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Criaturas Fantásticas: Su origen

Criaturas Fantásticas: Su origen


Todos vemos, casi siempre, que se usan las mismas criaturas fantásticas una y otra vez, repetidas en distintas historias (como los elfos, los enanos, etc) pero la pregunta es: ¿De donde la sacan? ¿Quien las creo? Aquí tratare de responder esa pregunta...

Los elfos




Los elfos están presentes en casi todas las narraciones fantásticas, pero pocos saben de su origen.
Este se remonte en las épocas de la antigua germanía y los escandinavos, donde se creía que los elfos eran seres semi-divinos, asociados con la fertilidad y al culto a los ancestros. El elfo esta asociado con la creencia de espíritus animistas, que representaban a la naturaleza y a los muertos. Para los nórdicos, podían atravesar puertas y paredes.
En cuanto a los germanos, creían que los elfos poseían alas y podían volar, pero durante el postcristianismo, se le dio mala fama, diciendo que causaban pestes y enfermedades, y que servían a satanás.

Los enanos




Los enanos son criaturas que también se hallan presente en muchos relatos y cuentos.
Estos se originan en la mitologia escandinava, donde se relacionaban con las piedras, lo subterráneo, la muerte, la suerte, la magia y la tecnología. Lo curioso de esta criatura era que no era de pequeña estatura, sino era tan grande como un humano, pero con el origen de cuentos humorísticos mas la aparición de la cristiandad, se le dio un aspecto deforme, el cual la luz del sol le hacia daño, de baja estatura y de servidor de satanás. En la mitología nórdica, eran llamados elfos oscuros.

Los dragones




Los dragones son las criaturas que se hallan presentes en todos los cuentos fantásticos e incluso de otra índole, como terror o ciencia ficcion. Es mas, se cree que pudo haber existido, devido a que cada cultura tiene una imagen de ellos, la cual yo voy a describir.

Oriente cercano
En el Oriente Próximo simbolizaba el mal y la ruina. En Enuma Elish, una epopeya escrita hacia el 2000 a. C., la diosa Tiamat es un dragón que simboliza los océanos y comanda las hordas del mal, cuya destrucción previa era necesaria para crear un nuevo universo ordenado.
En la Biblia hebrea el dragón representa el mal. En la mitología persa destaca el caso del Azi Dahaka, un dragón malévolo. En Rumanía, el dragón geto-dacio que tenía cabeza de lobo y cola de serpiente. Esta imagen era empleada en la guerra ya que en la bandera de Dacia aparece un dragón.

Lejano oriente
En muchas culturas orientales los dragones eran, y en algunos cultos son todavía, reverenciados como representantes de las fuerzas primitivas de la naturaleza y el universo.
En Oriente, el dragón siempre se ha considerado una criatura benéfica y un símbolo de buena fortuna.
A diferencia de sus congéneres occidentales, los dragones orientales no escupen fuego ni tienen alas, aunque normalmente pueden volar gracias a la magia. Un dragón típico de Oriente tiene cuernos de ciervo, cabeza de caballo, cuello de serpiente, garras de águilas, orejas de toro y bigotes largos como los de los gatos. En las leyendas chinas hay dragones que vigilan los cielos, dragones que traen la lluvia, y dragones que controlan los ríos y arroyos. En Japón, donde se los tiene por seres sabios, amables y siempre dispuestos a ayudar, los dragones han sido, durante siglos, el emblema oficial de la familia imperial.
Los dragones chinos y japoneses simbolizan el poder espiritual supremo, el poder terrenal y celestial, el conocimiento y la fuerza, y por lo tanto son benévolos. El dragón es la insignia más antigua del arte de estos países.

Europa

Las tribus nórdicas de Europa asociaban su folclore con varios aspectos terroríficos del dragón.[cita requerida]
La mitología germana incluye al dragón (Nidhug o Níðhöggr) entre las fuerzas del inframundo. Se alimenta de las raíces de Yggdrasil, el fresno sagrado que extiende sus raíces a través de todos los mundos. Los antiguos escandinavos (los vikingos), adornaban las proas de sus naves esculpiéndolas en forma de dragón. Usaban esta decoración en la creencia de que así asustarían a los espíritus (Landvaettir) que vigilaban las costas a las que llegaban. También los dragones aparecen en poemas germanos: en Beowulf, un poema épico anglosajón, el más antiguo que se conserva. Un hombre llamado Beowulf, que había librado a su pueblo de un monstruo mitad hombre y mitad diablo, luego, ya convertido en el rey, lucha contra un dragón, disputa en la que ambos mueren. En el Cantar de los Nibelungos, un poema épico medieval anónimo, Sigfrido mata a un dragón, llamado Fafnir, y al ungirse con su sangre se hace inmune a todo mal.
Para los celtas, el dragón era una divinidad de los bosques, cuya fuerza podía ser controlada y utilizada por los magos.[cita requerida] Entre los conquistadores celtas de Britania fue símbolo de soberanía, y durante la ocupación romana de la isla adornó los estandartes de guerra, convirtiéndose en un símbolo heráldico y luego militar.
Entre los romanos, como se dijo más arriba, el dragón era considerado un símbolo de poder y sabiduría.
En el simbolismo medieval la idea de lucha contra dragones sirvió para fortalecer la motivación de los reinos cristianos.[cita requerida] Se presentaban a menudo también como representaciones de la apostasía, la herejía y la traición, pero también de cólera y envidia, y presagiaban grandes calamidades. Varias veces significaban la decadencia y la opresión, aunque sirvieron también como símbolos para la independencia, el liderazgo y la fuerza. Los colores a menudo determinaron el simbolismo que un dragón tenía. En la pauta del viaje del héroe, los dragones representaron el obstáculo o el temor, y el paso necesario para volver al hogar, y como muchos dragones se presentan también como la encarnación de la sabiduría, en esas tradiciones matar a uno de ellos no sólo daba acceso a sus riquezas sino también significaba que el caballero había vencido a la más astuta de las criaturas. Otra faceta del dragón en la mitología clásica de la época caballeresca es el dragón como guardián que custodia o secuestra princesas en sus castillos.

