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El hombre y la mujer, unión de dos polos opuestos

El filosofo griego Platón, en su banquete, recoge la antigua leyenda según la cual el hombre nació en forma de ser masculino y femenino a la vez, los enfurecidos dioses lo separaron como castigo a este andrógino inicial en sus dos mitades de hombre y de mujer, desde entonces están ambos condenados a buscarse continuamente para complementarse el uno al otro, la unidad perdida a este nostálgico deseo la llama Platón, "Amor", el hombre no es únicamente masculino, ni la mujer es únicamente femenina, en ambos circulan también las hormonas del sexo opuesto.




Los caracteres sexuales secundarios de la mujer son principalmente: Hombros estrechos, caderas anchas, amplia abertura pelviana, abundante adiposidad subcutánea, pechos desarrollados con pezón y areola pronunciados, límite superior del vello pubiano y conservación vitalicia del cabello.

Las medidas aproximadas de la mujer son: Peso del cerebro 1k 250 gr., peso del corazón 230 gr., volumen sanguíneo 4,5 l. y de 4 a 5 millones de eritrocitos por mm3.

Carácter sexual secundario del hombre: Ancho de hombros, abertura pelviana estrecha y alargada, gran desarrollo de la musculatura, voz grave, el vello sexual forma un vértice hacia arriba, barba desarrollada, propensión a la calvicie.

Las medidas aproximadas del hombre son: Peso del cerebro, 1K 400g., peso del corazón 280 gr., volumen de la sangre 5,5 l, de 5 a 6 millones de eritrocitos por mm3.

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El hombre y la mujer biológicamente puros existen exclusivamente en las representaciones imaginativas, como el cine, la novela o el teatro, en la realidad cada persona se haya situada corporal y mentalmente en algún punto entre estos dos polos extremos, los señores de la creación se hayan dotados también de algunas propiedades femeninas y el sexo débil manifiesta así mismo cualidades típicamente masculinas.

En la expresión de estas formas mixtas, desempeñan un papel decisivo las hormonas formadas en las glándulas genitales, estas sustancias denominadas esteroides, se hayan muy emparentadas químicamente en el hombre y en la mujer, los hombres deben su sello característico al andrógeno testicular, mientras que las mujeres depende en este sentido del estrógeno hormona ovárica, pero en el hombre se produce también en los testículos y en la corteza suprarrenal una pequeña cantidad del estrógeno femenino correspondiente.

Los ovarios y las cápsulas suprarrenales de la mujer sintetiza así mismo algo de andrógenos que es la hormona correspondiente al sexo opuesto, se acusa más pronunciadamente después del climaterio pues la mujer pierde más fácilmente su suavidad y ductilidad femenina, el hombre por su parte renuncia involuntariamente a parte de su típico instinto de mando, la estructura corporal psíquica depende muy especialmente de la correlación de estas dos hormonas.

Una persona desprovista precozmente de la producción hormonal de sus glándulas genitales no acusa debidamente la diferenciación masculina o femenina, por esta razón un muchacho o muchacha castrados por una enfermedad u operación, no llegan a desarrollar los caracteres sexuales secundarios constituyendo un individuo neutro.

Aparte de las características sexuales secundarias y de sus respectivos órganos sexuales, distinguen al hombre de la mujer otras muchas diferencias como indicamos a continuación:

La vida general:

Las mujeres viven más que los hombres, en Alemania un promedio de 5 años, en EE.UU. casi 7 más, no se sabe a que se debe esto, en todo caso había ya en los EE.UU. hace poco 8,5 millones de viudas, casi la mitad de menos de 65 años.

Las mujeres respiran más a menudo que los hombres pero la cantidad de aire movida es menor, los diferentes órganos del cuerpo presentan distintos grados de propensiones patológicas en los dos sexos, también es diferente la respuesta de los sexos a ciertas infecciones, su composición sanguínea presenta a si mismo diferencias, pero sobre todo las creaciones psíquicas de los hombres son diferentes de la de las mujeres, de tal manera que con frecuencia unos y otras derivan conclusiones totalmente divergentes de una misma situación de la vida cotidiana.

Cualquier hombre presuntuoso, diría: Las mujeres son incapaces de pensar lógicamente, estos presuntuosos estarían de acuerdo con aquella frase de OSCAR WILDE, las mujeres de hecho nunca tienen nada que decir, pero lo dicen con tanta gracia ..., sin embargo las mujeres están demostrando a diario, en la ciencia, en el arte y en la política que si tienen algo que decir, y sin duda lo hacen con un éxito especial, cuando, frente a las ideologías masculinas, mantienen su propia lógica.

