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Heinrich Himmler

Heinrich Luitpold Himmler (nacido en Munich, el 7 de octubre de 1900 - muerto en Luneburgo, Baja Sajonia, el 23 de mayo de 1945), dirigente de la Alemania nazi. Fue Comandante en Jefe (Reichsführer) de las SS y más tarde Ministro del Interior y fugazmente Comandante de los ejércitos del Rin durante el sitio de Berlín. Ordenó la matanza metódica y sistemática de millones de polacos, miles de gitanos, homosexuales y Bibelforscher (testigos de Jehová).



Juventud

Himmler creció en una familia de clase media y estudió en un colegio católico. Su padre Gebhard Himmler era un maestro de escuela y su madre una devota católica. Heinrich logró el título de bachiller durante la Primera Guerra Mundial y solicitó ser alistado, pues deseaba luchar como voluntario en el frente; sin embargo, nunca pudo lograrlo.

Entre 1919 y 1922 estudió Agricultura en el Instituto Universitario Técnico de Munich. Luego de recibir el diploma como técnico, trabajó como asistente de agricultura en Schleisseim. Con tendencias hacia el conservadurismo, Himmler se unió a un grupo paramilitar denominado Bandera de la Guerra del Reich, que era ultranacionalista y militarista. Esta agrupación participó en el putsch de Munich, apoyando al Partido Nazi de Adolf Hitler. En este golpe de Estado del 9 de noviembre de 1923, Himmler participó resguardando las alcabalas colocadas en las calles de Munich para combatir a la polícía y al Ejército.

Comienzos en el Partido Nazi


En 1924, Himmler se afilió al Partido Nazi con el número 14.303, para apoyar a Hitler, a quien veía como un Mesías. En estos días desarrolló las teorías de la sangre y la tierra, basadas en su escepticismo hacia la religión cristiana y sus estudios sobre agricultura. También fue uno de los primeros en ingresar a las SS con el número 168.

En 1925 se convirtió en secretario general del Grupo Local del NSDAP en Baja Baviera y delegado del Gauleiter y director de Propaganda para la Alta Baviera y Suavia. En esta posición logró demostrar sus habilidades para organizar las filas del partido y fortalecer los organismos operativos de esta región de Baviera. En 1927, ante la urgencia de crear un organismo escolta para Hitler, es nombrado delegado del Reichsführer de las SS. Con este nuevo cargo demuestra sus dotes organizativas, su fidelidad inquebrantable hacia Hitler y el nacionalsocialismo, su imperturbabilidad para el trabajo y su reputación libre de escándalos. En vista de esta trayectoria, Hitler lo nombra como Reichsführer titular el 6 de enero de 1929. Aún las SS están subordinadas a las SA y a su jefe Ernst Röhm. En 1933 es nombrado Gruppenführer de las SA y logra separar de hecho a ambas fuerzas.

En 1931 acepta a Reinhard Heydrich en sus filas; en 1934 es promovido a Obergruppenführer de las SS. Himmler tuvo por brazo derecho a Reinhard Heydrich para construir el "Servicio de Seguridad" de las SS, cuyas siglas en alemán eran SD. Esta organización de espionaje se dedicó a recolectar información contra Röhm y la naciente rebeldía en las filas de las SA, quienes querían dar un viraje hacia la izquierda.

Empieza la carrera policial


En 1933, es designado por Hitler jefe de la Policía de Munich y tanto las SA como las SS son nombradas como órganos auxiliares de la Policía Alemana. En 1934, Hermann Göring, quien era ministro de Prusia, le nombra Jefe de la Policía Secreta del Estado cuyas siglas, Gestapo, ya empezaban a crear terror entre la población alemana.

