Check the new version here

Popular channels

Microsoft está en todas partes, pero no es el mejor en nada

Microsoft está en más áreas que nadie en tecnología. Tiene su propia división de smartphones, su sistema operativo móvil además del de escritorio, tablets, un buscador, correo electrónico, software propio, etc. Sin embargo, no es el mejor en ninguna de ellas.



Si pensamos en un gigante tecnológico, se nos viene a la cabeza Samsung, Apple o Google. También Microsoft, que es quizás el único que puede competir contra todos ellos, en la gran mayoría de sus frentes abiertos: tiene un buscador, sistemas operativos móviles y de escritorio, su propia división de dispositivos móviles, fabrica tablets, servicio de correo electrónico, software para consumidores y para empresas, su propia consola de videojuegos, servicios en la nube...

Microsoft llega donde Apple, Google o Samsung, entre otros, no llegan. Tiene más frentes abiertos que cualquier otro. Pero no es el mejor en nada. Ha logrado mejorar su imagen en los últimos años, pero no ha logrado ser el mejor en ningún aspecto.

En muchos sentidos, Microsoft vive gracias a la inercia del pasado. En otros sectores nuevos no logra ser el mejor cualitativamente, como en Windows Phone o Bing. Xbox está perdiendo la batalla de la next-gen.


Windows en PC's



Históricamente, el PC es territorio Windows, territorio Microsoft. Licenciar su sistema operativo a otros fabricantes fue la clave que convirtió a Windows en la plataforma más utilizada del mundo. Se aupó a un ranking en el que no caben muchos rivales y todavía no se ha bajado. No sé si lo hará algún día, pero a medio plazo es seguro que no. Aquí tiene dos problemas.

1. Las ventas de PC's bajan año tras año. El ordenador ya no es el centro de la vida multimedia de la mayoría de hogares. Hasta la llegada de smartphones y tablets, cada miembro de la familia necesitaba su propia pantalla, su propia ventana al mundo, entendida como su propio ordenador. O al menos debía tener asegurada la disponibilidad de uno, si no tenía el suyo en exclusiva. Ahora tenemos dispositivos más baratos (smartphones y tablets) que suplen esta función, así que nos movemos hacia la vuelta a un ordenador por hogar (o al menos no a uno por miembro de la familia). Esto a su vez tiene otra consecuencia: el ciclo de renovación es menor. La vida útil se alarga, ya que es un dispositivo que usamos menos y al que damos menos importancia, menos valor, salvo que trabajemos o estudiemos de forma activa con él.


2. Windows tiene un serio problema con su marca. Un Mac es un producto, en general, aspiracional. Y además, tiene unos índices de satisfacción muy elevados, el líder en la categoría de ordenadores. Tanto MacBooks como equipos de sobremesa (iMac, Mac Mini, Mac Pro) tienen el liderato en estas métricas. Windows sigue en la línea que lleva desde hace años: presenta productos que no convencen de forma definitiva, mejora pero luego vuelve a empeorar, como suele ocurrir con la alternancia de Windows: XP, Vista, 7, 8, 8.1, 10... Además de con su marca, tiene otro problema con los índices de satisfacción de sus fabricantes, todos por debajo de Apple desde hace años, como recoge la American Customer Satisfaction Index.


Smartphones




Vaya por delante: Windows Phone ha mejorado mucho desde que llegó al mercado con la versión 7 hasta el actual 8.1. Pero en general sigue estando lento. Cuesta entender que no tuviese un centro de notificaciones hasta 2014, o Battery Sense, o algunos ajustes medianamente avanzados. También cuesta entender la lentitud que tuvo Microsoft para adaptar el sistema a pantallas Full HD o a procesadores quad-core, cuando sí querían hacerlo, y cuando sus fabricantes (Nokia a la cabeza) deseaban que llegase la adaptación.

