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Etnicidad y Raza



Breve resumen, Capítulo 5 del manual de Kottak. Etnicidad y raza (Tema 4 y 5)

La etnicidad se basa en la similitud y las diferencias culturales en una sociedad o nación.

Según Federik Barth (1969), puede decirse que existe etnicidad cuando la gente exige para sí una cierta identidad y es definida por otros con referencia a esa identidad. Etnicidad significa identificación con, y sentirse parte de, un grupo étnico, y exclusión de ciertos otros grupos debido a esta afiliación.

En las conversaciones cotidianas escuchamos con frecuencia el término status que se utiliza como sinónimo de prestigio. Pero entre los científicos sociales dicho término es más neutral, pues significa cualquier posición que alguien ocupa en la sociedad.

En este sentido status incluye las diversas posiciones que las personas ocupan en la sociedad (profesor, padre, estudiante, vendedor, etc.). Las personas tienen por tanto siempre un status múltiple (hispano, católico, niño, hermano, etc.).

Hay algunos status que son adscritos. Lo cual quiere decir que dichas personas tienen escasa o nula capacidad de elección en su obtención. La edad es un status adscrito. También lo suelen ser la raza y la etnicidad.

Los status adquiridos, al contrario de los adscritos, se obtienen mediante tratos, talentos, acciones, esfuerzos, actividades y logros.

Cuando se asume que un grupo étnico tiene una base biológica (comparte “sangre” o genes distintos), se le denomina raza. La discriminación contra tal grupo se denomina racismo.

La raza, al igual que la etnicidad en general, es una categoría cultural y no una realidad biológica. No es posible definir la raza biológicamente. Sólo son posibles las construcciones culturales de la raza.

Dada la carencia de una distinción precisa entre raza y etnicidad, probablemente resulta más adecuado utilizar el término grupo étnico en lugar de raza para describir cualquier grupo social de este tipo, por ejemplo, afro-norteamericano, asiático-norteamericano, anglo-norteamericano o hispanos.

En la cultura norteamericana, uno adquiere su identidad racial al nacer, como un status adscrito.

Las reglas norteamericanas para la asignación del status racial suelen ser bastante arbitrarias, como lo es la hipofiliación.

La hipofiliación divide a la sociedad norteamericana en grupos que han tenido una posición desigual en su acceso a la riqueza, el poder y el prestigio. Así, en algunos estados, a cualquiera que se le conozca un antepasado negro, no importa cuán remoto sea, se la clasifica como miembro de la raza negra.

La regla de la hipofiliación afecta a negros, asiáticos, nativos norteamericanos e hispanos de forma diferente. Es más fácil negociar una identidad india o hispana que una negra. La regla de adscripción no está tan definida, y la asunción de una base biológica no es tan fuerte.

La cultura norteamericana ignora la considerable diversidad en biología, lengua y origen geográfico cuando construye socialmente la raza en Estados Unidos. También pasan por alto la diversidad cuando ven a Japón como una nación homogénea en raza, etnicidad, lengua y cultura, una imagen que los propios japoneses cultivan.

Los sistemas raciales norteamericano y japonés son creaciones de culturas particulares, más que descripciones científicas, ni siquiera precisas, de diferencias biológicas humanas.

Y aunque la clasificación racial brasileña se basa también en una construcción cultural, los brasileños han desarrollado una forma de describir la diversidad biológica humana más detallada, fluida y flexible que los sistemas utilizados en otras culturas.

Brasil carece de la aversión racial japonesa y también de una regla de la hipofiliación como la de Estados Unidos. Nunca hubo en Brasil una regla de hipofiliación que garantizara el que blancos y negros permanecieran separados.

En Brasil la identidad racial es más flexible, se trata más bien de un status adquirido. La clasificación racial brasileña presta atención al fenotipo.

El fenotipo son los rasgos evidentes de un organismo, su “biología manifiesta”, fisiología y anatomía, incluyendo el color de la piel, la forma del cabello, rasgos faciales y color de los ojos. Lo cual puede cambiar debido a factores medioambientales, tales como los rayos bronceadores del sol o los efectos de la humedad sobre el cabello.

A lo largo de los siglos, los grupos con poder han utilizado la ideología racial para justificar, explicar y preservar sus posiciones sociales privilegiadas. Ejemplos como los nazis defendiendo la superioridad de la “raza aria” y los colonizadores europeos haciendo valer “el peso del hombre blanco lo demuestran.