Fue pieza fundamental en los momentos en que Hitler deseaba deshacerse del liderazgo antagónico que Röhm le había opuesto con sus Sturmabteilung. El 28 de junio de 1934, las SS y especialmente la SD llevaron a cabo operaciones de inteligencia en todo el territorio alemán, provocando dos días más tarde la matanza conocida como la "noche de los cuchillos largos", donde más de trescientos líderes y militantes claves de las SA fueron detenidos y ejecutados sumariamente para evitar un supuesto golpe de estado contra Hitler. Esta situación fue aprovechada por Himmler y sus hombres para pasar factura a los principales enemigos del Estado y matarlos donde estuviesen, entre ellos el ex canciller Kurt von Schleicher, anteriormente opuesto al ascenso de Hitler, así como el político Gustav von Kahr, quien frustrara el "putsch" de Munich de 1923. Von Schleicher fue muerto a balazos junto a su esposa por unos agentes de la Gestapo y von Kahr fue muerto a hachazos por militantes de las SS en un bosque de Munich.

El 25 de julio de 1934, las SS quedaron formalmente separadas de las SA, que pasaron a jugar un papel insignificante en los años posteriores.

Más odiado que temido, Himmler se creó enemigos internos dentro de estos círculos de hierro, tales como Wilhelm Canaris, jefe de la Abwehr, Albert Speer y Martin Bormann, que le repudiaban por considerarle soberbio, cruel y falto de astucia.

Su gestión en la política racial

Himmler comenzó junto a su brazo derecho, Heydrich, a desarrollar su política racial: el punto de partida de dicha política era Austria. Este país tenía una gran población de origen germánico, con una pequeña proporción de eslavos: la anexión de dicho territorio a Alemania era vital para Himmler. Primero trabajó en desestabilizar el gobierno antinazi de Austria, conspirando contra el canciller Engelbert Dollfuss, quien había prohibido el nazismo en su país; junto a un grupo escogido de SS Himmler formó la Legión austriaca, que realizó una campaña de intimidación. Para lograr ese efecto, aceptó además la cooperación del pro-nazi Fridolin Glass y su ejército privado en las acciones de sabotaje y eliminación de opositores.

El 25 de julio de 1934, las SS irrumpieron en el gabinete de Dollfuss y lo asesinaron. Himmler esperó que este hecho provocara un golpe con la unión de otros importantes grupos austriacos armados. Sin embargo, estas organizaciones paramilitares no se plegaron a la revuelta, pues pertenecían en su mayoría a las ex SA de Röhm, asesinado en la "noche de los cuchillos largos", a instancias de Himmler y Heydrich.

Himmler, viendo que la situación política desatada por la muerte de Dollfuss no le favorecía en absoluto ante el pueblo austríaco, tuvo que encubrirse rápidamente en un travestismo político, y expresar su "dolor" público por el asesinato. Éste fue uno de los grandes fracasos secretos de Himmler, que le fue reprochado por Hitler.

Después de la anexión de Austria o Anschluss, en 1938, Himmler continuó impulsando su política racial. Con la anuencia de Hitler, creó la Sociedad de la Herencia Ancestral (Ahnenerbe), donde se estudiaban los árboles genealógicos de los antepasados de los alemanes, en la búsqueda de los orígenes de la raza pura o raza aria.

Promovió el estudio del origen de la raza aria, encargando a antropólogos nazis, tales como Walter Darré, Shaffer y Sieberg, arrojar luz sobre el tema.

Estos personajes estuvieron en el Tíbet, Mongolia y la India, pero el comienzo de la guerra interrumpió sus trabajos. Posteriormente Shaffer y Sieberg siguieron con sus siniestros estudios en los campos de concentración de Dachau.

Himmler decretó una serie de medidas destinadas a la procreación de la raza pura, dictó medidas tales como que todos los hombres de las SS debían tener al menos cuatro hijos. El mismo Himmler se quedó corto por uno, ya que tenía una hija con su esposa Margareth y dos con su secretaria personal y amante.

Estableció las Lebensborn o "fuentes de la vida", que acogían a mujeres seleccionadas para ser ayuntadas con miembros de las SS, que en la práctica se transformaron en prostíbulos legalizados. Sin embargo, si la mujer concebía, su manutención era a costa de las SS que resultara ser su padre. Más tarde las riquezas obtenidas de los judíos ayudaron a mantener estas casas de mujeres arias.

