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Francisco el Papa Masón

Este artículo , no es de mi autoría o refleja mis creencias es solo para demostrar el pensamiento del catolicismo romano más conservador.



Señales de
Francisco como Masón.


link: http://youtu.be/aDmUrQF9lIU




Su Santidad Benedicto XVI, jefe de la Iglesia católica desde 2004, abdicó en febrero de 2013, en circunstancias tan extrañas como irregulares. El 13 de marzo siguiente fue elegido su sucesor en la persona del cardenal Jorge Mario Bergoglio, quien tomó el nombre de Francisco. Siendo la primera vez que un papa adoptaba este patronímico, permitía suponer que proyectaba romper en su pontificado las grandes características de los reinados de sus predecesores, Juan Pablo II y Benedicto XVI, el último virtual recluso en el Vaticano y autor de la declaración que reafirma la condena a asociaciones masónicas (1983), a las que es tan aficionado el nuevo papa («B'Naith B'Rith», «Rotary Club», etc).

Cabe añadir que por primera vez pasa a ocupar la jefatura de la Iglesia católica un jesuita y americano. Estas circunstancias son relevantes por las desviaciones heréticas en muchos sectores jesuitas y la contaminación de la Iglesia en América, principal saltadero de pederastia (Estados Unidos) y en que se mezcla el catolicismo con toda suerte de extraños movimientos espirituales (espiritismo, religiones esotéricas).

El nuevo Papa no tiene la talla intelectual de su predecesor y en Europa, a diferencia de Sudamérica, su comportamiento raro excita la curiosidad antes que la admiración. El Papa puede adoptar diversos métodos para poner la Iglesia en orden, para quitar las impurezas más gruesas y visibles, pero sin que haya una separación tan absoluta entre él y sus predecesores, porque llegados a este extremo es difícil distinguir humildad y vanidad.


Beatrice Murch
La celebración multitudinaria de los compatriotas de Bergoglio se convirtió en un elemento penoso de la política nacional, con muchos que querían dar testimonio de nacionalismo. Esta «americanización» de la Iglesia Católica Apostólica Romana puede mover en los colectivos católicos europeos suspicacias de consecuencias imprevisibles.
Francisco, al que algunos dan el sobrenombre «papa negro», describe el Paráclito (Espíritu Santo) como un «apóstol de Babel» y ha recibido la pública adhesión de la masonería, incluida la judia («B’Naith B'Rith»), y de progresistas radicales, como Küng o Leonardo Boff, este último un teólogo de la liberación que dejó el sacerdocio (1992) después de que la Santa Sede le prohibiera la predicación y la cátedra (1990). Como Obispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio se adscribió al «Rotary Club», afín a la masonería y condenado por la Iglesia católica, secundó la organización de un foro judeo-católico en el hotel «Intercontinental» de Buenos Aires (julio 2004), en el que se propuso amalgamar las religiones judía y católica, y participó de la conmemoración de una logia masónica en la catedral de Buenos Aires (noviembre 2012).

Tales precedentes inquietan en un personaje que, como papa, tiene poder absoluto en las tres divisiones del Estado Vaticano (legislativa, ejecutiva y judicial), que ejerce personalmente a través de una comisión pontificia por él mismo designada, y la capacidad, pues, de utilizar el ascendente moral de la Iglesia católica sobre otras confesiones cristianas, no sólo para intentar la restauración de la unidad entre todos los cristianos, sino también entre todas las religiones; es decir, el ecumenismo herético y, por añadidura, la apostasía.

La llegada al solio pontificio del cardenal Bergoglio será un cataclismo en la configuración ideal y material de la Iglesia Católica así aquél formalice su entendimiento con la masonería y el sionismo, que no los judíos. No se cae en la superchería al traer a colación a San Francisco de Asís (1182-1226), que profetizó un papa apóstata y «tales disensiones y persecuciones a nivel universal que si esos días no se acortaran, aún los elegidos se perderán».





La masonería ha sido condenada por la Iglesia Católica en varias ocasiones
Al menos en 2, la masonería fue condenada de manera solemne, tal como publicamos anteriormente. Entre las instituciones masónicas más conocidas, están el Rotary Club. Siempre se entendió que estas instituciones masónicas como el Rotary, lo que hacían era limpiar la sucia imagen de la masonería, secta que por años persiguió a la Iglesia, tanto fuera como “dentro” de ella. Esto se puede comprobar fácilmente al leer el libro del Cardenal Caro, “Descorriendo el Velo de la Masonería”. Así, haciendo obras de beneficencia y altruimo (mas nunca “caridad”, ya que “el fundamento de la caridad, es la fe” – Pio XI, Mortalium Animos).

La “novedad” es que el Card. Bergoglio, llamado “Francisco I”, es miembro activo de la masonería rotaria. Cuando leí esta noticia en un blog, recientemente, me sorprendió. No me sorprendió que fuera masón, ya que hay evidencia de que la curia romana está llena de miembros de la masonería, además de pedófilos y de toda clase de degenerados. Lo que me impresionó fue el descaro, la falta de vergüenza y el escándalo de público conocimiento: el llamado “Francisco I” es masón reconocido.

Lo aclamó la masonería argentina. Lo aclamó la masonería italiana. Ahora lo reconoce miembro ilustre, quien ya el 2005 había ganado el reconocimiento “Laurel de Plata a la Personalidade del Año”. Entré a la web del club rotario y esto es lo que encontré.
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