Check the new version here

Popular channels

El impacto de la crisis en América Latina

ARGENTINA

El colapso financiero de Estados Unidos puede afectar a Argentina en la medida en que la crisis repercuta en todo el mundo, y que el efecto más palpable será la merma de las exportaciones, coincidieron en señalar varios analistas consultados por BBC Mundo.

El analista Claudio Zuchovicki explicó a BBC Mundo que, en el aspecto financiero, la crisis no impactaría demasiado en la economía del país.

"Simplemente porque el nivel de crédito desarrollado en Argentina es bajísimo: no llega al 10% del producto bruto interno", explicó Zuchovicki.

"Esto se debe a la crisis que venimos arrastrando desde 2001", agregó.

"Desde el punto de vista financiero, no fuimos invitados a la fiesta que vivió el mundo en los últimos cinco o seis años, pero tampoco ahora formaremos parte del actual funeral", graficó.

Sin embargo, el precio de las materias primas -por ejemplo la soja, principal negocio de Argentina en el mundo- podría bajar, debido a la menor demanda que generaría la recesión de Estados Unidos y Europa.

Impacto en las exportaciones

El impacto mayor se vería en la economía real, especialmente en las exportaciones.

"La desaceleración de la economía del mundo demandará menos productos y eso hará caer nuestras exportaciones. Además tendremos nueva competencia de países que importaban productos argentinos y que ahora comenzarán a exportar", señala Zuchovicki.

En cuanto a los efectos directos en el ciudadano común, se espera que aumente la necesidad de ahorrar.

"El argentino medio va a sentir esta incertidumbre, por lo cual lo esperable es que se vuelva más precavido, ahorre más, en moneda extranjera y debajo del colchón. Esto va a pasar en todo el mundo", explicó a la BBC el economista Aldo Abram.

CHILE

Si bien existen personas que miran a la crisis financiera iniciada en Estados Unidos como una cuestión estructural que obligará a reformular ciertas políticas, otros opinan que los efectos serán un "bache en el camino", a tono con el clima de los mercados mundiales.

Se estima que las repercusiones se verán en el mediano plazo tanto en el mercado de bienes como en el mercado financiero.

"La crisis nos encuentra en una situación macroeconómica bastante robusta", opina con cierto grado de optimismo Vittorio Corbo, del Instituto de Economía de la Universidad Católica de Chile.

Chile exhibe una situación fiscal sólida, tanto de flujos como de stock, y ha tenido superávit fiscal en 15 de los últimos 20 años, en parte por la poca volatilidad en los precios de sus productos de exportación y por la posición ventajosa del cobre en los mercados internacionales.

"Los elevados precios del cobre se tomaron como una cosa transitoria, y de manera muy prudente se determinó la capacidad de gasto del sector público basándose en el precio de largo plazo, y no en los precios inflados que tuvo en el corto plazo", expresa Corbo.

Ello permitió al país armarse un respaldo fiscal, y tener hoy una deuda neta negativa, de alrededor del -15% (comparada con una deuda del 90% del Producto Interno en Japón, por ejemplo).

Así, en estos días el gobierno despachó al Congreso el presupuesto para 2009, con un aumento de 5,7% respecto de este año.

El sistema bancario, sólido

El país tiene, asimismo, un sistema financiero sólido, en parte por una fuerte regulación y supervisión, pero sobre todo por los niveles de capitalización de los bancos, tras algunos años de conseguir altas utilidades.

Según el indicador de la firma financiera Moody, de junio 2008, el sistema bancario de Chile es el segundo más sólido después del de Canadá. Y aunque seguramente habrá bancos pequeños que sufrirán la coyuntura, la estructura general no debería sacudirse como consecuencia de la crisis, estiman los analistas.

El tipo de cambio flexible, y la capacidad del Banco Central de inyectar liquidez en el sistema hace predecir que el impacto tampoco se sentirá en la moneda.

"El tesoro chileno tiene inversiones afuera en el orden de los US$23 mil millones, y el Banco Central, de unos US$24 mil millones... sumados, esos dos valores representan casi un tercio de Producto Interno Bruto, y esta liquidez en dólares es muy fácil de redirigir a los mercados internos para financiar el comercio internacional. No es una cosa automática, pero es posible", afirma el analista.

Sin embargo, el impacto de la crisis ya se ha hecho sentir en el acceso al crédito y en la disponibilidad de inversionistas locales. "Las líneas de crédito se han hecho más difíciles para financiar el comercio internacional", señala Corbo, quien considera que la situación es de todos modos "manejable".

