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Contra la Matanza de Animales

Cazar no es otra cosa que disparar a un animal con intención de asesinarlo



Cazar no es otra cosa que disparar a un animal con intención de asesinarlo. La palabra asesinar es definida en el Diccionario de la Lengua como: “ Matar a alguien con premeditación, alevosía, etc”. Ésa es la definición exacta de lo que realiza todo cazador.

Sin embargo, en las retóricas palabras del cazador, es necesario asesinar a animales inocentes, ya que “si de verdad quieres integrarte en esa Naturaleza, la única manera de conseguirlo es cazando. Hasta cuando tiras de navaja y te llenas las manos de sangre para eviscerar y desollar una res, si se da el caso. Entonces vuelves al origen de la especie y eres un poco Cromagnon, un poco águila, un poco lince, un poco lobo”.


La Caza de Focas en Canadá

http://www.youtube.com/v/ptFdOM9qa5Y
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Islas Magdalena, Canadá.- Con las primeras luces del martes, centenares de pescadores canadienses empezaron la caza de miles de focas arpa en los hielos que rodean las islas Magdalena entre las protestas de grupos ecologistas que lanzaron un boicot mundial a los productos pesqueros canadienses.

En medio de una lluvia persistente y una neblina que hace aún más peligroso caminar entre los hielos flotantes del golfo de San Lorenzo, los pescadores que llevaban días en sus barcos esperando la apertura de la veda comenzaron a matar los primeros ejemplares del total de 320.000 que pueden cazar este año.

De esta cifra, alrededor de 90.000 focas arpa serán cazadas en los hielos que rodean las islas Magdalena. Las restantes 230.000 lo serán en las aguas del Atlántico frente a la isla de Terranova a partir del 12 de abril.

En el mismo momento que se mató a la primera foca, Sea Shepherd, y otros grupos ecologistas pusieron en marcha una campaña mundial para boicotear productos pesqueros canadienses, un sector valorado en miles de millones de dólares frente a los poco más de 15 millones que genera la caza de focas.

La caza no es un asunto limpio. Los animales, la inmensa mayoría ejemplares de edades comprendidas entre las tres semanas y los tres meses, son golpeados en la cabeza con estacas o disparados con rifles.

Las regulaciones del gobierno canadiense señalan que el primer golpe tiene que ser mortal para evitar el sufrimiento de los animales, pero organizaciones ecologistas como el Fondo Internacional del Bienestar Animal (IFAW) afirman que muchas focas siguen conscientes tras el estacazo inicial.

Para asegurarse de que las focas están inconscientes, los cazadores -en su mayoría pescadores de Terranova que intentan ganar unos dólares extras ante la falta de pesquerías en sus aguas- tienen que efectuar el llamado "parpadeo reflejo", básicamente tocar con el dedo la córnea del ojo del animal para ver si reacciona.

Una vez los animales son capturados tienen que ser despellejados, ya que prácticamente la única parte de estos mamíferos marinos que tiene utilidad comercial es la piel.

A pesar de los intentos del sector por comercializar la carne -para hacer hamburguesas o una especie de salchichón seco- y hasta el pene -un producto de gran demanda en algunos países asiáticos- las cifras económicas son mínimas.

En el 2001, un equipo de veterinarios llevado por IFAW para presenciar la caza documentó numerosos casos en los que las focas eran despellejadas vivas, una acusación que las autoridades canadienses niegan pero que sigue siendo una de las principales quejas de las organizaciones ecologistas.

En 1995, la doctora Mary Richardson, entonces veterinaria general de la provincia de Ontario, señaló que "a lo largo de mi carrera, he visto animales morir en mataderos, laboratorios de investigación y refugios animales, y puedo asegurar que la crueldad de la caza de focas no sería tolerada en estas instituciones".

El lunes, poco antes del inicio de la caza, un grupo de pescadores de Terranova apostados en los hielos del golfo de San Lorenzo a la espera de la apertura de la veda, negaban que la caza de las focas sea muy distinta del sacrificio de vacas u otros animales en los mataderos.

"Es igual. Un golpe en la cabeza y están muertos", afirmaba uno de los tripulantes ante un grupo de periodistas llevados hasta los hielos por IFAW.

