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Asesinato de José Ignacio Rucci

Contexto Histórico
La Republica Argentina, fue el teatro de una Guerra Revolucionaria que comenzó a desatarse a partir de 1955, mostró sus primeras evidencias guerrilleras en 1959, se desencadenó en 1970 y alcanzó su máxima intensidad durante los años 1973 - 1978.
La derrota militar fue en 1973, pero un vuelco político ideológico,-Cámpora- impidió que se concretara, no obstante el aniquilamiento militar del “agresor” se logró posteriormente en 1980. Sin embargo la subversión no ha sido vencida en el campo político.
La subversión, tuvo por objetivos a partir de la lucha armada derrocar la denominada “Revolución Argentina” instalada por la fuerza de las armas entre 1966 y 1973, permitir el regreso de Perón al país, y una vez en el poder recuperar todos aquellos ideales, luchas y conquistas sociales que existieron durante las dos anteriores presidencias de Juan Domingo Perón
Hipótesis
El asesinato de Rucci se desarrolló durante la trifulca entre Peronistas y Montoneros. Durante el exilio de Perón los montoneros, tras el asesinato de Vandor, otro metalúrgico, líder de la CGT, toman liderazgo y representación del peronismo. Rucci, nuevo líder sin Perón es acechado por francotiradores Montoneros.

Problemática
¿Quién mató a Rucci?
Un asesinato sin investigación ni justicia. La mano derecha de Perón fue asesinado ¿por sus enemigos o sus aliados? Varios sospechosos en la mira, todos con pasados oscuros y montoneros, incluyendo las relaciones con el, más tarde, gobierno de Carlos Saúl Menem , entre otros.
Desarrollo
Para comenzar este trabajo buscamos historiadores los cuales, con sus obras, nos han ayudado a ubicarnos en el contexto histórico, económico y político, como así también, nos ayudaron a conocer las distintas posturas y miradas durante la década del setenta.
David Rock, uno de los historiadores y fustigador de la historia argentina, nacido en los Estados Unidos, fue reconocido por una de sus más grandes y exitosas obras, “El Radicalismo”.
Pudimos obtener abundante información de sus obras “La Argentina Autoritaria”; “Los nacionalistas”; “El Peronismo conservador” y “Populismos argentinos”. Estas obras se desarrollan durante las décadas del 80 y 90 y hablan expresamente del auge del peronismo como un populismo. El historiador hace una fuerte crítica también al revisionismo histórico de la argentina y se concierne en documentos escritos por anarquistas inmigrantes pioneros en la Argentina como Errico Malatesta, Ettore Mattei y muchos otros.
Peter Waldman desarrolla en su obra “El Peronismo” las cuatro fases de su gobierno y escribe explícitamente el comienzo del conflicto Montoneros-Perón. Cuando Vandor, metalúrgico, líder de la CGT intenta tomar protagonismo ante la ausencia del General, los montoneros comienzan a movilizarse. Luego de varias oportunidades, actos y conferencias en las que Vandor pretendió ocupar el liderazgo en nombre de Perón pero sin seguir sus ideales la guerrilla defensora del exiliado, Juan Domingo, decidió terminar con la vida del oportunista. Posterior a la pérdida le ofrecen el mismo cargo a José Ignacio Rucci, más adelante, mano derecha de Perón
Cámpora al gobierno Perón al poder luego Lastiri y por último Montoneros acusando a Perón a pertenecer a la derecha y de haberse cambiado de bando. Fue cuando el General comenzó a disgustarse con la subversión debido a sus accionares. Rucci permanecía fiel a los ideales peronistas y a Juan Domingo, tal es asi que aparecía en cada acto, conferencia o discurso que Perón daba al pueblo.
Luego de la fuerte acusación por la masacre de Ezeiza ,Rucci se había convertido en el nuevo blanco de los montoneros…
Otro de los autores consultados es Elizabeth Jelin quien escribe “Otros silencios, otras voces…” y concibe el tercer mandato de Perón como uno de los más grandes e importantes procesos de democratización de la Argentina que luego que verá interrumpido por la dictadura militar de 1976.
Perón generó un movimiento intenso de la clase obrera y muchos acompañaban desde la “izquierda”. Una de las etapas consideradas más democráticas para la libe expresión de peronistas, radicales, comunistas, conservadores y muchas otras ideologías. Los documentos que guardó el peronismo contienen tanta o más información que los escritos de los historiadores nombrados.
Los montoneros al fin accionaron contra su blanco. El 25 de septiembre de 1973 Rucci es asesinado luego de salir de su casa y dos días después del triunfo electoral de Perón.
Como detalla Ceferino Reato en su obra Operación Traviata , Rucci fue asesinado en la puerta de su casa de 25 balazos provenientes de una Itaka. Había sido acechado y perseguido desde la noche anterior en la cual había compartido una cena con su familia luego de volver de la residencia de Gaspar Campos y haberse reunido con el General. Esa noche a Rucci lo acompañaban sus guardaespaldas quienes lo previnieron cuando en la mañana del 25 de septiembre se subió al Torino. El líder de la CGT, en el apuro de llegar sano y salvo hasta el otro lado de la cuidad, se subió al auto en el asiento delantero, el del acompañante. Sus guardaespaldas Ramón “Negro” Rocha, Jorge Sampedro o más conocido como el Negro Corea y Carlos “Nito” Carrere yacían en el auto. Uno de ellos es acuso de estar infiltrado. Rucci decide cambiarle el lugar al Negro Rocha e ir en el asiento trasero. Se bajó, dio la vuelta por delante del automóvil pero antes de que pueda estirar el brazo y atinar a abrir la puerta del Torino ,una bala proveniente de una FAL atravesó la yugular del alfil de Perón causándole la muerte. Esta bala letal fue confundida bajo la lluvia de balas que salieron de la Itaka, de esa balacera, 25 impactos dieron en el cuerpo ya muerto de José Ignacio.

