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La orden de Malta _ Caballeros Hospitalarios

HISTORIA

1048 - Jerusalén

El nacimiento de la Orden se remonta aproximadamente al año 1048. Mercaderes de la antigua república marinera de Amalfi obtuvieron del Califa de Egipto el permiso para construir en Jerusalén una iglesia, un convento y un hospital para asistir a los peregrinos de cualquier fe o raza. La Orden de San Juan de Jerusalén - la comunidad monástica dedicada a la gestión del hospital para asistencia a los peregrinos en Tierra Santa - se hizo independiente bajo la dirección de su fundador, el Beato Gerardo. Con la bula del 15 de febrero de 1113, el Papa Pascual II aprobó la fundación del Hospital y lo puso bajo la tutela de la Santa Sede, con derecho a elegir libremente a sus superiores sin interferencia de otras autoridades laicas o religiosas. En virtud de aquella bula el Hospital se transforma en Orden exenta de la Iglesia. Todos los Caballeros eran religiosos, atados por los tres votos monásticos de pobreza, castidad y obediencia.

La constitución del reino de Jerusalén en el marco de las Cruzadas obligó a la Orden a asumir la defensa militar de los enfermos, de los peregrinos y de los territorios conquistados por los cruzados a los musulmanes. A la misión hospitalaria de la Orden se sumó pues el deber de la defensa de la fe.

Con el tiempo, la Orden adoptó la cruz octagonal blanca que sigue siendo hoy en día su símbolo.





1310 - Rodas

Después de la pérdida del último baluarte cristiano en Tierra Santa en 1291, la Orden se estableció primero en Chipre y luego, en 1310, bajo la dirección del Gran Maestre Frey Foulques de Villaret, en la isla de Rodas.

Desde aquel momento, la defensa del mundo cristiano exigió la organización de una fuerza naval. La Orden formó una potente flota y empezó a surcar el Mediterráneo oriental, defendiendo la Cristiandad en numerosas y célebres batallas, entre las que destacaron las de las Cruzadas en Siria y en Egipto. Desde el inicio, la independencia de otros Estados concedida en virtud de decretos pontificios, junto con el derecho, universalmente reconocido, de mantener y armar fuerzas militares, constituyó la base de la soberanía internacional de la Orden.

A principios del siglo XIV las instituciones de la Orden y los Caballeros que acudían a Rodas procedentes de toda Europa se agruparon según los distintos idiomas que hablaban. Inicialmente fueron siete los grupos de Lenguas: Provenza, Auvernia, Francia, Italia, Aragón-Navarra, Inglaterra (con Escocia e Irlanda) y Alemania. En 1492 Castilla y Portugal se separaron de la Lengua de Aragón para constituir la octava Lengua. Cada Lengua comprendía Prioratos o Grandes Prioratos, Bailiajes y Encomiendas.

La Orden estaba gobernada por el Gran Maestre (Príncipe de Rodas) y por el Consejo, acuñaba moneda y mantenía relaciones diplomáticas con otros estados. Los otros cargos de la Orden se conferían a los representantes de las diversas Lenguas. La sede de la Orden, el Convento, estaba integrada por religiosos de diversas nacionalidades.

1530 - Malta

Después de seis meses de asedio y de crueles combates con la flota y el ejército del Sultán Solimán el Magnífico, los Caballeros se vieron obligados a rendirse en 1523, abandonando la isla de Rodas con honores militares.
La Orden quedó sin territorio hasta 1530, cuando el Gran Maestre Frey Philippe de Villiers de l'Isle Adam tomó posesión de la isla de Malta, cedida a la Orden por el Emperador Carlos V, con la aprobación del Papa Clemente VII.
Se estableció que la Orden permanecería neutral en las guerras entre naciones cristianas. En 1565 los Caballeros, a las órdenes del Gran Maestre Frey Jean de la Valette (que dio el nombre a la capital de Malta, Valetta), defendieron la isla durante el Gran Asedio Turco, que duró más de tres meses.

1571 - La batalla de Lepanto

La flota de la Orden, en aquel momento una de las más potentes del Mediterráneo, contribuyó a la destrucción definitiva del poderío naval de los otomanos en la Batalla de Lepanto de 1571.


