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El gran fallo de Salvar al soldado Ryan con el Tiger I



El Tiger I alemán era una mole de 57 toneladas que provocaba verdadero pánico en las tripulaciones de los carros de combate aliados. Se sentían escalofríos cuando veían uno. Sin embargo, este coloso nazi -definido por el veterano oficial Otto Carius como "el mejor carro de cuántos conocí en la guerra"-, apenas puede defenderse unos pocos segundos en la película "Salvar al soldado Ryan" del capitán Miller (Tom Hanks). Un oficial que, durante la última media hora de película, logra acercarse lo suficiente a uno de estos gigantes como para disparar su subfusil Thompson a través de la pequeña abertura que permitía al conductor orientarse desde el interior e inmovilizar la mole de acero.


En el video aparece en el minuto seis.



¿Era tan fácil acabar con un Tiger para la infantería aliada? Claramente NO.

De hecho, si en aquel junio de 1944 (Operación Overlord) un norteamericano hubiese imitado al capitán Miller, habría puesto en serio peligro su vida. Y es que, el visor del conductor del también conocido como «Panzerkampfwagen VI Ausf E» contaba por entonces con un bloque de vidrio formado por varias láminas capaces de resistir sin problemas el calibre .45 que disparaba la Thompson.

Este fallo de documentación no ensombrece una película que obtuvo 5 Premios Óscar. No en vano es un largometraje que, a pesar de contar con dos décadas a sus espaldas sigue definiendo a la perfección las penurias que tuvieron que soportar las unidades que desembarcaron en la playa de Omaha (el 2º de Rangers y las divisiones de infantería 1ª y 29ª). Barbaridades que Spielberg logró inmortalizar en base a los testimonios de los soldados que sobrevivieron aquella jornada.



La creación de este vehículo se materializó a principios de los años 40, aunque ya se habían sentado sus bases unos años antes. Los primeros esfuerzos serios fueron consecuencia de una reunión con Hitler el 26 de mayo de 1941. Después de ese día, el líder nazi ordenó a las empresas Porsche (austríaca) y Henschel (germana) que diseñaran un carro de combate pesado capaz de resistir los envites de los cañones ingleses.
El modelo de Porsche pronto s
e mostró poco fiable en las pruebas llevadas a cabo en 1942, lo que dolió a Hitler, amigo personal de Ferdinad Porsche.

Finalmente, el modelo de Henschel recibió luz verde y entró en producción en agosto de 1942 como “Panzerkampfwagen VI Ausf E”. Apartir de entonces, 8.000 obreros trabajarían en turnos de 12 horas seguidas, día y noche, para construirlo. De hecho, este coloso tenía tales dimensiones que eran necesarios dos jornadas y media para ensamblarlo y nada menos que 14 para finalizarlo completamente.

El Panzerkampfwagen VI Ausf E pronto demostró que podía desenvolverse en el campo de batalla combatiendo contra multitud de enemigos sin ninguna ayuda. Entre el 12 de enero y el 31 de marzo de 1943, cada uno de estos gigantes destrozó unos 26 carros de combate rusos. Así pues, esta mole de 3,70 metros de anchura y 8,45 metros de longitud se fue ganando a base de cañón su fama de indestructible. Su cañón era el temible 88.


El blindaje del Tiger estaba formada por planchas de 100 milímetros en el frontal, y de 60 milímetros en los laterales. Grosor que hacía casi imposible que pudiese ser dañado por la mayoría de los tanques medios de los aliados o sus cañones. El blindaje de protección de los costados y de la parte trasera era suficiente para eliminar toda amenaza seria de los cañones contra carro de 75 mm. norteamericanos o de 76 mm. soviéticos, a las distancias normales de combate.

Podía existir una debilidad en este armazón: el visor del conductor. Una abertura del tamaño de una pequeña ventana que permitía al conductor del vehículo ver el exterior y dirigir el blindado. Este era uno de los pocos agujeros situados en la parte frontal. Y es, precisamente, el hueco a través del cual el capitán Miller dispara su subfusil en «Salvar al soldado Ryan».

Al ser uno de los posibles puntos de entrada de balas o metralla enemiga, los germanos instalaron en las primeras versiones del Tiger una protección conocida como Fahrersehklappe. Esta estructura consistía en una visera blindada formada por dos piezas acorazadas exteriores que el conductor podía abrir y cerrar a discreción con una manivela.





Cuando estaba cerrada el conductor podía saber dónde se encontraba a través de los Fahrerfernrohre. Un periscopio con dos pequeñas aberturas al exterior. Con todo, los Fahrerfernrohre terminaron desapareciendo en enero de 1943.



En ese momento, solo quedaba la Fahrersehklappe de dos posiciones. Bajo fuego, este escudo de metal se cerraba como dos deslizadores superpuestos.

Sin embargo, si el Fahrersehklappe hubiera permanecido abierto en la batalla contra los estadounidenses de «Salvar al soldado Ryan» (algo sumamente raro), el capitán Miller si podría haber disparado a la tripulación del carro de combate desde el exterior. Por ello, el modelo E de los Tiger contaba también con un bloque de vidrio blindado que impedía que las balas llegaran al interior del blindado alemán. El grosor era de unos 90mm y podía ser reemplazado rápidamente.



¿Podría el bloque de vidrio haberse roto si recibía un disparo a corta distancia? Todo dependía del arma. Un fusil anticarro soviético podía destruir esta protección. Pero, para desgracia de Spielberg y el capitán Miller, esta era muchísimo más potente que el subfusil Thompson.



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