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Dioses de la mitología lovecraftiana



Habían muerto muchísimos eones antes del nacimiento del hombre, pero existen artes que podrían revivirlos cuando los astros retornen a su posición correcta en el ciclo de la eternidad. Ellos, indudablemente, procedían de las estrellas, y trajeron Sus imágenes con Ellos.
—La llamada de Cthulhu





CTHULHU


El Gran Cthulhu es uno de los mas poderosos Primigenios, se lo describe como un monstruo de figura vagamente antropomórfica, con una cabeza pulposa cuyo rostro es una masa de tentáculos, un cuerpo escamoso y de aspecto elástico, prodigiosas garras, tanto en las extremidades superiores como inferiores, y unas alas largas y estrechas a la espalda. Su cuerpo de gelatinosa inmensidad verde, tiene "kilómetros" de altura y posee tal plasticidad capaz de reconstruir su forma. Descansa en la sumergida ciudad de R´lyeh junto a otros engendros menores de su estirpe. Posee la habilidad de comunicarse telepáticamente con los humanos, se les presenta a través de los sueños, muchos de ellos perdieron la cordura al sufrir horribles pesadillas con visiones macabras mientras que otros formaron cultos, y en lugares secretos y solitarios estos seguidores matan en torno a monolitos esperando su regreso. Se dice que en la primavera de 1925, se produjo un maremoto y los astros se alinearon apropiadamente que la ciudad de R´lyeh surgió del océano, y este poderoso engendro de las estrellas despertó para reclamar lo que era suyo. Algunos de los tripulantes del Alert lograron verlo y lo describieron como "una montaña caminando". Aquellos desafortunados murieron, algunos pisados y otros de espanto y locura. Pero misteriosamente las mismas fuerzas de la naturaleza que hicieron resurgir al Gran Cthulhu, lo devolvieron a los abismos del océano, donde duerme esperando su retorno.

Un monstruo de perfil vagamente, pero una cabeza de pulpo cuya cara era una masa de tentáculos, un cuerpo cubierto de escamas y de aspecto gomoso, unas prodigiosas garras tanto en extremidades anteriores como en posteriores, y unas largas y estrechas alas en la espalda.
"Aquella cosa tenía una corpulencia algo hinchada"
"Aquelló apareció, rezumante en medio del estrépito, y a tientas coló Su gelatinosa inmensidad verde por entre la negra puerta"
"¡Una montaña caminaba y se tambaleaba!"



YOG SOTHOTH





Ser de sugestiva malignidad que es uno con todo tiempo y espacio, generalmente aparecer como una agrupación de flotantes e iridiscentes esferas. Adorado en cultos secretos, quizás bajo otros nombres, como los crustáceos de Yuggoth que lo veneraban como El Del Mas Allá.
"Yog-Sothoth conoce la puerta. Yog-Sothoth es la puerta. Yog-Sothoth es la llave y el guardián de la puerta. Pasado, presente y futuro, todos son uno en Yog-Sothoth. Él sabe por donde irrumpieron los Antiguos en otros tiempos, y por donde volverán a irrumpir. Sabe donde han pisado los Antiguos los campos de la Tierra, y donde continúan pisándolos, y porqué nadie puede verlos mientras los pisan".


"la explosión de los globos más cercanos, y la carne protoplásmica que fluía oscuramente para volver a unirse y formar aquel horror arcano del espacio exterior cuya máscara era un conjunto de globos iridiscentes que eternamente espumajeaba, como un cieno primordial, en el caos nuclear más allá de los puntos más bajos del tiempo y el espacio"