1798 - El exilio

Dos siglos después, en 1798, Napoleón Bonaparte ocupó la isla durante la campaña de Egipto por su alto valor estratégico. Los Caballeros, que tenían prohibido por la Norma de la Orden alzar las armas contra otros cristianos, se vieron obligados a abandonar Malta. Aunque los derechos soberanos de la Orden sobre la isla de Malta habían sido reconocidos en el Tratado de Amiens (1802), la Orden no pudo jamás retornar a Malta.


1834 - Roma

Después de residir temporalmente en Messina, Catania y Ferrara, en 1834 la Orden se estableció definitivamente en Roma, donde posee, con garantía de extraterritorialidad, el Palacio Magistral en via Condotti 68, y la Villa Magistral en la colina del Aventino.


Siglos XX y XXI

La misión original de asistencia hospitalaria volvió a ser la actividad principal de la Orden, reforzándose aún más a lo largo del último siglo, gracias a la contribución de las actividades de los Grandes Prioratos y de las Asociaciones Nacionales presentes en numerosos países del mundo. La actividad hospitalaria y caritativa se desarrolló a gran escala durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial bajo la dirección del Gran Maestre Frey Ludovico Chigi Albani della Rovere, y se intensificó bajo la dirección del Gran Maestre Frey Angelo de Mojana di Cologna (1962-1988), cuyo sucesor es el actual Príncipe y Gran Maestre Frey Andrew Bertie.



Esta Orden estaba organizada en tres grupos: los eclesiásticos, los legos y los caballeros de armas. Estos caballeros eran presididos por un jefe que recibía el nombre de Gran Maestre y al igual que los del Temple también participaban en la lucha, distinguiéndose algunos como verdaderos hombres de armas, valga como ejemplo Gosbert, quinto sucesor de Raymond o Roger de Moulins que pereció en el campo de batalla.

Los estatutos de Roger de Moulins trataban exclusivamente sobre el servicio a los enfermos; la primera mención acerca del servicio militar aparece en los estatutos del noveno Gran Maestre, Alfonso de Portugal, en los que se hace una marcada distinción entre los caballeros seculares, externos a la orden que servían sólo durante un tiempo y los caballeros unidos a la Orden mediante voto perpetuo y poseedores de los mismos privilegios espirituales que los otros religiosos.

La Orden de San Juan y la Orden del Templo tenían el mismo rango en la Iglesia, concediéndoles el Papa grandes privilegios, absoluta independencia de cualquier autoridad espiritual y temporal salvo la de Roma, exención de diezmos y con derecho a tener sus propias capillas, clero y cementerios. A ambas se les asignó la defensa militar de Tierra Santa y las más formidables fortalezas del país fueron ocupadas por alguna de las dos. En el campo de batalla compartían los puestos más peligrosos, tomando por turnos la vanguardia y la retaguardia a pesar de la rivalidad existente entre ellas.

A diferencia de la Orden del Templo, esta orden de San Juan, admitía monjas entre sus miembros. La primera casa de religiosas Hospitalarias en España se fundó en Grisén, otorgada a la Orden en 1177.

Los Hospitalarios vestían hábito y manto negros y su distintivo era una cruz blanca de cuatro brazos de igual longitud, que se ensanchaba hacia los extremos, concedida en 1248 por Inocencio IV. En 1259, Alejandro IV les autoriza a llevar en tiempos de paz el manto negro y en la guerra cotas rojas con la cruz blanca. En 1278 se establece que deberían llevar la cruz blanca sobre fondo rojo.

Las ocho puntas de la cruz significaban las ocho virtudes que los caballeros debían ejemplificar en las tareas de caridad de su vida cotidiana:
Goce espiritual – Vivir sin malicia – Arrepentirse de los pecados – Humillarse ante los que te injurian – Amar la justicia – Ser misericordioso – Ser sincero y puro de corazón y sufrir la persecución con abnegación.

LOS NOMBRES DE LA ORDEN

Son muchos los nombres con que han sido designados la Orden y sus miembros desde su fundación, hace 900 años. Esta multiplicidad de apelativos se explica por nueve siglos de desplazamientos, durante los cuales los caballeros debían a menudo abandonar los lugares donde se habían establecido.