Los pescadores de Terranova no lo piensan dos veces. Más de uno afirma que si tuviesen otra ocupación no dedicarían tres o cuatro días al año a la caza de focas pero tampoco tienen demasiados problemas éticos con una práctica que consideran su derecho.

La mayoría se pasa el año sin poder salir a faenar tras el desplome de la pesquería del bacalao en la década de 1990 y subsisten gracias a las ayudas de los gobiernos canadienses.

Los entre 3.000 y 10.000 dólares que algunos pueden hacer en una semana con la caza de focas es más que suficiente para atraerlos a los hielos cada año.

Además muchos consideran la caza una especie de revancha porque creen que las focas se comen el bacalao, un mito fomentado desde 1996 por el entonces ministro de Pesca, Brian Tobin, pero que nadie ha podido demostrar.




Un cazador de focas tan pronto golpea a cada foca dentro de un pequeño radio para inmovilizar a cada cría, y luego arrastra los cuerpos al centro del círculo. El voltea una por una a cada foca sobre su dorso y la desoía. Si la foca se voltea o lucha contra el desollé el la volteara sobre su estomago, la golpeara varias veces y luego termina de desollarla." -- Monitor de Cacería del IFAW


La caza comercial de la foca de Canadá es una caza como ninguna otra. Es una práctica cruel y poco ética que produce un producto que nadie necesita. De hecho, el 98% de los animales asesinados en los últimos dos años han sido crías de foca de 2 semanas a 3 meses de edad. La inmanejable cacería se lleva acabo sobre una vasta área, haciéndolo imposible llevarla acabo humanitariamente.
Algunas focas son muertas por un golpe a la cabeza con bates de madera o un hakapik. Los cazadores aturden toda cría de focas posible antes de regresar a matarlas. Algunas focas tratan de escapar, pero son torpes sobre el hielo, empujando sus pequeños cuerpos regordetes con un aleteo descoordinado. A otras focas se les dispara a distancia y luego son arrastradas del hielo a los botes usando ganchos de acero.

Dos reportes recientes de veterinarios independientes sobre la caza de foca en Canadá, así como el video (o corto metraje) del IFAW, han documentado niveles inaceptables de crueldad sobre las crías de focas. Esta cacería es una actividad altamente competitiva, llevada acabo sobre una extensa área, y bajo condiciones muy impredecibles. La prisa es la regla, ya que los cazadores se apuran a inmovilizar todas las crías de focas posibles en el poco tiempo disponible para ellos.

Las focas son rutinariamente golpeadas con un bate o disparadas y dejadas sobre el hielo sufriendo, antes de ser golpeadas nuevamente tiempo después. Algunas focas son desolladas antes de estar totalmente inconscientes y pocos cazadores se les ve verificar si hay un parpadeo como reflejo para confirmar muerte cerebral antes de desollar el animal. Como uno de los reportes veterinarios concluyo: La cacería comercial de focas en Canadá resulta ser un considerable e inaceptable sufrimiento.¨

El gobierno canadiense frecuentemente engaña al público comparando la caza comercial de las focas con la matanza de animales de granja en la industria alimenticia. A diferencia de los mataderos, la caza de foca es impredecible, es una cacería de animales salvajes inmanejable que tiene lugar bajo condiciones apresuradas. Es precisamente estas condiciones que han llevado a algunos expertos a concluir que esta caza nunca podrá satisfacer los requerimientos de una caza humanitaria.




La mayor caza de focas permitida por el Gobierno canadiense ha iniciado en las aguas de Terranova, generando un agrio enfrentamiento entre Ottawa y los ecologistas que piden el boicot del turismo en Canadá.

Noventa por minuto. Ese el número de focas de entre tres y cuatro semanas de edad que los cazadores canadienses matarán esta semana para aprovechar en pocos días las favorables condiciones meteorológicas en los hielos flotantes frente a las costas de Terranova.

En total, el gobierno canadiense ha permitido matar este año 350 mil animales, una cuota que no se había alcanzado en la historia más reciente de la caza -desde hace más de 50 años- y que los grupos ecologistas consideran excesiva.

Sherri Cox, directora del Fondo Internacional para el Bienestar Animal (IFAW) en Canadá, señaló a EFE poco después de regresar a Toronto tras presenciar la caza de focas que "estamos totalmente opuestos a la caza comercial de focas, no a la llevada a cabo por comunidades indígenas".