Sin embargo, los antropólogos saben que la mayoría de las variaciones conductuales entre los grupos humanos contemporáneos se basa en la cultura más que en la biología.

Pero la estratificación, la dominación política, los prejuicios y la ignorancia continúan existiendo.

Entre los casos más recientes, el mejor conocido es el jensenismo, llamado así por el psicólogo de la educación Arthur Jensen, que sostiene que los negros son hereditariamente incapaces de hacerlo tan bien como los blancos.

No obstante las explicaciones medioambientales acerca de los resultados de tales pruebas, por parte de Richard Herrnstein junto con Charles Murria, son más convincentes que los dogmas genéticos de Jensen.

Ninguna prueba o “test” está libre de prejuicios de clase, étnicos y culturales. Estos y otros estudios similares proporcionan una evidencia abrumadora de que los resultados de estas pruebas o “test” miden la educación y los antecedentes sociales, económicos y culturales en lugar de la inteligencia genéticamente determinada.

El término nación fue en su día sinónimo de “tribu” o “grupo étnico”. Ahora nación ha pasado a significar un estado. Nación y estado han pasado a ser sinónimos. Combinados en nación-estado se refieren a una entidad política autónoma, un “país”, “una nación, indivisible”.

Los grupos que en alguna ocasión tuvieron, o ahora desean tener o volver a tener, un status político autónomo (su propio país) se denominan nacionalidades.

Hay naciones-estados en las que múltiples grupos culturales viven juntos en una razonable armonía. Las tres formas de conseguir esa coexistencia pacífica son la asimilación, la sociedad plural y el multiculturalismo.

En la asimilación, la minoría adopta los patrones y normas de la cultura anfitriona. Se incorpora a la cultura dominante. Éste es el modelo denominado “crisol” (en ingles, meeting pot); donde los grupos étnicos abandonan sus propias tradiciones culturales a medida que se mezclan en una cultura nacional común.

Frederik Barth, mostró que los grupos étnicos pueden estar en contacto durante generaciones sin asimilarse y pueden mantener una coexistencia pacífica. Según él, las fronteras étnicas son más estables y permanentes cuando los grupos ocupan diferentes nichos ecológicos; cuando hacen su vida de manera diferente y no compiten. Bajo tales condiciones puede mantenerse la diversidad étnica, aunque las características culturales en cada grupo puedan cambiar. Lo que da lugar a una sociedad plural.

Cuando la diversidad cultural de un país se valora como algo bueno y deseable se denomina multiculturalismo. El multiculturalismo busca vías para que la gente se entienda e interactúe basándose en el respeto a la diversidad. Asume que cada grupo tiene algo que ofrecer a los otros y también que aprender de ellos.

La etnicidad, basada en diferencias y similitudes culturales percibidas en una sociedad o país, puede expresarse en un pluralismo y un multiculturalismo pacíficos, o en la discriminación o confrontación violenta interétnica.

Prejuicio significa minusvalorar a un grupo por el comportamiento, valores, capacidades o atributos que asume.

Discriminación se refiere a políticas y prácticas que dañan a un grupo y a sus miembros. Puede ser de facto (practicada, pero no legalmente decretada, como el tratamiento más duro que las minorías norteamericanas suelen recibir de la policía y del sistema judicial), o de jure (parte de la legalidad, como la segregación en el sur de Estados Unidos y el apartheid en Sudáfrica).

Entre los factores que alimentan el conflicto étnico están la asimilación forzosa, el etnocidio y el colonialismo cultural.

Un ejemplo de asimilación forzosa es la campaña anti-vasca lanzada en España por el dictador Francisco Franco.

Una política de expulsión étnica intenta echar de un país a los grupos que son culturalmente diferentes. Ejemplos recientes incluyen Bosnia-Herzegovina y Kosovo.

El colonialismo, otra forma de opresión, consiste en el dominio político, social, económico y cultural de un territorio y de sus gentes por una potencia extranjera durante un tiempo prolongado (como los imperios coloniales francés y británico).

El colonialismo cultural se refiere a la dominación interna, por parte de un grupo y su cultura / ideología, sobre otros. Un ejemplo es el dominio ejercido sobre el antiguo imperio soviético por las gentes, la lengua y la cultura rusas y la ideología comunista.


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