Check the new version here

Popular channels

MakerLab, impresión 3D al servicio de todos

Con la impresión 3D, MakerLab propone la tercera Revolución Industrial: pasar de ser consumidores a creadores



Los fundadores de MakerLab, Walter Guardia y Alejandro Lozdzieiski


"Democratizar y popularizar el acceso a las técnicas de fabricación digital”. Esta fue la motivación que llevó a fundar MakerLab en abril 2014; un laboratorio de fabricación digital y prototipado colaborativo que funciona en Sinergia Cowork, un espacio de trabajo colaborativo, ubicado en Montevideo, Gonzalo Ramírez y Minas.

Ofrecen un espacio-laboratorio para la implementación de proyectos de arte, ciencia o tecnología de diversa índole, y un grupo humano capacitado y dedicado a la colaboración con el usuario.

Para ello cuentan con un “pool” de herramientas y maquinarias de microfabricación y prototipado rápido que permite poner a prueba un diseño.

Como principios, esta comunidad de miembros, practica la producción colaborativa, el intercambio de saberes y la creatividad. Su foco está puesto en: la impresión en tres dimensiones (3D –largo, ancho y profundidad-), la electrónica y los procesos de innovación abierta.

Dichas técnicas resultan muy útiles para producir prototipos de moldes u objetos o cualquier diseño que pueda abreviar los tiempos de experimentación de la industria, al servicio de un diseñador industrial o un ingeniero, o de un arquitecto, entre otros profesionales o inventores.

Las herramientas de fresado por control numérico por computadora (CNC) y corte láser, que adquirirá MakerLab a la brevedad, les permitirá ofrecer el tratamiento de otros tipos de materiales, como metales, láminas de papel y madera, para idear prototipos de muebles, maquetas muy reales, esculturas, gigantografías, entre otros usos.

Suman una docena algunos de los clientes que ya han confiado en MakerLab, así como unos 50 curiosos particulares. Algunos de ellos son: Olmos, Locomotion Audiovisual, La Spezia, Sinergia, Round Up. Para ello han diseñado prototipos de vajilla de mesa, de jabonera, soporte para un sistema de realidad virtual, piezas para impresoras 3 D, estatuillas del Óscar, una mano robótica, entre otros.

Las técnicas de fabricación digital poseen características únicas: originan un molde en poco tiempo, evitando costos innecesarios de una prueba en serie. Además de excelente precisión en la pieza final, así como el diseño puede provenir de cualquier parte del mundo, ya que se recibe en forma digital. Otra ventaja implícita es que el diseño ocupa escaso espacio digital para ser enviado por Internet, en particular si se trata de empresas internacionales.

Revolución tecnológica


MakerLab requirió una inversión inicial de U$S 10.000. Tras incubar en Socialab durante el 2013, otros U$S 35.000, ésta última promueve todo tipo de proyectos que tengan impacto social; en éste caso, a causa de la tecnología “porque la fabricación digital ya es parte de la revolución tecnológica”, expresó Walter.



Pues los mismos “medios de producción que están en una fábrica, pasarán a estar en el hogar, como las impresoras 3 D que comercializamos desde nuestra línea: Sur 3 D”. A su criterio, traerá un ahorro en la logística y en la producción. “Pasamos de ser consumidores a creadores”, avizoró.

Eso revolucionará las reglas del mercado, dado que las impresoras 3 D ya alcanzaron fabricar desde el almuerzo para una familia, un órgano biológico, unos zapatos, así como un instrumento musical o hasta una casa (ver apunte). Para Alejandro sería la 3º Revolución Industrial porque todo avanza “hacia la descentralización del acceso a los medios de producción”.

En la actualidad se encuentran en plena negociación con un potencial inversor, por un monto de U$S 400.000, que les facilitaría expandirse con sus productos y servicios a todo Uruguay y la región.

Tanto Alejandro como Walter entienden que “el miedo” es el gran obstáculo para concretar cualquier emprendimiento. “Renunciar a un trabajo con el cual sustentás tus gastos…, resulta inseguro”; sin embargo, les facilitó “el carácter innovador de la tecnología como para difundir lo que hacemos”, expresó Alejandro. En tanto, la “escala del mercado uruguayo es muy limitada, por eso ya estamos pensando en la región”, coincidieron. En tal sentido, “el elevado costo de Aduana” parece jugar en su contra.

Para ambos cumplió un rol “muy importante” el estar incubados en Socialab y funcionar en Sinergia CoWork. Los favoreció en cuanto a la financiación, la generación de contactos y su desarrollo.

