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Jesús está vivo Padre Emiliano Tardif Parte VI

A mis hermanos en Cristo.


En forma paulatina continúo la publicación de los relatos del Padre Emiliano Tardif, canadiense, pero creo mejor volver a transcribir las palabras de un familiar:


Es verdad, Emiliano Tardif murió en San Antonio de Arredondo, en aquel tiempo pertenecía a Carlos Paz, Córdoba, Argentina, ahora es ciudad, en el ex convento de las hermanas franciscanas que ahora es una Residencia Franciscana donde se hacen retiros, precisamente predicando un retiro para sacerdotes.

En una palabra murió de pié trabajando para el Señor. Yo lo escuché muchas veces predicar que somos nada más que el burro que llevaba a Jesús a los hermanos.

Con Gabriel regalamos más de 40 libros y también prestamos muchas veces el nuestro.

Cuando mi papá estaba internado porque lo habían operado del cáncer que tenía en la boca, en la cama del lado había un hombre joven muy grave.

Yo le presté el libro y justo le dieron de alta a mi papá así que me resigné a perder el libro que tantas veces había prestado y tantas veces me habían devuelto, (el libro tenía mi dirección escrita).

La cuestión es que pasado como un año, un día llegó a casa un sobre sin remitente y dentro el libro.

Nunca supe que pasó con el muchacho pero me asombró que el libro del Padre Tardif ¡SIEMPRE VOLVIÓ!


Sin palabras.


Espero que sea de vuestro agrado, no puedo publicar entero, tengo que corregirlo, tiene errores de ortografía y gramática, y algunas frases están sin separación en sílabas.


arifio

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6 LA LIBERACIÓN


Existe un campo tan misterioso y delicado como real que es la acción del Demonio en el mundo y las personas.

Jesús habla a menudo de este tema y frecuentemente lo encontramos enfrascado en una lucha contra Satán y sus poderes que dominan el mundo.

Es más, una de las pruebas que Jesús mismo ofrece de su mesianismo es la expulsión de demonios.

Si por el dedo de Dios yo expulso los demonios es porque el Reino de Dios ha llegado.(Lucas 11, 20. Mateo 8, 16; Lucas 7, 21).

Jesús venció con su muerte al Príncipe de las tinieblas y por su resurrección fuimos trasladados al Reino de su amor.

Pedro (Hechos 10, 38), resume la obra mesiánica de Jesús en cuatro puntos:

- Ungido con el Espíritu Santo y con poder.
- Pasó haciendo el bien.
- Curando.
- Liberando a todos los oprimidos por el Diablo.

En esta síntesis encontramos perfectamente integrado el ministerio de liberación. No es un ministerio aislado, sino que encaja en el contexto de evangelización. Lo realizan personas ungidas por Dios con el Espíritu Santo y en el nombre de Jesús.

Además no escuestión sólo de echar fuera a los demonios sino de hacer el bien, el máximo bien: dejar la salvación actuante en la persona y en la comunidad.

Los apóstoles fueron enviados a evangelizar y también a expulsar demonios (Mateo10 ,7-8) y volvieron gozosos porque éstos se les sometían. (Lucas 10, 7).

Sin embargo hay personas que piensan que sacar de estos textos la conclusión de la existencia y la acción del Demonio sería fundamentalismo bíblico o retroceder a ideas medievales.

No es que me interese proclamar y dar a conocer a Satanás. Lo que intento es que el mundo conozca y ame a Jesús. Pero, Satanás es el gran enemigo de Dios que obstaculiza nuestro encuentro con el Señor.

Si estamos ignorantes y no conocemos la clase de mentiras que él siempre usa, no podremos estar prevenidos para sus ataques.

El Papa Pablo VI en su célebre discurso del 15 de noviembre de 1972, decía:

"Una de las principales necesidades de la Iglesia de hoy es la defensa del maligno que se llama Demonio. El mal no es mera ausencia de algo, sino un agente efectivo; un ser vivo y espiritual, pervertido, perverso (y pervertidor). Está en contra de las enseñanzas de la Biblia y de la Iglesia rehusarse a admitir tal realidad"

Aquí conviene aclarar que el Padre Nuestro termina pidiendo: "Líbranos del Malo", no solamente "del mal" como generalmente se traduce Mateo 6, 13.

"La gran victoria de Satanás -comenta el padre Salvador Carrillo, doctor en Sagradas Escrituras- es que no creamos que él existe porque así le permitimos actuar con toda libertad. La Biblia habla poco del Demonio. En el Antiguo Testamento casi no aparece. Después de la venida de Jesús vuelve a disminuir su influjo no volviendo a aparecer sino en pocos textos.

