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La verdadera historia detrás de Braveheart



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Bueno, para empezar, quiero añadir que AMO esta película. Sí, se podría decir que es una de mis películas preferidas y transmite muchos buenos mensajes. Pero, a pesar de que haya ganado muchísimos premios, no significa que sea totalmente fiel a la historia. William Wallace sí existió, pero no de la manera que todos conocen. Los invito a pasar por mi post, para que vean cómo fue la verdadera historia de Escocia contra los ingleses.

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Les dejo el soundtrack de la película (uno de los mejores para mí) para que escuchen mientras leen el post.


link: https://www.youtube.com/watch?v=uNwkHegeXkI

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Errores históricos en Braveheart

La historia ha sido dirigida e interpretada por un australiano, rodada en Irlanda (por motivos fiscales) y modelada al gusto americano. Para más inri, la historia de William Wallace no se ajusta en grandes partes del film a la realidad, enturbiando la imagen de Robert the Bruce (entre otros), auténtico héroe escocés.



Monumento Nacional a William Wallace


¿Nacionalismo en el siglo XIII?

Un primer dato a tener en cuenta, no solo en esta Braveheart, sino en cualquier película que nos traslade a tiempos pasados, es que el concepto que hoy en día tenemos de nación y de nacionalismo es un “invento” relativamente moderno. En la Edad Media, los ciudadanos no se consideraban a sí mismos habitantes de un país o de otro, se consideraban siervos de un señor que a su vez debía fidelidad al rey de turno. Y si ese rey decidía entrar en guerra para ser rey de otro territorio, debido a sus obligaciones de vasallaje acudían a la guerra. Y si el primer señor decidía declararse independiente y luchar contra su propio rey, por el mismo sistema debían ir a la guerra. No se luchaba por tanto por una bandera ni por un país, se luchaba por fidelidad a un señor al que se le había jurado lealtada previamente. Un señor que a su vez luchaba por tierras que le dieran más rentas. Por lo tanto, es difícil pensar que los protagonistas reales de Braveheart lucharan por la libertad de Escocia, cuando ni siquiera tenían conciencia de pertenecer a una nación.

Sin embargo, el respaldo que la cinta dio al movimiento nacionalista escocés es más que evidente si nos atenemos a los datos. En las elecciones generales británicas de 1997, las siguientes al estreno de la película (1995), el Partido Nacional Escocés dobló el número de escaños de las anteriores (1992), pasando de 3 a 6.

En el ámbito local, de las elecciones municipales de 1995, un mes antes del estreno, a las de 1999, el mismo partido aumentó su masa electoral de poco más de 400.000 a más de 650.000.



Alex Salmond, líder nacionalista escocés. El Partido Nacional de Escocia dobló el número de escaños después del estreno del film.

La vida del verdadero Wallace

La historia de William Wallace nos ha llegado a través del poeta de finales del siglo XV Harry el ciego. El lugar exacto de nacimiento no está claro, debido a un problema ortográfico, pues Elderslie y Ellerslie, los dos candidatos a ser la cuna del héroe se escribían de la misma manera en época medieval. En cualquier caso estamos hablando siempre de la costa suroeste de Escocia, de la zona de Ayrshire. William Wallace no era por tanto, un Highlander, sino un habitante de las “tierras bajas” o lowlander.



Retrato de William Wallace

Era hijo de un noble terrateniente, por lo que no era un campesino como vemos en la película. No siendo el mayor de los hijos, no tenía derecho a heredar las tierras de su padre, por lo que enfocó su carrera hacia la iglesia. Es por ello que acudió a la escuela de su tío (eclesiástico) cerca de Stirling, y allí aprendió francés y latín, idiomas que habla en Braveheart.

Después de su vuelta a la aldea (que en la película nos la “venden” como si hubiera estado en Roma), contrae matrimonio con Marian Braidfoot. Esta Marian, rebautizada como Munro en el film no fue nunca asesinada por el Sheriff inglés, ni la boda fue en secreto, ni tampoco existía el derecho de pernada, que vemos como en Braveheart es uno de los hechos fundamentales que motivó la rebelión de Wallace. Marian murió antes de que William empezara su lucha.

