About Taringa!

Popular channels

Ladrones salvados por la ciencia

Salvados por la genética. Eso debían pensar los presuntos autores del robo del siglo en Alemania cuando posaban, sacando la lengua en signo de burla, en la portada del tabloide alemán ‘Bild’. El robo fue absolutamente espectacular. En la madrugada del pasado 25 de enero, los ladrones se descolgaron del techo de los lujosos almacenes berlineses KaDeWe, burlaron los más sofisticados sistemas de seguridad y, por si fuera poco, se permitieron salir y volver al sitio del delito para llenar sus sacos una segunda vez. Sacos que debían pesar lo suyo, puesto que el botín de joyas y relojes sustraído se ha valorado en 10 millones de euros.




Los protagonistas de la noticia son Abbas y Hassan, de origen libanés y de 27 años de edad, los cuales cuentan con un amplio historial delictivo a sus espaldas. Pese a que la policía alemana está absolutamente convencida de la autoría y que encontró en el lugar de los hechos una prueba definitiva, ambos sujetos se encuentran hoy en libertad. Y es que, en el caso que nos ocupa, dicha evidencia, no ha resultado ser tan definitiva. Se trata de un guante olvidado con la huella genética de uno de los saqueadores. Sin embargo, para comprender el asunto, quizás deban saber que la pareja comparte algo más que una sobrada desenvoltura en los medios de comunicación.

Sigan leyendo y descubrirán qué es.

Un guiño de la genética




Abbas y Hassan son hermanos gemelos monocigóticos que comparten idéntico material genético. Ahí tienen la pieza que faltaba. Es decir, son individuos procedentes de un mismo embrión originado de una fecundación típica entre un óvulo y un espermatozoide, el cual se escindió en 2 partes idénticas en las primeras fases de desarrollo. De esta manera, el material genético de los hermanos mantiene un grado de identidad total, es decir, comparten el 100% de sus genes. En definitiva, son clones a partir de un proceso natural.

Volvamos al guante olvidado por los amigos de lo ajeno y a los secretos que éste escondía. La policía declaró que en él hallaron la huella genética de uno de los perpetradores, la cual condujo directamente a los hermanos. La huella genética o perfil genético se basa en el estudio del patrón de ácido desoxirribonucleico (ADN), único y heredado de nuestros padres, capaz de identificar a un sujeto. Sin embargo, cualquier región de la molécula de ADN no es válida para obtener dicha huella.

Un poco de teoría…

El ADN contiene toda la información necesaria para el desarrollo de los seres vivos y éste es idéntico en todas nuestras células. Las unidades funcionales del ADN son los genes, los cuales determinan que usted y yo seamos como somos. Éstos contienen regiones (denominadas codificantes) con las instrucciones necesarias para la fabricación de proteínas, las cuales desempeñan un papel crucial para el correcto funcionamiento de los procesos biológicos y metabólicos que se dan en nuestro organismo. Estas regiones codificantes resultan altamente conservadas debido a su relevancia biológica y, salvo casos eventuales de mutación, no difieren entre individuos. De hecho, se considera que el 99,5% de la secuencia del genoma es exactamente análoga entre todos los seres humanos (incluso no encontraría muchas diferencias entre usted y su mascota).

Sin embargo, en nuestro material genético existen determinadas regiones que no producen proteínas, sin función aparente y que son altamente variables (polimórficas). He aquí el 0,5% restante de la larguísima cadena de ADN que nos hace singulares. Estas secuencias de características diferenciadoras se agrupan bajo la denominación común de ADN satélite y fueron las que llevaron a las investigaciones policiales a dar con Abbas y Hassan.

ADN como DNI




En este tipo de indagaciones forenses se usan sobretodo las secuencias de ADN llamadas microsatélites, que son repeticiones cortas en serie de 2 a 6 nucleótidos (ladrillos químicos que componen la cadena de ADN) repartidas por todo el genoma humano. Estos ladrillos, a su vez, están formados por tres elementos básicos: un azúcar, un grupo fosfato y una base nitrogenada -adenina (A), citosina (C), guanina (G) o timina (T)-. Lo que diferencia a un ladrillo de otro es el tipo de base nitrogenada que lo integra (A, C, G o T); así una secuencia de ADN se define mencionando sólo la sucesión de estas bases.

Por lo tanto, un microsatélite podría tener una estructura del tipo ACTTG ACTTG ACTTG…ACTTG… hasta un número “n” de repeticiones. Es decir, existen ciertas regiones del ADN en las que unos pequeños fragmentos se repiten una y otra vez, y resulta que, sorprendentemente, el número de veces que se repite cada microsatélite difiere de un individuo a otro, confiriéndoles una capacidad individualizadora máxima. Estas diferencias dan como resultado una especie de código de barras único, la huella genética propia de una persona.

