[Analisis] El Padrino [PS2]

Electronic Arts se juega mucho con El Padrino. Y no sólo en cuanto a prestigio. El presupuesto que la compañía ha invertido en su producción se estima en más de 20 millones de dólares según informa el Financial Times. Una cifra que sumada a otros necesarios gastos como la publicidad, precisa de muy buenas ventas para amortizarse y recoger beneficios.


Éste es un título tan importante que tras su anunciado retraso a finales del pasado año las acciones de su editora cayeron un 5%, lo que supuso una reducción del valor de EA en bolsa de unos 800 millones de dólares. David De Martini, productor, justificaba el cambio de fecha debido a "unos ajustes absolutamente necesarios" en el título a pesar de las pérdidas millonarias que éstos habían generado a la compañia.
El pasado viernes El Padrino salió al mercado en un lanzamiento simultáneo en Estados Unidos y Europa en versiones para PC, PS2 y Xbox -todavía se necesita más tiempo para las de PSP y 360-, flanqueado por una de las campañas de publicidad mejor ejecutadas que esta industria ha podido contemplar. Tras el fin de semana el videojuego copa los puestos de privilegio de listas de ventas de varios mayoristas.
Parece que la fiel representación digital de la Nueva York de la Cosa Nostra que retrató Mario Puzzo en su novela y Ford Coppola convirtió en una de las mejores películas de todos los tiempos está consiguiendo el respaldo de los seguidores de la familia Corleone. Y es que el videojuego de El Padrino tiene su baza más importante en el aprovechamiento que hace de la licencia original. Compartir ajustes de cuentas, tiroteos o recaudaciones con Luca Brasi, Clemenza o Sonny, reunirse con Tom Hagen, el consigliere, y cómo no, escuchar las sabias y profundas palabras del padrino Don Vito Corleone es para muchos fans un sueño hecho realidad.

Aún así, sigue habiendo ausencias importantes. Al Pacino, figura central de la trilogía, declinó implicarse en el juego, prohibiendo la utilización de su imagen y voz. Coppola por su parte arremetió contra el título al que calificó de "uso incorrecto de la película" en lo que parece más una rabieta por haberse quedado fuera que una crítica constructiva. Mientras que Pacino ha sido eliminado y el personaje de Michael Corleone se basa en el descrito por Puzzo, para nutrir el guión se contrató a un experto en la materia, Mark Winegardner, novelista autor de "El Padrino, El regreso", un libro que narra acontecimientos posteriores a los incluídos en la trilogía.

No obstante otros actores clave en las películas cedieron su imagen y prestaron su voz para las nuevas líneas de diálogo que debían añadirse a la historia. El inconmensurable Marlon Brando, en el que fue su último trabajo en vida, publicado de forma póstuma, interprentando a Don Vito Corleone, James Caan como Santino 'Sonny' Corleone, Robert Duvall como Tom Hagen y el menos conocido Abe Vigoda como Salvatore 'Sally' Tessio. Por otro lado se han incluído 25 cortes de escenas extraídas directamente de la película, que se irán desbloqueando progresivamente.

En cuanto a la caracterización de los protagonistas, el resultado es bastante discreto. Su representación digital no les hace demasiada justicia, especialmente por la expresión facial, rígida, y los modelados toscos en los que las reacciones físicas del pelo u otros complementos del vestuario son inexistentes. En PC la nitidez de las texturas es mayor que en consolas, también se mejora la distintancia de dibujado y las siluetas de los personajes, que en PS2 muestran imperfecciones.
El usuario, como un joven huérfano cuyo padre es asesinado cruentamente en un ajuste de cuentas orquestado por la familia Barzini, recibirá el abrazo de los Corleone al cumplir la mayoría de edad, integrándose en el día a día de una de las cinco familias mafiosas más poderosas de Nueva York. El objetivo del juego, convertirse en el capo di capi -en el Don de toda NYC- se desarrolla en la década siguiente, de 1945 a 1955, a lo largo de una amplia sucesión de misiones principales y otras secundarias, de menor entidad, con un sistema de juego que intenta unir las virtudes de dos pesos pesados del género como Grand Theft Auto y Mafia, junto con el carisma de los personajes de Puzzo.

Un detalle interesante que se ha introducido en el chico es la posibilidad de personalizarlo antes de comenzar, modificando para ello una gran cantidad de parámetros -más de 40 distintos- que afectarán a los rasgos faciales mediante una herramienta bautizada como 'Mobface' -cara de gángster-. También podrán hacerse cambios en la complexión, aunque obligadamente tendrá que ser un varón de raza caucásica.

El juego peca de ser breve, muy breve, en comparación con el resto de títulos del género. Las misiones principales pueden completarse en apenas 10-12 horas, mientras que si decidimos realizar todas las secundarias, con las búsquedas paralelas y los retos como los robos de bancos, desbloquear todos los trajes o el nivel máximo de todas las habilidades, la experiencia puede elevarse hasta las 25.

Conclusión
El videojuego de El Padrino puede resumirse fácilmente con la fatídica frase "no es personal, son sólo negocios". Es un trabajo correcto, pero que transmite la sensación de estar hecho por y para explotar el enorme tirón comercial de la franquicia y su gran cantidad de seguidores, muchos de ellos jugadores ocasionales de videojuegos. Sobre el papel no aporta prácticamente nada que no se haya podido ver en otros títulos del género, a los que imita en la mayor parte de su desarrollo, aunque se apoya en pequeños destellos originales satisfactorios.
Gráficamente es discreto, no destaca ni llega a bajar hasta un nivel reprochable, mantiene una línea media. La explotación de los actores, su imagen, sus voces y el metraje de la película son elementos que satisfarán a los seguidores de los Corleone, que somos muchos, pero sin esta base, no dejaría de ser un juego del montón y ligeramente insípido, como hemos visto muchos otros casos de mediocridad dentro del género de la acción criminal.
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