En el contexto de las luchas por el trono de Escocia, que Eduardo I de Inglaterra quería para su hijo, William Wallace se destacó por una serie victorias en su comarca de origen. Fue encarcelado, logró escapar y comenzó a reunir y adiestrar campesinos y artesanos, hasta lograr un grupo de guerreros, con los que se presentó en Stirling, donde tuvo lugar la que seguramente es la más famosa de sus batallas, que no fue precisamente como nos la cuentan en la película, algo que ya detallaremos más adelante.



Retrato de Eduardo I en Westminster

El caso es que después de la aplastante victoria escocesa, Wallace fue nombrado “Guardián de Escocia” una especie de primer ministro, y envalentonado se lanzó a la toma de York, ciudad que fue saqueada.

Pero finalmente la lógica se impuso, y el ejército de William Wallace fue derrotado en Falkirk. Los arqueros galeses que acompañaban al ejército inglés diezmaron a los escoceses, que poco pudieron hacer al llegar al cuerpo a cuerpo. No hubo irlandeses en esta batalla que se cambiaran de bando, como vemos en la película. Tras esta dolorosísima derrota, William Wallace perdió el título de guardián de Escocia, huyó y se mantuvo escondido durante un tiempo, hasta ser traicionado, apresado, y finalmente ejecutado en Londres. Aquí la película se ciñe perfectamente a la historia y no escatima en detalles, pues es verdad que fue ahorcado, eviscerado y finalmente decapitado. También es cierto que sus cuatro extremidades fueron enviadas a los cuatro extremos de la nación, para como ejemplo edificante para quien osase desafiar la autoridad del rey.

La batalla de Stirling y las batallas de la Edad Media

Tenemos en general una imagen de la guerra en la Edad Media muy distorsionada. Las batallas no eran tan dinámicas ni espectaculares como vemos en la película. Las grandes cargas de caballería no eran tales. Existían, pero es muy difícil para un caballo ir al galope con una persona de 80 kilos, más casi el mismo peso en metal de la armadura y la espada, por lo que estas cargas no eran de más de 100 metros. Tampoco los combates cuerpo a cuerpo eran tan vistosos como pensamos, pues a los 60 kilos de armadura había que sumar el peso de una espada (claymore) que medía muchas veces tanto como el propio combatiente. Por tanto, dos soldados no podían mantenerse en la lucha por más de uno o dos minutos sin parar a descansar.



Tumba del S. XVI con la espada Claymore

El empleo de grandes estacas de madera afiladas para frenar a la caballería, que Braveheart nos muestra como una idea brillante de William Wallace, es un método estándar que venía utilizándose desde hacía siglos. Algo que al parecer sí fue idea de Wallace y que probablemente sirvió de inspiración a Mel Gibson fueron los denominados Schiltroms, grupos de soldados armados con lanzas de dos metros. Sin embargo, este sistema es también antiguo, remontándose ni más ni menos que a las famosas falanges de Alejandro Magno.



Falange macedónica, en la que se basa la idea de las grandes estacas que vemos en la película.

Y sin olvidar un punto muy importante: en las batallas medievales, salvo excepciones, no eran las carnicerías que vemos en Braveheart, la cual a veces se recrea en detalles gore. Evidentemente una guerra es una guerra y siempre va a ser terrible, pero las grandes matanzas son típicas de períodos mucho más cercanos a nosotros como es la I Guerra Mundial, con las armas de fuego ya plenamente difundidas.

La gente moría, pero era más frecuente que lo hicieran debido a las heridas y enfermedades contraídas que en el mismo campo de batalla. Los caballeros que podían costearse una armadura era difícil que recibieran heridas mortales, por las protección que estas ofrecían y los campesinos que les acompañaban obligados y eran mayoría en la batalla, disponían de armas muy rudimentarias, incluso simples porras, con lo que repetimos que era más probable morir a causa de la infección de una herida, en una época en la que la que hasta una gripe era mortal, que de la misma lesión en sí.

Tampoco solían enfrentarse grandes ejércitos. Debemos tener en cuenta que la población europea en general en aquella época era infinitamente menor a la de ahora, y en segundo lugar, las comunicaciones era extremadamente difíciles, más si lo que queremos mover son grandes grupos de personas. Por ello no era extraño que una parte del ejército llegase con días de retraso al combate.

