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Guía: Errores que debemos evitar al montar un PC nuevo (I)


A la hora de montar un PC es muy habitual cometer errores tanto en el proceso de elección de componentes como en el de montaje real, algo que puede ocurrir por diferentes motivos aunque suele primar la falta de información y el mal asesoramiento que, en ocasiones, puede venir incluso de gente que lo hace sin mala intención.
Sí, seguro que en más de una ocasión os habéis encontrado con el clásico que os ha dicho “mira, me he comprado este portátil que tiene una gráfica con 4 GB de vídeo”, y luego resulta que tiene 1 GB dedicado de DDR3 y el resto lo consume de la RAM principal, pero hay muchos otros casos, como por ejemplo personas que montan fuentes de alimentación enormes en equipos que no las necesitan o que pretenden hacer un gran overclock con el disipador de serie de la CPU.
En general hay muchos mitos y errores que pueden inducirnos a hacer una mala compra o incluso a cometer errores garrafales durante el montaje, lo que puede derivar en un mal funcionamiento de nuestro nuevo equipo, un rendimiento más bajo de lo esperado o incluso en averías que pueden no estar cubiertas por la garantía.
Por ello, y dada la importancia del tema, hemos querido hacer esta guía que dividiremos en varias partes, donde os ayudaremos a evitar algunos de los errores que se cometen con más frecuencia al montar un nuevo PC, tanto en la fase de elección como en la de montaje.


1-Descuidar la carcasa del PC, eligiendo una cualquiera y sin tener en cuenta lo que vamos a montar.


Este punto es clave, ya que es uno de los pilares del equipo y de ella dependen tres grandes elementos:
La posibilidad de utilizar ciertos componentes, ya que si no tiene el tamaño adecuado no podremos introducir por ejemplo tarjetas gráficas de gama alta o incluso media, ya que suelen tener un gran tamaño. Por ello debemos tener muy en cuenta la amplitud interna de la caja y su formato, ya que de lo contrario nos estaremos autolimitando.
Sus capacidades de ventilación y flujo de aire, algo también muy importante, ya que en climas y estaciones calurosas puede marcar una gran diferencia. Si la caja es pequeña, tiene pocos ventiladores o presenta un mal diseño puede obligarnos incluso a amontonar cables y componentes, lo que redunda en una acumulación de aire y un aumento del calor interno que puede ralentizar el equipo o incluso dañarlo.
Calidad de materiales y conectores frontales, algo secundario pero que también debemos tener en cuenta, ya que contar con conectores USB y jacks en la parte frontal aporta una gran comodidad./b]

2-No prestar atención a la placa base e ir a por la más barata sin más.


Esto suele ser también muy habitual. Sí, muchos usuarios invierten por ejemplo 50 euros en una placa base de gama baja y luego gastan 200 euros en una CPU de gama media-alta con multiplicador desbloqueado que, evidentemente, no podrán aprovechar por el chipset de la misma.
Lo expuesto sucede principalmente con los procesadores Intel y podemos ilustrarlo de forma muy sencilla, ya que lo que vamos a decir a continuación es aplicable a los dos chipsets más actuales del gigante del chip, esto es, las serie 8 y 9, aunque hablaremos también de la serie 7.
Con los chipsets Z77, Z87 y Z97 disfrutaremos de una gran cantidad de funciones, entre las que destacan el soporte completo de overclock de CPUs serie K (multiplicador desbloqueado) y de configuraciones multiGPU con un buen nivel de rendimiento, gracias al uso de más líneas PCI-E. Con el chipset Z75 también contaremos con soporte de overclock.
Si por el contrario adquirimos un modelo con chipsets H87 y H97 no contaremos con soporte de oveclock y tendremos opciones limitadas para realizar configuraciones multiGPU, ya que soportan menos líneas PCI-E.
Finalmente si optamos por la gama baja con chipsets como los H77 o H81, nuestra placa no ofrecerá soporte de configuraciones multiGPU y mostrará un nivel de prestaciones realmente básico en todos los sentidos.
En AMD la cosa es menos complicada por suerte, gracias a la larga vida del socket AM3+, y en este caso encontramos cuatro grandes opciones:
AMD 990FX: es el tope de gama y ofrece soporte completo de overclock, así como soporte de configuraciones
ya que cuenta con hasta 32 líneas PCI-E.
AMD 990X: se sitúa un peldaño por debajo, pero también es considerado como gama alta. La diferencia de mayor entidad que presenta frente al anterior es que cuenta menos líneas PCI-E, lo que nos limita a configuraciones con dos GPUs a x8 cada una.
AMD 980G: es una rareza que soporta únicamente CPUs FX, no otras como Ahtlon o Phenom II. Suele ser poco habitual y no es recomendable.
AMD 970: un chipset de gama baja que, a pesar de todo, soportaría un máximo de dos GPUs a x4 cada una.
Como vemos a la hora de elegir uno u otro chipset de AMD no nos limitaremos de cara a la posibilidad o no de realizar overclock a nuestra CPU, pero sí en lo relativo a otros aspectos como las posibilidades de ampliación a la hora de añadir otra gráfica.
Finalmente otro apunte que debemos tener en cuenta, y es que una placa de gama baja ofrecerá una calidad de construcción y componentes normalmente interior que puede afectar a la vida útil del equipo, así que debemos tener cuidado.

3-Priorizar en exceso velocidad y latencias antes que cantidad de memoria RAM.


Este error también es muy frecuente, ya que normalmente creemos que unas memorias DDR3 a 2.133 MHz van a marcar una gran diferencia frente a unas DDR3 a 1.600 MHz, algo que en la mayoría de escenarios reales no es así.
Lo expuesto quiere decir que si nuestro presupuesto es algo ajustado en este punto es donde podremos ahorrar algo de dinero sin problema, ya que como anticipamos no es necesario ir obcecado a por unas DDR3 2.133 MHz CL9 sí o sí.
Con todo es importante hacer un inciso, y es que si nuestro equipo tiene gráfica integrada sin memoria propia, algo común al utilizar socket FM2 y e IGPs Intel, la velocidad de la memoria sí marcará una gran diferencia porque la misma será utilizada por la GPU, pero este es un caso muy concreto que no se da si contamos con una GPU dedicada.
Finalmente otro punto a tener en cuenta es que si sólo podemos montar 4 GB u 8 GB de RAM es una buena idea utilizar un único módulo de memoria, ya que así facilitamos una futura expansión y no, no sacrificamos un rendimiento apreciable por no utilizar una configuración de doble canal, como podemos apreciar en el vídeo.
En cuanto a la cantidad de RAM hoy en día es innecesario para casi cualquier usuario adquirir más de 16 GB de RAM.

link: http://www.youtube.com/watch?v=9nSX2taw-Y4
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