El gozo en un pozo


Recuperemos la escena de la fechoría. Además de un guante, los cacos olvidaron algo más. Y es que, todo ser vivo porta ADN delator en cada una de sus células, y fueron, precisamente, algunas de estas células olvidadas en el guante las que pusieron a la policía en la pista. De hecho, el perfil genético puede obtenerse a partir de células derivadas de cualquier muestra biológica microscópica, como sangre, pelo, saliva, sudor, piel o, incluso, de una motita de caspa. Sin embargo, para la policía, todo el gozo acabó en un pozo: los gemelos idénticos tienen huellas genéticas idénticas! Es, por tanto, la imposibilidad de identificar, con absoluta certeza, a cual de los dos hermanos pertenece la huella genética de ADN localizada lo que ha obligado a la Justicia a poner a ambos en libertad.

Y quizás alguno de ustedes se pregunte, ¿no han encontrado ninguna evidencia incriminatoria más? ¿y las huellas dactilares? Han dado en el clavo. Efectivamente, nadie en la historia de la humanidad podrá, jamás, compartir las mismas huellas dactilares con otra persona, ni siquiera los gemelos monocigóticos. La explicación a este fenómeno tenemos que buscarla, una vez más, en el útero materno.

Dibujos únicos


Las yemas de nuestros dedos y pies adoptan formas caprichosas constituidas por rugosidades que forman salientes y depresiones, conocidas como huellas dactilares y plantares, respectivamente. Las salientes se denominan crestas papilares y las zonas deprimidas son los surcos interpapilares. En cuanto a la piel, ésta consta de tres capas básicas, la epidermis (capa externa), la dermis (capa intermedia) y la hipodermis (capa profunda).

Pues bien, es el la epidermis donde se modelan las crestas papilares, las cuales se originan por la ordenación lineal de unas prominencias llamadas papilas, nacidas en la dermis, las cuales empujan hacia arriba la capa inmediatamente superior. Curiosamente, sólo encontramos crestas papilares en manos y pies ya que, únicamente en estas zonas, las papilas mantienen un patrón organizado (en el resto de nuestra piel están desorganizadas). La razón es sencillamente funcional, puesto que dichas rugosidades favorecen la toma y agarre de objetos, aunque, actualmente, esta función en los pies es un vestigio de nuestro pasado arbóreo.





Así, estos patrones rugosos se crean ya en el útero, alrededor del tercer mes de embarazo. Parece ser que las características más generales de las crestas papilares vienen determinadas por el genoma, aunque el contexto uterino es el responsable fundamental de los detalles y del diseño final, único e irrepetible. Es decir, el feto está expuesto a multitud de circunstancias ambientales en su privilegiado cobijo: el líquido amniótico, los movimientos, la presión con otras partes de su cuerpo, su posición relativa en el útero, la presión sanguínea, las concentraciones hormonales…

Imaginen la piel del feto como una superficie de cemento fresco virgen dispuesta a encajar todos estos eventos, los cuales determinarán la pluralidad en las pautas de los pliegues, de manera que, incluso cada uno de sus dedos lucirá dibujos exclusivos. Como el cemento, una vez seco, las huellas son permanentes e imborrables. De hecho, éstas reaparecen si se han sufrido quemaduras y cualquier intento de mutilarlas o alterarlas resulta en vano.

Puntos que apuntan al sospechoso


Este capricho de la biología resulta de gran provecho para la policía, para dar con los que se sitúan al otro lado de la raya de la ley. Cuando la policía identifica huellas dactilares, identifica impresiones que se dejaron en una superficie, ya que algo de la humedad que cubría la piel (sustancia aceitosa, sudor) se transfirió a dicho objeto, dejando en él una imprenta de las crestas papilares. Dicho de otro modo, la huella revela “He estado aquí”.



En este tipo de exámenes dactiloscópicos (dactylos -dedos-, skopein -estudio-) no se tiene en cuenta todo el dibujo la huella, sino que es suficiente con explorar una serie de puntos identificativos. Concretamente, son únicamente 12 puntos característicos los que actúan como coordenadas y que, estadísticamente, es imposible que coincidan en dos personas. A continuación, potentes ordenadores cotejan los bancos de datos dactilográficos con la huella sospechosa hallada en la escena del “crimen” en busca de coincidencias.

