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Juego de Integración de Polaridades

EL PRINCIPIO

Hace mucho tiempo, antes de que el tiempo como lo conocemos comenzara, existían los Fundadores del Universo, 12 Seres altamente evolucionados que ya habían completado muchos Juegos Universales. Siendo Dioses Creadores, decidieron crear un Universo propio.

Cuando estos 12 Elohim Creadores se reunieron, se enfrentaron a la pregunta de qué «Juego» escoger para que así las Almas creadas en él, o llegadas a él, pudiesen evolucionar en el nuevo Universo.

Finalmente, luego de un extenso análisis, eligieron el Juego conocido como «Integración de Polaridades». Este Juego es uno de los muchos que involucra la integración de la Luz y la Oscuridad para experimentar Todo Lo Que Es.

Habiendo hecho ya la elección de los Juegos, ellos sabían que necesitarían tener individuos experimentados en esta clase de experiencias para asistirlos en el desarrollo del Juego en su nuevo Universo, individuos que estuviesen de acuerdo en formar parte de él y observarlo hasta su finalización.

Entonces los Fundadores hicieron un llamado a las Almas de todos los Universos que hubiesen completado al menos un Juego de Integración de Polaridades. Su llamado fue contestado por 90 individuos, Almas altamente evolucionadas que acababan de completar esa experiencia y estaban buscando otro lugar donde dirigirse para continuar con su Evolución. Este grupo de 90 estaba formado por 45 Felinos y 45 Carianos (Hombres-Pájaro).

Ellos llegaron a este Universo y comenzaron a reunirse con los Fundadores para organizar el Juego. El grupo de 90 eligió a uno de los suyos para sentarse en el Consejo de los Fundadores y ser el lazo entre el grupo y los Fundadores. El elegido pasó a ser conocido como Devin (su verdadero nombre es Devain), Patriarca del Grupo Felino.

Se decidió que los Carianos representarían la Oscuridad y los Felinos la Luz. A los primeros se les dio como hogar el Planeta Aln en el Sistema Alfa-Draconis, mientras que a los Felinos se les dio Avyon, el Tercer Planeta del Sistema Vega de Lira. Entonces el grupo de 90 se dividió y se dirigieron a sus respectivos Planetas para comenzar el Juego.

(Alfa Draconis es también conocido como Thuban, y Vega como Alfa Lira).

Avyon era un Planeta Azul, un lugar paradisíaco con montañas, lagos, ríos y océanos, muy parecido a la Tierra actual en cuanto a la variedad y la forma de la flora y la fauna. Aln, el Planeta de los Carianos, en cambio, era más tropical en diseño y ofrecía una abundancia de pantanos y junglas. Poseía muchas islas y archipiélagos, más que grandes continentes.

Estas no son las pronunciaciones exactas, ni la manera de escribirlo, pero se acercan lo suficiente. El sonido original de Aln, por ejemplo, también se acerca a 'Oln'. En cuanto a Avyon, su sonido original es imposible de transcribir fielmente al lenguaje terrestre.


EVOLUCIÓN

Cuando los Carianos y Felinos llegaron a sus respectivos Planetas, tenían forma etérica, y por lo tanto, pasaron por la etapa de hacer evolucionar un cuerpo físico para poder encarnar en él.

Luego de millones de años, los Felinos hicieron evolucionar al león y a otros felinos y comenzaron a encarnar en esas formas de vida: seres bípedos de 3,65 a 4,90 mts de altura, con crines y una piel cubierta de vello fino.

Tanto machos como hembras tenían cabello largo, y el color de sus ojos oscilaba del azul al dorado, y de un color dorado-marrón al blanco.

Por supuesto que los Carianos escogieron la forma de vida que se convirtió en el pájaro y en un período de cientos de miles de años, ellos desarrollaron cuerpos de variados colores y formas.

Los Carianos fueron conocidos por su afinidad única hacia los plumajes coloridos y por ello crearon cuerpos físicos que reflejaban su talento creativo en ésta área. Por tal motivo los Carianos tuvieron mucha más variedad de tamaño, forma y color en su raza que los Felinos. Los había desde colibríes de unos pocos centímetros de altura, hasta pterodáctilos de 3,65 mts de alto.

El grupo original de 45 Carianos y 45 Felinos permaneció en Estado Etérico y se convirtieron en dos Consejos separados que vigilaron y dirigieron el desarrollo de sus respectivos hermanos y hermanas que escogieron encarnar en los nuevos Planetas como parte del avance en sus formas físicas.