Las mujeres que piensan y actúan de acuerdo con su estilo femenino se hayan más vinculadas a la seguridad instintiva de su tronco encefálico que los hombres, en cuya inteligencia predomina el agresivo prosencéfalo y no cabe duda que esto encierra ciertas ventajas de que las mujeres sean tan diferentes, ello depende naturalmente de la atracción que ejerza sobre el hombre, posiblemente podría computarse el grado de atracción corporal que existe precisamente entre el hombre y cual mujer partiendo de la actividad de las hormonas masculinas y femeninas en cada uno de ellos.

Según las representaciones de Platón, 427 -347 (A. de J.), el amor crea un doble ser completo de un hombre y una mujer, pero una matemática hormonal de este tipo pierde naturalmente su funcionamiento, si consideramos los factores psíquicos que intervienen en una relación erótica, se dice que cada hombre lleva en si la imagen subconsciente de la mujer ideal y lucha por hallar realizada en el mundo real esta ánima suya.

Los órganos genitales de la mujer se hallan alojados muy en el interior de su cuerpo, en cambio en el hombre se hallan mucho más desligados del mismo, los psicólogos correlacionan también sagazmente esta diferencia corporal con la situación psicológica, para la mujer, el amor y la procreación tienen un significado mucho más íntimo que para el hombre, para el cual constituye sin duda un enriquecimiento adicional de su vida pero no su autentica plenitud existencial.

Si prescindimos de su colocación, los órganos reproductores del hombre y la mujer tienen por lo demás una estructura muy parecida que varia únicamente de acuerdo con sus funciones especiales, los ovarios y testículos vienen a tener el mismo tamaño, pero los ovarios conservan toda la vida su lugar en el interior del cuerpo de la mujer, mientras que los testículos del feto masculino se desplazan del interior del cuerpo al escroto, al final de su gestación los ovarios forman óvulos, (células reproductoras femeninas), y la hormona femenina denominada estrógeno, en los testículos se forman las células reproductoras masculinas o espermatozoos, así como los andrógenos entre los cuales el estrógeno, la testosterona es la más importante.

El órgano copulativo masculino o pene, corresponde a la vagina femenina, pero el miembro viril está constituido de tal modo estructural y funcionalmente para que pueda introducirse en el cuerpo de la mujer, del mismo modo que entra la llave en el agujero de una cerradura, en su forma tan diferente estos se hayan programados también para una misma función, los labios mayores de la mujer recubiertos de vello se parecen a un escroto sin cerrar, la matriz muestra un parentesco evolutivo con la próstata, reforzado además por el paralelismo de su situación central en el bajo vientre.

La pubertad o maduración sexual se inicia en ambos sexos bajo la influencia de las hormonas del lóbulo anterior de la hipófisis entre los 11 y 14 años, se advierte la misma en el muchacho sobre todo por el cambio de la voz y el brote de la barba, en la muchacha mucho más definidamente por la primera regla, al comenzar la pubertad se forman en los canalículos seminíferos, zoospermos aptos para fecundar y en organismo femenino se reproducirá desde ahora mes tras mes durante varios decenios, un óvulo maduro.

La naturaleza no escatima cuando se trata de asegurar la sucesión de una especie zoológica o botánica de las incontables flores que derrochan su belleza, en un manzano en primavera solo una pequeña parte llega a constituir las maduras manzanas del otoño, pero el índice de éxito es aun incomparablemente inferior en cuanto a las células reproductivas humanas.

En los ovarios de la mujer hay desde su nacimiento una dotación de unos 400.000 futuros óvulos de los que el curso de su vida solo unos 400, la milésima parte llegan a convertirse en óvulos maduros y fecundables, el hombre eyacula en cada acto sexual entre 200 y 500 millones de espermatozoos, frente a semejante despilfarro de células reproductivas el índice cuantitativo de éxito reproductivo de la especie humana no es demasiado notable.

Se habla del ciclo femenino para designar la meticulosa regularidad con que el organismo de la mujer se prepara aproximadamente cada 28 días para iniciar una gestación, con independencia total de la existencia de condiciones externas necesarias para las mismas y aunque estos preparativos resulten en vano una y otra vez, el cuerpo de la mujer alternando mes tras mes el ovario derecho y el izquierdo, va madurando una y otra vez un óvulo rodeado y protegido por la pared celular de un folículo de Graaf.

Junto a los órganos genitales femeninos observamos una sección de la matriz con la trompa uterina y ovario izquierdo en primer plano un folículo de Graaf muy aumentado con un óvulo entre dos reglas.