Cuando tuvo lugar el encuentro entre Hitler y Francisco Franco, Himmler, encargado de la seguridad, visitó el monasterio de Montserrat en Barcelona (España) para obtener datos sobre el Santo Grial.

Creó también la VOMI o Volksdeustsche Mittelstelle, que era una oficina para enlaces de los alemanes étnicos en el extranjero y que las SS usaron ampliamente para penetrar en territorios, tales como en los [[Sudetes] y desestabilizar a gobiernos como el de Checoslovaquia.

Reinstalación judía

Durante la invasión a Polonia, mientras la Werhmacht avanzaba, las SS de Himmler venían en la retaguardia. En efecto, se habían creado los Einsatzgruppen, grupos escogidos de exterminio cuyo fin era eliminar todo vestigio judío y también a la élite cultural y política del país invadido. Estos estaban adscritos al RSHA (Oficina de Seguridad del Reich) y el control directo de Reinhard Heydrich.

Los Einsatzgruppen formados fueron seis unidades, y su trabajo era apresar o liquidar a aristócratas, líderes locales, sacerdotes, comerciantes, maestros, médicos... judíos y eslavos. Tarea que ejecutaron con gran eficacia, llegando incluso a competir entre ellos en la consecución del mayor número de judíos liquidados.

Esta iniciativa se impulsó con la ayuda de Heydrich y fue el comienzo del genocidio al pueblo judío y eslavo, por parte de los batallones SS de exterminio móviles en los territorios ocupados. Estos grupos fueron apoyados frecuentemente por la Werhmacht (por ejemplo, la matanza de Babi Yar en Rusia , entre otros sucesos).

Himmler hizo también de las SS una máquina administrativa muy efectiva. Gran parte de este trabajo ejecutivo y organizativo estuvo a cargo una vez más de Heydrich. Detallista hasta la saciedad, se implicaba en todos los aspectos del trabajo de los campos de concentración, registraba todos los aspectos concernientes a la "reinstalación judía". Para sus operaciones tenía un tren privado que lo desplazaba por todos los puntos del Reich y fue tan efectivamente terrorífica su gestión en la llamada "solución final" que al final de la guerra fue considerado el "autor intelectual" de la muerte en campos de la muerte de más de seis millones de judíos, en realidad, fue el autor ejecutivo.

Hitler ordenó a Himmler, por medio de Reinhard Heydrich, la reinstalación de unos 3.000.000 de holandeses en campos de concentración en Polonia, acusados de ser pro-germanos sediciosos, lo cual significaba una marcha de la muerte para todos los holandeses. Estó causó que Himmler se enfermara de una dolencia gástrica.

Sin embargo, Himmler, aconsejado por Félix Kersten, su médico, logró posponer la iniciativa aduciendo que primeramente debía aumentar los cupos en las SS para lograr un buen resultado, a lo que Hitler accedió y su estado de salud sufrió una brusca mejoría.

Políticas de eugenesia estatal

Himmler creó la Comisión para la Curación y el Cuidado del Reich, una iniciativa personal de Hitler, cuya función era la eliminación de los discapacitados alemanes. Esta iniciativa no pertenecía a las políticas raciales, sino a una política de tipo económico y dirigida contra alemanes.

El Programa Gnadentod de eugenesia se desarrolló con la firma de Hitler entre 1939 y 1940 en forma acelerada y comenzó en una institución hospitalaria de Grafeneck.

