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El Congreso estadounidense en manos republicanas



El Partido Republicano amplió su mayoría en la Cámara baja y también en el Senado, donde obtuvieron siete escaños, uno más de los que necesitaban para tomar el control. Además, aún continúa el recuento de votos en los estados de Alaska y Virginia y habrá segunda vuelta en Luisiana, por lo que podrían arrebatarle diez bancas al partido demócrata del presidente Barack Obama, quien esta tarde dará una conferencia de prensa.

Ayer, frente al optimismo expresado por su vicepresidente, Joe Biden, Obama había admitido horas antes del cierre de las urnas que el hecho de que muchos de los escaños más disputados del Senado que se renovaban estuvieran en estados de tendencia conservadora no favorecía a su partido. Solamente dos (Iowa y Nuevo Hampshire) de los 13 estados llamados a decidir el futuro del Congreso en estos comicios son feudos demócratas.

Por eso la pérdida de Iowa, demócrata en seis de las últimas siete presidenciales, fue especialmente representativa del voto de castigo enviado por los electores a un Obama en sus horas más difíciles e incapaz de superar el 40 por ciento de popularidad desde hace un año.

La Casa Blanca insistió en que estas elecciones no eran un referendo sobre Obama, pero lo cierto es que muchos de los republicanos que han logrado victorias basaron sus campañas en atacar la gestión y las políticas del presidente.

Incluso los propios aspirantes demócratas marcaron distancias con Obama, que permaneció alejado de las contiendas más reñidas del Senado para no mermar las opciones de triunfo de su partido.

Con excepción de la ley para transformar el sistema de salud, aprobada en 2010 cuando los demócratas aún controlaban las dos cámaras del Congreso, Obama no ha podido sacar adelante otras de sus prioridades, como la reforma migratoria o el aumento del salario mínimo, en parte por el obstruccionismo de los legisladores republicanos.

A dos años de terminar su segundo mandanto, Obama deberá lidiar con un Congreso controlado por la oposición. El viernes se reunirá en su despacho con los líderes de ambas cámaras del Congreso.

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