Esto era vital, ya que se trataba de Planetas 3D, y una vez que los Felinos y Carianos Etéricos encarnaran, caerían bajo el Velo del Olvido que es parte de los trabajos de los Planetas 3D de Libre Albedrío.

Con el pasar del tiempo, y a través de incontables Ciclos de Vidas, los Felinos hicieron evolucionar a un Linaje de Felinos que caminaban erguidos y retuvieron la conciencia de su contraparte etérica, gracias a las encarnaciones periódicas de algunos de los Felinos Etéricos.

Con el ADN de un mamífero bípedo similar al simio, que estaba evolucionando también en Avyon, los Felinos pudieron tomar un cuerpo más humano, conservando las expresiones faciales de los felinos, entre otras características. Cuando se alcanzó cierto nivel en esta cruza, fue creado el Linaje Genético conocido como el Linaje Real de Avyon, o Casa de Avyon.

En Avyon, los Felinos Etéricos continuarían turnándose en encarnaciones para proveer, no sólo mejoras del ADN, sino también enseñanzas y entrenamientos en los principios de Dimensiones más altas para evitar que sus hermanos encarnados quedaran atrapados en el ciclo de encarnaciones animal.

Con el tiempo los Felinos Concientes se hicieron lo suficientemente numerosos para tomar la responsabilidad de ser Guardianes Planetarios de su nuevo hogar. Continuaron evolucionando y eventualmente desarrollaron tecnología para el Viaje Interplanetario y más tarde para superar la Velocidad de la Luz, saltar al Hiperespacio y colonizar otros Sistemas. Sus hermanos y hermanas etéricos continuaron siendo sus Guías.

Muchos de ellos se hicieron Genetistas (una especialidad felina) y comenzaron a ayudar a desarrollar formas de vida de muchas clases para los Planetas y Estrellas del Universo. Algunos entre ellos se volvieron grandes exploradores espaciales y científicos de muchas clases.

Por su parte, los Carianos iniciaron también un cruce genético (cosa que aprendieron de los Felinos), con ciertos reptiles que evolucionaron en los pantanos y regiones cálidas de Aln.

El resultado de este programa genético fue la creación de una nueva raza híbrida conocida como los Dracos, Draconianos o Dragones Alados. Otras dos subrazas mayores, fueron conocidas como los Snakes (Hombres-Serpiente) y los Lizzies (Hombres-Lagarto).

(Según otra versión —ver «Reptiles, Aves y Felinos Cósmicos»— los Reptilianos se desarrollaron solos en Draco, los Carianos en Lira y los Felinos en Sirio).


LOS HUMANOS

Fue durante esta etapa de desarrollo que los Felinos le prestarían atención a aquel mamífero bípedo al que le debían tanto, y comenzaron un programa de cruza y mejoramiento genético que les daría a éstos un Alma, y durante el proceso, crearon una nueva especie que sería conocida como los Humanos.

Luego de muchas cruzas y mejoras genéticas, el Humano Original fue creado. Surgieron dos razas: la pelirroja, extrovertida y enérgica, y la rubia-platinada, gentil e introvertida. La Humana es la más joven de las 4 Razas Primarias en nuestro Universo.

Luego de miles de años de cruza continua y meticulosa, los Híbridos Felino-Humanos comenzaron a ser más comunes en la Casa Real de Avyon, que los Felinos de Raza Pura, pues éste era el plan. A la larga, los Humanos Platinados se harían predominantes.

Los Humanos fueron el logro genético más grande, pues combinaban los mejores rasgos de todas las formas de vida que el «Padre-Madre Universal» había encontrado en sus muchos Eones de existencia. A ellos les fue dado el Gen de la Compasión como herencia por parte de los Felinos. Toda la Creación se sintió complacida por el alcance de esta nueva y maravillosa especie.

En el principio, a los Humanos de Avyon les fue permitido evolucionar libres de influencias. A ellos les fue entregado un Mito de la Creación que estipula que ellos se esforzarán en vivir en armonía con cualquiera y todas las razas que ocupen un Planeta que deseen colonizar.

También estipula que ellos, a través de su ejemplo viviente, le mostrarán a las otras razas el camino para alcanzar la Compasión con la apertura del Corazón y del Chakra del Timo (en lo alto del Corazón).

Con el crecer de su evolución, y bajo la guía del Patriarca Felino Shimabala, lograron mudarse a otros Planetas cercanos a su hogar, llevando en sus corazones la semilla del Compromiso Sagrado con el Creador, de esforzarse por honrar todo tipo de vida. En sus comunicaciones y negociaciones con otros, se caracterizaron siempre por su estilo asertivo, veraz y confrontacional.

La primera Colonia Humana se estableció en Avalón, el Cuarto Planeta de Vega.

