Crea Tu Revolucion Interior II
Hola T! Este es mi segundo post, y les traigo cuentos breves que recopile de diversas fuentes y quería compartirlas con ustedes. A pesar de ser breves los cuentos no son del todo literales y son mas que nada para reflexionar sobre nuestras vidas. Gracias por la buena onda que pusieron en el post anterior 
''Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz.''
El Genio de los Deseos
Un hombre se entera un día de la existencia de un mercader que vendía un genio, que complacía todos los deseos de su amo.
Reunió todo el dinero del que disponía y se dirigió presuroso al mercado, rogándole al vendedor que se lo vendiera.
Este así lo hizo no sin antes advertirle: - "Debes pedirle nuevos deseos continuamente, pues si no lo mantienes ocupado, te cortará la cabeza".
- "No te preocupes", respondió el comprador. "Son tantas las cosas que deseo, que no tendrá tiempo para descansar".
Salió contento del lugar y al poco camino la voz del genio le dice:
- "¿Y bien amo, que deseas?"
Sorprendido el hombre contesta:
- "Deseo ser dueño de un enorme palacio". En pocos segundos se erguía ante él un magnífico palacio.
- "¿Y qué más?", volvió a preguntar el genio, al tiempo que el palacio se poblaba de servidores.
- "Deseo un harén con muchas y hermosas mujeres".
Al instante bellas jóvenes lo rodearon.
- "¿Y ahora mi amo?"
- "Pues deseo un gran banquete con exquisitos manjares, muchos invitados, músicos y baile". Con la última palabra se presentó ante su vista todo lo solicitado.
Entonces se sintió aterrorizado, corrió hasta el mercader y le dijo:
- "Tu me lo advertiste, pero dime, por favor, ¿qué puedo hacer?. El genio es tan rápido que en algún momento no tendrá qué hacer y me matará".
- "Eres una persona agradable y te ayudaré", respondió el mercader. "Dile al genio que construya una columna altísima y que suba y baje por ella hasta que tú le ordenes que pare. Mientras tanto, puedes dejar de desear y disfrutar lo que ya tienes".
La Taza de Té
Nan-in, un maestro Japonés de la era Meiji (1868-1912), recibio la visita de un profesor de universidad que queria informarse sobre el Zen.Nan-in le sirvio te. Lleno la taza de su visita hasta el borde, y siguio virtiendo mas te.El profesor observo como el te llenaba la taza y se derramaba sobre la mesa hasta que no puedo aguantarse mas: "¡Esta rebosando! ¡No cabe nada mas!""Al igual que esta taza," dijo Nan-in, "usted esta lleno de sus propias opiniones e ideas. ¿Como le voy a enseñar Zen si no vacia primero su taza?"
Los Monjes y la Mujer
Dos monjes, un anciano y el otro más joven, regresaban al templo caminando junto al río. De pronto observaron en la orilla a una mujer llorando desconsoladamente.
"¿Qué te sucede?" -le preguntaron.
La mujer respondió: "Mi madre que vive al otro lado del río está muriendo y no podré estar con ella porque me resulta imposible cruzarlo sola".
El monje joven se lamentó: "Nuestros votos nos prohíben tener contacto con personas de otro sexo de modo que no podremos ayudarte, lo siento".
"Yo también lo siento pero sigan tranquilos su camino"- dijo la mujer y prorrumpió nuevamente en un angustioso llanto.
El anciano permaneció callado unos instantes, luego le dijo: "Ven mujer, súbete a mis espaldas, te cruzaré hasta la otra orilla".
Así lo hicieron y miesntras la mujer agradecía emocionada una vez del otro lado, los monjes reanudaron su camino en silencio.
Después de un largo trecho, el joven preguntó:
"Dime maestro, ¿qué sucedió para que rompieras tus votos y cargaras a la mujer hasta la orilla opuesta?"
"Dime tú ¿qué sucede?, yo ya la dejé, pero tú la sigues cargando.
La Joya Preciosa
El maestro llegó a las afueras de un pueblo y se sentó debajo de un árbol. Inmediatamente se le acercó corriendo un vecino del lugar diciendo:
"La piedra, la piedra, dame la piedra preciosa. Anoche se me apareció Dios y me anunció que un extranjero me traería una piedra preciosa que me daría la riqueza para siempre".
El maestro buscó en su bolso y sacando una piedra se la entregó. "Debe ser ésta, la encontré ayer en el bosque", dijo.
Era una piedra enorme, quizá el diamante más grande del mundo.
El hombre lo tomó y regresó muy de prisa a su casa. Pero esa noche no pudo dormir, dió vueltas y vueltas en la cama durante toda la noche.
Al día siguiente volvió al lugar donde se encontraba el maestro para devolverle el diamante, con estas palabras:
"Dame la riqueza interior que te permite desprenderte de este diamante con tanta facilidad."