"Es cruel, inhumana, no tiene un significante peso económico, no se vigila que la normativa es aplicada, está destinada para producir artículos que la gente realmente no necesita y no es una práctica sostenible", señaló Cox, cuyo grupo abandera a los contrarios a esta práctica.

IFAW se sitúa en un término medio entre las posturas adoptadas por otras organizaciones ecologistas. Por ejemplo, Greenpeace -uno de los grupos más conocidos en todo el mundo- ha decidido no sumarse a la campaña en contra de la caza de las focas para concentrarse en la lucha contra alimentos modificados genéticamente.

"Es normal que con el creciente número de asuntos que está emergiendo en nuestro mundo, cada organización decida cuáles son sus prioridades, como la ha hecho Greenpeace. Además Greenpeace hace años que no ha participado en la campaña", explicó Cox.

Pero otros como la Sociedad Protectora de Animales de Estados Unidos ha lanzado una agresiva campaña en los medios de comunicación estadunidenses, en la que solicita el boicot al turismo en Canadá y ha amenazado con excluir al país de los Juegos Olímpicos de Invierno, previstos en el 2010 en Vancouver.

El grupo, con seis millones de miembros, tiene una gran influencia y buena prueba de su alcance son los mensajes en contra de la caza que han aparecido en los últimos días en la página de internet del senador John Kerry, futuro candidato demócrata a la presidencia de EU, y en los que se reclama su intervención.

Cox aclaró que IFAW no forma parte de la campaña en favor del boicot del turismo promovida por la Sociedad Protectora de Animales estadunidense, "pero si agradecemos la presión diplomática internacional que se pone sobre el gobierno canadiense".

Una de las funciones de IFAW "es educar al público canadiense sobre la realidad de la caza y combatir las informaciones erróneas que transmite el gobierno canadiense".

Según Cox, Ottawa está inflando las cifras de la caza de focas, desde su significado económico hasta el número de personas que se benefician de la apertura de la veda.

"Según el propio gobierno de Terranova y Labrador, la caza de focas sólo representa menos de 10 millones de dólares para la economía de la región. Y aunque se emiten más de 12 mil licencias para cazar, de hecho sólo hay unos cuatro mil cazadores sobre el hielo", indicó Cox.

"La industria turística que crea el avistamiento de ballenas en Terranova es mayor que el de la caza de focas", agregó.

Cox afirmó que existen grupos de presión que buscan que Ottawa defienda con tanta intensidad una práctica que genera mala imagen internacional de Canadá.

Otros incluyen en la mezcla el vínculo que se quiere establecer entre la desaparición del preciado bacalao y las focas. Muchos pescadores de la región responsabilizan a los mamíferos de la falta de pesca viable en la región cuando científicamente se ha demostrado que han sido años de explotación pesquera excesiva el culpable real.


La Caza de Gorilas



http://www.youtube.com/v/2XEhVtGUOdE&feature=PlayList&p=901AB43C69C612F0&playnext=1&playnext_from=PL&index=24
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Declaraciones realizadas por testigos, a representantes de Proyecto Gran Simio destacados en la zona, cambian por completo la versión dada por las agencias de prensa internacionales.

El 21 de julio pasado, en los volcanes de Virunga, dentro del Parque Nacional de la República Democrática del Congo y a un kilómetro del poblado Bikenke, se hayan cinco cadáveres de gorila de montaña (un espalda plateada y cuatro hembras), pertenecientes al grupo Rugendo formado por 12 ejemplares. El ataque dispersa al resto de los miembros del grupo. Dos días después se encuentra a una cría de un año y medio, hija de una de las hembras asesinadas, herida de bala en la pierna derecha. Es trasladada al orfanato de Goma, donde le están dando todas las atenciones necesarias para su recuperación y reintroducción en la zona.

Los medios han barajado diversas hipótesis buscando las causas de esta masacre; entre ellas, la expulsión de los gorilas para hacer carbón vegetal talando los bosques, la explotación de las minas de coltan, llamar la atención internacional hacia la milicia del general Nkunda o por la captura de los cachorros.

Han pasado los días y no se ha dado una explicación coherente. La UNESCO ha enviado representantes para averiguar lo sucedido y el gobierno, mientras tanto, se mantiene en silencio. Al parecer no interesa sacar a la luz la verdadera causa de esta matanza, que todos allí conocen. Según afirman testigos entrevistados por miembros de Proyecto Gran Simio España y que se mantienen en el anonimato por seguridad, ya que no podrían demostrar donde esta el dinero que la UNESCO cedió para la construcción de hospitales y colegios en el borde del Parque.