Los Humanos aprendieron y vivieron la Ley del Uno. El Creador, era simplemente un punto focal para la conciencia de que todos estaban conectados con el río de la energía que fluye en el TODO. Fueron enseñados en el camino de su Padre, el Felino, de que todo es energía y que existían muchas otras razas en lugares distantes que un día llegarían y les impartirían nuevos conocimientos.


LOS REPTILIANOS

Durante aquel tiempo, y al igual que la Casa de Avyon, la Casa de Aln se fue poblando con más híbridos —sobre todo de su primer derivado, los Snakes—, que Carianos puros. Aunque, a la larga, los Draconianos puros terminarían imponiéndose en la Realeza.

Los Reptilianos eran una especie diferente de naturaleza poderosa, fuerte y agresiva. A diferencia de los Humanos, eran seres de «sangre fría», sin compasión. Sin embargo, tenían un alto y refinado conocimiento de la Física Universal y sus Leyes.

A los Reptilianos les fue dado un Mito de la Creación por su Padre, el Cariano, que choca con el Mito de los Humanos. A ellos les fue inculcado que tenían el «Derecho Divino» a colonizar todos los Planetas y Sistemas Estelares en el Universo, y cuando lo hicieran, también tenían el derecho a conquistar o destruir cualquier Civilización que encontraran allí.

Este Mito de la Creación ha sido la fuente de muchos conflictos entre los Reptiles y los Humanos a través de las Dimensiones. Fue el arreglo perfecto para el Juego de Integración de Polaridades. Sin él cada uno habría vivido en paz y no hubiese habido conflicto: la Evolución del Alma habría cesado y el Universo se habría estancado.

Los Reptilianos, bajo el mando de una Serpiente Alada llamada Cobazar, conquistaron muchos Sistemas y grupos diferentes —sobre todo en la Constelación de Orión— para anexarlos a su Imperio. Y los que ofrecieron resistencia, fueron aniquilados sin el menor remordimiento.


EL ENCUENTRO

Un tiempo después de que los Humanos colonizaran otros Planetas, los Reptilianos llegaron al Sistema Vega y establecieron una colonia en Avalón, el Planeta vecino de Avyon.

Por fortuna, los primeros Reptilianos que descubrieron a los Humanos, eran más evolucionados que la mayoría de su especie. Éstos incursionaron a su Planeta recién colonizado, como exploradores científicos en busca de un nuevo hogar, ya que eran rebeldes que viajaban a espaldas de sus propios líderes.

Tanto en su Planeta Hogar como más tarde en las Colonias, los Humanos les dieron la bienvenida como una forma nueva de Dioses, diferente a los Felinos, cumpliéndose así la antigua profecía que rezaba en sus Mitos, de la llegada de Seres Instructores. Así, pronto ambas razas estaban viajando ida y vuelta, visitando los Planetas de cada uno.

Como los recién llegados eran amistosos, introdujeron a los Humanos en tecnologías muy avanzadas para perfeccionar su expansión a Sistemas Estelares más distantes. Y es que, a un nivel de Esencia, los Humanos estaban listos para un gran cambio tecnológico y evolutivo, puesto que «Cuando el estudiante está listo, aparece el Maestro».

Ambas especies dieron un Salto Evolutivo, pero en los Humanos fue mayor, dado que poseían un Cuerpo Emocional sensible totalmente desarrollado, con capacidad de recuperar los pedazos perdidos de sí mismos, en corto tiempo. Cosa que no poseían los Reptilianos, quienes eran totalmente militares y mentales. Por ello la evolución de éstos fue más lenta, pero todos se beneficiaron por un tiempo.

Así, los Guías Felinos y Carianos estaban ahora reunidos nuevamente, pero con tanta población, sus vástagos se involucraron entre ellos. Durante un largo período se realizó un intercambio racial entre los dos Linajes Reales, casándose entre sí, para formar alianzas.

A través de la mezcla, surgieron nuevas razas y pronto se desarrolló un Sistema de Castas, donde estaban, por orden de importancia:
1) La Realeza.
2) Los Sacerdotes.
3) Los Científicos.
4) Los Militares.
5) Los Trabajadores.
Cuando los Humanos de las Colonias llegaron a ser más agudos y más astutos, bajo la tutela de los Reptilianos, también conocieron el poder. Su Línea Real, «Los Platinados» (rubios y de ojos azules), empezaron a desear autonomía de sus Maestros Felinos, retiraron apoyo a éstos y sintieron la necesidad de volver a su Planeta Madre, para hacer su propio gobierno.