America

En la Mesoamérica precolombina existe una gran tradición de veneración a la serpiente como animal sagrado. Gracias al intercambio cultural debido en gran medida a las constantes guerras de conquista de algunos imperios mesoamericanos y el intercambio comercial de otros tantos, no era de sorprenderse que muchos pueblos compartieran no sólo creencias, sino que los dioses extranjeros súbitamente formaran parte integral de un panteón dado. De esta manera las criaturas mitológicas también eran absorbidas por la gente e incluidas en el folclore y religiones de dichas naciones.
Las serpientes mesoamericanos a menudo son acompañantes de dioses a quienes asisten en sus deberes. Tal es el caso del dios tutelar de los tenochcas, Huitzilopochtli, a quien un dragón de fuego asiste como arma. Algunos dioses responsables de la lluvia (excepto Tlaloc) montan serpientes de viento mientras lanzan dardos y flechas a las nubes ocasionando la lluvia.
En torno a Los Andes se creía en el poder que ejercían las "serpientes del abismo marítimo y de la montaña esplendorosa". Estas eran criaturas de grandes proporciones que también son considerados dragones. Su creencia fue tardía y su influencia localista. Así por ejemplo, las que se veneraban en Los Andes centrales difieren de aquéllas de los extremos del Imperio Inca (Ejemplo: pueblos nativos de Perú o Chile).
Las bestias de la mayor parte de Sudamérica estaban ampliamente relacionadas con enormes serpientes que se remontaban con los orígenes de la humanidad, coincidiendo con otras regiones del planeta. Pero, a diferencia del viejo mundo, estos dragones no presentan unicidad ni en sus características predominantes ni en sus actitudes, aún siendo de aspectos semejantes. De hecho, tales dragones mantenían una historia de conflictos entre sí que se remonta al primitivo pasado de las culturas americanas. La leyenda de Ten Ten y Cai Cai Vilu refleja esto, al enfrentarse ambas serpientes (Mar y Tierra) por el futuro del pueblo Mapuche.

Los orcos




Los orcos son las criaturas mas malvadas de los cuentos fantasticos, pero nadie le tenia una forma concreta, ya que este mito de origen celta decian que eran espiritus deformes, que atacaban en los bosques (tratando de explicar los asaltos en bosques y otros hechos violentos).
El primero en darle forma concreta, fue Tolkien que los dio una forma humana.

Los Trolls



Son criaturas malignas del folclore escandinavo, que cometían atrocidades, como cambiar niños al nacer y secuestrar humanos.
Para algunos, eran gigantes que vivian en montañas o colinas, pero para otros, eran humanos que viven en cuevas.
Estaban asociados con el secuestro, el rapto, las travesuras, la maldad.

Los duendes




De origen escandinavo, eran familiares de los elfos que cuidaban los bosques y a sus criaturas. Eran descritos como personas pequeñas, de orejas puntiagudas, con nariz pronunciada y largas barbas. Estaban relacionado con la magia pagana, y para los cristianos, con el mismo diablo.

Los centauros




Son criaturas con torso de hombre y el resto de su cuerpo caballo. Son de origen griego, representando a la lucha entre lo bárbaro y lo civilizado, lo bestia y lo humano. Se creía que eran muy buenos astrónomos, pero que se guiaban tanto por su pasiones que terminaban destrullendose a si mismos (como moraleja para los humanos).

Los Ogros




Los malvados de muchos cuentos, que eran mucho peor en la vida real. Al igual que los dragones, cada cultura posee una forma distinta de ver a un ogro, pero lo curioso es que todos devoraban niños o carne humana (capaz como muestra de salvajismo).

Fuente: Wikipedia y algo mio

Comenten o les voy a hacer esto

http://www.youtube.com/v/http://www.youtube.com/watch?v=VsGc6Wa5roo&feature=related
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