En la batalla de Stirling en concreto, a pesar de que las fuentes posteriores (y la película) nos muestran ejércitos de proporciones bíblicas, los datos nos hablan de unos números muy distintos, de tan solo 2.300 hombres por parte de Escocia y de unos 10.000 ingleses.

Batalla de Stirling en la película


link: https://www.youtube.com/watch?v=7HhAaLBW9do

Y aquí llegamos al punto que más difiere en la película de la realidad. La batalla de Stirling fue vencida por los escoceses no porque fueran más fuertes ni más valientes, sino porque fueron más listos. Stirling era y es un lugar fundamental para las comunicaciones, pues en él se encuentra un puente que constituye uno de los poco pasos entre el norte de sur de Escocia. Los ingleses, conscientes de esto, se dirigieron hacia la ciudad con intención de tomarla. Los escoceses, que solo pudieron reunir un ejército 5 veces menor que su rival y mucho peor armado, tiraron de astucia para intentar vencer en la batalla.

Esperaron a los ingleses al otro lado de río, pues la estrechez del puente solo permitía el paso de unos 4 o 5 caballeros a la vez. De esta manera, los combates cuerpo a cuerpo siempre hubieran sido de unos pocos, igualando las fuerzas. Tan buena fortuna tuvieron los escoceses, que el puente cedió, con la mayor parte del ejército invasor encima, con lo que las bajas fueron terribles, y la victoria escocesa, total. En la película, se olvidan completamente del puente para mostrarnos una batalla en campo abierto en la que también vencen las tropas de William Wallace. En la realidad, plantear esta batalla contra un ejército tan superior numérica y técnicamente en campo abierto hubiera sido un suicido sin posibilidad ninguna de victoria.



Recreación de la batalla de Stirling

Tópicos sacados de contexto

Si pensamos Braveheart, probablemente la primera imagen que se nos viene a la cabeza es la de William Wallace con la cara pintada de azul. Estamos de nuevo ante otra inexactitud histórica, pues este era una costumbre de los Pictos, pueblo que habitó Escocia en tiempos de la invasión romana, es decir, casi mil años antes de la película.



A menudos se toma también como error histórico el que los personajes de Braveheart aparezcan en falda escocesa o kilt, siendo este un invento inglés del siglo XIX. Aquí conviene hacer una matización. No aparecen en kilt, que bien es cierto que es un invento moderno, sino que llevan la vestimenta típica de las Highlands, esto es, una capa que anuda al hombro y cubre como si fuera una túnica todo el cuerpo, formando una especie de falda. Sería por lo tanto una vestimenta acertada si no fuera porque como hemos dicho, William Wallace no era de las Highlands sino de la Lowlands, y su aspecto, tanto físico como de vestimenta sería mucho más parecido al de sus rivales ingleses que al de sus compañeros del norte.



Hay un hecho muy curioso al principio de la película cuando, en el entierro del padre del William Wallace niño, mientras se oye música de gaitas, un personaje afirma que son “melodías prohibidas con instrumentos prohibidos” dando a entender que los ingleses habían vetado su uso, se supone que por ser un símbolo de la cultura escocesa. Pues bien esto no tiene ningún tipo de respaldo histórico, aunque si puede estar basado en las prohibiciones que a mediados del siglo XVIII (500 años después de Braveheart) impulsó el rey inglés Jorge II. En el contexto de los levantamientos jacobitas, se prohibió cualquier expresión de la particularidad escocesa, como podía ser el uso del gaélico o de las vestimentas tradicionales highlanders.



El asociar la gaita a la cultura escocesa pertenece también al siglo XVIII, repetimos 500 años después de los hechos de Braveheart. La gaita es un instrumento originario probablemente del oriente mediterráneo que fue introducido en Europa por los romanos, y usado en todo el territorio que ocupó el Imperio hasta bien entrado el siglo XVIII. A partir de esta época, como instrumento arcaico que es, pasó de moda y su uso quedó confinado a los rebordes montañeses del continente, como Escocia, noroeste ibérico, los Pirineos o los Balcanes. Por tanto en época de William Wallace, la gaita era un instrumento universal, tan escocés como inglés, por lo que su prohibición no hubiera tenido ningún sentido ni se hubiera interpretado como un ataque a la cultura escocesa.

