Check the new version here

Popular channels

Heroe restaura y regala una selva destruida al Planeta


Jadav Payeng

»Es una persona muy capaz de provocar el cambio? Esta post es para aquellos que están en duda, la historia sobre la forestación de toda una selva por Jadav Payeng es prueba de que todo el mundo tiene la capacidad de cambiar algo... este es el mensaje que quiero transmitir a consciencia, espero lo disfruten «



Siempre he pensado que la realidad supera la ficción, así que me maravilló esta historia real, que más bien parece un cuento de derviches o tomado de El Libro de la Selva.



Se trata de una hazaña ecológica que nos llega desde La India, reseñada en varios blogs y medios de comunicación, acerca de Jadav Payeng, quien actualmente cuenta con 47 años y pasea satisfecho por la selva que ha ido construyendo él solo durante 33 años de su vida.



En 1979 una inundación por la crecida del río Brahmaputra, obligó a refugiarse a una gran cantidad de serpientes en zonas altas y las dejó varadas en un enorme banco de arena. Cuando se retiraron las aguas, el joven Jadav Payeng se encontró con los ofidios muertos.



Todo comenzó en 1979, cuando las inundaciones de ese año mataron a cientos de serpientes que vivían en el banco de arena. Un día, cuando las aguas habían retrocedido, Payeng, con tan sólo 16 años, encontró el lugar repleto de reptiles muertos. Ese fue el punto de quiebre en su vida. "Las serpientes murieron de calor, sin ningún tipo de sombra arbórea. Me senté y lloré sobre sus cuerpos sin vida. Fue una carnicería. Alerté al departamento forestal y les pregunté si se podían plantar árboles ahí. Me respondieron que nada crecería en ese lugar. Me dijeron que tratara de plantar bambú. Fue doloroso, pero lo hice. No había nadie que me ayudara. Nadie estaba interesado", declara Payeng, ahora de 51 años de edad y con un bosque que hasta ahora cuenta con una extensión de 1.360 acres en la India.

En aquel momento Jadav tenía 16 años, pero era un joven sensible a la naturaleza y los animales y no se quedó cruzado de brazos ante la tragedia.



Se dirigió a las autoridades del estado de Assam para sugerirles que plantaran árboles allí. Le aseguraron que ningún árbol volvería a crecer, así que no invertirían ningún esfuerzo, ni presupuesto para una causa sin futuro, según ellos. Le aconsejaron que plantara bambú. Nadie quería saber nada, ni nadie lo ayudó.



Jadav Payeng regresó a su tierra devastada, en lugar de resignarse, tomó una decisión que cambiaría su vida y la de esa zona para siempre. Comenzó a enterrar semillas y trasplantar árboles de especies autóctonas en esa región arenosa y estéril, situada en las orillas del río Brahmaputra.

Con su mujer y sus tres hijos, Payeng vive en el bosque que él mismo plantó, allí crían vacas y venden la leche en la ciudad, pero ésta es sólo una parte de su misión. Ahora se ha puesto como objetivo, convertir otras 550 hectáreas de arenal en árboles y vegetación.



“Me llevará otros treinta años pero soy bastante optimista”, dice en una entrevista a la prensa india.”Me entristece mucho ver como la gente tala tantos árboles. Tenemos que proteger la naturaleza o todos pereceremos”.



Aunque la misión de Payeng comenzó cuando era un adolescente, el resultado de su esfuerzo no solo ha transformado profundamente el paisaje, sino también la noción de lo que una simple persona puede hacer por mejorar el mundo.



Su intuición y conocimiento de la vida natural lo inspiró a recrear el ecosistema natural. Incluso, llevó al lugar hormigas rojas para reforzar el equilibrio ecológico de los suelos.



De aquella decisión juvenil, en solitario, surgió el verdor y la vida de un ecosistema en pleno desarrollo, con una superficie de unas 550 hectáreas, para que tengamos una idea, cada hectárea tiene la superficie de un campo de futbol.



Hoy en día este hermoso lugar es un refugio para aves, ciervos, rinocerontes, tigres de Bengala (hay cinco y recientemente han tenido dos cachorros), elefantes y otras especies (algunas de ellas en peligro de extinción), que pierden su hábitat natural por la presión del hombre en otros lugares de la región.






Resulta increíble que los funcionarios de esa zona se enteraran de la existencia de la nueva selva apenas en el año 2008.



Desde nuestro concepto de Ecología Psicosocial, Jadav Payeng posee una capacidad de resiliencia a toda prueba, logró plasmar afuera el jardín interior que llevaba dentro, es un modelo de heroísmo silencioso para el mundo, cuya recompensa no son los honores públicos, ni las ganancias en dinero, sino el regocijo de dejar el mundo mejor de lo que lo encontró, esos son los seres indispensables de nuestro Planeta Vital.





"Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles".

Bertolt Bretch




0
0
0
4
0No comments yet