Lo increíble de este hecho, es que han sido asesinados por unas simples PATATAS. Cuatro campesinos, responsables de la matanza, han sido detenidos. Estas gentes viven de sus cultivos, al borde del parque nacional. No tienen ninguna ayuda del Gobierno, ni colegios, ni hospitales, lo único que ven es la corrupción estatal a costa de los gorilas. La gente de la zona ni del resto del país, tienen información alguna del Parque; del porque hay que proteger a los gorilas, de la riqueza y biodiversidad de la zona, no saben que las poblaciones de gorilas son las únicas que existen en el mundo. Estos campesinos que viven en la miseria han sido desinformados a conciencia y de lo único que se preocupan, es de tener un plato de comida al día y ya es mucho pedir, viviendo en constante inseguridad.

Según las mismas fuentes, estos mismos campesinos se habían quejado varias veces a la policía forestal, que un grupo de gorilas salían del Parque y siempre iban a sus tierras destrozándoles todas las plantaciones de patatas. Comenzaron a amenazarlos dando varios avisos que si no se solucionaba no tendrían más remedio que matar al grupo. No les hacían caso ni les daban indemnizaciones por los destrozos. La supervivencia hizo que se cumpliera la amenaza. Esperaron a que los gorilas entraran en sus tierras, los siguieron adentrándose en la selva a un kilómetro de la aldea y no dudaron en disparar. Lo importante para ellos era matar al espalda plateada jefe de grupo que los guiaba hasta las plantaciones de patatas. Cayeron cinco ejemplares y una cría herida.

Las mismas declaraciones dadas al Proyecto Gran Simio, dicen que nadie ha sacado a la luz lo sucedido y que han dejado a los medios de comunicación que dieran sus propias versiones. Se sabe que dos jefes del Parque han sido destituidos o llevados a otro lugar tras los sucesos. El Gobierno poco hace por educar a su pueblo y proteger a esta especie en peligro de extinción. Solo les preocupa los diamantes, el coltan, el negocio. Tienen muchos otros ingresos más importantes que lo que le pueda dar el turismo. No ponen interés a que sus ciudadanos puedan beneficiarse de las visitas al parque. Si así fuera, si se les informaría de la importancia de esta especie, si recibieran alguna indemnización o beneficios, la próxima vez que vieran entrar los gorilas a comer sus patatas, seria una fiesta y no un baño de sangre.

“Una vez más pedimos a la Comunidad Internacional, que las ayudas cedidas a la protección de la red de espacios protegidos en África y en especial al parque nacional de los Volcanes de Virunga, lo sean con un protocolo de seguimiento para evitar que el dinero entregado no llegue a su destino como parece estar ocurriendo según las declaraciones de testigos en la RD del Congo. Es necesario que las selvas tropicales sean declaradas Patrimonio de la Humanidad como ya lo es Virunga desde 1979 y que fuerzas especiales de los Cascos Verdes (unidades de elite para la defensa de los recursos naturales mundiales), que deberían crearse de manera urgente, velen por la seguridad y bienestar de las especies (animales y vegetales) y de las poblaciones nativas”, ha declarado Pedro Pozas Terrados, Director Ejecutivo del Proyecto Gran Simio en España.

Hasta que no se comprenda la importancia, no sólo de las especies como los grandes simios, hermanos evolutivos del hombre, sino de la biodiversidad de los bosques primarios como regulador y protector contra el cambio climático y la propia seguridad de nuestro planeta, no se tomaran medidas urgentes, tajantes, sin protocolos de años de acuerdos por los gobiernos del mundo.

Pozas ha dicho que las medidas para la conservación como la establecida en los Volcanes de Virunga, deben tomarse en un plan general que incluya, no sólo la protección de las especies en peligro, como en este caso la de los gorilas de montaña, sino también a las poblaciones nativas y aldeas de la zona, dentro de un plan educativo y de ayuda económica que incluyan campañas de concienciación que eviten situaciones como lo las que están ocurriendo en la RD del Congo.