Bueno.. esto es todo por ahora, si quieren leer mas les dejo mi blog:
http://lihurock.blogspot.com.ar/

''Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz.''
El Genio de los Deseos
Un hombre se entera un día de la existencia de un mercader que vendía un genio, que complacía todos los deseos de su amo.
Reunió todo el dinero del que disponía y se dirigió presuroso al mercado, rogándole al vendedor que se lo vendiera.
Este así lo hizo no sin antes advertirle: - "Debes pedirle nuevos deseos continuamente, pues si no lo mantienes ocupado, te cortará la cabeza".
- "No te preocupes", respondió el comprador. "Son tantas las cosas que deseo, que no tendrá tiempo para descansar".
Salió contento del lugar y al poco camino la voz del genio le dice:
- "¿Y bien amo, que deseas?"
Sorprendido el hombre contesta:
- "Deseo ser dueño de un enorme palacio". En pocos segundos se erguía ante él un magnífico palacio.
- "¿Y qué más?", volvió a preguntar el genio, al tiempo que el palacio se poblaba de servidores.
- "Deseo un harén con muchas y hermosas mujeres".
Al instante bellas jóvenes lo rodearon.
- "¿Y ahora mi amo?"
- "Pues deseo un gran banquete con exquisitos manjares, muchos invitados, músicos y baile". Con la última palabra se presentó ante su vista todo lo solicitado.
Entonces se sintió aterrorizado, corrió hasta el mercader y le dijo:
- "Tu me lo advertiste, pero dime, por favor, ¿qué puedo hacer?. El genio es tan rápido que en algún momento no tendrá qué hacer y me matará".
- "Eres una persona agradable y te ayudaré", respondió el mercader. "Dile al genio que construya una columna altísima y que suba y baje por ella hasta que tú le ordenes que pare. Mientras tanto, puedes dejar de desear y disfrutar lo que ya tienes".
La Taza de Té
Nan-in, un maestro Japonés de la era Meiji (1868-1912), recibio la visita de un profesor de universidad que queria informarse sobre el Zen.Nan-in le sirvio te. Lleno la taza de su visita hasta el borde, y siguio virtiendo mas te.El profesor observo como el te llenaba la taza y se derramaba sobre la mesa hasta que no puedo aguantarse mas: "¡Esta rebosando! ¡No cabe nada mas!""Al igual que esta taza," dijo Nan-in, "usted esta lleno de sus propias opiniones e ideas. ¿Como le voy a enseñar Zen si no vacia primero su taza?"
Los Monjes y la Mujer
Dos monjes, un anciano y el otro más joven, regresaban al templo caminando junto al río. De pronto observaron en la orilla a una mujer llorando desconsoladamente.
"¿Qué te sucede?" -le preguntaron.
La mujer respondió: "Mi madre que vive al otro lado del río está muriendo y no podré estar con ella porque me resulta imposible cruzarlo sola".
El monje joven se lamentó: "Nuestros votos nos prohíben tener contacto con personas de otro sexo de modo que no podremos ayudarte, lo siento".
"Yo también lo siento pero sigan tranquilos su camino"- dijo la mujer y prorrumpió nuevamente en un angustioso llanto.
El anciano permaneció callado unos instantes, luego le dijo: "Ven mujer, súbete a mis espaldas, te cruzaré hasta la otra orilla".
Así lo hicieron y miesntras la mujer agradecía emocionada una vez del otro lado, los monjes reanudaron su camino en silencio.
Después de un largo trecho, el joven preguntó:
"Dime maestro, ¿qué sucedió para que rompieras tus votos y cargaras a la mujer hasta la orilla opuesta?"
"Dime tú ¿qué sucede?, yo ya la dejé, pero tú la sigues cargando.
La Joya Preciosa
El maestro llegó a las afueras de un pueblo y se sentó debajo de un árbol. Inmediatamente se le acercó corriendo un vecino del lugar diciendo:
"La piedra, la piedra, dame la piedra preciosa. Anoche se me apareció Dios y me anunció que un extranjero me traería una piedra preciosa que me daría la riqueza para siempre".
El maestro buscó en su bolso y sacando una piedra se la entregó. "Debe ser ésta, la encontré ayer en el bosque", dijo.
Era una piedra enorme, quizá el diamante más grande del mundo.
El hombre lo tomó y regresó muy de prisa a su casa. Pero esa noche no pudo dormir, dió vueltas y vueltas en la cama durante toda la noche.
Al día siguiente volvió al lugar donde se encontraba el maestro para devolverle el diamante, con estas palabras:
"Dame la riqueza interior que te permite desprenderte de este diamante con tanta facilidad."
Bueno.. esto es todo por ahora, si quieren leer mas les dejo mi blog:
http://lihurock.blogspot.com.ar/
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