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Inmoral para todos o inmoral para algunos?

El fallo condenando a cesación de pagos ha llegado en un momento bisagra para nuestro país.
Por primera vez en la historia el peronismo ha sido ubicado contra su voluntad, de cara a la realidad que su misma incompetencia ha creado, y sin encontrar un partido opositor que les ofrezca una salida antes del desastre.

En el pasado, el peronismo gobernante siempre encontró alguien que les arrojara un salvavidas para, luego, mantener la épica que tanto daño le hizo a la Argentina.

En 1955, fue el trío Eduardo Ernesto Lonardi vs. Pedro Eugenio Aramburu/Isaac Francisco Rojas.

En 1976, fue el trío Jorge Rafael Videla vs. Emilio Eduardo Massera vs. Orlando Ramón Agosti.

La prepotencia de sus actos, la apropiación de la “nacionalidad”, la soberbia nacida de un dominio político sin fisuras, han llevado a nuestro pobre país al descrédito, a la desconfianza y, lo que es peor, al ridículo.

Ahora, luego de 11 años disfrutando los beneficios de los recursos líquidos, hay peronistas que afirman que nada tienen que ver con el Frente para la Victoria (¿)

Néstor Kirchner ganó con Eduardo Duhalde detrás. Luego ocurrió una riña en el gallinero peronista que ganó Kirchner con la ayuda de muchos gobernadores, legisladores e intendentes municipales peronistas. También con sindicalistas peronistas. Y él presidió el Consejo Nacional del PJ. Por lo tanto, aquí no se aceptan explicaciones y menos traiciones.

El fallo, es salvador, porque se aplica en el momento justo en que el peronismo comienza a tragarse sus discursos para obtener créditos externos que le permitan no tener que huir hasta octubre del 2015 y ver como arrebatar alguna cuota de poder parlamentario que los habilite para seguir arruinando cualquier propuesta gubernamental coherente, sea cual fuere el color del que resulte ganador en esa fecha.

Este gobierno ha desechado funcionarios probos y capaces y los ha reemplazado por protohumanos como Guillermo Moreno que ante el crecimiento inflacionario destruyó el sistema de estadísticas de nuestro país, sistema que era ejemplo de veracidad y que ningún gobierno antes se atrevió siquiera a sugerir tocar.

Ni siquiera Carlos Saúl Menem...

Bajo la cobertura de esos datos viciados y con la complicidad silenciosa de la mayoría de los economistas lobistas pagos de nuestro país y de los medios masivos de difusión adormecidos con pauta oficial, se cometieron toda suerte de barbaridades contra nuestro endeble sistema económico:

Se incremento sin precedentes la cantidad de empleados públicos (casi un millón de personas desocupadas ahora cobran sin trabajar como empleados del gobierno),

Políticas de subsidios irracionales a las tarifas de servicios (combustibles, luz, agua, gas, transporte, etc.),

Juicios de rescisión de contratos con empresas prestadoras de servicios con tarifas congeladas, irremediablemente condenados en los tribunales internacionales (teléfonos, agua, energía, etc.)
Cohechos con otras empresas transnacionales cómplices (YPF antes de su expropiación, entre otros casos),

Subsidio a las tasas de interés para la adquisición de estupideces (Plasmas, Video players, Etc.),
Ausencia irresponsable de cualquier tipo de inversión en infraestructura útil (energía, gas, petróleo, caminos, trazas ferroviarias, rutas aéreas, bodegas de barco, etc.),

Presencia criminal de inversiones en infraestructura inútil realizada por cómplices del gobierno con posibles sobreprecios también criminales (Lázaro Báez, Electro ingeniería, y otros. ¿Le suenan?),

Pérdida del superávit fiscal, pérdida del superávit comercial, importaciones que reemplazaron a la producción local potencial (material ferroviario)...

Paralelamente, destruyeron la matriz productiva agropecuaria al impedir que los precios internacionales incidieran en los productos de consumo masivo que los misérrimos salarios de los argentinos podían adquirir.

También, a la vez, eliminaron cualquier atisbo de seguridad jurídica que permitiera a los inversores de largo plazo tener certeza sobre su patrimonio y sus utilidades.

En resumen, destruyeron todo lo que tocaron, pero al advertir que habían logrado construir una réplica perfecta de una mina antipersonal (de esas que no explotan mientras se tiene el pie encima pero revientan cuando se lo saca) comenzaron a intentar alquimias que solamente llevaron a empeorar la situación general.

Y ni hablar de sacar el pie de encima. Así aparecieron las nuevas generaciones de jóvenes e iluminados dirigentes que creyeron que la historia había comenzado en 2003.

Hoy el plan consiste en lograr endeudamiento externo para enfrentar gastos corrientes dado que los recursos fiscales no son suficientes para pagar a la inmensa tribu de zombis aplaudidores que con sueldos astronómicos corroen el erario público. Ya no hay más AFJP a quien saquear ni ANSeS que vaciar, ni Banco Central que pueda financiar más aventuras políticas.

A este respecto, recuerdo las palabras de Martín Redrado - y Redrado es discutible hasta niveles sorprendentes - al resistir el desalojo en el Banco Central hace unos años referidas a la necesidad de mantener una disciplina monetaria y conservar reservas, las que luego de su expulsión fueron dilapidadas en pagos inconducentes, todo en nombre de la “soberanía económica” de la Nación.

Hoy, el único camino que les quedaba, que consistía en endeudarse a tasas usurarias para enfrentar los últimos quince meses de su desgobierno y que los pagara el que viniera después o sea toda la sociedad argentina, quedó bloqueado ante la ejecución del fallo.

Tienen razón quienes consideran injusto que un grupo de buitres con una representación sobre la deuda argentina cercano al 1% obtenga una utilidad de 1.600% en unos pocos años.

Pero: alguien ha reparado que esa es la tasa de crecimiento patrimonial de la familia presidencial en el mismo período.


O es inmoral para todos o es inmoral para ninguno
.


Además, ¿Cuál era la actividad del joven abogado Kirchner en Santa Cruz antes de la política sino buitre?

En definitiva voluntaria o involuntariamente el fallo ha logrado que, por primera vez en la historia, un partido político que desde el gobierno o desde la oposición ha arruinado la posibilidad de que la Argentina sea un país normal de crecimiento moderado pero constante, con respeto por lo pactado, con armonía social, con proyección a largo plazo, deba enfrentarse a las consecuencias de su ceguera, de su corrupción y de su ineptitud.

Quizás por sus consecuencias para millones de argentinos inocentes de tanto desatino se consolide el default y tal vez sea necesario que debemos caer para resetear todo y comenzar de nuevo, paso a paso y con dirección cierta.

Tal vez podamos zafar una vez más. No importa.

Lo real es que las consecuencias de la aplicación del fallo, más que un serio problema (que lo tendremos, sin duda) nos dará una oportunidad histórica para sacarnos de encima una estructura política construida sobre un muerto hace 40 años y que, si fue cierto lo que dijo Ricardo Balbín en su discurso durante el velatorio, debe estar revolcándose en la tumba por el comportamiento de sus herederos.