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El campo ganaría con la 125



El sector rural perdió más de 5000 millones de dólares por retener la producción sojera.

Como las retenciones móviles fijaban un nivel más bajo de derechos de exportación si caía el valor de la soja, con el precio de ayer de 335 dólares la tonelada, los productores pagarían una tasa de 28,3 por ciento, en lugar de los 35 vigentes.

Los silobolsas repletos de soja pueden verse desde el aire en Pergamino, Arrecifes, La Pampa, Entre Ríos, Córdoba. Donde hubo soja, ahora hay hileras blancas que esperan una mejor cotización de la oleaginosa o un nuevo corrimiento del tipo de cambio. De haberse convertido en ley el proyecto sobre retenciones móviles y prosperado en el tiempo, ya que el texto original sólo tenía vigencia hasta octubre de 2008, el actual nivel de retenciones al poroto de soja, por una cotización equivalente a la registrada ayer (335 dólares), sería del 28,3 por ciento y no el actual 35 por ciento, es decir una baja de casi siete puntos porcentuales. A esto habría que sumarle las compensaciones previstas para el transporte de granos para aquellos productores alejados de los puertos. La especulación de antes y de ahora terminó por jugarles una mala pasada a los productores.

Cuando finalizó la votación en la Cámara de Diputados del famoso proyecto sobre retenciones móviles, el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, se fundió en un abrazo con el presidente del bloque del FpV, Agustín Rossi. Hacia sus adentros, el federado sabía que las modificaciones introducidas en el proyecto beneficiarían a los pequeños y medianos productores. Pero luego, su alianza con la Mesa de Enlace fue más fuerte.

El precio promedio de la tonelada de soja en el Mercado de Chicago era de 476,7 dólares en enero de 2014, alcanzó su pico en el año con 560 dólares el 29 de abril y desde entonces comenzó su desplome hasta los actuales 335 dólares. Los datos oficiales dan cuenta de que los productores están reteniendo el 50 por ciento de la cosecha. Por lo tanto, la plata que perdieron por este acopio representaría 5948 millones de dólares, sin descontar las retenciones. El Estado nacional también se vio perjudicado por una menor recaudación vía retenciones y las provincias y municipios dejaron de percibir recursos provenientes del Fondo Federal Solidario, que surge de coparticipar el 30 por ciento de los derechos de exportación a la oleaginosa.

Según el Grupo de Estudio de Economía Nacional y Popular (Geenap), a julio de este año sólo se había liquidado el 50 por ciento de la campaña 2013-2014, estimada en 53 millones de toneladas, cuando en anteriores períodos la venta llegaba al 78 por ciento. Para la AFIP, el stockeo de soja alcanzaría las 27 millones de toneladas. El gobierno nacional advirtió a los productores en reiteradas oportunidades sobre la situación declinante de los precios y los instó a liquidar la cosecha.

El promedio de cotización de la soja en 2013 fue de 613 dólares por tonelada. El 1º de julio de este año ya cotizaba a 519 dólares. Dos días después, había caído a 509,32. El 4 de agosto, la oleaginosa valía en el Mercado de Chicago 452,88 dólares. Para el mismo día pero en septiembre, la cotización había caído a 397,12 millones. Y ayer cerró en 335,2 dólares por tonelada. Si los productores hubieran vendido su producción al margen de cualquier componente de especulación habrían obtenido precios un 64,85 por ciento más elevados de los que consiguieron ayer en el mercado.

De multiplicar el diferencial de precios estimado en 220,3 dólares, que surge del valor máximo alcanzado y el actual, por el acopio retenido en silos y silobolsas estimado en 27 millones de toneladas, el monto que perdieron los productores por la decisión de no vender fue de 5948 millones de dólares o 50.260 millones de pesos a un tipo de cambio de 8,45 pesos promedio, sin tomar en cuenta la aplicación de derechos de exportación.

La continua baja en la cotización de la soja es explicada por la súper cosecha inédita de los Estados Unidos y los altos rindes de Brasil. Las consecuencias para la Argentina son dobles. Los productores y exportadores que guardan parte de los granos, al margen de perder dinero, seguirán generando presión sobre el dólar a la espera de una nueva devaluación, tal cual lo hicieron en enero de este año, según la interpretación del Poder Ejecutivo. Por otro lado, la baja en el precio internacional repercutirá en los recursos para el Estado nacional.

Al día de hoy, con los actuales niveles de stockeo, el Gobierno dejó de percibir aproximadamente 2081 millones de dólares o 17.612 millones de pesos en concepto de retenciones. Pero entre los perdedores también se encuentran las provincias y municipios, ya que se quedaron sin giros del Fondo Federal Solidario por el equivalente al 30 por ciento de lo que se podría haber recaudado, es decir 5283 millones de pesos.

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