Himmler encargó a sus SS Viktor Branck y Verner Blankenburg y supervisados por Karl Brandt, director de Salud y Sanidad del Reich, la realización de este programa. Las competencias fueron ejecutadas por los médicos psiquiatras Hermann Paul Nistche y Werner Heyde. Para ello se llevaron a miles de alemanes que padecían de dolencias mentales, esquizofrénicos, epilépticos, personas con síndrome de Down, etc., a instituciones como el Schloss Grafeneck en Stuttgart, el Schloss Hartheim en Linz y el Instituto An der Havel en Brandeburgo. Allí se les suministraban inyecciones, venenos y otros métodos considerados benignos para dar la muerte. Posteriormente, cuando el número de individuos sobrepasó los métodos suaves, se optó por colocarlos en cámaras de gas y se les administró monóxido de carbono (CO) procedente muchas veces de los tubos de escape de camiones, hecho que daría las bases para la solución final con el problema judío en los campos de concentración.

Himmler creó además la "Reichszentrale zur Bekämpfung der Homosexualität und der Abtreibung" (Central del Reich para la lucha contra la homosexualidad y el aborto), considerados delitos capitales en la Alemania de Hitler. Por causa de este departamento se ejecutaron cientos de personas de esa orientación sexual.

Uso de prisioneros en experimentos y producción de guerra

Creó en Mecklenburg el Instituto para la Investigación y Estudio de la Herencia, donde se mezclaba la política racial con el conocimiento médico, con plena jurisdicción sobre experimentos de tipo terminal. De esta entidad surgirían nombres de personalidades que infamaron la ciencia de la medicina.

En el periodo de 1939-1940, a instancias del Instituto se hicieron ensayos de armas químicas (fosgenos, gas mostaza) sobre prisioneros bajo la dirección del médico August Hirt.

Un médico llamado Ding Shuler experimentó con balas envenenadas con acónito de nitrilo. También se hicieron pruebas de armas biológicas bajo la dirección del médico Claus Shilling, quien usaba prisioneros a los cuales se les exponía a la malaria, tifus y otras enfermedades. Con los mismos se ensayaron igualmente diversos antídotos y medicamentos para contrarrestar sus efectos.

El doctor Edmund König realizó experimentos con electricidad sobre prisioneros judíos para establecer el efecto de la energía eléctrica sobre los cerebros. Las víctimas eran en su mayoría mujeres jóvenes judías. También bajo su autorización se ensayaron técnicas de recuperación de heridas de combate. Para ello se provocaban en los prisioneros heridas de combate y se les aplicaban diferentes técnicas médicas para lograr mecanismos exitosos de cirugía y/o recuperación.

A instancias del mismo Instituto, autorizó y respaldó la utilización de prisioneros de los campos de concentración en experimentos extremos, muchos de dudosa índole científica. Gracias a esto, personajes como Josef Mengele, Edward Wirth y Sigmund Rascher, entre muchos otros, realizaron infames experiencias sobre gitanos, mellizos, enanos, enfermos y sanos, para probar teorías genéticas, demostrar los límites de la capacidad humana en condiciones experimentales extremas y justificar la deficiencia de la raza judía.

Autorizó además el uso de prisioneros esclavos en los programas de armamento de la Organización Todt, a cargo del Reichminister Albert Speer, entre ellos la construcción de campos de concentración, ajustes del ancho de vía en ferrocarriles de la Unión Soviética y fábricas subterráneas, las defensas del Muro del Atlántico y fábricas en la zona del Ruhr, en condiciones de vida infrahumana aplicando el exterminio por trabajo forzado.

Debido al enorme esfuerzo bélico impuesto a la producción de guerra alemana a partir de 1941, el ministro de Armamentos, Albert Speer, solicitó a Himmler por medio de Frizt Sauckel su enlace con Rudolph Brandt, secretario de Himmler, el suministro de mano de obra desde los campos de concentración y de los prisioneros del Este. Las condiciones de trabajo de estos prisioneros-esclavos adquirieron matices infrahumanos, aplicándoseles la política de autoexterminio por trabajo forzado.