Los caballeros nacieron con el nombre de Caballeros Hospitalarios (u Hospitalarios), denominación que definía su misión. También eran llamados Caballeros de San Juan de Jerusalén o Jerosolimitanos. Con el final de su presencia en Tierra Santa y tras la conquista de la isla de Rodas en 1310, los miembros de la Orden pasaron a ser llamados Caballeros de Rodas. En 1530 el emperador Carlos V cedió la isla de Malta a los Caballeros, a raíz de lo cual los miembros de la Orden adquirieron su última denominación, que aún hoy sigue siendo la más utilizada: los Caballeros de Malta.

LAS ORDENES DE SAN JUAN

Aparte de la Orden de Malta, hay otras órdenes de San Juan, no católicas, que son reconocidas como órdenes de caballería. Se distinguen de otras órdenes nacionales por su fe cristiana y por sus tradiciones de órdenes cristianas laicas.
Las cuatro órdenes de San Juan de Jerusalén están asociadas dentro de la "Alianza" de las Ordenes de San Juan y comparten la misma tradición histórica y la misma misión: la atención a los enfermos y a los pobres. Están reconocidas por las autoridades soberanas de los países en donde tienen sede.

Bailiaje de Brandeburgo de San Juan de Jerusalén

La Orden de San Juan se estableció en Alemania durante los siglos XII y XIII, fundando un Gran Priorato. En el siglo XVI, una parte del Gran Priorato, el Bailiaje de Brandeburgo de la Orden, se hizo protestante bajo la protección de los Margraves de Brandeburgo, futuros reyes de Prusia. El Bailiaje continuó manteniendo cordiales relaciones con la Soberana Orden de Malta. En 1811 fue suprimido por el Rey de Prusia que más tarde fundó la Real Orden de Prusia de San Juan, como Orden de mérito. En 1852 recuperó el nombre de Bailiaje de Brandeburgo transformándose en una orden de la nobleza prusiana.
En 1918, después de la caída de la monarquía, fue separada del Estado, haciéndose independiente. Está presente en varios países europeos, en Canadá y en los Estados Unidos; también trabaja en Alemania con hospitales y residencias asistidas para ancianos, y es responsable de un importante servicio de ambulancias: el "Johanniter Unfallhilfe". Tiene afiliaciones independientes en Finlandia, Francia, Hungría y Suiza.

Orden de San Juan de los Piases Bajos

La Orden de San Juan empezó a difundirse en los Países Bajos en el siglo XII. El Rey de Prusia suprimió el Bailiaje de Brandeburgo en 1811. Sin embargo, algunos miembros holandeses se reunieron para refundarlo en 1852.
En 1909 se fundó una afiliación en el Reino de Holanda. En 1946 se separó de la Orden alemana y pasó a depender de la Corona holandesa, pero no como Orden de Estado.
Actualmente gestiona hospitales y hospicios y colabora con la Soberana Orden de Malta en diversas obras caritativas.

Orden de San Juan de Suecia

La Orden de San Juan se estableció en Escandinavia en el siglo XII y se convirtió en protestante en 1530. La nueva Orden de Suecia formó parte inicialmente del Bailiaje de Brandeburgo y fue reorganizada en 1920 como dependiente de la Orden alemana, pero bajo la protección de la Corona Sueca.
Se independizó de la Orden alemana en 1946, bajo la protección del Rey de Suecia. Hoy esta Orden presta asistencia a ancianos y enfermos y colabora con los hospitales suecos, con algunas organizaciones caritativas y con las comunidades cristianas. También colabora en actividades internacionales para ayudar a refugiados y prisioneros políticos.

Venerable Orden de San Juan

La Orden de San Juan se estableció en las Islas Británicas en el siglo XII y, salvo un breve periodo del reinado de la Reina María, dejó de existir bajo Enrique VIII. La "Venerable Orden" se desarrolló después de una tentativa infructuosa en 1830 de reinstaurar la "Orden de San Juan" en el Reino Unido. No llegó a establecerse como Fundación Humanitaria hasta 1870.
En 1888 fue reconocida por la Reina Victoria, no como Orden de Estado, sino como Orden de la Corona. Hoy es muy conocida por sus servicios de ambulancias que ejercen en distintos países, por su hospital oftalmológico en Jerusalén y por sus servicios de socorro y de enfermería. La Venerable Orden tiene prioratos y asociaciones en unos cuarenta países, la mayor parte de lengua inglesa. Es la única orden, entre las de San Juan, que no pone condiciones en su procedimiento de admisión.

