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Dejá de ser un mediocre, salí de T! con estos hábitos

Si comparamos a las personas que cambian el mundo con las que simplemente viven (o más bien sobreviven) en él, en porcentaje de seguro nos quedaríamos muy cortos y terminarían ganando los mediocres, pero en la influencia que cada grupo ejerce, el grupo de la minoría es el que marca la diferencia.


Y no es un dato utópico que se me ha venido a la cabeza para marcar un punto, es la realidad que muchos pueden ver reflejados en productos, situaciones o en cualquier tipo de manifestación que demuestre un impacto considerable en nuestra sociedad.
Miles de personas han revolucionado al mundo a lo largo de la historia y todas ellas tenían cosas en común a pesar de que algunos dejaron su marca con tecnología de punta como Steve Jobs con Apple y otros se destacaron por ser los mejores en su deporte preferido como Michael Jordan en el básquet. Todos ellos tenían ciertas rutinas y cierta mentalidad que deseo compartir con ustedes.


Así que sin más preámbulos los dejo con el tema de hoy.





Los 17 hábitos de las personas exitosas

Nota: Esto está destinado a ser una pieza de referencia para el futuro. Por lo que con cada hábito en el futuro iré desarrollando más profundamente sobre el tema. Pero mientras, disfruten de la "brevedad" de los mismos y espero que tengan una influencia positiva en sus vidas.

Prueba cosas nuevas: Constantemente experimenta con nuevas personas, puestos de trabajo, proyectos y experiencias. Ve a lo que te pegas. Sin experimentar nunca aprendemos nada. Sin el aprendizaje, no vamos a llegar a ninguna parte. Considera tu vida una serie de experimentos - grandes y pequeños. Prueba siempre. Vive fuera de tu zona de confort y no subestimes la importancia de ser un principiante.

Mídete contra tus propias normas, no contra otras: Todos nosotros tenemos diferentes definiciones de éxito y las metas que nosotros tenemos probablemente no tienen nada que ver con las que tienen los que nos rodean. Así que deja de compararte con los demás. Sólo debes compararte contigo mismo. Define tu éxito y ve por él.

Reconoce quién eres: Cuanto más te conoces a ti mismo, más probabilidades hay de hacer el trabajo que te importa. Tan simple como eso. Estudia tus fortalezas, conoce tus debilidades, identifica tus valores, define tu éxito, aprende las cosas que te excitan y las que te aterrorizan. Toma todas las pruebas y evaluaciones que puedas encontrar. Comienza a vivir una vida congruente con tus valores, fortalezas y propósitos y nunca mires hacia atrás. Pero haz las cosas por las razones equivocadas y no habrá nada más que decepción. Eso sería algo así como si la escuela de negocios matase al empresario. ¡No hay sonambulismo permitido!

Aprende de los que te rodean: Cada interacción es una oportunidad para aprender, ya sean aquellas situaciones que te encantan y divierten como aquellas en las que preferirías meter los dedos en el enchufe. Conocerse a uno es tan importante como conocer al otro. Abraza a tu entorno y observa de cerca.

Date cuenta de que ya eres libre: La libertad no viene del gran logro financiero o la capacidad de vivir en alguna pequeña cabaña sobre una laguna de Tahití. Sal y pregúntale qué tan libre se siente el chico promedio con dinero y verás que es mucho menos de lo que crees. La libertad en su forma más pura es la capacidad de elegir la forma en que interpretamos lo que nos pasa. Podemos ver las ocurrencias de la vida como buenas o malas, como razones para perseguir lo que importa o como excusas para caerte de culo. La elección es tuya. Toda la libertad que necesitarás siempre ya está aquí. Comienza a actuar como que la tienes, porque es así.

Asume que hay otras maneras: No tomes las cosas por sentado sólo porque todos los demás lo hacen. Eso es por lo general la mejor razón para dejar de escuchar. Ninguno está aquí para ser parte del promedio. Si haces lo que hace todo el mundo, ser promedio es lo que obtienes. Pregúntate constantemente cómo se hacen las cosas. Pregunta por qué.

Cree en lo que haces. Si no tienes una razón emocional profunda para hacer el trabajo que haces, es probable que nunca te importe de verdad lo que estás haciendo. Conoce tus creencias. ¿Por qué te preocupas tanto por las cosas que haces? Nada grande ocurre sin las razones correctas. ¿Lo que estás haciendo en realidad te importa? Si no puedes poner tu corazón en ello, entonces debes dejarlo.

Busca constantemente aventuras y explorar: Nada añade más claridad a la mayor parte de las confusiones de la vida que ver cosas nuevas. Sal y explora mundos extraños. Pasar demasiado tiempo en un ambiente que nos hace sentir como que es lo único que existe. Te aseguro que no es así. Observa cómo las diferentes culturas hacen las cosas de manera diferente.

