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EEUU: uso indiscriminado de armas en Irak

El artículo que denuncia los crímenes de guerra y el uso de armas prohibidas está al final, al querer dar una pequeña introducción no pude evitar extenderme más de lo deseado… ya que Argentina está dejando de ser un espectador indiferente, para pasar a ser partícipe de la "guerra contra el terrorismo" en el inminente ataque a Irán.

"De las principales fuerzas que mueven al mundo, la mentira es la mayor de ellas" (Francois Revel)

La mentira siempre ha sido utilizada para conducir los pueblos a las guerras.
Los medios de manipulación masiva nada dicen de la extrema brutalidad que se está utilizando como herramienta en el saqueo de los recursos energéticos en el mundo, en donde la vida no vale nada. Es lamentable ese silencio cómplice frente al "Terrorismo de Estado Globalizado". La información apunta a naturalizar y mostrar el conflicto como inevitable.
En la "lucha contra el terrorismo"; y la "exportación de la democracia y los valores occidentales" parece que todo vale...
Ahora piensan seguir con Irán y aunque la mayoría de los argentinos lo ignoren, nuestro país no está al margen (lo que es peor, ya tomo partido acusando a Irán de Estado Terrorista, conforme a las necesidades de EEUU e Israel...).
El dictamen del fiscal Nisman es una demostración más de la alineación de nuestro país con EEUU e Israel. En el mismo se acusa a Irán de "Estado Terrorista" sin ningún fundamento y pide la captura internacional de de su ex cúpula gobernante
Habría que preguntarse: ¿Por que nadie dice nada frente a las acciones de los verdaderos "Estados terroristas" como Israel y EEUU?
La postura argentina frente a este nuevo conflicto nos pone como blanco de nuevos atentados que podrían ser de una magnitud mucho mayor que los de la AMIA y la Embajada de Israel. Estos podrían ser el elemento catalizador para lanzar el ataque a Irán, donde entre otras cosas, están considerando el empleo de armas nucleares...
Y como en la guerra la primera victima es la verdad y las conspiraciones son las que abundan, nada garantiza que la CIA no lleve adelante un atentado para justificar frente a la opinión pública la necesidad de esta nueva invasión.
Hoy nos encontramos frente a una total desinformación por parte de los medios de comunicación, el ocultamiento del gobierno y la ignorancia de la mayoría de la clase dirigente, que está muy ocupada en ver como "permanecer y posicionarse".



EEUU y Reino Unido han recurrido al empleo de fósforo blanco, napalm, municiones de racimo y revestidas con uranio empobrecido
Uso de armas indiscriminadas y especialmente dañinas en Iraq


"A los generales les gusta el napalm tiene un gran efecto psicológico." Coronel Randolph Alles, Cuerpo de Marines de EEUU
Estados Unidos y Reino Unido han utilizado armas indiscriminadas y especialmente dañinas limitadas por las convenciones internacionales o consideradas por amplia mayoría inaceptables e inhumanas. EEUU ha usado elementos incendiarios, como el MK-77, un tipo de armamento de napalm, así como municiones de fósforo blanco. El fósforo blanco se ha empleado contra objetivos terrestres en zonas civiles densamente pobladas. Esas armas son extremadamente crueles: se introducen en la piel y abrasan a la víctima hasta [causarle] la muerte. Los gobiernos de EEUU y Reino Unido negaron en un principio la utilización de esas armas, pero posteriormente se vieron obligados a retractarse.
Durante la invasión [de Iraq] de 2003, EEUU y Reino Unido también utilizaron profusamente municiones [revestidas] con uranio empobrecido y municiones de racimo. Las municiones de racimo matan y mutilan indiscriminadamente cuando se utilizan en zonas pobladas y además dejan mini-bombas sin explotar que posteriormente causan muertos y heridos civiles. Las armas con uranio empobrecido, argumentan sus detractores, pueden producir efectos nocivos en la salud a largo plazo y varios organismos internacionales han apelado a una moratoria en su uso. El uso tanto de munición con uranio empobrecido como de racimo viola la prohibición de armas que causan sufrimiento innecesario y daño indiscriminado.