Caza de Ballenas





Lamentablemente, la ballenas fueron cazados en masa. Más de dos millones de ballenas fueron aniquiladas entre 1929 y 1979. Con el agotamiento de una especie, los cazadores sencillamente se trasladaban a otra especie aún no explotada.

En la época anterior al petróleo y el plástico, las ballenas proporcionaban materias primas muy valiosas para objetos de uso diario. Las Ballenas fueron cazadas por su aceite y sus barbas. El aceite se refinaba y vendía para ser quemado en lámparas. Las barbas de ballena se utilizaban para hacer cepillos, paraguas y hasta incluso para hacer a los corséts para mujeres aún más rígidos. Luego, con el descubrimiento del petróleo, una fuente de aceite más barata, la caza terminó, pero el daño ya estaba hecho. Sin embargo, la caza revivió con la aparición de los barcos a motor con arpones explosivos. A pesar de haberse encontrado sustitutos para todos los productos de ballenas, hoy la carne de ballena se ha convertido en un plato exquisito en Japón.

La ciencia y la educación rescataron a las ballenas.

Afortunadamente, la ciencia y la educación rescataron a las ballenas de este asalto directo. Esto no sucedió a través del descubrimiento de mejores técnicas de explotación, sino a través del descubrimiento de las capacidades cognoscitivas de las ballenas. El descubrimiento que las ballenas ejecutan ¨canciones¨, junto a otros estudios acerca del gran desarrollo cerebral de diferentes especies de cetáceos, han brindado un nuevo enfoque para la percepción del hombre hacia las ballenas. El movimiento ¨Salve a las Ballenas¨, nacido a partir de este nuevo enfoque, ha traído a la luz la idea de que la matanza masiva de estos animales es un indicador de la desatención y de la falta de respeto del hombre hacia el medio ambiente.

En 1986, la Comisión Ballenera Internacional
decretó la prohibición a la caza de ballenas.

Esta Comisión se creó en 1946 por catorce naciones que se dedicaban a la caza, ya que originalmente fue creada tanto para proteger a las ballenas como para mantener regulada la caza, ya que la misma industria tenía que imponerse restricciones para no quedarse sin recursos, debido a los agotamientos de los stocks de ballenas en todo el mundo.

La dualidad de propósitos trajo considerables problemas en el seno de la comisión y por treinta años los objetivos económicos vencieron a los conservacionistas, hasta que en 1975 se decidió fijar límites de captura para no agotar los stocks. Tanto la solicitud de las Naciones Unidas como así también la presión de las personas para proteger a las ballenas, logró que en 1982 la Comisión Ballenera Internacional (CBI) decretara una total moratoria a la caza de ballenas que se inició a partir de 1986 y fue fijada por cinco años; luego fue extendida hasta 1991. Esta prohibición fue una gran victoria para la conservación y sirvió, además, para llevar esta gran problemática ambiental a la conciencia pública.

Sin embargo, algunos países -como Japón y Noruega-
han explotado los vericuetos legales de la moratoria
con la intención de continuar cazando ballenas
con fines comerciales.

Si bién es correcto que la CBI en uno de sus artículos permite a los estados miembros cazar ballenas con fines científicos, este artículo no fija límites al número de ballenas a cazar. Japón aprovecha para cazar anualment 440 ballenas minke en la Antártida, y 100 en el Pacífico Norte, no hay dudas de que no es necesario matar mas de 540 ballenas (el 10 % están preñadas) con ningun fin científico. La carne de estas ballenas termina en el plato de lujosos restaurantes de Japón.

La cacería de Japón y Noruega es parte de un plan estratégico que promueve la reasunción de la caza ballenera a gran escala y sobre todas las especies. Ya que para Japón: "Las ballenas se comen todos los peces, y dejan sin recursos ícticos a los humanos", o, "Hay superpoblación de ballenas".

Nuestro Instituto, a través del desarrollo de técnicas de estudio no letales, expone su decepción por permitir la matanza de ballenas para su estudio. Los estudios no letales, a largo plazo, arrojan los mismos datos generales y a su vez permiten documentar las fluctuaciones del comportamiento social que ocurre dentro de una población. A través de la autorización de la cacería científica, en realidad lo que se permite es que con excusa las empresas balleneras provean de carne a los mercados consumidores. Seguiremos desarrollando nuevas técnicas benignas para demostrar que la cacería científica no es más necesaria y además va en contra de la conservación de las ballenas.


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