El caso más notable de este hecho en particular es la construcción de la fábrica de bombas V2 en las montañas del Harz, en agosto de 1943. Este lugar fue visitado por Speer, quien quedó consternado por la inhumana calidad de vida de los esclavos. Éstos trabajaban dieciocho horas diarias y sin herramientas; además dormían en el interior de la excavación a modo de catacumbas. Speer ordenó la mejora de sus condiciones de vida. Esto molestó en extremo a Himmler, quien intentó sutilmente atentar contra su vida en 1944.

Lebensborn

Desde mediados del siglo XIX, la natalidad sufrió un importante descenso en gran parte de Europa. Esta situación no le era ajena a Hitler, que cuando se hizo cargo del poder, puso en funcionamiento políticas de Estado para fortalecer el crecimiento de la raza aria. La infecundidad en el Reich fue considerada una deshonra y tener hijos se convirtió en una obligación para con la patria. La gran necesidad del Führer de contar con un sinfín de soldados para sus delirantes planes de conquista fue una de las más importantes motivaciones de Himmler para llevar a cabo este proyecto. Sus planes eran claros: “El hombre ya no descenderá del mono, sino de las SS. Su jefe será el Führer, su patria el Reich, su religión la pureza de sangre. Será alto, fuerte, rubio y de ojos azules.”

Así creó las "Lebensborn" –Fuentes de vida-. En estos establecimientos dedicados a la procreación se albergaron a muchachas solteras cuidadosamente seleccionadas y adoctrinadas, dispuestas a servir a Alemania, permitiendo que jóvenes de pura raza germánica las fecundaran. Cuando las Lebensborn fueron puestas en marcha, los nazis descubrieron que la cantidad de “hembras” no era suficiente para la proyección que tenían en mente, por lo que procedieron a secuestrar a miles de niños y niñas arios en los países ocupados para llevarlos a Alemania y someterlos a un estricto proceso de germanización.

Sobre este tema no se ha investigado lo suficiente y las declaraciones de sobrevivientes fueron siempre escasas. Para la historia quedará el debate de si realmente las Lebensborn funcionaban como simples prostíbulos para los SS; si realmente existía una intención de incrementar la cantidad de bebés arios o si ambas necesidades funcionaban en conjunto.

Uno de los responsables que Himmler nombró para dirigir las “fuentes de vida” fue Max Sollmann, quien ejercía el cargo de administrador en jefe. Nazi fanático, Sollmann fue uno de los principales responsables del putsch de 1933, por lo que Hitler le otorgó en 1939 una de las más importantes condecoraciones del nacionalsocialismo: “La Orden de la Sangre”. Al administrador en jefe le preocupaban mucho los rumores sobre la seriedad del trabajo y la importancia de las Lebensborn, por lo que en más de una oportunidad le reclamó a Himmler que se publicaran artículos en el órgano oficial de las SS “con el fin de cortar de raíz todos los rumores”. El Reichführer, convencido del funcionamiento de la institución o despreocupado por la trascendencia del asunto, en una oportunidad le respondió: “Querido Sollman, no hay necesidad de hacerlo, tenemos la conciencia tranquila.”

El otro responsable fue Gregor Ebner, médico en jefe de las Lebensborn. Su ascenso político llegó de la mano directa de Hitler, quien lo apoyó fuertemente debido a su labor como “especialista en los problemas de la selección racial”.

Estos personajes no murieron en la guerra ni fueron juzgados como criminales por los aliados, a pesar de los comprobados casos de raptos y esterilización de niños. “Me indigna que se digan estas cosas de las Lebensborn. Se las ha denigrado únicamente en razón de su pertenencia a las SS”, declaró Ebner después de la guerra.

Con el correr de la guerra fueron secuestrados entre 50 000 y 200 000 niños polacos. Himmler, al tener su grupo activo dentro del ejército alemán, en el frente lograba que sus SS participaran de todas las patas del aparato infernal nazi. En el campo de batalla, secuestraban niños para las Lebensborn, en las calles, los grupos de asalto deportaban a las personas de condición “inferior” hacia los campos de concentración. Los chiquitos que luego de pasar rigurosos exámenes raciales eran considerados “aptos”, eran enviados con certificados de nacimiento falsos a familias previamente seleccionadas. A menudo los padres adoptivos recibían historias falsas sobre la procedencia del bebé. La más común era que su padre había muerto en combate. Los niños que no alcanzaban el certificado de ser lo suficientemente “arios”, eran enviados a los campos de concentración infantiles, como Kalish, Dzierzazna y Litzmannstadi. Y de allí a los campos de exterminio.

