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Las Malvinas Y El Rol Del Peruano Fernando Belaunde

Las Malvinas Y El Rol Del Peruano Fernando Belaunde





Breve Biografía

Fernando Belaúnde Terry (*Lima; 7 de octubre de 1912 - † Lima; 4 de junio de 2002) fue un arquitecto, estadista, político y presidente del Perú en dos oportunidades, de 1963 a 1968 y de 1980 a 1985.

Fernando Belaúnde fue admirado por su integridad personal y por su entrega a la democracia representativa. Una encuesta patrocinada por el empresariado y sin valor estadístico (no fue por muestreo aleatorio) del 13 de enero de 2006 previo a las elecciones generales reveló que fue uno de los presidentes más queridos por los peruanos (70%).

Belaúnde y Acción Popular

Belaunde (llevado en hombros) y el Frente de Juventudes.


El 1 de junio de 1956 un joven y carismático arquitecto, catedrático en la Escuela de Ingenieros del Perú se presentaba ante el Jurado Electoral para presentar su candidatura a la Presidencia de La República; aclamado por el Frente de Juventudes Democráticas que estaba integrado por discípulos suyos y por estudiantes de la Universidad de San Marcos. Lo integraban entre otros Edgardo Seoane, Javier Alva Orlandini, Javier Velarde Aspíllaga, Gustavo Mohme Llona. Puesto que el organismo electoral se encontraba groseramente manipulado por el entonces dictador Manuel Apolinario Odría, se frustró la inscripción de la entusiasta comitiva. El candidato aspirante era Fernando Belaúnde Terry. Ante la negativa se originó una enérgica protesta del naciente grupo en las calles de Lima. La altivez y decisión de Belaúnde y sus prosélitos les produjo mucha confianza para lanzar un ultimátum: le otorgaban 24 horas al gobierno de turno para oficializar su inscripción.

Vida profesional

Como el recinto del órgano electoral se colmó de indignados transeúntes y simpatizantes, los responsables del Jurado Electoral llamaron a la fuerza pública. Esto no amilanó a los indignados jóvenes que a puño limpio, entre ovaciones y silbatinas, se enfrentaron a la Policía montada. La situación se hacía incontrolable, el caos se generalizó. De pronto Belaúnde es aclamado y en la limeña plaza San Martín, en hombros de sus partidarios se cubre con la bandera del Perú. Ya las masas en ese momento se encontraban efervescentes. Entonces un carro rompemanifestaciones lanza un potente chorro de agua que no logra separar la turba. Frustrados por su impotencia, los policías arrojan una pesada manguera que derriba al naciente líder. De esa manera el hasta entonces poco conocido arquitecto ganó portadas en los diarios y radioemisoras. El incidente fue bautizado como "el manguerazo". El diario "La Prensa", lo bautizó como el "Hombre de la Bandera". Sería la partida de nacimiento de su partido Acción Popular.


BELAUNDE Y SU ROL EN EL CONFLICTO DE LAS MALVINAS

Un poco de historia

Fue una madrugada de mayo de 1982 cuando 10 capitanes y mayores de los escuadrones 611 y 612 de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) salieron de La Joya (Arequipa) hacia la base argentina de Tandil, al este de Buenos Aires, para cumplir las órdenes emanadas desde el alto mando de la FAP.

Era una operación militar secreta y, por ello mismo, ni siquiera las esposas o las novias de los pilotos peruanos se enteraron de que ellos volarían hacia Argentina llevando 10 aviones de combate Mirage M5-P para participar, si las condiciones lo exigían, en la guerra por las islas Malvinas.

La Fuerza Aérea Argentina, a través de los canales políticos correspondientes, había solicitado apoyo a su similar peruana, pues requería de aeronaves de combate de alta performance para hacer frente a la armada real inglesa que llegaba escoltada por los famosos Harrier, aviones de despegue y aterrizaje vertical, que por entonces eran las más modernas y poderosas máquinas aladas que surcaban los aires.

Argentina tenía problemas con sus aviones de combate porque no estaban preparados para desplazarse hasta las islas Malvinas, atacar los objetivos en el mar y retornar a sus bases. No obstante --como recuerda el general FAP Aurelio Crovetto Yáñez-- "los pilotos argentinos se sobrepusieron a las circunstancias adversas e hicieron blanco en varios buques ingleses: cumplieron una excelente y admirable labor".

Pero el Perú no solo se preocupó en enviar 10 aviones de combate a Argentina. El alto mando de la FAP también ordenó al Comando de Materiales entregar toda la logística necesaria para las operaciones de las naves e, incluso, equipos de defensa aérea. En aquella ocasión --recuerda un oficial-- le dimos alrededor de 30 misiles AS-30 aire-tierra, misiles antiaéreos y hasta compramos repuestos en Israel para aviones como si fueran para el Perú, pero terminaron en Argentina.


Alegría en Argentina

En Tandil ( base aérea argentina ) hubo algarabía total cuando el escuadrón de cazas aterrizó. Estaba allí para recibir a los pilotos peruanos el mayor Crovetto, que ya tenía varios días en Argentina trabajando en el Estado Mayor de la Guerra, junto con el coronel FAP Gonzalo Arenas y el mayor FAP Carlos Portillo.