Según expresan ex militantes del grupo “montoneros” en su praxis histórica, este grupo tiene sus orígenes alrededor de la revista “Cristianismo y Revolución” y con el asesoramiento espiritual del Padre Carlos Mugica, quien asesoraba a los alumnos del Colegio Nacional donde asistió uno de los jefes montoneros “Mario Eduardo Firmenich”. Además de dicho acompañamiento espiritual, este grupo acompañaba al padre en las tareas pastorales en las villas de emergencia junto al pueblo más humildes. Conformaban un proyecto político que se denominó “Comando Camilo Torres” y más tarde, profundizando su compromiso pasó a tomar el nombre de “Comando Peronista de Liberación”.

Este grupo tenía una orgánica muy rigurosa, dadas las condiciones políticas que atravesaba el país. Ninguno conservaba su identidad oríginal, sus nombre estaban siempre sujetos a cambios y entre el mismo grupo no todos se conocían, es decir estaban divididos en diferentes comandos según las zonas en las que vivían, y además cada compañero solo conocía a tres compañeros más y tenía un jefe, encargado de transmitir la información que ellos le daban a su jefe superior, y de esta manera organizaban sus acciones y reuniones a través del riguroso “boca en boca” entre compañeros. Todo esto se hacía para evitar todo tipo de infiltrados en la agrupación y también evitar que se transmita hacia el exterior alguno de sus planes. De todas formas, toda acción que ellos concretaban se hacía pública y era escrita en su revista “El Descamisado”, ya que todas sus acciones se hacían con el consenso general del grupo, entonces cada acción representativa de montoneros salía publicada allí.

De manera muy extraña, en la revista “El Descamisado” no se publica el asesinato a Jose Ignacio Rucci como un hecho propio. El grupo MONTONEROS no se atribuye dicho asesinato ya que no fue una decisión optada por la estructura montonera pero sin embargo han pagado los costos políticos. El enfrentamiento entra montoneros y el sindicalismo ortodoxo era evidente (cuando Perón asigna a Campora como candidato presidente, dejando de lado a los posibles candidatos que presentaba el sindicalismo, le otorga a la JP el 25% de los cargos electivos –cargos que no llegan a completar-, y se asigna a Gelbard como Ministro de Economía durante la “Primavera Camporista” se deja a gran parte del sindicalismo ortodoxo fuera de las decisiones y se generó una brecha eterna) y ya había tenido varias víctimas de ambos lados. Por otro lado, era conocido el rol nefasto que Rucci había tenido en los sucesos de Ezeiza, y en este marco de confusión sucede aquel lamentable hecho, que fue la muerte de Rucci. Y al día siguiente de su asesinato sucede un nuevo asesinato de Enrique Grinberg (un militante de la JP). Este suceso marcó una guerra completamente declarada entre el peronismo ortodoxo y el combativo.