GOBIERNO

La Soberana Orden de Malta es un ente originario de Derecho Internacional. La Orden - cuya sede se encuentra en Roma, en Via Condotti - tiene su propio Gobierno, una magistratura independiente, relaciones diplomáticas bilaterales con 96 países, y posee el status de Observador Permanente ante numerosas organizaciones internacionales relevantes, tales como las Naciones Unidas. Sus actividades operativas son gestionadas por seis Grandes Prioratos, cinco Subprioratos, y 47 Asociaciones Nacionales de Caballeros presentes en los cinco continentes.

La Orden expide sus propios pasaportes, emite sellos, acuña monedas y crea entidades públicas melitenses dotadas de personalidad jurídica propia. La vida de la Orden está regida por la Carta Constitucional y el Código, ambos reformados en 1997.

El Gran Maestre gobierna la Orden como príncipe soberano y como superior religioso; es elegido de por vida entre los Caballeros Profesos con Votos Perpetuos. Preside el Soberano Consejo, formado por los cuatro Altos Cargos -el Gran Comendador, el Gran Canciller, el Gran Hospitalario y el Recibidor del Común Tesoro- y por otros seis miembros, todos elegidos por un mandato de cinco años por el Capítulo General.

El Consejo de Gobierno y el Tribunal de Cuentas, cuya composición refleja la estructura internacional de la Orden, asisten al Gran Maestre y al Soberano Consejo. Los miembros de estos dos organismos son elegidos, igualmente, cada cinco años por el Capítulo General.


El ordenamiento jurídico de la Orden se refleja en la habitual división de los tres poderes:


El Poder Legislativo

Pertenece al Gran Maestre y al Soberano Consejo, para asuntos no constitucionales; al Capítulo General, en representación de la Asamblea Suprema de los Caballeros, por lo que conciernen las normas de carácter constitucional.


El Poder Ejecutivo

Pertenece al Soberano Consejo, presidido por el Gran Maestre y compuesto por diez Caballeros, elegidos por el Capítulo General.


El Poder Judicial

Es ejercitado por los Tribunales Magistrales de Primera Instancia y Apelación, formados por jueces nombrados por el Gran Maestre y el Soberano Consejo, entre los miembros de la Orden expertos en derecho.

ESPIRITUALIDAD

La Orden de Malta es una Orden religiosa desde 1113, año de su reconocimiento por parte del Papa Pascual II. Como Orden religiosa está ligada a la Santa Sede, pero al mismo tiempo es independiente como ente propio de Derecho Internacional.
El carácter religioso de la Orden convive, por tanto, con su plena soberanía. El Gran Maestre es al mismo tiempo cabeza de un Estado soberano y cabeza de una Orden religiosa; en virtud de esta segunda condición, la Iglesia le atribuye el rango de cardenal.
La Orden de Malta, según el Derecho Canónico, es una Orden religiosa laica. Algunos miembros de la Orden son freires, que han profesado los tres votos de pobreza, castidad y obediencia; otros miembros han hecho una promesa de obediencia; mientras la mayoría de los Caballeros y de las Damas son laicos. El Gran Maestre de la Orden es elegido entre los Caballeros Profesos con votos perpetuos.
Las ocho puntas de la cruz, símbolo de la Orden, hacen referencia a las ocho Bienaventuranzas y nos recuerdan visiblemente su espiritualidad.

Los miembros de la Orden, en base a la Carta Constitucional, se comprometen a tener una conducta cristiana, ejemplar en la vida privada y pública, contribuyendo a mantener viva la tradición de la Orden.
Según las normas de la Carta Constitucional, el Papa nombra como representante suyo ante la Orden a un cardenal que, con el título de Cardenal Patrono, tiene la función de promover los intereses espirituales de la Orden y de sus miembros y de ocuparse de las relaciones con la Santa Sede.
Otra prorrogativa del Pontífice es la de designar al Prelado de la Orden entre una terna de candidatos propuesta por el Gran Maestre. El Prelado es el superior eclesiástico del clero de la Orden.

