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Los enemigos de la libertad

Aldous Leonard Huxley es uno de los pensadores que más me ha fascinado a través de sus novelas y sus ensayos. A pesar de que titubeó con la medicina y estudió literatura inglesa, dedicó toda su vida a explorar los senderos más recónditos de la condición humana y social, lo que me hace considerarle uno de los mejores sociólogos.



Es habitual relacionar el nombre de Huxley con una de sus más vendidas novelas: "Un Mundo Feliz". Libro que fue estandarte en las materias de filosofía que se impartían en los institutos de educación secundaria, y que describía una sociedad utópica basada en una dictadura tecnológica. Pero a mi juicio, sería injusto condenar a Huxley en la prisión de su propio mundo feliz, porque esa fue solo una de sus visiones.
Aldous Huxley utilizó la novela, la poesía y el ensayo filosófico para analizar temas de muy variada índole. El "Mono y su Esencia", "Contrapunto", "La Isla", "El fin y los Medios", "Moksha" y "Las Puertas de la Percepción", entre otros grandes escritos, dieron cuenta del inabarcable conocimiento de este personaje, capaz de tratar con temas tan profundos como la libertad o la felicidad y con temas tan arriesgados y polémicos como el consumo y el uso del LSD.


Pero lo que hoy me empuja a hablaros de este interesante personaje es una entrevista que descubrí en la red hace aproximadamente un año. La entrevista es llevada a cabo por Mike Wallace, de la ABC, en el año 1958, dentro de un documental sobre la supervivencia y la libertad en los Estados Unidos, y tiene una duración de treinta minutos.

En primer lugar me gustaría destacar el contexto histórico en el que se desenvuelve la entrevista, ya que nos ayudará para comprender la incesante y cabezuda postura del entrevistador. Nos encontramos en plena Guerra Fría, y la Unión Soviética compite económica y militarmente con los Estados Unidos. Por aquella época, la mayoría de los medios de comunicación estadounidenses difundían la idea de que la Unión Soviética era el enemigo público número uno, y una gran caza de brujas fue llevada a cabo durante el mandato del senador McCarthy, contra todas aquellas personas que desprendiesen un tufo comunista en el país bendecido por Dios.
En este sentido, el entrevistador nos enseña el plumero desviando muchas de las preguntas y problemas planteados hacia la sociedad soviética, cuando el reportaje trata exclusivamente sobre la libertad en América. Pero hasta tal punto que termina hablando por el propio Huxley, diciendo: "Él puede apuntar a la máquina soviética y decir: ¡te lo dije!"... en fín.



Aun así, la entrevista es sumamente interesante, y posiblemente de mayor calidad a las que se emiten en nuestro tiempo. En ella, Huxley nos habla de los enemigos de la libertad en USA, refiriéndose a dos grandes fuerzas impersonales que van dirigidas a reducir nuestra libertad: la sobrepoblación y la sobreorganzación.
De la primera expone un argumento biológico, pues considera que "toda esencia de la vida biológica en la Tierra es una cuestión de equilibrio", y la demografía nos demuestra incesantemente el control que tenemos sobre la mortalidad (cada vez menor) y el escaso dominio que tenemos sobre la natalidad (cada vez mayor). La sobrepoblación, como nos hace ver en la entrevista, podría conducir a la formación de gobiernos autoritarios o fundamentalistas, sobre todo en los países subdesarrollados, por lo que la sobrepoblación se convertiría en un claro enemigo de la libertad.
Por otro lado, la sobreorganización, basada en el desarrollo tecnológico, nos permitiría crear organizaciones gubernamentales y empresariales más grandes y jerarquizadas, algo que ya logró ver Max Weber apelando a la máxima racionalización y burocratización de las instituciones. Para Huxley, esta segunda fuerza impersonal generaría más subordinados, y por lo tanto limitaría nuestra libertad. En la actualidad, la sobreorganización de la que hablaba este escritor británico, se traduce en las grandes organizaciones gubernamentales (los famosos G) y económicas conocidas por todos, así como en esos monstruos del mercado que lo mismo te venden una Aspirina que una Winchester.



A partir de aquí, Mike Wallace lanza sus preguntas para tratar de que Huxley explique cuales son los avances tecnológicos que amenazan en convertir a la sociedad norteamericana en "Un Mundo Feliz". Aquí entra en escena la Radio, la TV, los medios propagandísticos y las drogas, elementos que según su uso potencial, benévolo o malévolo, pueden tener diversas consecuencias, y que sería principalmente el uso perverso de las tecnologías el que nos conduciría al nuevo régimen dictatorial.
Como ejemplo utiliza el uso propagandístico de la radio y la TV que hicieron los regímenes de Hitler y Stalin, los cuales difundían el pensamiento único constantemente, logrando que grandes masas de gente arroparan esa única idea como si fuese la verdad de sus vidas. Pero Huxley cree que el uso de la TV en los USA tiene la función de distraer a la gente (no entretener), lo cuál nos puede parecer que sería un uso idóneo... a mí me da que pensar, ya que Huxley describe un nuevo régimen dictatorial que estará centrado en satisfacer el lado irracional del ser humano, las emociones mas profundas (subconscientes), dejando de lado y mermando nuestra capacidad racional... y a mi me vienen a la cabeza unos cuantos programas televisivos que parecen ir dirigidos en esta dirección. Y es que, si Huxley considera que los ciudadanos de ese nuevo régimen amarán su propia esclavitud y serán felices, ¿por qué no podríamos estar ya, sin apenas darnos cuenta, viviendo bajo este terrible sistema?



Durante el transcurso de la entrevista también aparecen sus opiniones acerca de los políticos y sus campañas electorales: "Todo lo que se necesita es dinero y un candidato que pueda ser acomodado para lucir sincero [...] los principios políticos y los planes de acción específicos han perdido demasiada importancia [...] la personalidad del candidato, la manera en la que es proyectado por los expertos publicistas son las cosas que realmente importan [...] no necesariamente tienen que ser buenos en puestos de confianza política". Sin duda, Huxley ya olía lo que se venía cociendo en la política estadounidense (e inglesa) de su tiempo, y no era más que lo que hoy degustamos cada día en nuestros platos... personajes políticos que solamente deben mantener la compostura mientras incontables asesores y publicistas les hacen el trabajo sucio que les permitirá llegar y mantenerse en el poder.



En la parte concluyente de la entrevista aparecen "las preguntas del millón", aquellas que todos haríamos a Huxley, como :

- Obviamente las políticas en si mismas no son malvadas, la TV no es en si malvada, la energía atómica no es malvada, y aun así pareces temer que será usada en una manera malvada, ¿por qué?. Que la gente correcta, en tu estimación, no los usará, ¿por qué la gente incorrecta usará estos dispositivos y para los métodos incorrectos?

- En una era de sobrepoblación acelerada, de una sobreorganización acelerada, y aún más métodos eficientes de comunicación masiva, ¿cómo podemos preservar la integridad y reafirmar el valor del ser humano?

- ¿Es necesaria la libertad?





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