Volviendo a la muerte de Rucci, ningun organismo de conducción de Montoneros tomo esa resolución, las dudas sobre su autoría siguen conmoviendo a ambientes políticos y sindicales pero no se descarta en ningún momento que algunos militantes (por decisión propia o inducida) hayan participado de ese hecho. La insuficiente investigación judicial, que ni siquiera ha seguido las pistas que surguen de la instrucción policial realizada inmediatamente después del hecho, no hace más que abandonar y profundizar las dudas. En “El Descamisado” nº20, Buenos Aires, 2 de Octubre de 1973, el director de la revista, Dardo Cabo escribe –ante la muerte de Rucci-:
“Acá somos todos culpables: los que estaban con Rucci y los que estábamos contra el […] aquí las causas son lo que importa. Revisar qué provocó esa violencia y qué es lo que hay que cambiar para que se borre entre nosotros. Si la cosas es parar la mano para conseguir la unidad habrá que garantizar los métodos que posibiliten que los dirigentes sean representativos”

Desde todos los puntos de vista, la muerte de Rucci favoreció el avance de todo tipo de políticas opuestas a MONTONEROS y en aquella reunión el 1º de Octubre, Perón les declararía la guerra a montoneros. Y una vez el fallecido, el 6 de Septiembre de 1974 montones pasa a la clandestinidad debido a las políticas implementadas por María Estela Martinez de Peron y todos aquellos que la “rodeaban” políticamente. A partir de ese momento ya comenzaban a haber torturas, golpizas, privación de libertad (presos politicos) y asesinatos a militantes. Luego comienza a funcionar, con ayuda de la CIA, la denominada Triple A y comienza la dictadura cívico militar en 196 dejando un cost de 30.000 desaparecidos hasta el día de hoy

Con la vuelta a la democracia en 1983 comienza la “Teoría de los Dos Demonios”, es decir, para explicar lo sucedido años antes se creyó conveniente equiparar la accion de los represores con la de los combatienras; la de los victimarios con sus victimas. Expresando que los culpables de las muertes eran tanto combatientes como las fuerzas represoras del Estado. Lo que verdaderamente había era un pueblo luchando por su liberación definitiva y un sector minoritario tratando de consolidar la dependencia a sangre y fuego. Que no eran “dos demonios” esta claro con solo ver como procedieron ambos contendientes en aquellos años de plomo. Montoneros jamás torturó a nadie, jamás robó hijos sustituyéndoles su identidad y jamás mató a esas madres, jamás torturó niños, embarazadas ni ancianos, jamás tiró a nadie con vida desde aviones al mar, y un sin fin de jamases que sin embargo el poder represivo del Estado ha hecho.

Conclusión
El asesinato a Rucci es un caso, entre tantos, inconcluso en el sistema judicial argentino. La historia y sobre todo diferentes dirigentes políticos y sindicales han sido los primeros en juzgar a los Montoneros de un caso que no ha sido realmente resuelto por la orgánica que ellos tenían ni en ningun momento ha sido declarado como un asesinato hecho en nombre de montoneros, pero, sin embargo, esto no quita que unos militantes organizandose de una manera muy rigurosa hayan cometido este asesinato, pero no representando a los montoneros porque no ha sido algo consultado en ningún momento ( según los testimonios de los jefes montoneros), sino que por una decisión que ha tomado ese grupo de personas sin consultarlo, o ser resuelto por quienes dirigían a los montoneros.

De todas formas, sin duda alguna, este ha sido un hecho que marcó un antes y un después en la historia del peronismo y un distanciamiento entre el sindicalismo ortodoxo y el peronismo combativo que nunca más se pudo reparar.
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