LA PRIMERA GRAN GUERRA

Mientras eso sucedía en las Colonias Planetarias, una serie de luchas estalló entre los Reptilianos en Avyon. Nuevos colonizadores se fueron en contra de los dirigentes principales de su especie en Avyon, ya que éstos no eran destructores de los Humanos y en su lugar ayudaban a su evolución, contrariando las leyes de su raza.

Los recién llegados iniciaron una guerra contra los Humanos y sus compañeros Reptilianos. Para ese entonces, unos y otros estaban muy bien armados, así que los invasores enemigos no actuaron directamente, sino que se infiltraron en la población y en el gobierno, expandiendo el virus del racismo. El resultado fue que los habitantes del Planeta se levantaron unos contra otros. Los Humanos comenzaron a odiar a los Reptilianos.

Hubieron algunas guerras de menor escala entre las dos Casas, antes de la Gran Guerra. Para aquellos de linaje mixto fue un tiempo muy difícil. En las Familias Reales, las alianzas maritales entre las dos especies, fueron forzadas a la ruptura. Esto trajo mucho dolor y destrucción. Entonces la guerra entre miembros de la Familia Gobernante estalló.

La Primera Gran Guerra Galáctica, surgió a raíz de una falta de comunicación. Alguien le comunicó a alguien algo sobre una Alianza, pero no incluyó todos los detalles. No fueron completamente claros en los detalles del acuerdo. Entonces se lastimaron los sentimientos, conduciendo a la desconfianza. Todo se puso en marcha cuando los Felinos-Humanos lanzaron su primer ataque contra sus vecinos Reptilianos.

El resultado de esta guerra fue la muerte de Shimabala (Patriarca Felino, y padre de Devin) y Cobazar (Patriarca Reptiliano, y padre de Jehovah), y la destrucción total de Avyon y las Colonias Humanas. El dolor de todo esto y el enredo que creó fue transmitido a todas las direcciones como «el Engrama Raíz o Trauma Base del Juego de la Integración de Polaridades».

LA NUEVA AVYON

Con la destrucción de Avyon, hacia el final de la Primera Guerra Galáctica, Devin, hijo de Shimabala; y Jehovah, hijo de Cobazar, se desplazaron junto con un gran grupo de seres a bordo del Pelegai, una de sus últimas Naves de Combate (un Planeta Artificial, en realidad).

Ellos se establecieron en un nuevo grupo de Estrellas que sería luego conocido como Las Pléyades. Vivieron en Pelegai y pasaron mucho tiempo estableciendo una colonia en la superficie de un Planeta, al que llamaron también Avyon, en honor a su lugar de origen. Era un hermoso Planeta Azul, muy parecido al anterior, iluminado por dos Soles.

(Esto habría sucedido en un Sistema de Las Pléyades que Jelaila denomina, misteriosamente, «La Séptima Hermana Perdida». Según Bárbara Hand Clow, canalizadora norteamericana que afirma comunicarse con una pleyadiana llamada Satya, la Séptima Estrella de Las Pléyades sería Astérope, también conocida como Atlas. Aunque, hasta donde sabemos, Astérope no es un Sistema Binario).

La vida progresó. Ciudades fueron construidas, civilizaciones fueron y vinieron. Eventualmente, los Felinos les dejaron el Planeta a los Humanos que vinieron con ellos. Se convirtieron en los Antiguos para ellos, los fundadores originales de la Civilización en ese Planeta.

Pero como siempre, con el tiempo los hechos se distorsionaron y la historia escrita no reflejaba los eventos reales. El único recordatorio que finalmente quedaría de la conexión entre ellos y los Felinos, serían las manipulaciones genéticas.

Con el tiempo, la nueva Avyon se hizo conocida a través del Cosmos y otras Civilizaciones vinieron a visitarla, algunos sólo por curiosidad y otros con planes de conquista.

Los habitantes del Planeta habían evolucionado al nivel de poder realizar Viajes Espaciales. Habían evolucionado más allá de las enfermedades y las desigualdades sociales y habían creado un Gobierno Único, pero también una mentalidad casi de colmena. Todos pensaban y actuaban como uno, pero en sus acciones no expresaban el Lado Oscuro de sus naturalezas. Por regla social, sólo expresaban el Lado Luminoso.

Los seres se estancaron espiritualmente, incapaces de progresar debido a su elección de suprimir su Lado Oscuro, Masculino y sus 3 Chakras Inferiores. Como resultado, llamaron inconscientemente a la raza que era su opuesto en Polaridad para que los moviera de su estancamiento: los Reptilianos.

