Check the new version here

Popular channels

Bahrein: la primavera incomoda y silenciada por eeuu



Parece ser que en el mundo de EEUU las llamadas "primaveras" o "revoluciones de colores" son permitidas solo cuando se busca la libertad y la democracia, refiriéndose estos conceptos a la libertad para saquear y a la democracia de los mercados, es decir, aquella democracia retorcida en donde los mercados eligen las politicas y ponen a las personas que dirigen el Estado-Nacion susodicho, ó para que lo aplasten para dar paso al saqueo (mejor dicho).



Resulta ser que la región árabe se puede dividir en dos: pro-yankee y anti-yankee. Curiosamente, la parte "anti" resultan ser estados laicos, nacionalistas y no extremistas, mientras que la parte "pro" aloja las mas antidemocráticas dictaduras conocidas como "petromonarquias". Curiosamente esas dictaduras auspician, financian y dan techo al terrorismo que hoy en los medios occidentales aparece como "el pan de cada dia", como una mala película de Holliwood, una propaganda politica del heroísmo de EEUU y el resto "envidioso" del mundo.



Fueron esas dictaduras las que rescataron a los Estados Unidos con el acuerdo de transar el petroleo exclusivamente en dólares (recordar que EEUU irresponsablemente se gastó el oro, antiguo respaldo de las monedas). Fueron los mercenarios extremistas quienes cercaron a la Rusia comunista y hoy continuan con la Rusia capitalista. Son las petromonarquias que EEUU pone como ejemplo de progreso y de riqueza para los demas países petroleros.



Las primaveras se caracterizan por ser encabezadas por mercenarios extranjeros, por sus caracteristicas fascistas y porque no reivindican ningún derecho, peor aún los derogan. El resultado de las primaveras es funesto, para ejemplo está Libia: el pais más prospero de África con servicios básicos gratuitos, que acabó en la mas profunda miseria y destrucción.



Pero las primaveras resulta que se esparcen sin control, Bahrein tomo como ejemplo las "revoluciones" de la región. Y sin embargo Arabia Saudita (pro-yankee) intervino para apagarla. ¿Bahrein entonces no tiene derecho a una primavera?. ¿Se imagina usted que pasaría si Rusia hubiese intervenido para disolver al Maidan como lo hizo Arabia?. ¿Se imagina qué pasaría si Irán hubiese disuelto las contra-revoluciones en Libia y Siria?. ¿Se imagina que pasaría si los medios no prestacen atención al Maidan o a los rebeldes sirios (que son los mismos mercenarios occidentales del EI) ? . Eso pasa en Bahrein y precisamente esas intervenciones extranjeras es lo que buscan los "tratados de cooperacion para la seguridad" tipo OTAN o tipo Plan Mérida (TLCAN plus)



Lo de Bahrein es una revolución silenciada, practicamente diario hay protestas que son aplastadas por el gobierno con ayuda de la misma Arabia y de Estados Unidos.




La pequeña y estrategica petromonarquia-isla de Bahrein (y sus recusos preciados




¿Que es lo que se ha silenciado?
Bahrein: primavera silenciada




Más de un año después de que comenzaran las protestas contra la monarquía de los Al Jalifa en Bahrein, las reivindicaciones de los grupos opositores han sido reprimidas con brutalidad por el régimen y silenciadas por Europa y Estados Unidos.

El Reino de Bahrein es el país más pequeño del Golfo Pérsico. Con una superficie de 710 km2 da cobijo a alrededor de un millón de personas. El islamismo chií es la corriente religiosa mayoritaria (superior al 70% de la población), pero el poder está en manos de la minoría suní–a la que pertenece la monarquía actual-. A pesar de las evidentes tensiones que provoca la discriminación histórica de la mayoría chií, éstas parecían haberse apaciguado en buena medida a raíz de la Constitución adoptada en el año 2000.

Sin embargo, la consulta popular realizada en 2001 -a través de la cual el régimen se comprometía a avanzar hacia la democracia- nunca se tradujo en resultados. Desde entonces, las protestas en la calle se volvieron una constante. En todo caso, hubo que esperar a los precedentes de Túnez y Egipto para que los bahreiníes comenzaran a confiar en que su lucha contra la dictadura también tenía futuro. El 14 de febrero de 2011 estalló finalmente una revolución social en el país, que fue inmediatamente reprimida con dureza por el régimen.



A mediados de marzo, el rey Hamad bin Isa Al Khalifa declaró el estado de emergencia y las fuerzas de seguridad y militares comenzaron a reprimir con fuerza las protestas. A su vez, creó unas cortes militares especiales que juzgaron y sentenciaron a más de 250 personas asociadas al movimiento con castigos graves, incluída la pena de muerte. Aunque el estado de emergencia se retiró en junio, las cortes militares continuaron activas hasta el mes de octubre. “Desde la represión de las protestas las autoridades han atajado de forma violenta las marchas pacíficas y silenciado las voces de los disidentes a través de arrestos, torturas y despidos laborales arbitrarios”, recuerda Joe Stark, subdirector de Oriente Medio para Humans Rights Watch. De acuerdo con datos facilitados por la Comisión de Investigación Independiente de Bahrein –creada por el propio rey Hamad-, 45 personas han fallecido desde febrero del pasado año en incidentes relacionados con el movimiento social, la mayoría de ellos civiles. Al menos cinco de esas muertes se atribuyen a torturas, según refleja un informe de la propia Comisión. “Un año después, la situación está mucho peor”, lamenta el activista Nabil Rajab, presidente del Centro de Bahréin para los Derechos Humanos (BCHR). El levantamiento forzoso de la acampada en la Plaza de la Perla –el Tahrir bahreiní-, que tuvo lugar en marzo de 2011, se saldó con la muerte de otras 35 personas, pero a día de hoy los fallecidos podrían ser más del doble.

