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Leyendas y Mitos del Rock n' Roll

Leyendas de rock: mitos y verdades


Dicen que el guitarrista de los Rolling Stones, Keith Richards, se tragó las cenizas del cuerpo de su padre. Casos como estos, en los que la verdad se codea con el mito, hay montones. Repasamos algunos de ellos.

¿Será cierto que Richards hizo lo que dicen que hizo? Al menos el imaginario popular (tal vez no tan imaginario) da cuenta de que uno de los más célebres guitarristas de todos los tiempos ingirió las cenizas de quien en vida fuera nada menos que su papá. Dicen, también, que fue él mismo quien lo contó, a fines de los años 70. Es posible que nunca se termine de conocer del todo la verdad pero lo concreto es que el rumor ya fue lanzado. Así que ahí anda el bueno de Richards… riéndose de aquello que tal vez nunca se sabrá si es verdad.





El rock tiene miles de historias de este tipo y sus estrellas las alimentan a veces con silencios cómplices y en otras ocasiones contándolas entre risas. Estas historias datan desde los comienzos mismos del rock y todo músico que alimente su ego no dejará pasar de largo aquello que agrande su figura.
Uno de los relatos más clásicos del ambiente rockero es aquel que establece que Elvis Presley sigue vivo pero que se escondió en una muerte inventada agotado del acoso de sus fans de todo el mundo. Lo cansaron las drogas, los viajes, las noches interminables, las amistades fáciles.

Y otra que se escucha de hace años es la que relata las desventuras del bajista y cantante del grupo norteamericano Kiss, Gene Simons, popular no sólo por sus excéntricos trajes sino también por su larga lengua, algo que demostraba tanto en los escenarios como en las fotografías. Al respecto se decía que tras un accidente debió implantarse una lengua de vaca.

Sexo, drogas y… rock and roll
El sexo siempre es un tema vinculado al rock y los Rolling son, en esta temática, abanderados absolutos. Tanto es así que alrededor de ellos se crearon todas las historias posibles. Una de ellas es la que cuenta que Mick Jagger fue, por mucho, el ganador de u festival pornográfico.
Y Bill Wyman, el bajista original de la banda, confesó haberse acostado con más de 400 mujeres durante los dos primeros años del grupo; es decir, una chica distinta cada día y medio.




Rock y nada mas que Rock…pero siempre con sus misterios!
Los músicos argentinos, aunque en otra escala, más pequeña pero igual de pretenciosa, no escapan a estas “leyendas”. Una de ellas tiene que ver con la muerte: para algunos, Luca Prodan –el líder de Sumo- no murió sino que se cansó y al igual que Elvis se marchó hacia algún lugar en el que no era conocido para empezar de nuevo. Inventó su muerte, dejó su personaje y se fue.
Y justamente Sumo, una de las bandas más emblemáticas de nuestro rock, es la protagonista de otro mito, pero esta vez tiene que ver con Roberto Pettinato, el saxofonista que ahora conduce programas de tv.

Petttinato habría pretendido, tras la muerte de Prodan, rearmar al grupo y para eso pensó en Palo Pandolfo, el cantante de Don Cornelio y la Zona, una de las mejores bandas de los años 80. Nadie confirmó si esto fue cierto. Pero lo que quedó en el tiempo es que Sumo podría haber vuelto al ruedo, aunque se sabe que no hubiera sido lo mismo.

¿Y las anfetaminas de Fito Páez? “Fito tiene sida / toma anfetaminas / y no hace otra cosa que caerse borracho por ahí”. La canción fue editada para el disco Tercer Mundo, en el que el rosarino se burlaba de los rumores que indicaban que tenía la grave enfermedad y que llevaba una vida de descuidos totales.


Charly García, el músico más emblemático de la historia del rock latinoamericano, no puede quedarse afuera de esta lista y él mismo se encargó de alimentar todo lo que de él se dice. Por ejemplo, que la canción “Rasguña las piedras”, que compuso para su duo Sui Generis (con Nito Mestre) y que se convirtió en uno de los más grandes clásicos de todos los tiempos, fue dedicada a una novia enterrada viva que despertó en el cementerio. La letra sostiene la popular creencia: “Te ruego que respires todavía”, “y si estoy cansado de gritarte es que sólo quiero despertarte” o “escarbo hasta abrazarte y me sangran las manos”, dice en diversos momentos.

Otros dos músicos argentinos emblemáticos del rock también tienen sus historias. Una de ellas da cuenta de que Andrés Calamaro, enojado con Charly García a raíz de que éste habría tenido un pequeño romance con una ex suya –la misma a la que dedicó el disco “Honestidadbrutal”-, tuvo su día de furia. Fue cuando se dirigió con un palo de béisbol a la disquería Tower Records y frente a las bateas de los cds. Del bicolor se dedicó a dar golpes y más golpes hasta dañar todo lo que veía de su entonces enemigo. Si fue cierto es algo en lo que no se piensa demasiado por estos tiempos, pero el propio Calamaro intentó luego, en un recital, poner paños fríos al asunto cuando su público entonaba cánticos contra García.





Luis Albeto Spinetta también tiene varias pero hay una particular que lo vincula a un guitarrista muy conocido, ya fallecido: Pappo. Cuentan la leyenda que el autor de “Muchacha (ojos de papel)” le regaló una guitarra pero no le volvió a hablar tras enterarse de que “El Carpo” la había vendido.
Las historias de este tipo sobran. Pero lo concreto es que sólo sus protagonistas saben si cada una de ellas es cierta. O no.
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