La Orden permanece fiel a los principios que inspiraron su fundación: la defensa de la Fe y el servicio a los necesitados. Sus miembros combinan vocación y compromiso con la solidaridad, la justicia, y la paz, basándose en la enseñanza de la doctrina evangélica, en estrecha comunión con la Santa Sede, ejerciendo una caridad dinámica y operativa, sustentada por la oración. No se es Caballero o Dama sólo por privilegio de nacimiento o por méritos adquiridos, sino por haber sabido responder a la invitación de trabajar allí donde surgen necesidades materiales y morales, allí donde se encuentre el sufrimiento.

Donde quiera que se asentaran los Caballeros, lo primero que hicieron siempre fue establecer un hospital y una hospedería y, si era necesario, fortificaciones defensivas. ¿Qué significa ser hospitalario hoy en el tercer milenio? Significa dedicarse a aliviar el sufrimiento y llevar el consuelo de la caridad cristiana a los afligidos donde sea necesario, no solamente en hospitales sino también en casas particulares, en hospicios, en los hogares pobres de la población desheredada. El compromiso no atañe solo a los enfermos, sino también a los marginados, a los perseguidos, a los refugiados, sin distinción de raza o religión.

MISION DE LA ORDEN


La Orden de San Juan de Jerusalén es una de las más antiguas instituciones de la civilización occidental y cristiana. Está presente en Palestina ya en torno al 1050, es una Orden religiosa laica, tradicionalmente militar, caballeresca y nobiliaria. Entre sus 12.500 miembros, algunos son freires profesos, otros han pronunciado la promesa de obediencia. El resto está compuesto por Caballeros y Damas laicos, todos llamados al ejercicio de la virtud y de la caridad cristianas. Lo que distingue a los Caballeros de Malta es su compromiso de profundizar en la propia espiritualidad en el ámbito de la Iglesia y a dedicar sus energías al servicio de los pobres y de los necesitados.
La Orden de los Caballeros de Malta permanece fiel a sus principios fundacionales, que se sintetizan en el lema "Tuitio Fidei et Obsequium Pauperum", es decir, la defensa de la Fe y el servicio a los pobres y necesitados, que se concreta a través del trabajo voluntario de Damas y Caballeros en estructuras asistenciales, sanitarias y sociales. Hoy la Orden está presente en más de 120 países con sus propias actividades médicas, sociales y asistenciales.

Características de la Orden


La Orden, que conserva la prerrogativa de un ente independiente y soberano, tiene su propio ordenamiento jurídico, expide pasaportes, emite sellos, acuña moneda y da vida a los organismos públicos melitenses dotados de personalidad jurídica autónoma. La cabeza de la Orden es desde 1988, el 78º Gran Maestre Frey Andrew Bertie, elegido de por vida.

La Orden, que tiene su sede en Roma, mantiene relaciones diplomáticas con 96 Estados - muchos de los cuales no son católicos - a las que hay que añadir las representaciones ante algunos principales países europeos y organismos europeos e internacionales. La Orden de Mata es neutral, imparcial y apolítica. Estas características la hacen particularmente apta para intervenir como mediadora entre los Estados.

La Orden y la República de Malta

Desde hace algunos años, la Orden ha vuelto a Malta, según un acuerdo con el Gobierno maltés que ha concedido a la Orden el uso exclusivo del Fuerte de Sant'Angelo por 99 años. Situado en el municipio de Birgu, el Fuerte perteneció a los Caballeros desde 1530 hasta la ocupación de la isla por Napoleón en 1798. Hoy, realizada la necesaria restauración, el Fuerte es la sede de actividades históricas y culturales de la Orden de Malta.


Elenco de las Instituciones Nacionales


La Orden de Malta es una de las pocas órdenes nacidas en la Edad Media que está todavía en activo. Es, además, la única orden que sigue siendo a la vez religiosa y soberana. Tal circunstancia se debe al hecho de que no todas las otras órdenes de caballería tenían la función hospitalaria que caracteriza a la Orden de Malta, ya que una vez que desapareció la motivación militar que las justificaba fue disminuyendo su razón de ser.