Los verdaderos protagonistas de la historia.

Robert the Bruce es seguramente quién peor parado sale de la película. Nos lo pintan como alguien inseguro, sumiso a su miserable padre, y que no tiene el valor suficiente de apoyar a Wallace, al que encima traiciona. Bien es cierto que al final del film se resarce, siendo el líder de las tropas escocesas en la última escena. Se suponía que se presentaba a la misma con la intención de rendir vasallaje al rey inglés, y en cambio decidió retomar la lucha de Wallace lanzándose a por los ingleses y venciendo.



Robert the Bruce en Braveheart

A pesar de esta imagen de pusilánime que nos transmite Braveheart, Robert the Bruce es considerado uno de los mayores héroes de la historia de Escocia, sino el mayor. Descendiente de una familia de sangre real que entroncaba con David I de Escocia, era por tanto uno de los candidatos a trono escocés.



Retrato de Robert the Bruce

A pesar de que juró fidelidad a Eduardo I de Inglaterra junto a su padre, rápidamente se unió a la rebelión escocesa, pues como decimos era uno de los candidatos a ceñir la corona escocesa. Después de la derrota de Falkirk, aceptó el título de Guardián de Escocia que había dejado vacante William Wallace.

Asesinó a John Comyn, el otro candidato a la corona, por lo que fue excomulgado. Fue coronado en Scone, antigua capital de Escocia, y prosiguió la lucha para defenderla del rey inglés. Derrotado y capturado, consiguió escapar a una isla de la costa irlandesa, desde donde retornó a Escocia a la muerte de Eduardo I, para aprovechar la debilidad de su sucesor Eduardo II. Consiguió recuperar el terreno perdido hasta derrotar definitivamente a los ingleses en la batalla de Bannockburn (la famosa escena final de la que ya hemos hablado), asegurando así su corona. Esta batalla, que en la película da la impresión de suceder poco después de la muerte de Wallace, sucedió como después de otras muchas visicitudes.

Como curiosidad, a su muerte, pidió que su corazón fuera llevado a tierra santa. En el camino, los caballeros escoceses que lo custiodaban fueron capturados en España tras una batalla contra los musulmanes. Muhammed IV, rey nazarí de Granada, al percatarse de a quién pertenecían el regio corazón se lo envió a Alfonso XI, quién a su vez lo devolvió a Escocia, donde descansa en la abadía de Melrose. Este es el verdadero corazón valiente o Braveheart del que hablan las crónicas escocesas y que fue tomada como título de la película.

Eduardo I, llamado patas largas era probablemente tan malo como lo pintan en la película, algo por otra parte común entre los monarcas o soldados medievales. Tanta gente mató como pudo matar Robert the Bruce o William Wallace, pero evidentemente vemos la película desde el bando escocés. Casó en España (en el monasterio de las Huelgas, Burgos) con Leonor de Castilla. Tenemos constancia de que realmente amó a su mujer, algo no muy frecuente en la época y mucho menos entre poderosos, que solían concertar matrimonios de conveniencia.

Fue conocido por ser un monarca especialmente beligerante, conquistó Gales, lo intentó con Escocia y participó en las cruzadas.

A pesar de que en la película vemos como Enrique muere al mismo tiempo que Wallace, mientras le escucha gritar ¡Libertad! La realidad es que muere 3 años más tarde.

Deja como rey a su hijo Eduardo II, que quizás es el personaje de la película que más se ajusta a la realidad. Débil de carácter y poco dotado para el mando, su reinado fue desastroso para Inglaterra. También está documentada su homosexualidad, que se refleja en el film.

A su mujer, Isabel de Francia, nos la muestran en la película como una joven bella, justa y que enseguida se enamora de Wallace al conocer lo romántico de sus ideales y su lucha. Tienen una relación y se especula con que Isabel queda embarazada, con lo que el hipotético hijo de Wallace hubiera sido rey de Inglaterra.



Isabel de Francia intrepretada por Sophie Morceau en Braveheart

La verdadera Isabel tenía 3 años en el momento de los hechos y no había salido de Francia, con lo que no llegó a conocer a Wallace. Tampoco se ajusta a la realidad su imagen de chica buena y responsable, pues junto a su amante, ordenó asesinar a su marido.

