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Islandia el país que dejó quebrar a la banca

Islandia el país que dejó quebrar a la banca y enjuició a los políticos

Islandia, uno de los países más fuertemente golpeados por la crisis financiera buscó una salida a la crisis muy poco ortodoxa para las recetas monetaristas y sin embargo ha logrado muy buenos resultados económicos. Ahora se dispone a enjuiciar a su exprimer ministro.

En este pequeño país en que la crisis financiera golpeó fuertemente, ahora los políticos rinden cuentas ante la justicia. Islandia es una isla-estado en el Atlántico Norte que cuenta con apenas 331.000 habitantes fue por años un paraíso financiero y campo fértil para la especulación. Por estas razones el 2008, fue uno de los más afectados con la crisis financiera internacional.

A diferencia del resto del mundo, Islandia lejos ceñirse a los paquetes de rescate y la austeridad del FMI, buscó una salida de la crisis dejando caer la banca y llevando a políticos y banqueros a la justicia.

El ex primer ministro Geir Haarde, conservador, de 61 años y jefe de gobierno entre 2006 y 2009 enfrenta ahora cargos por negligencia en la crisis financiera.

Geir Haarde, que considera el juicio légitimo sino una farsa, es el primerjefe de estado que enfrenta un proceso penal por responsabilidades en la crisis.
Antecedentes financieros previos

La explicación del fuerte desplome de la economía islandesa se encuentran en el año 2001, cuando se introdujeron desregulaciones del sector bancario en las que se incluyeron medidas como la autorización para permitir su endeudamiento en la adquisición de empresas extranjeras.

La crisis estalló cuando los bancos resultaron incapaces de refinanciar su deuda, la que ascendía hasta US$200.000 por cada uno de los 300.000 habitantes de la isla. El gobierno de la época se acercó al FMI para pedir prestados US$2.000 millones.

Los indicadores economicos del periodo mostraron que el Producto Interno Bruto cayó un 7%, la inflación alcanzó un 12%, con lo cual la moneda local -la corona- se desplomó

Los islandeses comenzaron a pagar las consecuencias: desempleo y ejecuciones hipotecarias. Las protestas no se hicieron esperar y terminaron con el gobierno de Haarde.

El nuevo Ejecutivo optó por dejar caer a los bancos, nacionalizándolos para salvaguardar los ahorros de los ciudadanos y congelar el pago del 100% de la deuda con inversionistas extranjeros. Muchos de los inversionistas se encontraban en Holanda y Reino Unido. Esos gobiernos decidieron hacerse cargo de los ahorros perdidos por sus ciudadanos y reclaman a Islandia hasta US$5.000 millones. Las controversias diplomáticas aún no terminan.
Cuestión de escala

El éxito de Islandia para afrontar la salida de la crisis la explica el ministro de Finanzas, Steingrimur Sigfusson, por el tamaño de su economía. "Se hace virar más rápido un bote pequeño que un barco grande".

 Y la agencia de calificación de riesgos Fitch elevó recientemente la nota de Islandia un escalón hasta BB+, "grado de inversión". Dejó así de ser "bono basura".

Fitch justificó su decisión como "un reflejo del progreso hecho para restaurar la estabilidad macroeconómica, impulsando reformas estructurales y reconstruyendo la solvencia de su deuda soberana". Islandia creció en 2011 al 3%.

La caída del valor de la corona hizo sus exportaciones más competitivas. Además, en 2009, el nuevo gobierno siguió emitiendo deuda y gastando durante un año hasta que comenzaron a implementar recortes.

Esto contrasta con el caso de los países de la eurozona con problemas en sus cuentas públicas, que por estar en el euro no pueden devaluar su moneda y se han visto abocados a fuertes recortes y medidas de austeridad al solicitar ayuda al FMI y la Unión Europea.
El juicio

Geir Haarde se enfrenta a la acusación de negligencia ante el Landsdómur, corte especial para procesos que afectan a miembros del gobierno y que en 106 años de historia no había actuado jamás.

El juicio fue impulsado por el Althingi (parlamento), que votó en 2010 por 33 votos contra 30 dio luz verde a que el anterior jefe de gobierno fuera llevado a los tribunales.

"Rechazo todas las acusaciones y creo que no tienen base", dijo Haarde ante el tribunal.
El trabajo de la Fiscalía es demostrar que sus decisiones provocaron efectivamente que se derrumbara la economía del país, mientras la defensa se basa en la imposibilidad de intervenir en la actividad de los bancos y en que la crisis islandesa estuvo relacionada con la internacional y que no había forma de haber previsto o
haberla prevenido.


fuente http://www.eco-finanzas.com
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