La naturaleza caballeresca explica y justifica el mantenimiento del carácter nobiliario de la Orden, ya que muchos de sus Caballeros procedían en el pasado de las familias nobles del mundo cristiano. Hoy, la mayoría de los Caballeros pertenece a clases no nobles. Los miembros de la Orden pueden definirse como gentilhombres católicos animados por una altruista nobleza de espíritu y de comportamiento. Todos los caballeros responden a la condición prevista antiguamente para la concesión de títulos de nobleza: haberse distinguido por su especial virtud. El carácter caballeresco de la Orden tiene todavía hoy gran vigencia moral, porque denota el espíritu de servicio, de abnegación y de disciplina que anima a los Caballeros. Las batallas no se combaten ya con la espada, sino con instrumentos pacíficos de lucha contra las enfermedades, la miseria, la marginación y la intolerancia, y en la defensa y la divulgación de la Fe católica.

Los 12.500 Caballeros y Damas que componen la Orden - los freires profesos, los que han pronunciado la promesa de obediencia, y los miembros laicos - son llamados al ejercicio de la virtud y de la caridad cristianas. Tienen el compromiso de profundizar en la propia espiritualidad en el ámbito de la Iglesia y de dedicar sus energías al servicio del prójimo.

Las tres clases

Según la Carta Constitucional, los miembros de la Orden se dividen en tres clases y deben conformarse con las enseñanzas de la Iglesia y participar en las actividades asistenciales de la Orden.

A la Primera Clase pertenecen los Caballeros de Justicia, o Profesos, y los Capellanes Conventuales Profesos, que deben profesar los votos de pobreza, castidad y obediencia, con el fin de perseguir la perfección evangélica. Son religiosos a todos los efectos, según las normas del Derecho Canónico, pero no están obligados a la vida en común.

Los miembros pertenecientes a la Segunda Clase, en virtud de la Promesa de Obediencia que han profesado, se obligan a vivir según los principios cristianos y según aquellos principios relativos al espíritu de la Orden. Se subdividen en tres categorías:
- Caballeros y Damas de Honor y Devoción en Obediencia
- Caballeros y Damas de Gracia y Devoción en Obediencia
- Caballeros y Damas de Gracia Magistral en Obediencia.

La Tercera Clase está constituida por miembros laicos que no profesan votos religiosos, ni la Promesa de Obediencia, pero viven según los principios de la Iglesia y de la Orden. Se subdividen en seis categorías:

- Caballeros y Damas de Honor y Devoción
- Capellanes Conventuales ad honorem
- Caballeros y Damas de Gracia y Devoción
- Capellanes Magistrales
- Caballeros y Damas de Gracia Magistral
- Donados y Donadas de Devoción.

Los requisitos de idoneidad para cada uno de los rangos y categorías están definidos en el Código.