Es en los Evangelios, ante la presencia salvífica de Cristo Jesús, donde reactiva su acción y se revela su presencia.

¿Qué de extraño tiene pues que ahora que estamos viviendo esta manifestación poderosa de Cristo se desencaden en las fuerzas del Mal como sucedió durante el ministerio de Jesús?.

Insistimos que la acción diabólica no debe ser nuestro centro de atención. Es simplemente sintomática: signo de que Jesús está actuando poderosamente entre nosotros. Jesús vino a liberarnos del poder del Príncipe de este mundo y el ganó la batalla en su cruz.

Satanás está derrotado, por esto a veces se pone bravo, por estar amarrado.Jesús ya aplastó la cabeza del Enemigo. (Génesis 3, 15).

Hay quienes proclaman y hasta exageran el poder y la acción de Satanás, atribuyéndole todo lo malo, cualquier dificultad y toda enfermedad. Ven diablos por doquier y quieren exorcizar ante cualquier catarro.

Este es el otro extremo, olvidando que los enemigos del alma son también el mundo y la carne. A Satanás le gustan dos cosas: o que lo ignoremos o que le demos el papel principal de la obra. Su acción se manifiesta de tres formas: la opresión y la obsesión que son las más generalizadas; y la posesión, la cual es poco frecuente.

A.- LA OPRESIÓN:

La opresión es la acción de Satanás sobre los cuerpos o las cosas.

Por ejemplo,ruidos en la noche, cosas que se mueven, luces que se apagan, voces, ciertas enfermedades raras que no tienen explicación médica, etc. Se trata de acciones exteriores.

El Padre Emiliano tardif nos dice que un día un Obispo del Caribe le envió a su prima que sufría cierta enfermedad muy extraña.

Oraron y el Señor la liberó. Luego le pidieron que fuera a su casa porque sucedían cosas raras.

Le respondió que no iría; para eso tenía a su primo Obispo; que le pidiera bendecir su casa.

Al ir el Obispo y bendecir el hogar cesó el problema. Fue todo muy sencillo porque para Jesús todo es sencillo. Nosotros dividimos los problemas en fáciles y difíciles, pero para Jesús todos los problemas son fáciles; si no, no sería el Señor.

Añade el Padre Emiliano Tardif: recuerdo otro caso muy importante.

Era un hombre llamado Julio Núñez que no podía caminar y gateaba como un animalito.

El Señor lo curó en una asamblea de oración. Fue tan impactante su curación que daba testimonio por todas partes. En una ocasión una señora lo reconoció y le preguntó:- ¿No eres tú el tullido?- Sí, pero el Señor ya me enderezó.

Incluso lo invitamos varias veces a acompañarnos, testificando en diferentes retiros la maravillosa curación que había recibido.

Un año después, el párroco de San Francisco de Macoris nos pidió hacer un retiro carismático.

Invité a Julio Núñez, pensando que su testimonio sería más fuerte, por ser él miembro de esta parroquia. Al llegar y preguntar por Julio se me acercó una señora muy triste:

- Padre, a Julio le volvió la cosa esa... Sí, padre, no puede caminar y anda otra vez agatas.-

¿Desde cuándo anda así?- Desde hace cinco días...

Mandé que fueran a buscarlo y lo trajeron a caballo. Comenzamos a orar por él. Yo le decía al Señor:-

Señor, no puedes quedar mal aquí que es la parroquia de Julio.
Pero el Señor no lo sanaba. Entonces comenzamos a orar en lenguas y me vino a la mente como un flechazo: "espíritu de enfermedad".

Entonces imperé y dije:- Espíritu de enfermedad, te ordeno en el nombre de Jesús que salgas y dejes libre aeste hijo de Dios. Te mando en el nombre de Jesús que te vayas a los pies de Jesús para que disponga de ti y te prohíbo que vuelvas a molestarlo porque es hijo de Dios y nada en él te pertenece.

Julio sintió un escalofrío, luego, con toda sencillez se levantó y comenzó a caminar.

Satanás lo estaba oprimiendo para que no diera el testimonio de su curación. Pero Dios es más inteligente y, restablecido Julio, su testimonio fue doble: su curación y de cómo Dios lo había liberado de esa opresión. En la oración en lenguas el Señor vino en ayuda de nuestra debilidad y nos dio su discernimiento carismático para señalarnos lo que le pasaba a Julio; sufría de un espíritu de enfermedad.