En un principio los Reptilianos, llegaron hablando de paz, pero pronto se dieron cuenta de que había más por ganar conquistando el Planeta que tratando de cooperar con una raza de gente que no podían entender por su estilo de vida.

Tomó muchos años pero con el tiempo sus verdaderos planes fueron revelados gracias a los esfuerzos de un Movimiento de Resistencia. Una vez que se supo esto y todos los intentos de negociar fallaron, los Humanos lanzaron su primer ataque para tratar de expulsar a la raza extranjera. En sus esfuerzos por luchar con su enemigo, nuevamente destruyeron el Planeta. Los sobrevivientes se dispersaron por muchos lugares en la Galaxia y eventualmente establecieron Colonias en otros Planetas.


LA TIERRA

Muchos de los que hoy estamos aquí estuvimos en uno de los dos experimentos previos. ¡Nosotros en la Tierra, continuamos este drama! Como Dioses Creadores, hemos originado un Planeta sobre el cual podemos representar la sanación armónica de este asunto.

Las dos especies han llevado la memoria de esa destrucción racial colectiva en el ADN. Con excepción de unos pocos cambios, hemos vuelto a representar el mismo drama y lo estamos viviendo en estos momentos.

Los Reptilianos que un día nos destruyeron completamente y encarcelaron nuestra Alma-Esencia dentro de un Campo Electromagnético, por su gran desarrollo tecnológico y conocimiento de las Leyes Universales, están actualmente en la Tierra infiltrados como gobernantes de las Naciones, se ocultan bajo rostros altivos, dicen tener como objetivo a quienes no estén de acuerdo con sus planes y con la supuesta Paz Mundial, pero lo único que quieren es acabar lo que un día casi terminan. Pero también tenemos Reptilianos aliados, porque un día vivieron con nosotros en paz y armonía, y quieren repetirlo.

En este momento, Reptilianos Oscuros trabajan desde otra Dimensión ayudando a esos de su linaje en nuestro mundo, que nos quieren destruir y tomar posesión y/o la encarnación completa. Ellos han creado un nuevo Campo Electromagnético que encarcela la Tierra. La mayoría de nosotros permanece ignorando esto.

El Reptiliano juega el papel de nuestro opresor. Sin ser vistos, saben que los Humanos Extraterrestres y sus aliados ayudan a la Realineación, Recodificación y Activación del ADN, lo que nos haría verdaderamente más poderosos que ellos, porque tenemos algo que ellos no poseen: un Cuerpo Emocional completamente desarrollado.

¿Por qué esto es tan importante? Porque con nuestro Cuerpo Emocional podemos construir en el ADN la herramienta más poderosa de la Creación. Esas herramientas son la Compasión y el Amor del Vacío (Amor Incondicional), las Frecuencias más altas posibles y si las conseguimos, podremos crear nuevas realidades o cambiarlas, no sólo iluminado nuestro cuerpo, sino también transmutando las emociones como el odio, cólera, amargura, vergüenza, etc, en COMPASIÓN.

Este proceso de transmutación se realiza en lo alto del Corazón o Timo, donde las frecuencias bajas son cambiadas a altas, a manera de una estufa abrasadora que trasforma la madera en fuego. Con la compasión podemos generar un Nuevo Campo Magnético: una Cuadrícula de Compasión Planetaria, con la que podremos modificar cualquier Frecuencia. Esto significa, disolver la Barrera Electromagnética construida por los Reptilianos y, recobrar así la libertad de nuestra Esencia-Alma y del Planeta.

¿Cómo finalizar el conflicto? Debemos jugar un juego totalmente opuesto al que realizamos en el pasado, integrando la Luz y la Oscuridad.

Se trata del Tercer Gran Experimento de Integración de Polaridades. Podremos recuperar nuestra grandeza, atraer las Memorias Colectivas pasadas y la conciencia total de nuestra divinidad. LA LUCHA CON LA OSCURIDAD A SU MISMO NIVEL, NO NOS AYUDARÁ. DE HECHO, GARANTIZA EL FRACASO.

La manera de finalizar el Juego será usando un arma que ellos no poseen: el Amor del Vacío y la Compasión 4D, porque cuando una raza se da cuenta que las manifestaciones de la Oscuridad son formas simplemente externas de sí misma, detienen toda lucha y se integran, porque toman conciencia de que se es UNO con EL TODO. Por tanto, el Reptiliano y el Humano, el hombre y la mujer son lo mismo.

Abrid los corazones para abrazar vuestro Lado Oscuro y llegad a la totalidad del Ser. Entonces con lágrimas de alegría, danzaréis el Baile de la Integración como amantes apasionados, creando un Mundo de Armonía, trayendo este Juego a un final.

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