A la hora de la selección racial, entre los que peleaban por ser admitidos en las SS, Himmler desconfiaba especialmente de los bávaros, que en su mayoría eran de baja estatura y de pelo y ojos oscuros. Con las Lebensborn y los controles raciales de las SS en funcionamiento, Himmler no resistió la tentación de hacer su propio árbol genealógico, tal cual se lo pedía a sus aspirantes. La sorpresa fue escandalosa: los antepasados de su madre eran de origen húngaro y estirpe mongólica. Por lo que si el propio Reichsführer hubiera querido ser un subordinado de sus propias reglas, hubiera tenido que defender acaloradamente su pureza familiar desde mediados del siglo XVIII. Igual, por si a alguien le podría surgir alguna duda sobre su condición de ario, cambió las reglas para sí mismo: ideó un plan para importar noruegos hasta Baviera con la finalidad de transformar, mediante mezclas dirigidas y una alimentación adecuada, la sospechosa raza dinárica en raza pura nórdica.

El precursor de las Lebensborn afirmaba que era indispensable paralizar la reproducción de los elementos humanos no valiosos, así como agilizar la contraria. “No es una cuestión personal, sino un deber sagrado dedicado a los más elevados fines”, afirmó el Reichsführer.

A partir de 1936, los hogares empezaron a funcionar bajo la tutela suprema de las SS. Cada clínica contaba con un médico a cargo, una enfermera jefe, una secretaria y un administrador. Todos ellos deberían ser miembros de las SS o del partido. El médico en jefe de cada maternidad fue el responsable absoluto del establecimiento, del orden y de los expedientes, a los cuales solamente él tenía acceso. El sello al pie de la correspondencia oficial de las Lebensborn tenía las siglas del Estado Mayor del Reichsfuhrer SS Heinrich Himmler.

El ingeniero de los campos de la muerte y las maternidades nazis mostraba una especial atención hacia los niños que habían nacido por medio de las organizaciones en pro de la raza aria. Su ideal consistía en que Alemania estuviera poblada hacia 1980 por 20 millones de germanos nórdicos. Lo que consiguió fue muy diferente: las personas nacidas en residencias Lebensborn no destacaron nunca de manera especial por su apariencia ni por su “conformación orgánica más evolucionada”, sino que llevaron a lo largo de su vida la estigmatización social de los llamados “niños SS”.

La Conferencia de Posen

El 6 de octubre de 1943, Himmler pronunció un discurso autorizado en el castillo de Posen, donde pidió solicitud de apoyo en mano de obra a los Gauleiters, quienes a instancias de Martin Bormann se resistían a cooperar. En esa conferencia dio una histórica alocución, donde el Reichsfúhrer de las SS, siguiendo instrucciones de Hitler, informaba a las más altas esferas civiles y militares de las SS del genocidio que se estaba practicando con los judíos y les solicitaba mantener en secreto esta información. Esto se conoce como el Discurso de Posen.

Himmler involucró hábilmente a Albert Speer en este tema. Se sabe, a juzgar por las palabras proferidas en la alocución por Himmler y por los hechos posteriores, que Speer estuvo presente en esta reunión y que, por tanto, conocía esta información, aunque éste lo negaría en el futuro.

Conspiración Walkiria

Cuando ocurrió el atentado del 20 de julio de 1944 contra de Hitler, Himmler tuvo una destacada participación junto a Kaltenbrunner en la búsqueda y ajusticiamiento de los cabecillas e implicados en la conspiración (la llamada "Camarilla de Zozzen"). Ubicó rápidamente la pista de Claus von Stauffenberg y sus cómplices, cautivos en ese momento del general Fromm, quien estaba implicado y que, al ver las vueltas del destino, traicionó a sus secuaces y los fusiló apresuradamente horas antes de la llegada de Himmler al Cuartel, para hacer desaparecer los rastros de su traición.