Esto puede parecer extraño a los que no han leído el Evangelio pero allí encontramos un caso muy parecido: Había una mujer a la que un espíritu tenía enferma por 18 años; estaba encorvada y no podía en modo alguno enderezarse. Lucas 13, 11. Jesús hizo una liberación cuando le dijo: Mujer, quedas libre de tu enfermedad. En los Hechos consta que la gente llevaba a los enfermos y atormentados por los espíritus con los apóstoles.

B.- LA OBSESIÓN:

Llamamos obsesión a la influencia y acción del Enemigo sobre la mente de las personas. Si la opresión se manifiesta en lo exterior y material, la obsesión se manifiestaen el interior. Existen personas atormentadas con tremendas obsesiones sexuales, ideas de suicidio, espíritu de blasfemia, autodestrucción, desprecio, sentirse indigno del perdón de Dios, etc.

En estos casos a veces la causa no sólo es física o psicológica, sino que están atormentadas por una obsesión que las esclaviza, no teniendo fuerza para salir victoriosas. Podría decir que la obsesión se parece a una tentación; pero en vez de ser pasajera es permanente, además de tener una fuerza e intensidad que va más allá de nuestras capacidades humanas para vencerla.

Un día en México me llevaron a una mujer que tenía muchos años sufriendo cosas muy extrañas. Oramos por ella y le pedimos que nos acompañara en la recitación del Padre Nuestro. Pero, ella no podía decir "perdónanos como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido". Tenía un gran rencor en su corazón porque un enemigo, para vengarse, le echó un maleficio.

A raíz de eso comenzó a sufrir mucho y a odiar a ese hombre. No era simple resentimiento sino una verdadera esclavitud que la mantenía atada.Oramos por su liberación del odio pero no había resultado alguno me acordé de aquel joven al que los discípulos no habían podido liberar de las ataduras de Satanás y lo llevaron donde Jesús. Entonces nos acercamos al sagrario y le pedimos a Jesús que la liberara por su sangre preciosa.

El Señor actuó inmediatamente liberándola del espíritu de brujería y de rencor. Por primera vez en mucho tiempo pudo recitar completo el "PadreNuestro".

En la República Dominicana había un hombre casado con una mujer joven. Tenían dos hijitos. A pesar de todo, él no podía dejar de tener relaciones sexuales con prostitutas. Era un deseo superior a sus fuerzas que no podía dominar. El se esforzaba pero no le daba resultado. Entonces hicimos oración de liberación por él y no hubo resultados, hasta que comprendimos que sólo estábamos ocupándonos de expulsar al espíritu impuro. Pero al evangelizarlo el Señor hizo su obra y fue liberado de esa obsesión.

En Quebec había una religiosa que cuando iba a comulgar sucedía como si en su mente comenzara a correr una grabación llena de blasfemias. Ella lloraba y sufría mucho por eso. Habló con su confesor y éste le aconsejó que rezara mucho a la Virgen María. Ni penitencias ni ayunos le daban resultados pues todo aquello continuaba.

Un día un sacerdote carismático de Quebec fue al convento, oró por ella para que fuera liberada de ese espíritu de blasfemia. Ella fue restablecida completamente gracias a esa oración.

En el Nuevo Testamento encontramos diferentes clases de espíritus que vale la pena conocer:- Espíritu inmundo o impuro, que es el más frecuente (Mateo 12, 43; Marcos 1, 23. 26-27. Lucas 4, 33.36; 6,18; 8, 29; 9,42; 11,24).- Espíritu mudo (Marcos 9,17).- Espíritu sordo y mudo (Marcos 9, 25b).- Malos espíritus (Lucas 7, 21; Hechos 19, 12).- Espíritus malignos (Lucas 8, 2).- Espíritu adivino (Hechos 16, 16).- Espíritu del mal (Efesios 6, 12).- Espíritus engañadores (1Timoteo 4, 1).


a.- La Oración de Liberación

El ministerio de liberación se realiza en el nombre y con el poder de Cristo Jesús. En su nombre oramos al Padre y resistimos las asechanzas del Enemigo. Con su poder lo liberamos de toda opresión y obsesión.

La liberación de opresiones y obsesiones tiene dos aspectos:

- Orar al Padre en el nombre de Jesús para que libere a la persona de todo lo que está esclavizado Es tan obvio este aspecto que no necesita aclaración.

- Imperar con el poder de Cristo que dijo: "en mi nombre expulsarán demonios".Marcos 16, 17.

Aquí debemos subrayar que no se trata de una petición sino de una orden para que deje en paz y libertad a la persona. Esta autoridad se ejerce en el nombre de Cristo Jesús. La oración más sencilla y eficaz la encontramos en san Pablo: "En el nombre de Jesucristo te ordeno que salgas de esta mujer". Hechos 16, 18.