Sé auténtico: El mundo está dirigido por las conexiones personales. Y nadie quiere conectar con alguien que es falso. Debes saber quién eres y quién no eres y ser abierto con los que te rodean. Has conexiones genuinas. Sé vulnerable y date la oportunidad de crear relaciones con cualquiera.

Sé un alumno constante: Comprométete a ir a la cama cada día, al menos, un poco más sabio que cuando te despertaste. Los resultados siempre suman. Aprende como un loco. Lee libros, toma cursos, trabaja con los expertos, hazlo todo. No hagas nada y te garantizo que el trabajo te encenderá en llamas.

Elige sabiamente quiénes te rodean: Este es el santo grial. Las personas que te rodean crean lo que eres. Si te inspiran, podrás inspirarte. Si te deprimen, podrás deprimirte. Los que te rodean absolutamente deben soñar tan grande o más grande y tener tanta pasión o más que tú.No hay tiempo para aquellos que no apoyan hacer las cosas que te importan a ti y al mundo. Rodéate de gente apasionada, nada es más poderoso que eso.
Una frase muy sabia lo explica al pie de la letra:"Eres el promedio de las cinco personas con las que pasas más tiempo" - Jim Rohn

Concéntrate en el proceso y no en la recompensa: Deja de preocuparte por llegar allí. De hecho nunca lo harás. Toda la diversión se encuentra en el camino de al lado. Es imposible que disfrutes de ella si te encuentras enceguecido por el horizonte borroso que en realidad nunca se acerca. Aprende a amar el proceso más que el resultado y todo se volverá más épico.

Acepta los cambios: ¿Si no cómo vas a llegar en donde quieres estar? El cambio va a suceder, sin importar lo que hagas, por lo que también tendrías que acostumbrarte a él. Adopta la creencia de pensar que cada cambio que se aproxima es para bien, de hecho, no eres la misma persona que hace unos años y eso es porque has elegido lo que más te conviene o apasiona, o lo que crees que se adecua a tu personalidad y nunca es tarde para terminar de formar quién eres.

Aspira a la excelencia: Para casi todas las metas que alguien tiene, es probable que al menos un buen puñado de personas ya lo hayan hecho. No reinventes la rueda si no tienes que hacerlo. Encuentra a las personas que viven la vida que quieres vivir. Aquellos que han experimentado los sueños que siempre has tenido.
Puedes aprender del camino y las decisiones que tomaron esas personas e incluso mejorar eso, como dice una frase anónima popular:"Trabaja hasta que tus ídolos se conviertan en tu competencia"

Prueba que es posible: Somos capaces de mucho más de lo que nosotros mismos creemos. La mayoría de las cosas no son tan imposibles como pensamos. La única manera de averiguarlo es intentarlo. Esto es tan importante físicamente como con los negocios. Cuando empezamos a hacer cosas que no acostumbrábamos pensar que eran posibles, las nuevas señales de confianza se transmiten en todos los aspectos de nuestra vida. Con un simple empujón para correr una maratón de 5 km en tu barrio, ¿qué te hará pensar que no puedes dar un salto en los negocios durante los meses siguientes?Es tan sencillo como suena, una buena acción lleva a otra, y un poco de confianza lleva a otro poco de confianza, sin diferenciar el ámbito ya que así se maneja.

Toma notas: La vida no está destinado a ser pasiva. Mantén cerca un anotador, cuaderno, diario o un blog con todo lo aprendido y la experiencia en el camino. Las cosas que te animan, las cosas que te asustan, las lecciones, la gente, los grandes sueños que tienes, todo anota en él. Cuanto más cosas podamos sacar fuera de nuestra cabeza es más probable que podamos hacerlas realidad. Ten una rutina semanal o diaria. Anota todo lo que puedas.

Aplica lo que aprendiste: Ninguno de los hábitos que mencioné más arriba servirá de algo si no aplicas lo que aprendiste. No se trata sólo de terminar un libro, leer un blog o tener una charla con una persona nueva salvaje. La magia no se da en el aprendizaje. Sucede en la acción que tomas como resultado.El aprendizaje es un paso importante, pero sigue siendo sólo el primero. Todo lo que aprendimos debe comenzar a aplicarse en algún momento, y cuanto antes mejor. Ya podrás aprender sobre la marcha, no subestimes nunca el fallar.

Los hábitos definen los resultados

Estos son los hábitos que separan a las leyendas del resto del mundo. Practícalos a diario. Haz que sean parte de tu rutina. Ellos son la base de lo que está por venir.Hazlos y los resultados comenzarán a volar tu mente.No quiero un "más tarde". Es hora de que te empieces a mover.



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