Bombas incendiarias tipo napalm
El napalm es una mezcla inflamable de gasoil y de materiales glutinosos que se emplean en una bomba incendiaria. Durante la guerra de Vietnam, EEUU utilizó masivamente el napalm, el cual se desarrolló durante la Segunda Guerra Mundial, lo que originó críticas y protestas populares. Actualmente, la mayoría de los países se abstienen de la utilización de esas bombas incendiarias porque se consideran especialmente crueles e indiscriminadas. Las fuerzas armadas estadounidenses se valen una nueva forma de napalm conocida como MK-77 Modelo 5.
Las bombas tipo napalm detonan al impacto creando una bola de fuego. El gel incendiario impacta contra estructuras y los cuerpos de las víctimas a las que mata por quemaduras internas y asfixia. Las víctimas que sobreviven normalmente padecen quemaduras extremadamente graves y traumas en el cuerpo. Muchos fallecen tras períodos de intenso sufrimiento y dolor.
Durante e inmediatamente después de las operaciones militares iniciales [en Iraq] en 2003, hubo una gran información acerca de que EEUU había utilizado bombas incendiarias en Iraq. Los periodistas empotrados informaron de que aviones estadounidenses lanzaron armas similares a las de napalm en el Monte Safwan, limítrofe con la frontera de Kuwait, al sur de Iraq. Los pilotos y los comandantes del Cuerpo de Marines estadounidense han confirmado que utilizaron napalm cerca de los puentes del Canal de Sadam y del río Tigris, al sur de Bagdad. El coronel Randolph Alles, comandante de la Unidad Aérea de marines afirma:
"Bombardeamos con napalm en las proximidades de esos puentes […] Desgraciadamente allí había gente, se les veía en la pantalla del piloto. Había soldados iraquíes. No es una buena forma de morir."
En un primer momento, el ejército estadounidense negó las acusaciones sobre la utilización de napalm. Sin embargo, en agosto de 2003, el Pentágono reconoció que se habían usado bombas MK-77. Su primera negativa se basó en la falsa distinción entre el napalm y las nuevas bombas incendiarias MK-77, compuestas de una mezcla algo distinta de gasoil [combustible para reactores en lugar de benceno y gasolina]. El Pentágono finalmente admitió que las dos armas son "extraordinariamente parecidas", con efectos idénticos sobre las víctimas. Como señaló el director de estudios militares del grupo Global Segurity :
"Se le puede llamar de otra manera, pero sigue siendo napalm. [El napalm] Se ha reformulado en el sentido de que ahora utiliza un petróleo destilado distinto, pero es napalm. EEUU es el único país que emplea napalm desde hace mucho tiempo."
En respuesta a una pregunta formulada en la Cámara de los Comunes [de Reino Unido], Adam Ingram, ministro británico de las fuerzas armadas, negó explícitamente que las bombas incendiarias MK-77 se hubieran utilizado en Iraq . Más tarde, Ingran se vio obligado a retractarse de su declaración , afirmando no saber que los soldados estadounidenses habían informado a la prensa y que el Pentágono ya lo había reconocido.
Los grupos de derechos humanos consideran que las bombas incendiarias son inhumanas. "Las bombas incendiarias producen quemaduras que son difíciles de curar", afirma Robert Musil, director de Physicians for Social Responsibility.
Una convención internacional legalmente vinculante restringe el uso de armas incendiarias en combate y prohíbe estrictamente su uso en zonas pobladas. El Protocolo III de la Convención de Naciones Unidas (NNUU) sobre el empleo de ciertas armas que pueden ser excesivamente dañinas o tener efectos indiscriminados (1980), prohíbe la utilización de armas incendiarias contra civiles o contra objetivos militares en zonas con concentración de civiles. Además, normalmente la ley humanitaria prohíbe los ataques indiscriminados y que causan daños evitables.