El óvulo maduro es expulsado del folículo dos semanas antes de la fecha de la regla siguiente y recogido por el embudo final de la trompa uterina, unas pestañas vibrátiles trasportan el óvulo incapaz de tener un movimiento autónomo y es del tamaño de un grano de arena, durante su trayectoria por la trompa uterina, el óvulo puede ser fecundado si coincide oportunamente con un espermatozoide, de no ser así muere el óvulo irremisiblemente unas 48 horas después de su salto del folículo mucho antes de que alcance la meta de la matriz, la hemorragia menstrual avisa de que otro óvulo más a quedado sin fecundar y abandona el cuerpo junto con algo de sangre y mucus del útero.

Junto a los órganos genitales masculinos vemos una sección transversal de un canalículo seminífero con espermatozoos cada vez más maduros, de la periferia al centro, el primer plano es un espermatozoide, la cabeza contiene los cromosomas.



El pene y los espermas



Entre tanto ha madurado en el otro ovario un nuevo óvulo dentro de sus respectivos folículos de Graaf, catorce días después de la regla abandonará después este óvulo el folículo reventado, para ser capturado por el embudo de la trompa respectiva y así sucesivamente unas 12 veces al año si no se produce un embarazo o bien el comienzo de la menopausia este ciclo alternativo no concluye para el resto de la vida.

El ciclo reproductivo femenino van acompañado y dirigido por la secreción de diferentes hormonas , el folículo en turno no solamente se encarga de proteger al óvulo madurante sino que sintetiza así mismo el estrógeno, la importante hormona femenina, cuando se ha liberado el óvulo en el curso de la ovulación, sus restos se trasforman en el llamado cuerpo lúteo que segrega otra hormona, la progesterona u hormona del cuerpo lúteo, encargada primariamente de proteger al máximo una posible gestación.

También la hipófisis interviene en casi todos los procesos, las endocrinas toman parte a través de sus hormonas en la maduración y salto del óvulo, en la formación del estrógeno y progesterona y en la iniciación de la regla, como se ve el ciclo femenino se haya controlado por una red de influjos hormonales, ni siquiera los especialistas los conocen bien.

En el trascurso de los años climatéricos o del cambio de edad, la función de los ovarios disminuye hasta cesar totalmente (menopausia), simultáneamente dejan de producirse las hormonas que determinaban el ciclo menstrual, por esta causa se producen trastornos transitorios en el intercambio de las hormonas femeninas (trastornos climatéricos) de las zonas erógenas de la mujer correspondientes a las zonas nerviosas del cuerpo femenino que suelen ser más sensibles a las caricias, naturalmente hay diferencias individuales y también contribuyen la experiencia y el hábito de las mujeres.

Sólo un espermatozoide, de los 500.000.000 de los que empezaron el viaje pueden ganar la gran carrera cuya meta es el óvulo, la fecundación es la fusión del núcleo de un óvulo con la cabeza de un espermatozoide, mediante ella se unen los factores hereditarios del padre y de la madre identificados con los cromosomas de ambas células constituyendo un óvulo fecundado, los cilios vibrátiles de la trompa uterina trasportan hacia el útero el óvulo ya en proceso de división, la hormona del cuerpo lúteo prepara entre tanto la mucosa uterina para la anidación.

Para la concepción de un niño es necesario que el óvulo materno se encuentre con el espermatozoide de un hombre, de preferencia en el tercio exterior de la trompa uterina aunque se ha afirmado una y otra vez que puede darse una partenogénesis, o sea la concepción de un niño sin fecundación previa del óvulo, no se ha demostrado ningún caso, en los caso en que las madres aseguraron haber concebido sin la intervención de un hombre, se ha comprobado siempre por la comparación de tipos, propiedades sanguíneas y tolerancia celular en los trasplantes cutáneos que la herencia del niño no procedía únicamente de su madre.

Un óvulo puede llegar a verse a simple vista, los espermatozoos en cambio tienen de la cabeza al final de la cola una longitud de la vigésima parte de un milímetro y solo pueden verse con la ayuda del microscopio, al examinar el esperma o liquido seminal del hombre se les puede ver pulular sacudiendo con fuerza la cola, los espermatozoos se originan en los canalículos seminíferos, en el epidídimo situado arriba y detrás de los testículos se acumulan las células espermáticas incapaces inicialmente de movimiento para ser liberadas después en los conductos deferentes, estos conducen los espermatozoos a través de la cavidad abdominal hasta la uretra envuelta en ese punto por la próstata, esta última y dos vesículas seminales añaden su secreciones para componer el esperma definitivo, lleno de agitadísimos espermatozoos.

