Popular channels

Excelentes Noticias: Ley Anti-Porno en Argentina





Se presentó un proyecto de ley para frenar la oferta de pornografía en internet que propone regular mediante filtros obligatorios los contenidos online.

El 18 de junio pasado, la senadora por la Provincia de Misiones, Sandra Giménez, del Frente Para la Victoria, presentó un proyecto de ley para obligar a las empresas proveedoras de internet (ISP) a la instalación de filtros que impidan al usuario ingresar a sitios de internet con contenido para adultos.

De acuerdo con el proyecto, la lista sería definida por la Comisión Nacional de Comunicaciones, con el objeto de prevenir el acceso a estos contenidos por parte de menores de edad y para combatir la proliferación de sitios dedicados a la circulación de pornografía infantil. Por otro lado, el proyecto de ley contempla la posibilidad de que un usuario individual pueda acceder libremente a estos sitios, a condición de que presente por escrito una solicitud a tal fin.

Estos proyectos no son novedosos. Entre los países que implementaron esta medida o pretenden implementar iniciativas semejantes se encuentran: Australia, el Reino Unido, Perú, México y Uganda. Los impulsores de estos proyectos argumentan que la falta de controles en la circulación de este tipo de contenidos afecta a los niños, que están expuestos a este material pero no están preparados para procesarlo.



Por otro lado, se argumenta que este tipo de medidas podría prevenir la proliferación de sitios donde se distribuye pornografía infantil. Si bien el consumo de contenido para adultos no es un acto ilegal, sí lo es la explotación sexual infantil, considerada la tercera industria ilegal a nivel mundial. Ni hablar de la cantidad de redes de trata de personas, de mujeres esclavizadas sexualmente y de los tantos pedófilos que circulan por la web buscando menores de edad.

Sin embargo, también están las voces que se manifiestan en contra del proyecto argumentando que su implementación representaría una serie de dificultades tanto técnicas, políticas y éticas. Desde un punto de vista técnico, debido a que la mayoría de los sitios de Internet con contenido sexual explícito no están debidamente declarados, el sistema de listas negras que se propone implementar requiere de una inversión muy grande en monitoreo continuo de la red. En el caso de Australia por ejemplo, el presupuesto del departamento dedicado a mantener actualizadas las listas es del orden de las decenas de millones de dólares.




Los detractores de este tipo de normativas argumentan que sería más eficaz utilizar esos recursos para perseguir y combatir a las fuentes de estos contenidos en vez de simplemente filtrarlos. Otra falencia de este tipo de sistemas es el hecho de que muchos de estos contenidos se distribuyen a través de redes sociales y sistemas de broadcast masivo, lo que implicaría limitar a la población el acceso a sitios como Facebook o YouTube.

Desde un punto de vista ético/legal, este tipo de iniciativas presupondrían que el usuario de Internet es siempre un menor de edad, y que el rol de controlar a qué contenidos debe estar expuesta la población le corresponde al Estado. Por otro lado, obligar a la población a declarar la intención de acceder a algún tipo de contenidos atentaría contra el derecho a la privacidad, ya que los ciudadanos tendrían que declarar ante las autoridades sobre qué contenidos prefiere.

Otro aspecto controversial está relacionado con la posibilidad de utilizar este tipo de sistemas de filtro para impedir el acceso a sitios cuyo contenido no tiene que ver con pornografía sino con posiciones minoritarias o en contra de las autoridades gubernamentales. Una vez implementado el sistema de filtros no sería difícil “colar accidentalmente” entre los nombres de la lista negra direcciones de Internet donde se publiquen ese tipo de opiniones, vulnerando el derecho a la libertad de expresión.

Algunas voces a favor, otras en contra. El debate resulta interminable. Está claro que consumir pornografía no es ilegal de hecho y entrar en esa discusión supone un reduccionismo de lo que en realidad hay detrás de este negocio. Para seguir pensando.




0
0
0
0No comments yet