Los pocos pilotos argentinos de Dagger que se hallaban en la base (los otros estaban combatiendo) se estrecharon en sincero abrazo con sus colegas peruanos. "Algunos estuvieron al borde de las lágrimas. Imagínese que a usted le llevan ayuda militar cuando más la necesita y en momentos cruciales. No era para menos", recordó Crovetto, quien más tarde se encargaría de dar instrucción a sus colegas argentinos.





Durante la Guerra de las Malvinas, fue el principal aliado de Argentina contra el Reino Unido. Cuando Augusto Pinochet apoyó la invasión, Belaúnde se opuso y llamó a la integridad Sudamericana.

Con la frase "el Perú está listo para apoyar a la Argentina con todos los recursos que necesite", declaró su apoyo a ese país. Esto incluía aviones y pilotos de la Fuerza Aérea, barcos de la Marina de Guerra y médicos de la Policía Nacional del Perú.

Durante el conflicto bélico, y a raíz de la inmediata ruptura de las relaciones diplomáticas entre ambos estados beligerantes, el Perú representó los intereses diplomáticos de la Argentina en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Así, los diplomáticos argentinos destacados en Londres, se convirtieron en diplomáticos peruanos de nacionalidad argentina. Durante el transcurso del conflicto bélico, el acoso del Servicio de Inteligencia británico a la Embajada peruana en Londres y a sus funcionarios diplomáticos fue tal que originó como respuesta mensajes de distracción. El Perú sirvió de puente para enviar cohetes franceses Exocet a Argentina. Además organizó una campaña de ayuda a nivel nacional a este país.

Belaúnde sirvió de mediador en el conflicto y propuso soluciones ambos países. Sin embargo sus propuestas diplomáticas fracasaron cuando el gobierno británico de Margaret Thatcher ordenó hundir un crucero argentino que transportaba cientos de conscriptos de las Islas Malvinas de regreso a la Argentina y navegaba fuera del área de exclusión decretada unilateralmente por el Reino Unido.

Las Malvinas en el recuerdo
EL CONTEXTO POLÍTICO
En 1982 Argentina estaba bajo la dictadura de la junta militar de Leopoldo Galtieri. El país vivía una creciente tensión social motivada por una inflación del 90% anual, así como una profunda recesión y el empobrecimiento de las clases medias, sin contar con el aumento de la deuda interna y externa.

Por eso el tema de las Malvinas se convirtió en una de las banderas ideológicas permanentemente exacerbadas por el patriotismo de los militares argentinos y, de esa manera, se dejaba en un segundo plano la crisis social, política y económica que azotaba al país.

La decisión argentina de atacar e invadir las Malvinas se basó en un análisis militar que minimizó la capacidad de respuesta británica. Primero, los argentinos consideraron que la reducida defensa británica era un blanco fácil; segundo, se pensó que la distancia entre Gran Bretaña y unas islas remotas en el Atlántico Sur impedirían un contraataque.

La reacción del Gobierno Británico no se hizo esperar. La entonces primera ministra Margaret Thatcher, conocida como la Dama de Hierro por su fuerte carácter, ordenó el envío de la Armada británica al Atlántico Sur, con el fin de responder la afrenta.

No eran los mejores momentos para Margaret Thatcher. Su gobierno estaba debilitado por la aplicación de duras medidas sociales de tipo neoliberal.

El 3 de abril, Londres logra que las Naciones Unidas aprobaran la resolución 502, en la que se exigía a los argentinos retirarse de los archipiélagos ocupados como condición previa para cualquier proceso negociador.

LA ACTUACIÓN PERUANA
Desde un comienzo, el gobierno del presidente Fernando Belaunde Terry tuvo una participación activa en el conflicto como aliado de Argentina. El Perú y Estados Unidos intentaron que el conflicto no se agudizara, pero los esfuerzos diplomáticos sucumbieron a la lucha.

Al respecto, el entonces canciller peruano Javier Arias Stella señaló que, en un momento dado, se estuvo muy cerca de llegar a un acuerdo de cese de hostilidades.

"Después de intensas negociaciones junto con Estados Unidos, el presidente Belaunde habló con Galtieri, quien aceptó el documento por el que se ponía fin al conflicto. Cuando todo indicaba que las negociaciones darían resultados y en Torre Tagle nos preparábamos para un anuncio oficial, el presidente Belaunde me informó que el crucero argentino General Belgrano acababa de ser hundido en combate. No había nada que hacer y Belaunde le expresó su solidaridad a Galtieri", contó a El Comercio Arias Stella --médico patólogo de profesión-- en su oficina en Jesús María.