En el acto sexual o coito, el pene aumenta de tamaño y se pone erecto por virtud de una éxtasis de sangre venosa y se encarga de inyectar el esperma en la vagina de la mujer, de los millones de zoospermos expulsados por la uretra durante el orgasmo del hombre por efecto de contracciones musculares involuntarias, una parte al menos se abre camino a través del Hocico de Penca, hasta el interior del útero, los punteros del grupo se mueven hacia arriba con una velocidad de 1,25 centímetros por minuto hacia la desembocadura de la trompa uterina, solo durante unas 48 horas a partir de la ovulación puede esperarse hallar un óvulo maduro o vivo en una de las trompas uterinas por lo mismo la invasión en masa de los espermatozoos no dispondrá de mucho mas de 2 días durante cada ciclo femenino para alcanzar a fecundar un óvulo.



Camino de los espermas para alcanzar al óvulo



Del inmenso rebaño de espermatozoos puestos en camino en el coito, solo una pequeña parte llega a la trompa uterina pues para ellos es grande la distancia a franquear y hay un sin número de serios obstáculos que vencer, posiblemente solo lo consiguen los más esforzados, o sea los portadores del mejor idioplasma, según lo cual el largo camino tiene una significación selectiva, de todos los espermatozoos que llegan a las proximidades del óvulo solamente "uno" puede penetrar en este con su cabeza y consumar su fusión con el núcleo del mismo, "uno entre 500.000.000 para que una mujer conciba".

No es necesario que se experimente placer en el coito, ni que alcance el clímax denominado orgasmo, es perfectamente posible un embarazo a consecuencia de una violación, ni siquiera está comprobado que el orgasmo femenino favorezca el avance de los espermatozoos según se suponía anteriormente.

Con la fecundación y la fisión del óvulo, el espermatozoide en una sola célula comienza el desarrollo del embrión, la protocélula del futuro hombre contiene todos los factores hereditarios que van a caracterizarlo, incluso el sexo del feto está ya fijado en este momento, ya desde la trompa uterina empieza a dividirse el óvulo fecundado, en 2, en 4, en 8, en 16, etc, debido a su semejanza con un fruto de zarzamora, se denomina al estadio subsiguiente a la división en 16 células, "morula", de la morula se desarrolla un blastocito que anida en la mucosa uterina (anidación o implantación).

Un hombre produce al mes de 3.000 a 4.000 millones de espermatozoos.

Muchas mujeres desean en vano un hijo, otras temen un nuevo embarazo, la discusión que se ha encendido en muchos países en torno a la prevención e interrupción del embarazo ha echo casi olvidar al sin número de matrimonios que desean en vano tener un hijo, a las mujeres que tienen que tragar sus lagrimas al ver pasar a otras más afortunadas llevando delante un cochecito con un bebe.

Sólo en la republica federal de Alemania se calcula en unos 2.000.000, los matrimonios involuntariamente sin hijos, y únicamente saben los médicos lo que darían esas parejas (con cuna vacías) por no quedar excluidos de esa felicidad que otros en cambio tratan de prevenir tan angustiadamente.

Se habla de un matrimonio estéril cuando pese a una vida marital normal al cabo de un mínimo de 2 años no hay aun descendencia a la vista, se calcula que la causa de estos matrimonios infecundos está en la mujer en un 40% de los casos en el hombre en otro 40% y en ambos a la vez en un 20%, el diagnóstico de esterilidad masculina es relativamente fácil de hacer, en cambio el de la mujer es mucho más difícil.

No puede engendrar naturalmente un hombre en cuyo semen no se observan espermatozoos vivos y en movimiento, en las mujeres estériles puede haber una obstrucción de las trompas a causa de una inflamación, esta obstrucción puede remediarse en algunos casos mediante una simple insuflamación desde la vagina o por una operación, si hay ausencia de maduración ovular y de hemorragias menstruales, se puede ayudar a la hormona hipofisiaria con gonadotropina, en este caso no ha podido eliminarse aun el riesgo de los partos múltiples no deseados, pero algunos matrimonios estériles pueden lograr así la añorada prole.

El problema opuesto a la esterilidad femenina a cobrado importancia a escala mundial en los últimos años, el exceso de fecundidad, la población mundial aumenta a mayor ritmo que sus fuentes alimentarias, los estadísticos profetizan hambre a escala continental si no se inicia de una vez una planificación demográfica decidida, existen sin duda los medios técnicos y científicos para lograrlo, el problema es de tipo psicológico, la píldora anticonceptiva requiere una administración disciplinada, una sola omisión puede significar un embarazo, la inyección por 3 meses salva este escollo pero no todas las mujeres las toleran.