Himmler, lleno de suspicacias, hizo apresar a Fromm por considerarlo sospechoso, y más tarde, confesada su participación, le hizo ejecutar por orden de Hitler. La redada causó la muerte a más de 5 000 mil personas.

Al mando del frente del Vístula


En marzo de 1945, Himmler fue nombrado comandante de los Ejércitos del Vístula para contener a los rusos, para asombro de Heinz Guderian, asesor militar de Hitler en ese momento. Pronto se vio que Himmler tenía escaso valor militar, debido a que cometió graves omisiones y errores y perdió todo el territorio de la Prusia costera (lo que tuvo como consecuencia indirecta el hundimiento del Wilhelm Gustloff, el Stauven y el Goya), con un resultado de 20 000 civiles y militares ahogados, por desacertadas órdenes, ignorancia en tácticas militares y omisiones gravísimas.

Hitler respaldó una sugerencia de Guderian, el célebre comandante de tanques, y fue reemplazado rápidamente por Gotthard Heinrici, un militar capaz. Luego fue nombrado a cambio Comandante de la Volksturm, procediendo a reclutar ancianos y niños para la defensa de Berlín, armándolos con los excedentes del ejército y a los jóvenes con Panzerfaust, y dando por sentado que el Tercer Reich caía aceleradamente bajo la ofensiva de los rusos.

Primero dio orden a todos los campos de concentración y cárceles, mediante instrucciones directas de Hitler, de ejecutar a todos los adversarios prisioneros del régimen en las prisiones ,y además de acelerar el asesinato colectivo de los judíos que quedaban en los campos de concentración, antes de que fueran liberados por el avance aliado.

La influencia de Kersten

El mundo de Himmler era solitario, pero hubo en su séquito personal un médico que fue quizás la única persona en la que realmente confió, el doctor Félix Kersten, que, a raíz de una dolencia estomacal nerviosa intratable que padecía Himmler, logró ganarse su confianza gracias a que las manos de este médico curaban momentáneamente esta dolencia. Kersten se ganó lentamente la confianza no sólo de Himmler, sino de su secretario personal, Rudolf Brandt, y sus ayudantes Gottlob Berger y Walter Schellenberg.

Fue la única persona en quien Himmler confiaba ciegamente y Kersten cobraba en vidas judías como pago por sus servicios. Kersten logró conocer muy bien a Himmler, hecho que aprovechó con la complicidad del gobierno sueco para salvar miles de vidas de los campos de concentración y de las manos de la Gestapo. Gracias a Kersten, Himmler hizo un contrato humanitario con la Cruz Roja Internacional mediante el Conde Folke Bernardotte.

Kersten fue uno de los últimos hombres que vio con vida y con su uniforme negro de Reichsführer SS a Himmler antes de ser capturado.

Su traición


En abril, cuando Hitler lo barajaba como un posible sucesor, intentó establecer en el mayor secreto la paz con los aliados, por medio de la Cruz Roja Internacional al mando del conde Folke Bernadotte en Lübeck, llegando a proponerse a Dwight David Eisenhower como ministro de Policía para la ocupación americana. Eisenhower repudió la propuesta y declaró a Himmler como el mayor criminal de guerra de la Alemania nazi.

Sabedor Hitler de estas gestiones por medio de los comunicados de la agencia Reuters, mandó ejecutar a modo de ejemplo a su cuñado Hermann Fegelein, el enlace de Himmler ante él (además de estar casado con la hermana de Eva Braun, Gretl, quien esperaba una hija de Fegelein), por ser conocedor de estas maniobras secretas (no está establecido que él tuviera conocimientos de esto) y ser cómplice de Himmler de alta traición. Estas vueltas de espaldas de su brazo derecho fueron el golpe de gracia para el alicaído ánimo combativo del acorralado Hitler, quien se suicidaría más tarde. Himmler fue condenado a muerte en ausencia, por órdenes de Hitler.

