ar/documentos/fund-ford-desguase.doc
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