Check the new version here

Popular channels

El porque del tamaño de los Dinosaurios + El tipo de sangr



Querido Cecil:

Cuando observo los esqueletos de dinosaurio en los museos, lo que siempre me impresiona es su increíble tamaño. Se me ha ocurrido que quizás estos animales pudieron llegar a crecer tantísimo porque el efecto de la gravedad eran más
ligero en su época. Si la Tierra hubiese girado más rápido en la época de los dinosaurios, las fuerzas centrífugas podrían haber contrarrestado la gravedad lo suficiente como para lograr una diferencia sustancial en el peso de estos enormes animales. ¿Tiene alguna validez científica esta teoría? He leído en alguna parte que en la actualidad la duración del día terrestre se está acortando en una fracción de segundo cada año, por lo que extrapolando hacia atrás, ¿cuánto más rápido giraría en el pasado?


Cecil responde:

Aquí tenemos dos cuestiones, Andrew – la que preguntas, y la que deberías haber preguntado si antes las drogas no te hubiesen dejado “tocao”. Lo mejor que puedo decirte sobre la cuestión nº1 es que si se la mencionas a un extraño en el autobús, te garantizo que te cederá su asiento. La segunda pregunta es más interesante ¿por qué son tan grandes los dinosaurios? He aquí algunas teorías:

Los dinosaurios tenían que ser grandes para alcanzar las hojas en las copas de los árboles. Esta es la respuesta favorita de los estudiantes de cuarto grado. Probablemente esto fue un factor que influyó en el tamaño de algunos dinosaurios, especialmente en los braquiosaurios, unos herbíboros descritos básicamente como grúas con patas. Pero los dinosaurios eran gigantescos tanto si comían plantas como si no. Una estimación coloca el peso medio de estos animales en dos toneladas.

Los dinosaurios tenían que ser grandes porque eran (a) de sangre fría o (b) de sangre caliente. Los paleontólogos han venido debatiendo esta cuestión sobre la temperatura metabólica durante 25 años, y el gran tamaño de los animales ha sido utilizado como argumento por ambas partes. Los que sostienen que eran de sangre fría creen que los dinosaurios eran así de grandes porque su enorme masa les protegía termalmente contra los repentinos vaivenes en la temperatura que hacían vulnerables a los pequeños animales de sangre fría. Objeción: “la homeotermia masiva”, tal y como es conocida, solo funciona en animales que pesan más de una tonelada; pero algunos dinosaurios eran más pequeños.

Los que defienden la opción “sangre caliente” creen que los dinosaurios tenían que ser grandes porque su piel no actuaba demasiado bien como aislante, por lo que podían enfriarse fácilmente. Su gran tamaño les ofrecía un porcentaje menor de superficie de piel por volumen, con lo cual reducían la pérdida de calor. Objeción: ¡pero bueno!… ¿no podían ponerse sudaderas? Tiene que haber formas más fáciles de detener la pérdida de calor que subir de peso hasta los 9.000 kilos. Además ¿cómo pudieron sobrevivir lo bastante hasta hacerse grandes?

Los dinosaurios tenían que ser grandes porque los primeros mamíferos se habían apoderado de las parcelas pequeñas, ecológicamente hablando. Se cree que los mamíferos eran más ágiles que los dinosaurios, cuyos miembros eran relativamente más rígidos, lo cual les equipaba de un modo mejor para la supervivencia. Objeción: vale, entonces ¿por qué los mamíferos no se hicieron también enormes y vencieron a los dinosaurios en las “altas escalas” del conjunto animalia?

Puede que esta cuestión no pueda resolverse jamás, ya que hay un montón de cosas sobre los dinosaurios que desconocemos, dadas las limitaciones del registro fósil, tal vez… bueno, no puedo saber lo que es del todo inconocible. Pero puedo apreciar que es mucho más fácil hablar en público sobre las últimas grandes teorías de las que se habla en las facultades que ponerse a excavar con una cuchara en un antiguo pantano.
– CECIL ADAMS

fuente:
http://www.maikelnai.es/?p=857#more-857







Durante mucho tiempo, los paleontólogos se han preguntado acerca de la fisiología termorreguladora de los dinosaurios; es decir, de su sistema de control de la temperatura corporal y, como consecuencia de ello, acerca de su metabolismo, el metabolismo incide en la velocidad general de las reacciones químicas del organismo, que afecta a los niveles de actividad. En la actualidad, las aves y los mamíferos son homeotermos: mantienen una temperatura corporal elevada que no se modifica pese a los cambios de temperatura del ambiente. Los animales con una temperatura corporal variable son poiquilotermos. Pero hay que pagar un elevado precio para mantener constante la temperatura corporal. Las aves y los mamíferos llegan a utilizar hasta nueve décimas partes de los alimentos que consumen simplemente con este fin; los alimentos se queman para mantener elevada la temperatura cuando hace frío, y se pierde energía de distintas formas para mantener fresco el cuerpo cuando hace calor.

Las aves y los mamíferos son endotermos: tienen un control interno de la temperatura. Los lagartos, las serpientes, las tortugas, los anfibios y los peces son ectotermos, con un control externo de la temperatura; la temperatura corporal suele variar a medida que lo hacen la temperatura del aire o del agua, y por lo tanto experimentan grandes fluctuaciones del mediodía a la medianoche. Algunas veces, estas criaturas varían su comportamiento para modificar la temperatura, como por ejemplo cuando se ponen al sol sobre una roca para calentarse, o se esconden en una madriguera para refrescarse, pero los lagartos y los cocodrilos están a merced del ambiente. El aspecto positivo de la cuestión es que estos ectotermos por lo general necesitan comer tan sólo una décima parte de los alimentos que necesitan los endotermos del mismo peso.

