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Libros Malditos: Codex



Hay libros prohibidos y libros malditos, libros que matan y libros que invitan a la locura; obras embebidas en extrañas condenas y enigmáticas profecías. Curiosamente, un libro maldito no opera sobre sí mismo, sino sobre sus lectores, a menudo depositarios inconscientes de la maldición que pesa sobre sus páginas



CODEX GIGA
La Biblia el diablo

El Codex Gigas ("Libro grande", en latín), conocido como La biblia del diablo o Código de Satanás, es un manuscrito medieval compuesto en el siglo XIII por el presunto monje Herman el Recluso, del monasterio de Podlažice (actual República Checa).

Por su tamaño (92 × 50,5 cm) se lo considera el libro medieval más voluminoso, y por su contenido, uno de los más extravagantes y misteriosos de todas las épocas.

El Codex Gigas contiene la Vulgata, es decir, la Biblia. Esto no sería asombroso si el resto del libro se dedicase a la religión y la fé cristiana. Por el contrario, La biblia del diablo también retiene en sus páginas la Chronica Boemorum, tratados de magia herborística, encantamientos, algunos comentarios de Flavio Josefo, las oscuras Etimologías de San Isidoro de Sevilla, recetas medicinales, muy poco ortodoxas, por cierto, de Constantino el Africano, y una larga lista de notables fallecidos.

Semejante acumulación de ciencias es inédita en cualquier otro manuscrito medieval. La leyenda que gira en torno a él sólo ha servido para acrecentar su popularidad. El Codex Gigas estuvo oculto en la biblioteca hermética del emperador del Sacro Imperio Germano; cuyos eruditos anunciaron que su autor, aquel monje sabio, vendió su alma al demonio a cambio de reunir el conocimiento necesario para la confección de tan voluminoso códice.

La leyenda va más lejos. Condenado a ser emparedado vivo por la orden benedictina, aquel monje ofreció sabiduría a cambio de su vida. Ofreció crear el Libro de libros, una obra colosal, gigantesca, que honraría eternamente el nombre del monasterio reuniendo en un sólo volumen todo el saber del mundo. Como es natural, el abad cedió ante aquel ofrecimiento tentador y le preguntó al monje cuanto tiempo era necesario para elaborar semejante libro. El monje se comprometió a escribirlo en una sola noche.

La tarea era tan desmesurada, que el propio Satanás se ofreció a escribir el libro, a cambio de un pequeño favor: que su imagen verdadera apareciera en el Codex Gigas.

Fuera del terreno de la leyenda, la primera mención al Codex Gigas lo ubica en el monasterio benedictino de Bohemia Podlažice. Esta fue su primera biblioteca. No obstante, es impensable que se escribiese allí. Un libro de semejante calibre nunca pudo ser escrito con medios tan austeros. De su autor sólo nos queda un epíteto, Herman; una reducción del apodo Hermanus monachus (El monje recluido).




CODEX ROHONCZI
El Codex Rohonczi (Códice Rohonczi) es uno de los libros prohibidos por excelencia. Al igual que el enigmático Manuscrito Voynich, el Codex Rohonczi aún no ha sido descifrado por completo.


El origen del Codex Rohonczi es completamente desconocido. En 1838 fue donado por Gusztáv Batthyány, hombren noble y acaudalado, a la Academia de Ciencias Húngaras, junto con el resto de su extraña biblioteca. Su nombre corresponde al de la ciudad de Rohoncz, al oeste de Hungría, que actualmente se conoce como Rechnitz, territorio austríaco. El libro permaneció allí hasta 1907, año en el que fue trasladado a Budapest.

Anteriormente, en 1885, el Codex Rohonczi fue copiado y remitido a Bernard Jülg, investigador alemán de la Universidad de Innsbruck, quien lo devolvió, alarmado y melancólico, sin haber descifrado ni siquiera una palabra del texto. Antes de él, en 1840, los sabios Ferenc Toldy y Pál Hunfalvy también fueron derrotados por el libro maldito. El paleógrafo austriaco Albert Mahl confirmó su antigüedad (alrededor de 1530 d.C), aunque ni él ni sus sucesores, Josef Jirecek y Konstantin Jirecek, lograron desentrañar sus misterios. El pintor húngaro Mihály Munkácsy consiguió un permiso de la corte para trasladar el códice a París para efectuar un estudio en conjunto. Los resultados fueron igualmente decepcionantes.

Golpeados en su orgullo, los científicos zíngaros declararon que el Codex Rohonczi es un engaño, y pusieron nombre al estafador: Sámuel Literáti Nemes (1796-1842), anticuario húngaro-transilvano, y miembro fundador de la biblioteca nacional de Budapest, conocido como un falsificador de talento inusitado. Esta opinión, más cercana a una búsqueda de paz mental de que verdades comprobables, fue defendida por numerosos científicos inquietos.


El Codex Rohonczi posee 448 páginas. Cada una contiene entre 9 y 14 filas de signos. En los márgenes hay 87 ilustraciones que detallan escenas de la vida comunal, religiosa y militar. Extrañamente, los dibujos apuntan a una comunidad pluricultural, donde paganos, musulmanes y cristianos conviven en perfecta armonía, así como los símbolos que los identifican: la cruz, la media luna y el sol.

Los símbolos utilizados en el Codex Rohonczi multiplica por diez la cantidad de signos de cualquier alfabeto conocido. Algunos de ellos aparecen esporádicamente, lo cual da la idea de que no se trata de un alfabeto, sino de un silabario parecido a los ideogramas chinos, aunque infinitamente más complejo.