Irónicamente, el "leal Heini" como era llamado, fue la única persona que se enfrentó a los designios y voluntad de Hitler mientras vivía. Por esto, fue destituido de todos sus cargos, de las SS y del partido nazi y considerado un traidor al Führer.

Huida y muerte




Ocupada Berlín por los rusos, Himmler fue intensamente buscado por los aliados para rendir cuentas ante la Justicia, pero se refugió en Flensburg. Se entrevistó con el Gran Almirante Karl Doenitz, sucesor testamentario de Hitler, quien le negó algún papel en la Alemania de transición. En vista de esto, se despidió de su médico personal Kersten y cambió su apariencia afeitándose su característico bigote, se rasuró la cabeza y se puso un parche negro en un ojo e intentó hacerse pasar por un gendarme de la policía militar cuando se dirigía a Baviera. Fue, sin embargo, capturado por una unidad británica y se hizo pasar por Heinrich Hitzinger. Despertó sospechas por lo muy ordenado de sus papeles de identidad, cosa que no era común al capturar soldados fugitivos, se identificó por su verdadero nombre y solicitó hablar con el General Eisenhower. Como respuesta, los soldados británicos le maltrataron y ordenaron que se desvistiera para revisarlo. Ante este hecho, impactante para Himmler, pues no sentía que fuese la forma adecuada de tratar a un ex ministro y Reichsführer de las SS, mordió una cápsula de cianuro que guardaba entre los dientes, falleciendo en el acto. Los soldados procedieron a fotografiar el cuerpo y dejar constancia de su muerte. Himmler fue enterrado en las afueras de Luneburgo.

De haber sobrevivido, Himmler hubiera sido incluido en los juicios de Nuremberg como el mayor de los criminales nazis. Su esposa e hija sobrevivieron a la guerra. En los años posteriores, Gudrun, su hija, se dedicó a apoyar a organizaciones de veteranos de la Segunda Guerra Mundial.

Personalidad


Para sus cercanos, Himmler era un hombre esquivo y morboso, exento de humanidad básica, de espíritu frío y distante. Era jactancioso entre los pares de su elevada posición, le gustaba que lo retrataran fotográficamente y sobre todo cerca de Hitler, a quien idolatraba y mostraba extrema sumisión. Fanático de la rutina, el orden y la pulcritud, con una gran capacidad para la organización y administración, gustaba mucho de la puntualidad y la burocracia.

Anotaba en su diario personal todos sus acontecimientos diarios, era muy afín a lo místico y esotérico, creía ser la reencarnación de Heinrich “el Cazador”, fundador de la estirpe real de Sajonia en el siglo X.

Albert Speer lo consideraba dotado de grandes cualidades organizativas, muy reflexivo antes de tomar una determinación, pero con el carácter de un maestro de escuela medio chiflado.

Sus creencias paganas tenían fiel reflejo dentro de las SS, quienes durante las noches de los solsticios y los equinoccios llevaban a cabo rituales mágicos neopaganos ensalzando la raza aria para dominar el mundo.

Himmler tenía especial afinidad por quienes fueran médicos, como Karl Gebhardt, pero quizás la única persona a quien consideró como su único amigo fue el ya mencionado médico personal que le llegó a conocer muy bien, el doctor Félix Kersten.

Cuando Hitler le nombró comandante de las fuerzas del Vístula, demostró escasa experiencia y conocimiento militar (como se demostró en el sitio de Berlín); sus errores y omisiones costaron miles de vidas alemanas. Durante las reuniones de coordinación usaba palabras como reagrupamiento, cubrir los flancos, retirada programada y otros términos militares sin tener el menor dominio de la situación que tenía en sus manos.

fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/Heinrich_Himmler
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