El fósforo blanco
Es un agente incendiario [aglutinante] parecido al lacre, que se utilizaba para hacer señales, como cortina de humo y con fines incendiarios. EEUU utilizó de forma regular el fósforo blanco en Vietnam. El WP [siglas inglesas para fósforo blanco, White Phosphorous], o "Willie Pete", como se conoce entre los soldados, normalmente explosiona en el aire y se usa para iluminar el cielo nocturno, para destruir el arsenal enemigo o para limitar la visión. También se ha utilizado en Iraq como un arma incendiaria contra objetivos humanos, un uso comúnmente considerado contrario a la ley humanitaria internacional.
Cuando el fósforo blanco entra en contacto con el oxígeno arde con un olor amargo similar al del ajo y no deja de arder hasta que el oxígeno se agota. Quema la piel de las víctimas y atraviesa la ropa, lo que tiene como consecuencia profundas heridas y dolor abdominal, ictericia, necrosis de los huesos e insuficiencia multiorgánica (fundamentalmente hepática y renal), tras lo cual muy pocos sobreviven.
Al igual que el napalm, la utilización de fósforo blanco contra las personas fue negada por el gobierno de EEUU. La emisión de un documental en la televisión estatal italiana, RAI, reveló que las tropas estadounidenses utilizaron fósforo blanco contra objetivos terrestres durante los combates iniciales en 2003 y en la batalla de Faluya, en noviembre de 2004. El documental mostraba a los habitantes de Faluya que describían "una lluvia de fuego que se abatía sobre la ciudad" y presentaba material gráfico de los cuerpos de civiles abrasados y derretidos, identificados con posterioridad, con la supervisión de las autoridades estadounidenses, gracias al registro del cementerio. En el momento del asalto estadounidense sobre la ciudad, el diario The Washington Post informaba de que "algunas armas de artillería dispararon ráfagas de fósforo blanco" y añadía:
"Los resistentes han informado de que los han atacado con una sustancia que derrite la piel, un comportamiento compatible con las quemaduras por fósforo blanco. Kamal Hadeethi, médico del hospital regional afirma que 'los cuerpos de los combatientes que he recibido estaban quemados y algunos cuerpos estaban derretidos'."
En una carta al The Independent, Robert Tuttle, embajador estadounidense en Reino Unido, negó esta declaración afirmando que "Las fuerzas estadounidenses que participan en la operación Libertad iraquí siguen utilizando las armas legales convencionales apropiadas contra objetivos legítimos". El Pentágono explicó que el fósforo blanco se utilizó sólo para iluminar por la noche y para crear cortinas de humo.
Sin embargo, las publicaciones militares estadounidenses contradicen este intento [de justificación] del Ministerio de Relaciones Públicas. La edición de mayo-junio de 2004 de la revista Infantry, informaba que se había usado fósforo blanco para atacar directamente, y no para crear una cortina de humo. Un informe militar posterior en la revista Field Artillery confirmó que el fósforo blanco "Ha demostrado ser una munición efectiva y versátil […] una potente arma psicológica contra los resistentes. Lanzamos operaciones de 'acoso y derribo' contra los resistentes y utilizamos el fósforo blanco para que salgan [de sus escondites]". Una serie de informes distintos apoyan el hecho de que el fósforo blanco se utilizó deliberadamente en zonas pobladas.
Como recordaba el The New York Times en un editorial de noviembre de 2005, "De hecho, uno de los crímenes que se adjudicaron a Sadam Huseín fue el de disparar fósforo blanco contra los rebeldes kurdos y los civiles en 1991, una de las razones invocadas para la guerra de Iraq".
El manual del ejército de EEUU estipula claramente que "es contrario a la ley de guerra por tierra el empleo de fósforo blanco contra objetivos personales". La legislación internacional, incluido el Protocolo III de la Convención de NNUU sobre el empleo de ciertas armas que puedan considerarse excesivamente nocivas o tener efectos indiscriminados (1980), prohíbe el uso de armas incendiarias contra civiles o contra objetivos militares en zonas pobladas. Por tanto, el ejército de EEUU violó sus propias leyes así como la legalidad internacional cuando atacó una ciudad utilizando esta terrible sustancia incendiaria.

EEUU ante cadáveres de vecinos de Faluya tras la toma de la ciudad en noviembre de 2004. Apréciese que algunos de ellos aparecen carbonizados pero con ropa, una pruebe del uso de fósforo blanco por parte de los asaltantes