El lenguaje del Codex Rohonczi es tan desconocido como imposible, lo cual no impidió algunos saludables intentos de traducción e interpretación. Attila Nyíri, por ejemplo, colocó las páginas del códice al revés y volcó los símbolos en letras similares de nuestro alfabeto y luego los ordenó en frases y párrafos, todos ilegibles, aunque de tanto en tanto emergía alguna alusión litúrgica. Por ejemplo:


Eljött az Istened. Száll az Úr. Ó. Vannak a szent angyalok. Azok. Ó.
(Tu Dios ha venido. Señor vuela. Oh. Hay santos ángeles. Ellos. Oh.)


Una mujer notable entra en escena, la filóloga rumana Viorica Enăchiuc, quien asegura una semejanza del texto con las formas dacias del Danubio. Según su estudio, el manuscrito está relacionado con el latín vulgar y el rumano antiguo, pero escrito en un alfabeto dacio deformado. Viorica señala que el Codex Rohonczi narra las guerras del pueblo de Blaki contra los cumanos, aunque elude cualquier referencia sobre las imágenes pacíficas. En el primer capítulo se menciona un eclipse solar que realmente existió en el año 1090 d.C. Allí se lee, de derecha a izquierda y de abajo hacia arriba:


Solrgco zicjra naprzi olto co sesvil cas.
(Oh, Sol de vida deja escribir lo que abarca el tiempo.)


Hasta aquí, el Codex Rohonczi sólo ofrece interés para historiador de la región. Pero muy pronto el misterio del libro abarcó una cuestión capital: la infancia de Jesús.


Mahesh Kumar Singh, políglota hindú, afirma que la dirección del documento, escrito de derecha a izquierda y de arriba hacia abajo, es una variante particularmente antigua de la escritura brahmi. Siguiendo su método logró traducir 24 páginas completas. En ellas queda claro que el Codex Rohonczi es una especie de evangelio apócrifo que habla sobre la infancia de Jesús, entre otros temas polémicos.

Lo cierto es que, aún hoy, las opiniones sobre el Codex Rohonczi varían de sabio en sabio, dependiendo de sus inclinaciones y afinidades. El texto, por su parte, continúa siendo un misterio.



Codex Rohonczi. El Códice Rohonczi.
A continuación les dejamos el manustrito completo, que ha sido escaneado por una universidad húngara con el fin de que alguien, quizá alguno de ustedes, encuentre el procedimiento adecuado para descifrar sus signos.

http://www.dacia.org/codex/original/original.html




CODEX SERAPHINIANU
El libro de lo imposible

Uno de los libros prohibidos más extraños del siglo XX es el Codex Seraphinianus, compuesto por el artista italiano Luigi Serafini; una especie de enciclopedia visual sobre un mundo enigmático, desconocido, escrito en una lengua intraducible.

Las 360 páginas del Codex Seraphinianus fueron compuestas a lo largo de treinta meses extenuantes, entre 1976 y 1978. El libro se divide en dos secciones y once capítulos. La primera parte parece brindar detalles sobre la flora, fauna y física de un planeta desconocido. La segunda narra la historia de su pueblo.

Una mirada despojada de incentivos esotéricos objeta el carácter sobrenatural del libro, señalando que sus imágenes son una suerte de revisionismo surrealista de nuestro propio mundo. No obstante, las imágenes de Codex Seraphinianus son demasiado extrañas para incluirlas en un estilo determinado; son, en toda regla, una visión inquietante de aquello que no tiene sentido, y que a causa de eso tal vez podría existir en algún rincón inaccesible del universo.

Mapas insólitos, geografías imposibles, máquinas orgánicas unidas por filamentos que parecen tentáculos, rostros semihumanos de rasgos bestiales; todo ello es parte intrínseca del Codex Seraphinianus. Su escritura, por cierto, es aún más extraña. Parece seguir algún viejo sistema semita, por el cual algunas letras solo aparecen al principio o al final de determinadas palabras. El idioma del Codex Seraphinianus, si cabe llamarlo de ese modo, ha desafiado los intentos de los mejores lingüistas del mundo, entre ellos Allan Wechler e Iván Derzhanski, quienes afirman haber roto el código secreto en la numeración de páginas.

En un concilio de la Sociedad de Bibliófilos de la Universidad de Oxford celebrada en 2009, Luigi Serafini afirmó que no hay un significado oculto en el Codex Seraphinianus; y aún más, que su escritura le fue sugerida desde afuera, es decir, una suerte de escritura automática. En otros foros Serafini sostuvo que su intención era regalarle al lector las mismas sensaciones de un niño que aún no sabe leer frente a un libro común y corriente.

Sea cual sea el origen del Codex Seraphinianus, una obra dictada por esferas ignotas o la creación artística de un genio subliminal, el libro roza las fronteras de lo extraño y lo macabro con toda la potencia de los viejos arcanos. Lo grotesco y lo perturbador se entrelazan con visiones de gracias y belleza, de un modo que podríamos calificarlo como una Oda al Caos, una valoración de lo inarmónico, una glorificación de lo incomprensible.

Sin haber tenido la ocasión de observar de primera mano el libro, sospecho que el Codex Seraphinianus podría describirse como una tentativa de racionalizar lo imposible.


Codex Seraphinianus.
Copia y pega el link en tu navegador para leer online o descargar el Codex Seraphinianus:

* 25 imágenes del Codex Seraphinianus.
* Ensayo -en inglés- del Codex Seraphinianus.



Este es el primer post que voy a hacer referente a este tema, "Libros Malditos", según vaya pasando los días ire posteando más, espero les guste.




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