Parece ser, que no siempre resulta sencillo conseguir las huellas dactilares. En teoría, las huellas latentes permanecen indefinidamente en la superficie sobre la que se han posado, aunque éstas pierden su utilidad después de un tiempo. Es decir, a medida que pasan los días, la humedad de las impresiones se evapora y disminuye su poder de absorber los polvos reconstructores que las tornan visibles.

La pista olvidada

Centrémonos, nuevamente, en la prueba encontrada en los desolados almacenes KaDeWe. La policía encargada del caso cree que si encontrara huellas dactilares en el famoso guante olvidado, podría poner nombre a al menos uno de los sospechosos. No ha trascendido de qué tipo de guante se trata, aunque, generalmente, los guantes de látex o vinilo son los escogidos por los ladrones en sus correrías para, irónicamente, no dejar su imprenta personal en el lugar del suceso. Resulta que en este tipo de guantes, las tentativas de sacar a la luz las huellas son poco satisfactorias, debido a que la transpiración y el polvo en el interior de éstos arruinan la labor. Llegados a este punto, quizás debamos asumir que, precisamente esto, es lo que puede haber ocurrido en el caso que nos ocupa. Aunque…hay, todavía, una opción más con la que especular.

Existe un reducido grupo de gente en el mundo, se estima que la cifra rondaría a 1 por varios millones de personas, que, atención, carecen de huellas dactilares. Normalmente, el origen de esta anomalía se encuentra en algunas enfermedades de la piel (Epidermolisis Ampollosa, Síndrome de Naegeli, Dermatopatía Pigmentosa Reticularis), aunque consta una familia taiwanesa que, sin desarrollar enfermedad alguna, carece de relieves distintivos desde hace cinco generaciones. Pero… estaremos de acuerdo en que, no es posible que los gemelos se hubieran reído a la Justicia una segunda vez, no le parece?

En cualquier caso, el dúo protagonista debe seguir brindando, fraternalmente, a la salud de Mendel.


MISCELÁNEA


Huella genética


# El descubrimiento de la huella genética se debe a Sir Alec Jeffreys en 1984 (Universidad de Leicester).

# El ADN es altamente estable, siendo posible aislarlo e identificarlo de células con años de antigüedad.

# Las técnicas de estudio de la huella genética se utilizan en la actualidad en Investigación Criminalística (atentados del 11-M, asesinato del alcalde de Fago, caso Wanninkhof…).

# La policía, la Guardia Civil y las policías autonómicas disponen de un gran banco de datos de huellas genéticas. Además, España está conectada con otros ficheros genéticos de otros países.

# La prueba de huella genética para la resolución de crímenes requiere, necesariamente, 13 coincidencias en las muestras de ADN que se comparan, para considerar que pertenecen al mismo sujeto.

# La técnica estrella de la Genética Forense para la obtención de la huella genética es la llamada PCR o reacción en cadena de la polimerasa.

# Las aplicaciones de la técnica de la huella genética son múltiples: identificación de violadores a partir de semen, investigaciones de paternidad o parentesco, compatibilidad en la donación de órganos, identificación de restos humanos, estudio de las migraciones de los seres humano…


Huella dactilar


# La huella dactilar va desapareciendo de los DNI por la implantación desde 2007 del DNI electrónico, el cual porta un chip con información concerniente a la persona, así como los puntos más relevantes de su huella dactilar.

# Los monos y los koalas tienen huellas dactilares. La huella dactilar de los gatos es la nariz.

# Al igual que las huellas dactilares, las líneas de la lengua presentan patrones irrepetibles.

# La base de datos Sistema Automático de Identificación Dactilar (SAID) de Interpol alberga más de un millón de huellas dactilares, tanto de delincuentes identificados (huellas indubitadas) como de huellas sin identificar (huellas dubitada) halladas en escenas de crímenes.

# Los maletines de trabajo de los agentes de Dactiloscopia cuentan con polvos y sprays reveladores indispensables. Además, el luminol, un líquido químico fluorescente, resulta clave para señalar trazas de sangre puesto que reacciona con el hierro de la hemoglobina.

# El reconocimiento por huella digital (tecnología biométrica) se integra en cerraduras para puertas convencionales, en discos duros portátiles para acceder al contenido de los mismos, en ratones y teclados para ordenadores, en sistemas bancarios on-line, en soluciones de seguridad para redes…

# Constan casos en donde la piel de los dedos se reemplazó por piel de los pies para borrar el rastro de las huellas dactilares y tratar, así, de esquivar a la Justicia. El procedimiento es relativamente sencillo: se retira la piel del pie y de la parte superior de los dedos de la mano (epidermis y dermis) y se realizan los injertos. El resultado final podría ser satisfactorio, aunque la sensibilidad de los dedos nunca sería la misma.



Fuente
0No comments yet