Se emplean más las grageas a base de progesterona y algo de estrógenos, es denominada usualmente como "la píldora", son anuvulatorios capaces de prevenir el embarazo de las mujeres, impiden las maduración del folículo de Graaf, por lo que el espermatozoide no se encuentra con ningún óvulo fecundable.




La industria farmacéutica produce incesantes grandes cantidades de estas pildorillas azucaradas bajo nombres muy diversos y millones de mujeres las consumen a pesar de que la iglesia católica por boca del sumo pontífice se ha opuesto enérgicamente a este tipo de anticonceptivos.

La toma consecuente de la píldora exige de la mujer cierto grado de precaución y de disciplina, semanas de toma, 7 días de pausa en los que se produce la regla normalizada, 3 semanas de toma etc, etc, como también gastos considerables pues la píldora no es barata, ambas cosas, la disciplina de la mujer y el dinero para su obtención faltan en muchos superpoblados países en fase de desarrollo, debido a lo cual esta píldora preventiva se emplea a gran escala únicamente donde no es tan urgente el control de la natalidad.

Para una mujer en la india resulta mas fácil tener un niño que tomar la píldora, la píldora como anticonceptivo anuvulatorio supone solo uno de los muchos métodos de prevenir el excesivo número de nacimientos, aunque si se las emplea cuidadosamente son un método sumamente seguro.

El método de interrupción del coito antes de la eyaculación ya mencionado en la Biblia es bastante inseguro y a la larga nocivo para la salud, son así mismo métodos tradicionales el empleo por el hombre de un preservativo (espiritualmente no es bueno, pero ...) de goma o condón y por la mujer el cierre del Hocico de Tenca por una membrana de goma o pesario, los médicos han logrado experiencias positivas sobre todo en los países en desarrollo con los llamados pesarios intrauterinos, se introducen a este fin, espirales, anillos o lazos de plástico que previenen la anidación del óvulo en la matriz.

Los médicos americanos imitan en esta cámara la presión y las condiciones fisiológicas bajo las que madura un embrión dentro del útero, han logrado mantener vivos a los embriones durante algunas horas dentro de este útero artificial con ocasión de un experimento.

El cálculo de los días estériles dentro de los ciclos según el método de Ogino knaus, permitido por la iglesia, ofrece únicamente cierta seguridad si se le combina con una medición de la temperatura vaginal, cuando esta medición revela una temperatura mayor del promedio cotidiano es un indicio de que ha tenido lugar una ovulación y por ello el comienzo de un periodo de aprox. 12 días infecundables.

No se ha realizado hasta la fecha desgraciadamente la esperanza, de que el creciente conocimiento de los métodos preventivos del embarazo haga disminuir el número de interrupciones del embarazo, abortos sin fundamento médico peligrosos para la mujer son castigados por la ley, su número sigue siendo grande, por suerte para las mujeres en cuestión, la mayoría de estos abortos no llega a oídos de los tribunales.

La autorización para las intervenciones clínicas de embarazo se reconocen únicamente en la republica federal alemana en casos urgentes de gravedad o peligro de la madre, en la mayoría de los países nórdicos la actitud al respeto es mucho mas permisiva.

La predisposición sobre todo de las mujeres jóvenes a tener abortos involuntarios los primeros meses de la gestación puede superarse generalmente mediante un tratamiento oportuno, precisamente la inyección de progesterona, la hormona del cuerpo lúteo que impide en la píldora anticonceptiva la maduración del óvulo, han logrado salvar muchas gestaciones en peligro.

Las enfermedades venéreas sobre todo la propagadísima gonorrea y la peligrosísima sífilis perdieron mucha de su importancia, en los años que siguieron a la 2º guerra mundial, sobre todo gracias a la penicilina y a otros antibióticos de su grupo, sin embargo y contra lo esperado no se ha logrado erradicar pudiéndose comprobar incluso en estos últimos años un nuevo aumento de casos sobre todo entre los jóvenes al que ha contribuido el aumento de la liberalidad en el terreno erótico, sin hablar del SIDA.

En muchos países exigen las leyes, la notificación de estas enfermedades y su tratamiento bajo control gubernamental, debido a que los casos venéreos no sometidos al debido tratamiento constituyen un peligro continuo de extensión epidémica para los demás.


Fuente : http://www.thaisyjosef.com/hombremujer/hombremujer.htm
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