En tanto, incubar en Sinergia desde marzo 2014, les “abrió puertas a que cada vez más emprendedores usen estas herramientas y puedan potenciar sus emprendimientos basados en la fabricación digital, y así hacer crecer el mercado de ‘makers’ (creadores) en Uruguay”, destacaron.

Casas en 3 DUno de los fundadores de MakerLab, Walter Guardia, ya diseña el prototipo de una impresora 3 D para fabricar casas, que estima tendrá lista para fines de este año. Hasta el momento solo existen dos modelos, en China y Holanda, que se encuentran en las etapas de prueba, aspecto que podría revolucionar la escasez de viviendas en el mundo. Para Walter “es viable” la concreción de las mismas “solo requiere agrandar la impresora y cambiar los materiales con respecto a la que ya contamos en MakerLab”, aseguró.Talleres de Fabricación Digital
Desde MakerLab implementan talleres para curiosos en general sobre desarrollo de software, drones, diseño y fabricación digital en su local. Además desplegaron, junto a Socialab, un plan piloto de talleres sobre las mismas temáticas en tres centros educativos de enseñanza Media: Liceo Jubilar, Centro Educativo Providencia y El Dorado.

Alcanzan a 60 alumnos entre 14 y 17 años durante tres meses y buscan vincular los conocimientos adquiridos en diversas asignaturas y talleres, a través de la resolución de problemas reales. Para ello, se introducen conocimientos en modelaje en 3D y fabricación digital, y se apela a la creatividad de los jóvenes. De esa forma se produce un acercamiento con el mundo laboral y las competencias que esperan desde el mundo empresarial.Al mismo tiempo, “germinan” un programa de bachillerato sobre Fabricación Digital para instrumentar en la educación formal en 2016, liderado por la economista Ximena Sommer, el ingeniero de Sistema Ignacio Puppo y la Psicóloga María Noel González. La propuesta consiste en tres módulos de cinco talleres cada uno, dirigido a jóvenes entre 15 y 20 años que cuenten con Ciclo Básico aprobado, y se encuentren en cualquier trayecto de la enseñanza Media Superior.


Sur 3D, negocio estrella de MakerLab

Alejandro Lozdziejski es también el creador uruguayo de la primera impresora en tres dimensiones a bajo costo (U$S 600), una vez que se liberó en 2009 la patente de la empresa estadounidense Stratasys –pioneros en dicha tecnología–.



Lleva vendidas 37 máquinas y se plantean el desafío de alcanzar Sudamérica.
Todo comenzó cuando Alejandro y Maximiliano Pérez viajaron, por separado, a estudiar Fabricación Digital a California. Cada uno llegó a la misma conclusión: el deseo de continuar experimentando con la impresión en 3 D, y popularizar el conocimiento de la nueva tecnología.

En un foro por Internet, Alejandro conoció a un emprendedor francés, quien ya venía trabajando en una versión simple de impresora 3 D, en la que colaboró para culminar dicho diseño.

Luego, al arribar a Uruguay, se juntó con Maximiliano y siguió simplificando el diseño hasta que logró una impresora 3 D que pudiera clonar hasta el 70% de sus partes, y el resto de las mismas son comercializadas hoy por MakerLab.

Alejandro, tras armar un plan de negocios, contactó a Walter Guardia y Santiago Reinoso, quienes en paralelo venían experimentando con la tecnología 3 D y buscaban la forma de compartir el conocimiento con otros. Decidieron juntarse y crear, la empresa “Sur 3 D” a comienzos de 2013, que poco después pasa a formar parte de una de las líneas de negocio de MakerLab.

Luego se suma Max Patissier, quien aporta su experiencia y conocimiento en dicha tecnología y en los drones, otra área de MakerLab abocada a la educación.

En noviembre 2013, tras participar del primer taller sobre Fabricación Digital en Uruguay, convocado por Alejando y Maximiliano, se integran al equipo Bruno Demuro, estudiante de Ingeniería Mecánica y de Diseño Industrial (26 años); Jan Szolno, desarrollador de Software y estudiante de Diseño Industrial (27); y Rodrigo Amarelle, director de Digiservice (26).

Su concepto de mercado parte de la base “hágalo ud. mismo” y de que los sistemas usados sean libres y accesibles para todos. Ésto último significa que cualquiera pueda reproducirlo o modificarlo, siempre y cuando se comprometa a compartirlo. De esta forma, en vez de vender unas pocas impresoras, apuestan a alcanzar toda Sudamérica.

El objetivo de “Sur 3 D” es llevar la tecnología 3 D a todos los hogares y centros educativos de Sudamérica. Al momento, vendió 37 impresoras 3 D y despertó interés en Bolivia, Perú, Colombia y Paraguay, aunque aún no se concretaron ventas por el costo de envío.
0
0
0
0
0No comments yet