Materias primas

Se anticipa, además, que -al igual que otros países con economías basadas en commodities en la región- Chile verá una merma su exportación de materias primas.

Los precios de algunos commodities han tenido ya una corrección después de estar en niveles muy altos por algunos años.

"Estamos viendo reajustes en los precios de minerales, como el cobre, pero no por la crisis financiera sino por la desaceleración de las economías del mundo en general, y los países que los producen verán cambios en la demanda, también en términos de volumen además de en los precios", expresa el analista Juan Carlos Martínez Lázaro, desde el Instituto de la Empresa de Madrid.

En términos del crecimiento chileno, se anticipa que las proyecciones optimistas de un 3,5 a 4,5% para el próximo año, deberán ajustarse a la situación actual y probablemente se ubique en torno del 3%.

BRASIL

El gobierno brasileño asegura que el país está preparado para hacer frente a la crisis, después de que se sintieran los efectos de la caída bursátil estadounidense en el propio sistema financiero.
Pero los principales sectores e indicadores de la economía brasileña anticipan que verán las consecuencias de estas turbulencias.

* Bolsa

La Bolsa de Valores de Sao Paulo fue la primera en reflejar el impacto en América Latina, con una caída del 10,2% en el índice Ibovespa registrada el lunes 29 de septiembre, que resulta una de las más pronunciadas en su historia.

Según analistas, la corrida paulista dejó en evidencia una realidad de los países emergentes: sus bolsas resultan las más castigadas porque, a los ojos de los inversores extranjeros, entrañan un mayor riesgo.

Los expertos aseguran que esta caída no es sólo una consecuencia de la crisis estadounidense, sino que Sao Paulo está recuperando un nivel de cierta normalidad después de algunos meses de euforia. El punto máximo lo alcanzó en mayo de este año, cuando el índice tocó los 73 mil puntos.

A pesar de la caída acumulada de 22% en lo que va de 2008, el volumen de negocios actual se mantiene en los 43 mil puntos, el mismo nivel que tenía en marzo de 2007.

* Bancos

Hasta el momento, los bancos brasileños no se han visto afectados, en parte por la relativamente estricta legislación bancaria local, y también porque en los últimos años las entidades bancarias han exhibido resultados financieros extremadamente positivos, lo que les ha permitido crear cierto "colchón" para hacer frente a las turbulencias.

De todos modos, el Banco Central ha establecido medidas para aumentar la liquidez del sistema bancario.

* Dólar

Por otra parte, el impacto se hizo sentir en la cotización de la moneda, el real, que se ubicó en el orden de R$1,90 frente al dólar, mientras que en mayo el cambio estaba en la franja de los R$1,65.

El dólar más caro resulta perjudicial para los importadores y para los brasileños que quieren hacer turismo en el exterior. Tiene también un efecto directo sobre la inflación, ya que puede impulsar un aumento de precios en diversos productos.

El Banco Central ya ha dado señales de que, si el dólar continúa en ese nivel, se verá obligado a impulsar un aumento en el ingreso, pese a la crisis.

* Crédito

Asimismo, las empresas exportadoras han sentido ya las consecuencias de la escasez de crédito en el mercado bancario internacional. Eso preocupa al gobierno, dado que la mitad de las exportaciones brasileñas, que representa unos US$100 mil millones, es financiada por bancos extranjeros.

En agosto, el volumen de crédito para las exportaciones fue 32% menor al de abril del año pasado, y el gobierno anunció que está delineando un plan para ampliar las líneas de financiamiento.

* Crecimiento

Aunque todavía es temprano para medir el impacto de la crisis en el crecimiento económico, ya se anticipa que en 2009 se verá una desaceleración. Según analistas consultados por el Banco Central de Brasil, la expectativa de crecimiento es de 3,4%, cuando hace 4 meses se hablaba de un mínimo de 4%.

El gobierno también ha admitido un freno en el crecimiento del Producto Interno Bruto, que se ubicará entre 3 y 3,5% -un punto menos de lo que se había estimado en agosto, al momento de preparar el presupuesto para 2009.

COLOMBIA

Antes se decía que cuando Wall Street estornudaba, a América Latina le dada neumonía.

Hoy está pasando todo lo contrario, dice a BBC Mundo Guillermo Perry, ex ministro colombiano de Hacienda y ex economista jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.