Durante las décadas de 1.820 y 1.830, los primeros buscadores de dinosaurios los consideraban lagartos gigantes, y por lo tanto, ectotermos corpulentos. En 1.841, el destacado anatomista ingles Richard Owen, más tarde sir Richard, marcó dos hitos memorables. En primer lugar, publicó por primera vez el nombre dinosaurio, como distintivos para unificar las cinco o seis especies que se habían descubierto hasta ese momento. En segundo luhar, defendió la teoría de los dinosaurios eran animales avanzados, más comparables con los elefantes y los rinocerontes, en términos fisiológicos, que con los lagartos.

En 1.870, Thomas Huxley, otro eminente paleontólogo inglés, sustentaba que la fisiología de los dinosaurios coincidía con el modelo mamífero, al destacar las semejanzas entre los dinosaurios y las aves. Destacaba, en particular, la similitud entre los terópodos más pequeños y el Archaeopteryx, el ave más antigua que se conoce, cuyos primeros fósiles se hallaron en 1.861. Sin embargo, la idea de que los dinosaurios fueran endotérmicos no se mantuvo durante demasiado tiempo. La mayoría de los paleontólogos de la época victoriana, y los de buena parte del presente siglo, los consideraban ectotermos perezosos, habitantes de las ciénagas, que llevaban una vida lenta y tenían un ritmo metabólico bajo.

A esta opinión se opuso con firmeza, a principios de la década del setenta, el doctor Robert Bakker, a la sazón colaborador de la Universidad de Yale, en una serie de artículos. Presentó siete tipos diferentes de pruebas, según su criterio, todos los dinosaurios eran muy activos y totalmente endotérmicos:

1. Cuando se ponían de pie, las patas de los dinosaurios se enderezaban y existen indicios de que podían correr.
2. Los grandes saurópodos debían tener un corazón desarrollado, capaz de bombear la sangre hasta la cabeza.
3. Muchos terópodos presentan adaptaciones para una gran agilidad; tal vez tuvieran un ritmo metabólico elevado.
4. Se han encontrado fósiles de dinosaurios dentro del Círculo Polar Ártico; por consiguiente, tenían que ser capaces de soportar temperaturas muy bajas.
5. En las comunidades de dinosaurios se puede apreciar la proporción endotérmica depredador/presa. Esto se basa en el descubrimiento de que los carnívoros mamíferos actuales necesitan diez veces más alimentos que los ectotermos del mismo peso corporal, y así, la proporción entre los depredadores y sus presas debería aproximarse a 1:100 para los endotermos, y a 10:100 para los ectotermos.
6. Los huesos de los dinosaurios presentan indicios de un crecimiento rápido y de remodelación, como ocurre con los huesos de los mamíferos modernos.
7. Ciertos terópodos tenían cerebro como el de las aves, más bien grande, y no pequeño como en los reptiles.
8. El cráneo de los dinosaurios carece de la abertura pineal en la parte superior, que es el orificio del tercer ojo de numerosos lagartos, que estos ectotermos utilizaban para el control de la temperatura a través del comportamiento.
9. Las aves, que son endotermas, evolucionaron a partir de pequeños dinosaurios terópodos, y por lo tanto es probable que los dinosaurios también fueran endotermos.

Las sugerencias de Bakker provocaron grandes controversias a lo largo de la década, que continúan incluso ahora. Según sus críticos, la mayoría de sus argumentos no eran decisivos, algunos se apoyaban en demasiadas suposiciones y no se podían comprobar, y otros se basaban en vínculos erróneos entre la anatomía y la fisiología. Por ejemplo, muchos ectotermos se mueven en realidad con gran rapidez, entre ellos, numerosos lagartos; lo que no pueden hacer es mantener esta velocidad durante mucho tiempo. Pero no podemos comprobar si los dinosaurios tenían arranques de velocidad o si eran corredores permanentes. Además, no tenemos pruebas de que hubiera una glaciación extensiva durante el Mesozoica; por tanto, las temperaturas dentro del Círculo Polar Ártico, en esa época, no eran tan bajas como en la actualidad. Y los rasgos esenciales de los mamíferos que presentan los huesos de los dinosaurios, como la red de canales internos, sólo indican un crecimiento rápido y un gran tamaño corporal, pero no tienen nada que ver con la endotermia. Estas características aparecen en la actualidad en los ectotermos de gran tamaño, como las tortugas, mientras que las aves y los mamíferos pequeños tienen huesos supuestamente ectotérmicos sólo porque son pequeños.

Hoy en día, la cuestión se centra en las proporcionas depredador/presa, la estructura ósea y los presupuestos de energía: el equilibrio entre el consumo de alimentos, la calidad de estos y el ritmo metabólico. Bakker sigue manteniendo su posición, inquebrantable, mientras que los demás paleontólogos admiten una posición intermedia, según la cual los pequeños terópodos avanzados eran endotermos, como las aves; en cambio, todos los demás dinosaurios, los grandes y los enormes, disponían de un mecanismo termorregulador especial, al que llaman homeotermia inerte y homeotermia masiva. Esto se basa en el hecho de la temperatura corporal fluctuante de los poiquilotermos va un poco rezagada en relación con los cambios de la temperatura ambiente, y la duración de este diferencia depende del tamaño del cuerpo. Cuanto mayor es el ectotermo, almacena más inercia en su cuerpo, lo cual retrasa el enfriamiento nocturno y también la velocidad de calentamiento durante el día. Se ha calculado que la temperatura corporal de la mayoría de los dinosaurios manifestaba una fluctuación de apenas 1 ó 3 grados, incluso cuando la amplitud térmica entre el día y la noche ascendía a más de 20ºC.

fuente;
http://www.duiops.net/dinos/sangrecal.html
0
0
0
0
0No comments yet