Info

José Luis Orellana: Otro rati horror show

Un robo a un supermercado, un custodio asesinado y un pibe incriminado injustamente, encabezan este “rati horror show” barrial. Mientras tanto, la familia aguarda por un postergado juicio que después de casi dos años, se llevará a cabo el 8 de mayo.

Por Juan Pablo Paz @PiuAvanti90

El hecho

El 24 de mayo de 2013 alrededor de las nueve de la mañana se produce un robo en el supermercado chino Dragón, ubicado en la calle Maestro Ferreira entre Irigoin y Malvinas, San Miguel oeste. Durante el episodio el custodio del lugar Miguel Ángel Centurión forcejeo con el asaltante quién al huir le disparó, causándole la muerte posteriormente. El muchacho que huye se llama Ariel Ezequiel “el melli” Chaile.

Primera irregularidad del caso. El ladrón después de correr un par de cuadras se cruza con el oficial Mario Gago, conocido entre los pibes de las barriadas aledañas como Robocop por su extrema crueldad en el trato hacia ellos. Sin mucha pericia Gago golpea al fugitivo y así sin más, lo deja ir.

Ese día José Luis Orellana volvía de la casa de su suegra con su novia. Cuando se cruzó con el patrullero, ya sea por miedo o por qué se sintió perseguido por los ojos de los oficiales, José Luis les esquivó la mirada. El parecido físico con el Melli fue su condena. Sin mediar muchas palabras pero de manera violenta lo suben al móvil y lo llevan a la comisaría 3ra de San Miguel. Eran las 12.45 aproximadamente. Dos horas más tarde la familia se entera. Les dicen que es por averiguación de antecedentes.

Justicia de terror

José Luis en ese momento tenía 21 años. No sabe leer ni escribir, tiene un retraso madurativo y no escucha de un oído. Aquella noche en la comisaría a cachetazos los muchachos de azul lo hicieron firmar un papel.”Busquense un buen abogado que su hijo es inocente”, le dijo un oficial a Luis y María Eugenia, padres de José Luis. De todos modos la imputación ya estaba labrada.







Segunda irregularidad.

Cuando registran a José Luis lo hacen como Orellana Melli (apodo del verdadero responsable).

Las causas judiciales suelen ser bastante lentas, con fechas de audiencias distantes, avances y retrocesos. Sin embargo, la UFI 19 de Malvinas Argentinas en este caso operó con celeridad y el 25 de mayo se expidió con la imputación que pesa sobre José Luis: Robo calificado por el uso de arma de fuego en concurso real con Homicidio criminis cusae. Aunque el arma nunca se encontró así como tampoco se hicieron las pruebas de parafina.

Luego de tres días y sin aviso previo a sus familiares, como siempre se maneja el aparato en estos casos, José Luis fue trasladado a Olmos. Su madre anduvo esos días con una terrible incertidumbre hasta que un conocido les avisa donde estaba su hijo. Finalmente tras siete meses de permanecer en aquel penal es llevado a Mercedes, donde se encuentra actualmente.

Tercera irregularidad del caso. Miguel Ángel Centurión trabajaba de custodio en el supermercado en negro y cobrando 60$ por día. Su viuda recibió por parte de los dueños del local una suma de 15 mil pesos y 500$ por mes en mercadería, sin embargo dicho dinero se lo quedaron los padres de la misma. Centurión ingresó al trabajo por intermedio de un policía de la zona.



Cárceles de mala muerte. María Eugenia ve muy cambiado a su hijo. En su cuerpo se manifiestan las cicatrices de puntazos, autoflagelación e intentos de suicidio. Siempre con la connivencia del sistema penitenciario. Incluso le recriminó a su madre que no hace nada por él.

“Después del 8 (de mayo) si no salgo me mato, ya la medí, agarró la sábana y listo. Yo ya sé lo que tengo que hacer”, advierte un hijo desesperado a su madre casi desbordada por la adversidad. A pesar de todo, José Luis sigue conservando cierto grado de inocencia ante la cruel cotidianeidad y esperanza en los esfuerzos incansables de su familia. Pero, lamentablemente, todos tienen un límite. Ojala que no conozca el suyo.

Cuarta irregularidad del caso. La madre, haciendo las veces de fiscal, va tras algún posible testigo. En su momento, los dueños del supermercado afirman que ese día las cámaras de seguridad no andaban. Sin embargo un cartonero que frecuentaba el lugar sostiene que los mismos dueños le dijeron que dichas filmaciones se las llevó la policía.

Ariel “el melli” Chaile siguió con su carrera delictiva. Hasta volvió a robar al mismo supermercado y por este acto termino en Olmos con una posible condena de dos a cuatro años mientras que a José Luis le esperan entre 10 y 25 años.

Sin apoyo vecinal

Lo cierto es que el único apoyo concreto con el que cuenta la familia Orellana es el de la Coordinadora antirrepresiva del oeste e Hijos. Algunos vecinos, tímidamente, acercaron sus adhesiones. También es cierto que algunos de ellos recibieron amenazas de muerte por parte de los familiares del Melli.

El mediático abogado Juan Manuel Lugones tomó la causa cobrando 15 mil pesos. Hace un tiempo por teléfono le informaba a la familia que renunciaba al caso y exigía que no le interrumpan sus vacaciones. Hoy están en negociaciones con un abogado que obraría de manera particular, al margen de cualquier organización, por lo que las necesidades que se padecen son en el plano económico.

María Eugenia y Luis están muy abatidos con la indiferencia del barrio. ” ¿Qué aprendimos? Qué sé yo, veo todo malo. Nada bueno, todo malo. Odio a los chinos, odio a la policía. ¿De dónde sacar fuerza para demostrar la inocencia, que tenes que hacer? ”, de esta manera y quizás sin saberlo una madre interpela a toda un aparato encargado se suprimir cualquier intersticio por el cual se pueda filtrar una cuota de dignidad.

Fuente: www.corriendolavoz.com.ar