"Ahora Wall Street tiene neumonía y América Latina apenas tiene una leve gripe", sostiene Perry. Para él la diferencia sustancial con crisis de otras épocas, cuando la región salió muy perjudicada, es el peso que está teniendo Asia en la economía mundial.

"Es cierto que hay problemas con las economías de Estados Unidos y Europa, pero mientras Asia siga creciendo a las tasas que lo está haciendo, América Latina sufrirá muchísimo menos que en otras coyunturas", añade.

La gripe de la que habla Perry se refleja en Colombia en una mayor devaluación del peso, en dificultades para conseguir nuevos créditos externos, en préstamos más caros y en caída de los precios de algunos productos de exportación, como el petróleo.

Perry cree que los problemas en Estados Unidos también se reflejarán en una disminución de las remesas de dólares que habitualmente hacen los colombianos que trabajan en ese país.

Por ahora, la Superintendencia Financiera reportó que los fondos de pensiones colombianos perdieron unos 28 millones de dólares que tenían invertidos en el banco Lehman Brothers, que entró en quiebra.

Calificación postergada

Adicionalmente, como efecto de la crisis, Colombia tendrá que aplazar, por ahora, la recuperación de la calificación de grado de inversión, que perdió en 1999 y que tenía previsto retomar este año o el próximo.

El ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, admitió que "en un contexto como el actual, se hace mucho más selectivo y más riguroso el análisis por parte de las agencias calificadoras".

El economista Mauricio Reina, ex ministro de Comercio Exterior, le dice a BBC Mundo que medidas controversiales, como el aumento de las tasas de interés -adoptada por el Banco Emisor hace más de dos años- han evitado que haya grandes fugas de capitales en estos momentos.

Y agrega que los efectos sobre Colombia también dependen de si el Congreso de Estados Unidos aprueba o no el paquete de ayuda para el sector financiero.

Si lo hace, dice, este país sufrirá menos. Si no lo hace, las consecuencias serían peores

VENEZUELA

La economía venezolana está al mismo tiempo protegida y expuesta por lo que es su mayor fortaleza y su mayor debilidad: su caracter de exportador masivo de petróleo.

Si bien un enfriamiento de las economías industrializadas puede reducir la demanda de crudo y con ello el precio por barril, también sucede que en estas coyunturas algunos inversionistas buscan refugiarse en commodities o materias primas, desahaciéndose de posiciones que puedan tener en valores.

Esa característica del petróleo como refugio puede ayudar a moderar la eventual caída del precio en los mercados internacionales.

Claro que queda por verse cúanto puede resultar la caída. El comportamiento del precio del barril de las últimas semanas, con subidas y bajadas "históricas", hace difícil predecir tendencias ahora mismo.

Por otro lado Venezuela no ha estado vinculada tradicionalmente a préstamos con el FMI o el Banco Mundial. Aunque su deuda externa ronda los US$40.000 millones (sólo la cuarta parte de corto plazo), resulta totalmente manejable para el país, salvo una crisis con las tasas de interés.

Pero incluso en ese caso, el país cuenta con reservas suficientes para enfrentar cualquier coyuntura.

Importaciones por las nubes

Lo que sí podría golpear a la economía es su excesiva dependencia de las importaciones que previsiblemente serán más caras.

El país importa más de la mitad de lo que consume, desde alimentos hasta automóviles.

Una baja del petróleo y un aumento del precio de los productos importados puede impactar fuertemente la inflación, que ya es la más alta de América Latina (45% al año, entre agosto de 2007 y agosto de 2008).

En general la monodependencia del país del petróleo, destinado en mas de la mitad al mercado estadounidense, y las políticas económicas poco ortodoxas (algunos dicen que desordenadas) que adelanta el gobierno bolivariano contribuyen a la mala percepción que tiene el país en los mercados financieros internacionales, que consideran que el riesgo-país es alto, casi tanto como el de la financieramente desprestigiada Argentina.

La diferencia con Argentina es que Venezuela no necesita recursos financieros internacionales ni con la frencuencia ni en la cuantía que puede necesitarlos los argentinos.

Claro que ese blindaje no durará por siempre, porque las reservas del país en un escenario de crisis global no van a durar eternamente.

CENTROAMÉRICA

Una recesión prolongada en Estados Unidos tendría impactos muy importantes en las economías centroamericanas -Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala-, estima Néstor Avendaño, economista y consultor nicaragüense consultado por BBC Mundo.