Algunos sacan el espíritu pero no le prohíben regresar, olvidando aquella Palabradel Evangelio:

El Espíritu anda vagando y puede regresar con otros siete peores. (Mateo 12, 43-45) Es necesario darle la orden: "Te prohíbo regresar". (Marcos 9,25). Para hacer la oración de liberación es necesario primeramente pedir la protección del Señor. Así como en la noche de Pascua los dinteles de los hebreos, protegidos por la sangre del cordero pascual, eran respetados por el ángel exterminador; así también la sangre del Cordero de Dios nos cubre, protege y libera de toda influencia del Malo.

El Padre Emiliano Tardif nos dice como hace esta oración."Yo reclamo sobre mí y sobre los que aquí estamos la sangre del Cordero de Dios que quita el pecado del mundo para que nos purifique de todo pecado y nos proteja contrala influencia del Maligno".

Recuerdo uno de los primeros casos de liberación en que por inexperiencia cometimos errores, pero que mucho nos enseñó:Sin pedir protección previa nos metimos a hacer una liberación a una persona en un grupo de oración donde había más de treinta personas. Oramos y ordenamos al espíritu que saliera.

Aquella persona se levantó liberada pero en ese mismo momento otra comenzó a manifestar los mismos síntomas. Oramos también por ésta y el Señor la liberó, pero el problema se trasladó a una más.

Aparte de que nos había faltado la protección del Señor aprendimos una cosa para toda la vida:

- No basta sacar al espíritu sino que es necesario prohibirle que regrese (Marcos 9, 25) y enviarlo al pie de la cruz para que Cristo disponga de él.-

Esta oración es conveniente que se haga en comunidad pero no en grupo grande; en un lugar privado, sin curiosos ni niños.- El equipo debe estar integrado por personas maduras y prudentes, tanto para no estar viendo diablos por todos lados como para saber discernir su presencia y su influjo.-

Por la sangre de Cristo y por sus preciosas llagas tomamos autoridad sobre toda atadura y la desatamos en el nombre de Jesús. Existe otro aspecto, mucho más importante: no basta sacar las tinieblas.

Es necesario encender la luz de Cristo. Si evangelizamos auténticamente, llevando la persona de Cristo Jesús a los demás, nos evitaremos muchos de estos casos de liberación, ya que al entrar Cristo Jesús, que es el más fuerte, expulsa al más débil. (Lucas 11, 22).

La luz hecha fuera las tinieblas (Juan 1, 5). La eficaz liberación sólo se puede llevar a cabo en un proceso de evangelización integral. Sacar espíritus por sacarlos no tiene ningún sentido. Jesús envió primeramente a sus apóstoles no a expulsar demonios sino a anunciar el Reino. La expulsión es consecuencia de la evangelización. (Mateo 10, 7-8). Generalmente me niego a hacer oración de liberación a personas que no están en un comprometido proceso de conversión.

b.- Auto Liberación

En los casos de obsesión y opresión podemos hacer una oración de auto liberación, teniendo en cuenta lo antes expuesto. Por la fe de nuestro bautismo compartimos la victoria de Cristo y tomamos autoridad en su nombre para expulsar a los espíritus que nos inquietan, molestan o perturban.

Por el poder de Cristo la persona se declara libre, gracias a la sangre de Jesús. Dependiendo del caso y el discernimiento carismático se puede hacer la siguiente oración:

Espíritu de, (suicidio, desprecio, impureza, rencor, miedo, etc.) yo te ordeno en el nombre de Jesús que te alejes de mí y te vayas a los pies de Jesús para que disponga de ti. Te prohíbo, en el nombre de Jesús, que me vuelvas a molestar".

C.- LA POSESIÓN:

La posesión es muy rara; es en lo último que debemos pensar, y sólo hasta después de haber agotado las demás posibilidades. La posesión se da en casos en que la persona ha entregado su voluntad conscientemente a Satanás, vendiendo su alma, firmando pactos satánicos con sangre, o perteneciendo a sectas diabólicas.

También se podría dar en personas que fueron consagradas por sus padres al Diablo. Es tan fuerte esta esclavitud que la persona pierde su voluntad, quedando totalmente imposibilitada para liberarse de sus cadenas. Entonces necesita un poder superior de afuera a través de un exorcismo litúrgico. El exorcismo formal litúrgico es hecho por el Obispo o un sacerdote delegado por él para el caso; acompañándose de mucha oración y ayuno.

HASTA AQUÍ PARTE VI


Fuente: Sitio español en internet Libros Escritos (texto de la página en inglés).

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