LOS GRANDES MAESTRES DE LA ORDEN DE MALTA

1 Beato Gerardo 3 Sept. 1120
2 Frey Raymond du Puy 1120 - c. 1158/60
3 Frey Auger de Balben c. 1158/60 - 1162/3
4 Frey Arnaud de Comps 1162 - 1163
5 Frey Gilbert de Aissailly 1163 - c.1169/70
6 Frey Gastone de Murols c. 1170 - c. 1172
7 Frey Gilbert c. 1172 - 1177
8 Frey Roger de Moulins 1177 - c. 1187
9 Frey Hermangard d'Asp 1188 - c. 1190
10 Frey Garnier de Naplous 1189/90 - 1192
11 Frey Geoffroy de Donjon 1193 - 1202
12 Frey Alfonse of Portugal 1203 - 1206
13 Frey Geoffrey le Rat 1206 - 1207
14 Frey Garin de Montaigu 1207 - c. 1227/8
15 Frey Bertrand de Thessy c. 1228 - 1231
16 Frey Guerin 1231 - 1236
17 Frey Bertrand de Comps 1236 - c. 1239/40
18 Frey Pierre de Vielle-Bride 1239/40 - 1242
19 Frey Guillaume de Chateauneuf 1242 - 1258
20 Frey Hugues de Revel 1258 - 1277
21 Frey Nicolas Lorgne 1277/8 - 1284
22 Frey Jean de Villiers 1284/5 - c. 1293/4
23 Frey Odon de Pins 1294 - 1296
24 Frey Guillaume de Villaret 1296 - 1305
25 Frey Foulques de Villaret 1305 - 1319
26 Frey Helion de Villeneuve 1319 - 1346
27 Frey Dieudonné de Gozon 1346 - 1353
28 Frey Pierre de Corneillan 1353 - 1355
29 Frey Roger de Pins 1355 - 1365
30 Frey Raymond Berenger 1365 - 1374
31 Frey Robert de Juliac 1374 - 1376
32 Frey Jean Fernandez de Heredia 1376 - 1396
33 Frey Riccardo Caracciolo 1383 - 1395
34 Frey Philibert de Naillac 1396 - 1421
35 Frey Antonio Fluvian de Riviere 1421 - 1437
36 Frey Jean de Lastic 1437 - 1454
37 Frey Jacques de Milly 1454 - 1461
38 Frey Piero Raimondo Zacosta 1461 - 1467
39 Frey Giovanni Battista Orsini 1467 - 1476
40 Frey Pierre d'Aubusson 1476 - 1503
41 Frey Emery d'Amboise 1503 - 1512
42 Frey Guy de Blanchefort 1512 - 1513
43 Frey Fabrizio del Carretto 1513 - 1521
44 Frey Philippe de Villiers de l'Isle-Adam 1521 - 1534
45 Frey Piero de Ponte 1534 - 1535
46 Frey Didier de Saint-Jaille 1535 - 1536
47 Frey Jean de Homedes 1536 - 1553
48 Frey Claude de la Sengle 1553 - 1557
49 Frey Jean de la Vallette (or Valette) 1557 - 1568
50 Frey Pierre de Monte 1568 - 1572
51 Frey Jean de la Cassiere 1572 - 1581
52 Frey Hugues Loubenx de Verdala 1581 - 1595
53 Frey Martin Garzez 1595 - 1601
54 Frey Alof de Wignacourt 1601 - 1622
55 Frey Luis Mendez de Vasconcellos 1622 - 1623
56 Frey Antoine de Paule 1623 - 1636
57 Frey Juan de Lascaris-Castellar 1636 - 1657
58 Frey Antoine de Redin 1657 - 1660
59 Frey Annet de Clermont-Gessant 1660
60 Frey Raphael Cotoner 1660 - 1663
61 Frey Nicolas Cotoner 1663 - 1680
62 Frey Gregorio Carafa 1680 - 1690
63 Frey Adrienne de Wignacourt 1690 - 1697
64 Frey Ramon Perellos y Roccaful 1697 - 1720
65 Frey Marc'Antonio Zondadari 1720 - 1722
66 Frey Antonio Manoel de Vilhena 1722 - 1736
67 Frey Raymond Despuig 1736 - 1741
68 Frey Manuel Pinto de Fonseca 1741 - 1773
69 Frey Francisco Ximenes de Texada 1773 - 1775
70 Frey Emmanuel de Rohan-Polduc 1775 - 1797
71 Frey Ferdinand von Hompesch zu Bolheim 1797 - 1802
72 Emperador Pablo I de Rusia (de facto) 1799 - 1801
73 Frey Giovanni Battista Tommasi 1803 - 1805
74 Frey Giovanni Battista Ceschi a Santa Croce 1879 - 1905
75 Frey Galeazzo von Thun und Hohenstein 1905 - 1931
76 Frey Ludovico Chigi Albani della Rovere 1931 - 1951
77 Frey Angelo de Mojana di Cologna 1962 - 1988
78 Frey Andrew Willoughby Ninian Bertie 1988

LUGARTENIENTES DEL GRAN MAGISTERIO


1 Frey Innico Maria Guevara-Suardo 1805-1814
2 Frey André Di Giovanni 1814-1821
3 Frey Antoine Busca 1821-1834
4 Frey Carlo Candida 1834-1845
5 Frey Philippe di Colloredo-Mels 1845-1864
6 Frey Alessandro Borgia 1865-1871
7 Frey Giovanni Battista Ceschi a Santa Croce 1871-1879
8 Frey Antoine Hercolani Fava Simonetti "ad interim" 1951-1955
9 Frey Jean Charles Pallavicini "ad interim" 1988 (Jan-Apr)


LUGARTENIENTES DEL GRAN MAESTRE


Frey Pio Franchi de' Cavalieri
(durante la enfermedad del 75º Gran Maestre) 1929-1931
Frey Ernesto Paternò Castello di Carcaci 1955-1962



FUENTE:

http://www.orderofmalta.org/index.asp?idlingua=4