NYARLATHOTEP




También conocido como el "Caos Reptante", "El Oscuro Desconocido" o el "Morador de las Tinieblas". Es el alma y mensajero sin rostro de los Primigenios que puede tomar miles de formas. Fue adorado en cultos de brujería bajo el nombre Satanás o El Hombre Negro. Suele apoderarse de los cuerpos de las personas, posee una gran sabiduría sobre todas las ciencias, y también de técnicas y objetos desconocidos aún por la humanidad.
Apareció en el Antiguo Egipto, como el faraón olvidado Nefrén-Ka (o "el faraón negro", cuyo nombre fue maldito por los sacerdotes y borrado de toda crónica dinástica. Se lo vincula con cierto Trapozoedro Resplandeciente, mediante el cual se lo podría invocar.
Además de aparecer en el ciclo de relatos de los Mitos de Cthulhu, aparece también en En busca de la ciudad del sol naciente (o, más literalmente traducido: La búsqueda-sueño de la desconocida Kadath: The Dream-quest of unknown Kadath del mismo H. P. Lovecraft), obra perteneciente al Ciclo de aventuras de Randolph Carter o Las tierras del sueño.
Este es uno de los pocos dioses de los mitos de Lovecraft que puede actuar libremente, pues la mayoría se encuentran dormidos, encerrados o limitados de alguna forma. Su conducta es extraña (incluso se podría decir más humana) si se compara con los demás seres. Es de los pocos que puede presentar algún servicio útil a sus sirvientes humanos, posee objetivos y suele manipular a los humanos para alcanzarlos. Incluso puede parecer humano y suele usar nuestro lenguaje, como ocurre en el cuento Nyarlathotep. Para él, también, es interesante causar locura y sufrimiento más que simple destrucción.
Es el emisario de los Otros Dioses y sirviente de Azathoth, todo lo que él pida será llevado a cabo al instante por Nyarlathotep.
Se sabe que es capaz de aparecer en mil avatares diferentes, y nunca se han podido listar todas sus formas.


AZATHOTH




El "Caos nuclear", amorfa monstruosidad de una inmensidad sin límites, que burbujea y blasfema en el centro del universo, dominando todo tiempo y espacio. Es nombrado en el Necronomicón como una entidad ciega, sin mente, ni voz, que "carcome hambriento en oscuras cámaras mas allá del tiempo" y constituye el primer motor de la oscuridad, el Demoledor del Pensamiento y de la Forma, la Antitesis de la Creación. Solo despierta de su letargo en ciclos, y cuando lo hace estalla en un caos nuclear. No tiene forma y es incognoscible para toda razón humana. Es el líder de los dioses primigenios rebeldes.

Aquella última y amorfa mancha, de la más profunda confusión, que blasfema y burbyjea en el centro del infinito: Azathoth, el ilimitado Sultán Demoníaco, cuyo nombre no se atreven a pronunciar en voz alta labios algunos, y que mora hambriento en inconcebibles y oscuras cámaras más allá del tiempo, en mitad del amortiguado sonido de viles tambores, y del suave y monótono zumbido de flautas malditas.

La Onírica Búsqueda de la Desconocida Kadath
H. P. Lovecraft



SHUB NIGGURATH



Es la deidad representante del principio de la fertilidad, es la madre de todos los seres vivos. Nombrada frecuentemente en rituales, pero raramente vista. La Madre de todos los seres vivos y esposa de El Que No Debe Ser Nombrado.

¡Ïa, ïa, Shub-Niggurath! ¡La cabra negra de los bosques con un millar de retoños!

El Susurrador en la oscuridad
H. P. Lovecraft


Shub-Niggurath, también conocida como La Negra Cabra de los Bosques con sus Diez Mil Vástagos (en ocasiones traducida como "La Cabra de los Diez Mil Retoños" es una de las deidades ficticias de la mitología Cthulhu de H.P. Lovecraft.

De hecho, a pesar de ser un Dios Exterior, Shub-Niggurath nunca es descrita en ninguna de las historias de Lovecraft, pero es frecuentemente mencionada o llamada en los encantamientos. Shub-Niggurath es una perversa deidad de la fertilidad, descrita como una enorme masa nebulosa de la cual sobresalen tentáculos negros, bocas de las que cae saliva, y cortas y retorcidas patas de cabra. Es muy adorada por los cultos druidas y bárbaros.

Tanto Stephen King como Terry Pratchett se han referido a Shub-Niggurath en sus trabajos. Terry Pratchett generalmente parodia a los dioses creados por Lovecraft como las cosas de las Dimensiones Mazmorra. Por ejemplo, Imágenes en Acción (1993) tiene a "Tshup Aklathep, El Sapo Estelar Infernal con un Millón de Vástagos", el cual mata a sus víctimas mostrándoles imágenes de sus hijos.