Uranio empobrecido
El uranio empobrecido es un producto de deshechos radioactivos atenuados provenientes del proceso de enriquecimiento del uranio, que se utiliza [como revestimiento de la munición convencional] en un tipo de armas para penetrar el blindaje de los tanques y de otros vehículos blindados desde gran distancia .
Según el The Guardian, los expertos han calculado que las fuerzas de la Coalición utilizaron entre 1.000 y 2.000 toneladas de obuses antitanque [recubiertos] de uranio empobrecido durante la invasión [de Iraq] de 2003 y en los combates inmediatamente posteriores. El informe del programa de medioambiente de NNUU coincide con esta apreciación.
Destacados expertos sanitarios han afirmado que el polvo proveniente de la explosión de munición [revestida de uranio empobrecido] puede causar efectos negativos a largo plazo sobre la salud humana. Mientras el ejército estadounidense insiste en que el uranio empobrecido no supone una amenaza para la salud, muchos veteranos estadounidenses y británicos de la guerra del Golfo de 1991 han sufrido inexplicables enfermedades que conllevan fatiga, desórdenes del sueño y pérdida de memoria (denominadas genéricamente "Síndrome de la Guerra del Golfo"). El 19 de diciembre de 2005, el ministerio de Asuntos de Veteranos entregó una cantidad compensatoria a la familia de un veterano que había muerto por cáncer metastático del apéndice, debido a que el cáncer estaba médicamente relacionado con la exposición al uranio empobrecido durante el servicio prestado en el ejercito. En Iraq, se han producido informaciones sobre el aumento del cáncer y de las malformaciones congénitas en los nacimientos en zonas en las que se habían utilizado municiones con uranio empobrecido [durante la Guerra del Golfo de 1991].
Veteranos, organizaciones médicas e instituciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud han instado a la realización de estudios científicos sobre los efectos concretos del uranio empobrecido en el cuerpo humano.
Una subcomisión de la Comisión de Derechos Humanos de NNUU autorizó un estudio preliminar sobre derechos humanos y "armas de destrucción masiva o con efecto indiscriminado o cuya naturaleza cause daño excesivo o sufrimiento innecesario". El informe de 2002 incluía el uranio empobrecido como arma. El autor se refiere a una serie de hechos e informaciones " que señalan muertes y enfermedades graves relacionadas con la inhalación de uranio empobrecido. Los efectos médicos claves son: el cáncer, de aquellos que han estado expuestos [al uranio empobrecido], y las malformaciones congénitas en los nacimientos de niños que han inhalado uranio empobrecido" y califica las armas con uranio empobrecido de "mortales e indiscriminadas".
A pesar de que las armas con uranio empobrecido se usan normalmente contra objetivos militares, las municiones dejan residuos químicos y radiactivos que contaminan el aire y las aguas subterráneas como en Bosnia y Herzegovina. En 2001, después de que la OTAN usara armas con uranio empobrecido en Kosovo, el Consejo de Europa exigió la prohibición de la producción, los experimentos y la venta de armas con uranio empobrecido, afirmando que "[…] los efectos en la salud y en la calidad de vida durarán muchísimo y afectarán a las futuras generaciones de manera similar". Carla del Ponte, jefa de la Fiscalía del Tribunal Internacional de NNUU para la ex Yugoslavia, afirma que la utilización de armas con uranio empobrecido se podría investigar como un posible crimen de guerra. En 2005, desde el Programa de Medioambiente de NNUU se emitió un informe en el que se afirmaba que en Iraq había 311 lugares contaminados con uranio empobrecido. Al mismo tiempo, el Parlamento Europeo ha reiterado su exigencia de una moratoria en el uso del uranio empobrecido como arma, con vistas a introducir una prohibición absoluta sobre la base legal del Tratado de no proliferación de armas nucleares (1968), de la Convención sobre Armas Biológicas y Tóxicas (1972), la Convención de Armas Químicas (1993) y el exhaustivo Tratado sobre Prohibición de Experimentos Nucleares (1997).
En vista de las posibles consecuencias para la salud, probablemente la utilización de uranio empobrecido contraviene los principios ya establecidos de la legislación humanitaria, lo que incluye los fundamentados en las Convenciones de Ginebra y sus Protocolos y la guía de NNUU relativa a la protección de civiles, a la prevención del sufrimiento humano innecesario y al daño al medioambiente.