Si quieres visitar los lugares donde sucedieron las batallas más conocidas de las guerras de Indepencia escocesas, te recomendamos el Tour a Stirling y para rendir honores al auténtico Corazón Valiente, hincar la rodilla sobre su corazón en la Abadía de Melrose que se visita en nuestro tour de Rosslyn, en el que además podrás ver el monumento a Wallace que vigila la frontera de Escocia con Inglaterra.


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El verdadero Braveheart no fue William Wallace

Gracias a Braveheart, ganadora del Oscar a la Mejor película, que Mel Gibson dirigió, produjo y protagonizó, todos conocemos al héroe nacional escocés William Wallace. La película, con abundantes licencias artísticas y algún tinte histórico, se basa en el poema épico “The Actes and Deidis of the Illustre and Vallyeant Campioun Schir William Wallace” escrito por Blind Harry alrededor de 1470 y que posteriormente se popularizó con la adaptación del poeta William Hamilton en 1722. Del William Wallace histórico sabemos que fue un plebeyo con cierta educación, que se levantó contra la ocupación inglesa, los derrotó en 1297 en la batalla del Puente de Stirling – aquí murió Andrew Moray, otro héroe que luchó junto a William Wallace desde el principio y que la película olvida -, que al año siguiente sería derrotado por Eduardo I en la batalla de Falkirk y que tras regresar de Francia fue capturado y descuartizado. Fin del Wallace histórico… y de la película. Y aquí, cuando termina la película, comienza la leyenda del verdadero Braveheart (corazón valiente)… Robert Bruce.



Robert Bruce en Bannockburn

¿Dónde se originó esta leyenda y por qué Robert Bruce?

Después de una guerra de guerrillas contra los ingleses, y tras haberse coronado rey de Escocia como Robert I, lideró a los escoceses para derrotar a Eduardo II en batalla de Bannockburn en 1314. La victoria de Escocia fue completa y, aunque el pleno reconocimiento de la independencia de Escocia no se logró hasta 1328 con la firma del Tratado de Edimburgo-Northampton, la posición de Robert Bruce como rey se había reforzado. Poco tiempo pudo disfrutar de tan preciado tesoro… un año más tarde fallecía. En su lecho de muerte, no se sabe si como penitencia por todos sus pecados o por no haber podido cumplir su deseo de luchar en una cruzada, obligó a jurar a Sir James Douglas que en el momento en el que muriese arrancase su corazón y lo llevase a Tierra Santa… Mientras el cuerpo de Robert Bruce era enterrado en la abadía de Dunfermline (en 1818 su cuerpo fue exhumado y se descubrió que tenía las costillas serradas), Douglas, junto a otros caballeros, partía a Tierra Santa… con el corazón metido en un recipiente de plomo y atado a una cadena. Lamentablemente, por el juramento hecho, sólo pudieron llegar hasta la península ibérica donde participaron en nuestra cruzada en Teba.

La superioridad de los musulmanes y el desconocimiento de sus tácticas de ataque sorprendieron a los escoceses. En un momento de la batalla James Douglas se vio rodeado por el enemigo y, ante su inminente muerte, cogió la cadena que sujetaba el recipiente con el corazón y lo lanzó al grito de:

Adelante corazón valiente, yo te seguiré o moriré.




James Douglas arrojando el corazón

El cuerpo de Douglas y el corazón de Robert fueron repatriados a Escocia para ser enterrados. El corazón de Robert fue enterrado en la abadía de Melrose. En 1921, durante las excavaciones en la abadía de Melrose, se encontró un recipiente de plomo de forma cónica pero se volvió a enterrar. En 1996, se volvió a desenterrar y la Historic Scotland dijo que “era difícil determinar si era o no el corazón de Robert Bruce“. El 22 de junio de 1998, se enterró de nuevo en el mismo lugar. Dos días después, durante el aniversario de la victoria de Bruce en Bannockburn, el Secretario de Estado de Escocia descubrió una talla de un corazón entrelazado con la Cruz de San Andrés en el lugar donde se enterró el corazón, en la que se puede leer:

“Un corazón noble no puede estar en paz si carece de libertad”




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"Curco Vein dijo alguna vez... "Si CRAPEAR es ilegal, que metan mi trasero en la cárcel" 


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