La importancia de Bahrein como actor político reside en la privilegiada posición geográfica en la que se encuentra el país, factor que nunca ha pasado desapercibido para las potencias occidentales -sirva de muestra el hecho de que la V Flota estadounidense tiene aquí establecida su principal base- ni tampoco para Arabia Saudí. A mediados de marzo de 2011, un millar de militares saudíes entraban en la isla de Bahrein para ayudar al régimen de ese país a sofocar las protestas. Bajo el paraguas del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico y con el beneplácito de la Comunidad Internacional, el movimiento fue considerado desde un primer momento por los opositores al rey Hamad como una ocupación.



Por su parte, las buenas relaciones que históricamente mantiene el régimen con los Estados Unidos sirvió a Washington para que les permitieran utilizar sus bases para atacar Irak en las dos guerras del Golfo -1991 y 2003-. También fruto de esa alianza, el suministro de armamento norteamericano al régimen ha sido una constante desde el comienzo de la revuelta. “Estados Unidos no debería considerar la venta de ningún artículo militar hasta que el gobierno bahreiní ponga fin a los sistemáticos abusos a los derechos humanos, permita un acceso irrestricto a los medios de comunicación y a organizaciones internacionales, y comience a implementar una significativa reforma política”, sentencia David Kramer, presidente de Freedom House –grupo vinculado a la Fundación Nacional para la Democracia, NED por sus siglas en inglés-.

Las protestas continúan y las imágenes que regularmente llegan a los medios de comunicación dan buena cuenta de que la represión del régimen también sigue en marcha. Sin ir más lejos, el pasado 21 de abril, la oposición informaba de un nuevo fallecido tras la actuación policial en una de las protestas. En un reciente informe, Amnistía Internacional ha pedido al gobierno de Estados Unidos que suspenda las transferencias de gas lacrimógeno y demás material antidisturbios a las autoridades bahreiníes. “El aumento del número de víctimas mortales y los relatos de testigos indican que las fuerzas de seguridad de Bahréin están utilizando de manera indebida el gas lacrimógeno, que lanzan incluso en viviendas y otros lugares cerrados”, denuncia Hassiba Hadj Sahraoui, directora adjunta de Amnistía Internacional para Oriente Medio y el Norte de África, quien a su vez pide a las autoridades bahreiníes que investiguen “las más de 12 muertes ocurridas, según informes, tras haberse utilizado gas lacrimógeno” y den “explicaciones por ellas”.

El pasado mes de febrero, el rey Hamad comenzó a amnistiar a algunos de los presos políticos con el objetivo de ganar tiempo, mejorar su imagen y frenar la revuelta. Sin embargo, el grave estado de salud en el que se encuentra el opositor encarcelado, Abdulhadi al Jawaya, preocupa al régimen por la repercusión internacional que conllevaría su muerte. En huelga de hambre desde hace más de 50 días, al Jawaya ha devuelto a la revuelta en Bahrein el protagonismo que Europa y Estados Unidos se encargaron de difuminar.



Bahrein: la historia continua (aunque "la serie" ni se ha estrenado en TV) ...

“200 mil Bareiníes Protagonizaron una Gran Marcha Antigubernamental en Manama”




La multitudinaria protesta denunció las reformas anunciadas por el príncipe heredero sheij Salman bin Hamad Al Jalifa, asegurando que tales medidas no representan al pueblo ni a la oposición que viven en ese pequeño país del Golfo Pérsico.

Además, durante la movilización los manifestantes condenaron los intentos del régimen de Al Jalifa por burlar las legítimas demandas planteadas por el pueblo desde hace más de tres años, cuando comenzaron las protestas prodemocráticas.

A lo largo de la marcha, los indignados bareiníes ondearon las banderas nacionales y gritaron lemas insistiendo en su postura de boicotear las próximas elecciones, en caso de que no se realicen unas reformas serias y auténticas que respondan a las aspiraciones prodemocráticas del pueblo.

“La familia real tiene todos los poderes - ejecutivo, legislativo y judicial, además de seguridad, información y riqueza”, criticó el sheij Ali Salman, secretario general de Al-Wifaq, al final de la movilización, agregando que “la solución consistiría en renunciar a este monopolio de poderes y respetar la voluntad del pueblo”.

Asimismo, el titular de Al-Wifaq pidió a la comunidad internacional que deje de hacer simples declaraciones y adopte medidas para poner fin a las violaciones de los derechos humanos en Baréin.

Desde febrero de 2011, Baréin es escenario de manifestaciones casi diarias que son reprimidas por las fuerzas de seguridad secundadas por Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU), con el apoyo logístico de algunos países occidentales, principalmente de Estados Unidos.

La libertad de los presos políticos, la retirada de las fuerzas saudíes del país y el fin de la monarquía, en el poder desde hace más de 40 años, figuran entre las principales demandas de los manifestantes.






Solo quien da la espalda a la verdad fabricada puede enontrar la autentica verdad

Entre mas te insistan en voltear a ver hacia una direccion, mas quieren ocultar lo que pasa en la direccion contraria


0
0
0
0No comments yet