Municiones de racimo
Las municiones de racimo contienen cientos de mini-bombas o sub-municiones diseñadas para explosionar con el impacto. La munición de racimo se puede lanzar desde el aire o disparar desde tierra. En un principio, [las municiones de racimo] explotan en el aire y liberan las sub-municiones, las cuales se dispersan hasta impactar contra los objetivos terrestres. Algunas no detonan (entre el cinco y el 30 por ciento, dependiendo del tipo), dejando mini-bombas sin explosionar, que amenazan a los civiles durante décadas después de un conflicto. Durante las operaciones de 2003, tanto las fuerzas de la Coalición como las fuerzas del gobierno de Iraq dispararon municiones de racimo desde tierra y aire.
Cuando las municiones de racimo alcanzan a las víctimas explosionan de forma sucesiva debido a su efecto de fragmentación. Los fragmentos penetran en el cuerpo, produciendo a menudo heridas internas. "Los fragmentos atraviesan la piel y los músculos e impactan en el hueso, generando ondas expansivas en el organismo y causando hemorragias internas". Alrededor de un 30 por ciento de las víctimas mueren como consecuencia de las heridas.
Se dice que durante los ataques aéreos de 2003, las fuerzas estadounidenses y británicas lanzaron miles de municiones de racimo "en zonas densamente pobladas por todo Iraq, incluidas Bagdad, Basora, Hilla , Kirkuk, Mosul, Nasiriya y otras ciudades y núcleos urbanos". Según un exhaustivo reportaje de investigación del USA Today, desde marzo hasta principios de abril de 2003, EEUU utilizó 10.782 armas de racimo y Reino Unido casi 2.200. La fuerza aérea estadounidense también confirmó la utilización de 63 municiones de racimo CBU-87 entre el 1 de mayo de 2003 y el 1 de agosto de 2006, que contenían un total de 12.726 mini-bombas. Mientras declaraban limitar el "daño colateral", la Coalición lanzó cerca de dos millones de sub-municiones, muchas dirigidas a barrios, que causaron la muerte o hirieron a más de 1.000 civiles.
Según Human Rights Watch, "[…] las municiones de racimo lanzadas desde tierra que explosionaron causaron cientos heridos de civiles en todo Iraq, incluidas las ciudades de al-Halilla, Nayaf, Karbala, Bagdad y Basora […]. Una de las causas fundamentales de las bajas de civiles en la guerra fue la conversión de los barrios en objetivo militar, teniendo que soportar los barrios los efectos de esas armas".
Amnistía Internacional describe escenas en el hospital de Hilla en las que "los cuerpos de hombres, mujeres y niños, vivos y muertos, que llevaron al hospital estaban perforados con fragmentos de metralla de las municiones de racimo". Un médico informó que casi todos los pacientes eran víctimas de las municiones de racimo. "Los supervivientes heridos contaron a los periodistas que los explosivos caían 'como uvas' del cielo y que las mini-bombas rebotaban a través de las ventanas y las puertas de sus casas antes de explosionar".
Un gran número de mini-bombas no explosionan cuando alcanzan su objetivo. Según un informe del ministerio de Defensa remitido al Congreso de EEUU en 2000, "esas sub-municiones tienen un porcentaje de fallos del 16 por ciento. De forma que una típica descarga de 12 misiles MLRS podría convertirse en más de 1.200 sub-municiones sin estallar diseminadas al azar en un área de entre 120.000 y 240.000 metros cuadrados de la zona de impacto. Las mini-bombas que no explosionan se quedan en el suelo hasta mucho después del fin del conflicto, lo que supone una amenaza a largo plazo para los civiles. A la postre podrían explosionar cuando los niños las cojan o cuando accidentalmente los agricultores las golpeen con un apero. Al igual que con las minas, las municiones de racimo hay que localizarlas y destruirlas una por una. A pesar de los esfuerzos conjuntos de la Autoridad Provisional de la Coalición, NNUU y las ONG, las municiones sin explosionar siguen hiriendo y matando civiles iraquíes o a cualquiera que pase por las zonas en las que se han lanzado municiones de racimo.
Debido a las muertes indiscriminadas, tanto en el espacio como en el tiempo, que producen, las municiones de racimo son armas particularmente discutidas y se puede afirmar que violan los principios de la legalidad internacional sobre protección de civiles (incluido el artículo 48 del Protocolo I de la IV Convención de Ginebra). También violan los principios de la ley que prohíben los ataques indiscriminados y el infligir sufrimiento innecesario, así como los principios que exigen una precaución real para minimizar los daños y la muerte de civiles. Muchas organizaciones humanitarias y de derechos humanos, incluidos el Comité Internacional de la Cruz Roja, Human Rights Watch, Amnistía internacional y Landmine Action, han exigido reiteradamente la prohibición del uso de munición de racimo en zonas civiles, incluidos los objetivos militares situados en zonas habitadas. En una conmovedora petición al Consejo de Seguridad de NNUU, Jan Egeland, Subsecretario General de Asuntos Humanitarios [de Naciones Unidas], exigió una moratoria en el uso de municiones de racimo, cuya utilización, argumentó "por cualquiera, en cualquier parte del mundo es inmoral". Iraq es uno de los lugares más contaminados junto con Afganistán, Camboya, Laos, Kosovo y Vietnam.

Fuente: http://www.iraqsolidaridad.org/2007/docs/20_04_07_Informe_Global_Armas.html
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