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Increible Monumento de la Segunda Guerra Mundial



“¡La Madre Patria llama!”


El Mamáyev Kurgán es la colina que domina desde la altura la ciudad de Volgogrado (antes Stalingrado), en el sur de Rusia.

Su nombre en ruso significa el “túmulo de Mamai”, el comandante de la Horda de Oro en la década de 1370, aunque no hay evidencia alguna de que estuviera enterrado en ese sitio. En la actualidad, la colina de Mamáyev Kurgán está convertida en un gran memorial conmemorativo de la victoria soviética en la Batalla de Stalingrado, entre agosto de 1942 y febrero de 1943. Este triunfo fue decisivo para la victoria de la URSS contra las fuerzas del Eje, en el Frente Oriental de la Segunda Guerra Mundial.

Cuando las fuerzas del 6º Ejército Alemán lanzaron su ataque contra el centro de la ciudad de Stalingrado el 13 de septiembre de 1942, la colina (que aparecía en los mapas como “Cota 102.0”) se transformó en un lugar de combate encarnizado entre los atacantes y las fuerzas defensoras del 62º Ejército Soviético. El control de la colina se transformó en un objetivo decisivo, puesto que desde esa posición se domina la ciudad, otorgando el control de ella. Para defenderla, los soviéticos construyeron una serie de líneas defensivas en las laderas del cerro, incluyendo trincheras, cercos de alambre de púa y campos minados. Los alemanes por su parte presionaron con fuerza sobre la colina, sufriendo gran cantidad de bajas. Cuando finalmente la capturaron, empezaron a bombardear el centro de la ciudad, al igual que la estación Stalingrado-1 que se encontraba en la parte inferior del cerro. Así capturaron la estación el 14 de septiembre.



El mismo día llegó a la sitiada ciudad la 13ª División de Guardias Soviéticos comandada por Alexander Rodimtsev, atravesando el Río Volga bajo un fuerte fuego enemigo. Los 10.000 hombres de la división que tenían como misión socorrer a los defensores, entraron en el mismo día en acción. El 16 de septiembre recapturaron la Mamáyev Kurgán y continuaron luchando por la estación ferroviaría, sufriendo un 30 por ciento de bajas en las primeras 24 horas, pero la orilla del río quedo a salvo (solo 320 hombres de los 10.000 iniciales sobrevivieron hasta el fina de la Batalla de Stalingrado). Las tropas soviéticas fueron reforzadas lo más pronto posible, pero eso no amilanaba a los alemanes quienes realizaban hasta doce asaltos diarios, con fieros contraataques rusos. La colina cambió de manos varias veces. Para el 27 de septiembre de 1942, los alemanes habían recapturado nuevamente el Mamáyev Kurgán. Los soviéticos retuvieron sus posiciones en las laderas de la colina, mientras la 284ª División de Fusileros sostenía la estratégica posición. Los defensores se mantuvieron hasta el 26 de enero de 1943, cuando la ofensiva de invierno permitió rodear, atrapar y destruir a las fuerzas nazis dentro de Stalingrado.

Cuando la batalla había terminado, la tierra empapada de sangre de la colina estaba abierta y mezclada con gran cantidad de metralla: el suelo contenía entre 500 y 1.250 esquirlas de metal por metro cuadrado. La tierra de la colina permaneció negra durante el invierno, ya que la nieve se derretía a causa de los incendios y explosiones. En la primavera siguiente la colina se mantuvo negra, y ni pasto ni otras plantas crecieron en la tierra quemada. Las pronunciadas laderas se convirtieron en un terreno plano, producto de los violentos bombardeos. Aún hoy los visitantes encuentran de vez en cuando fragmentos de huesos y metal en las laderas de la colina .

Después de la guerra, las autoridades planearon que el Mamáyev Kurgán se transformara en un amplio memorial conmemorativo. Fue construido entre 1959 y 1967 y se encuentra coronado por una gran estatua alegórica de la "Madre Patria" en su cima. Este monumento, diseñado por Yevgueny Vuchetich, tiene el nombre completo de “¡La Madre Patria llama!” (Rodina Mat' Zovyot!). Consiste en una escultura de cemento de 105 metros de altura, 82 desde sus pies hasta la punta de la espada de 27 metros, dominando el paisaje de la ciudad de Stalingrado (renombrada Volgogrado posteriormente). En el momento de su instalación la escultura se convirtió en la mayor del mundo. La única parte que no está hecha de cemento es la espada, para la que se utilizó acero. La estatua se mantiene de pie sobre su pedestal gracias a su peso, ya que por motivos no del todo claros se construyó con una cimentación mínima. La figura, por su parte, evoca la escena clásica griega de la “Niké”, en particular a la Victoria de Samotracia por los ropajes.




Fuente:Cualquiera.com
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