Una de los primeras manifestaciones podría ser la caída de las exportaciones a EE.UU., que el año pasado alcanzaron unos US$14.400 millones para los cinco países de la región.

Las exportaciones que más van a sentir este impacto serían las de zonas francas, debido a que depende de la demanda estadounidense, sobre todo la maquila.

El crecimiento será mucho más bajo, calcula el economista costarricense Oswald Céspedes, en declaraciones a BBC Mundo. Costa Rica creció, el año pasado, cerca de 9%. Este año se estima que ese crecimiento caería a 3 ó 4%.

Otro efecto de la crisis es un aumento de la inflación anual que, en Costa Rica, rondaba el 15%.

Este año la inflación será de alrededor de 13% en Centroamérica, pero cerca de 25% en Nicaragua, cuya cifra es la más alta.

Remesas en jaque

El otro impacto podría verse en la desaceleración de las remesas, que alcanzaron, el año pasado, US$12.400 millones, según datos del BID, una cifra que se triplicó entre el 2004 y el 2007.

Guatemala es el país que más recibe, con unos US$4.500 millones; seguido por Honduras, con US$2.700 millones; El Salvador con US$3.900 millones; y Nicaragua, con US$780 millones.

Esas remesas representaron, para Honduras, 25%de su Producto Interno Bruto (PIB) y para El Salvador, 18%.

Finalmente, la crisis podría poner un freno a la inversión extranjera, que llegó, el año pasado, a casi US$1.900 millones en Costa Rica y Panamá, los dos países que más reciben.

El Salvador quedó en tercer lugar, con US$1.500 millones, seguido por Honduras y Guatemala con US$800 millones y US$711 millones respectivamente y, por último, Nicaragua, con US$335 millones.

Las consecuencias de todo esto en el empleo y el consumo son difíciles de predecir exactamente, pero ambos podrían deteriorarse, agravando la situación social, ya de por sí precaria, sobre todo en Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua.

MÉXICO

El gobierno de México asegura que tiene con qué enfrentar la crisis en Estados Unidos, dada la alta capitalización del sistema financiero nacional, pero los analistas son menos optimistas y ya muestran previsiones de crecimiento a la baja.

Rogelio Ramírez de la O., director de Ecanal, empresa privada dedicada al análisis económico de México, señaló que aproximadamente la mitad del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano se va a ver afectada directa o indirectamente por la crisis en el vecino país del norte. Aquí algunos indicadores:

* Remesas

Los migrantes en Estados Unidos están enviando menos dinero a sus familias. La contracción en agosto de 12.2% en las remesas representa la peor caída desde 1995, según el banco central de Mexico

* Crédito

De acuerdo con Rogelio Ramírez de la O., los bancos mexicanos se verán obligados a reducir el crédito al consumo y a la vivienda y estarán presionados por sus casas matrices.

"El 80% de la banca mexicana es parte de bancos globales, principalmente españoles, y éstos van a requerir fortalecer su capital", opina el analista.

* Petróleo y gasto público

El petróleo ha sido una tabla de salvación para México.

"Y en 2007 y 2008 fue todavía más que eso, porque le dio al gobierno un amplísimo margen para aumentar el gasto y repartir este gasto con los gobiernos estatales. Pero eso se va a terminar", dice Ramírez de la O.

* Turismo

El flujo de turismo podría verse afectado tanto por la recesión de Estados Unidos como por la creciente inseguridad.

* Infraestructura y vivienda

Los proyectos de infraestructura y de construcción de vivienda del gobierno mexicano estaban diseñados para una tasa de crecimiento de 4%, lo cual ya no es realista en estimaciones que llegan a poner la tasa en menos de 1,5%.

* Desaceleración

Robert Wood, analista para América Latina del Economist Intelligence Unit (EIU), advirtió desde su oficina en Nueva York, que ya antes de la actual crisis financiera, se estaba desacelerando la economía mexicana.

"La demanda de importaciones por parte de Estados Unidos ya estaba muy débil", dijo Wood a BBC Mundo.

El pronóstico en agosto indicaba que el PIB mexicano se reduciría en 2009 de 2,3% a 1,6%.

Aunque la previsión del EIU no ha cambiado, "los eventos recientes", advierte Wood, "están gravitando más hacia la baja".

fuente :http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/2008/crisis_financiera/newsid_7650000/7650289.stm
0
0
0
0
0No comments yet