Para Arias Stella, los esfuerzos diplomáticos peruano-estadounidenses por evitar un conflicto bélico se frustraron porque la primera ministra Thatcher ya había ordenado el envío de una gruesa flota hacia el Atlántico Sur. "Es decir, no podía regresar con las manos vacías. Tenía que recuperar las Malvinas". Si las tropas británicas no recuperaban las Falklands, habría sido un fracaso con graves consecuencias internas para Margaret Thatcher en el ámbito británico y europeo en general. Al preguntársele por qué el Perú se involucró en el conflicto, el ex canciller expresó que el presidente Fernando Belaunde, un hombre tranquilo y pacífico, previó que si no había una solución, el derramamiento de sangre sería inevitable. "El presidente Belaunde trabajó por buscar una tregua apenas los británicos partieron al sur".



LA RESPUESTA MILITAR
Una poderosa flota británica zarpó hacia el archipiélago desde Porthsmouth, con 110 buques, de los cuales 42 eran de guerra, incluidos portaaviones y submarinos que transportaban unos 28.000 efectivos.

El 19 de abril, el submarino nuclear Conqueror llegó a la zona y se convirtió en una suerte de guardián que frenaba el ingreso al área de la flota argentina. Además, garantizaba la seguridad del buque de patrulla Endurance.

Entre el 20 y 21 de abril se completó la llegada del resto de la fuerza británica a las proximidades de las islas. Los combates se prolongaron durante 45 días. Se produjo el hundimiento del crucero General Belgrano por parte del submarino británico Conqueror. Fue un duro golpe no solo a la flota argentina, sino al orgullo argentino.

Días más tarde, la flota británica sufre la pérdida del destructor HMS Sheffield, tres fragatas y dos buques de transporte, a manos de la aviación naval argentina y de la fuerza aérea.

El 10 de junio abortó la última posibilidad del comando militar en las Malvinas para ejecutar un contraataque de envergadura por la retaguardia de los ingleses. Aunque efectivos argentinos disponibles en la isla, con el refuerzo de una brigada aerotransportada desde Comodoro Rivadavia, estaban listos para intervenir, la operación no se ejecutó por no contar con una adecuada cobertura aérea. La suerte estaba echada.

Las graves pérdidas ocasionadas, horas antes, por la aviación a las fuerzas de desembarco enemigas no frenaron el ímpetu de los británicos que poco después empezaron a realizar ataques furtivos desde helicópteros disparando misiles sobre el sector urbano de Puerto Argentino, mientras en otras zonas había combates cuerpo a cuerpo que favorecían a los británicos.

El 14 de junio se quiebran las últimas líneas defensivas de la infantería, que debe replegarse en medio de un desorden generalizado, y a los jefes militares argentinos no les queda otra alternativa que la rendición. De esa manera se pone fin al conflicto armado, que dejó 649 militares argentinos muertos, así como 258 británicos y tres civiles isleños. Pero el litigio de soberanía aún perdura. Las repercusiones económicas, sociales y políticas fueron fatales para la junta militar argentina, que cayó al año siguiente tras siete años en el poder luego del golpe de 1976. En Gran Bretaña, por el contrario, el gobierno conservador de Margaret Thatcher se afianzó y la Dama de Hierro logró la reelección en 1983.




Homenaje a Belaúnde Terry por su rol en Malvinas
Se emplazó un busto del ex Presidente de Perú en la plaza ubicada en Figueroa Alcorta y Salguero. Fue en reconocimiento por su rol clave durante el conflicto bélico y sus esfuerzos diplomáticos para buscar una solución por la vía pacífica
Acto Busto Belaunde Terry
El autor de la iniciativa, el diputado porteño macrista Marcelo Godoy, aseveró que el "papel del ex mandatario (Fernando Belaúnde Terry) peruano en el conflicto bélico que nuestro país mantuvo con Gran Bretaña en 1982 en torno a la soberanía sobre las Islas Malvinas y las Georgias del Sur fue destacado", al encabezar el acto de hoy a la mañana.

Por eso y "por su acertada labor en pos de la unidad regional del continente americano y su ahínco por alcanzar un acuerdo por vía pacífica entre las partes beligerantes", la Ciudad de Buenos Aires lo homenajeó, según las palabras del legislador.

Entre los concurrentes, participaron de la ceremonia el Subsecretario de Políticas Latinoamericanas de la Cancillería, embajador Agustín Colombo Sierra, el canciller del Perú, José Antonio García Belaúnde, el congresista Víctor Andrés García Belaúnde, sobrino del ex mandatario y donante del busto, los embajadores de Honduras y Colombia y el ministro de Medio Ambiente porteño, Juan Manuel Velasco, entre otros.

Godoy manifestó también que "Fernando Belaúnde Terry es uno de los mayores exponentes de una clase dirigente académicamente sólida, honesta y alimentada de fuertes convicciones democráticas".

"Este tributo no es sólo un acto de homenaje, sino uno de justicia. Estamos cumpliendo, de esta forma, con una deuda de gratitud", finalizó el diputado.

Cabe destacar que el busto, realizado en bronce con pátina marrón oscura de estilo realista académico, es obra del reconocido escultor peruano Raúl Efraín Franco Ochoa.




Fuente:
http://www.elcomercioperu.com.pe/EdicionImpresa/Html/2007-04-01/ImEcMundo0700426.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Belaunde_Terry
http://ar.geocities.com/laperlaaustralanexos2/pagina_30.htm

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