Lo que puede parecer una ventaja se convierte en inconveniente: Windows Phone es monopolizado por Nokia. Esto por un lado hace que sólo conozcamos al sistema operativo desde la forma en que Nokia entiende los smartphones. Y es una forma muy buena a mi juicio, pero hace falta algo más de variedad. Que a Apple le funcione no licenciar iOS y venderlo en exclusiva con el iPhone no significa que a cualquiera le pueda funcionar una fórmula similar. Y menos a una empresa que tiene una tendencia de ingresos totalmente opuesta a la de Apple. Claro que Nokia fue comprada por Microsoft, y esto también tiene implicaciones.

En primer lugar, otros fabricantes pidieron a Microsoft la licencia de Windows Phone gratuita para fabricar terminales con él. No es de extrañar. Pese a que las ventas que puede tener un fabricante Android con smartphones Windows Phone son como un limón rancio, no hay que hacer ascos a sus últimas gotas de zumo. Y los 10-15 dólares que cuesta la licencia para cada terminal son un porcentaje nada desdeñable de los beneficios que se pueden tener por cada unidad vendida.

Así que Microsoft hizo lo lógico: Windows gratuito para dispositivos con pantalla de 9 pulgadas hacia abajo. Dicho y hecho, ya hemos visto un HTC One M8 con Windows Phone, por ejemplo. Y llegarán más marcas dispuestas a usarlo, ya que el coste es nulo y se pone menos dinero en juego. Y de paso, con los botones de software que se incluyen desde 8.1, es posible reutilizar diseños (véase el del M8, por ejemplo), así que los costes de diseñar un nuevo dispositivo desde cero, o casi, también se reducen si el fabricante quiere.

Volviendo al principio: Microsoft va lento con Windows Phone, y esto se acaba notando en las ventas. Dos años y medio después de la llegada de los primeros Lumia, que en teoría iban a lograr hacer un hueco en el mercado a Windows Phone, la situación es la que es. La calidad de los Lumia está fuera de dudas, y el progreso del sistema operativo también, pero esto último es insuficiente. En un mercado dominado por Android, sólo Apple se come una parte notable del resto de la tarta. Microsoft, dos años y medio después, sigue sin encontrar la fórmula. Estos son, en millones, los smartphones distribuidos a nivel mundial. Atención al lugar que ocupa Windows Phone

Menos de un 3 % a nivel mundial en pleno 2014 es como para replantearse algunas cosas. Nokia se ha ahorrado buena parte de la preocupación económica al ser absorbidos por Microsoft, pero buena parte de su plantilla se fue o irá a la calle como consecuencia de la operación. Así que Microsoft se lo está poniendo un poco más difícil para que su división móvil sea viable, al mismo tiempo que despide talento para ahorrar sueldos y tratar, también, de ser viable. La pescadilla que se muerde la cola.

Para finalizar, uno de los grandes bastiones de Microsoft siempre ha sido el entorno empresarial. No ha tenido éxito en él con Windows Phone. Según un estudio de agosto de 2014 realizado por Good Technology‘s Mobility, de 5.000 empresas analizadas, únicamente un 1 % usaban Windows Phone en sus teléfonos y tablets de empresa. iOS se llevaba el 67 % y Android el 32 % restante.

Tablets




Microsoft fue pionera en la creación de tablets, pero no entendía de ninguna forma cómo tenía que ser una tablet. Su visión era simplista: un ordenador portátil abatible con pantalla y teclado táctiles, y sistema operativo de escritorio. Apple llegó con el iPad para explicar al resto la forma adecuada: nada de stylus, pantalla multitáctil capacitiva y sistema operativo móvil. Además, tamaño compacto en comparación con lo visto antes y grosor muy contenido.

Tras la llegada del iPad en 2010 y la marea de tablets Android con Samsung a la cabeza, Microsoft presentó la suya propia en 2012: Surface. Innovó en la medida en que ofreció las dos soluciones: plataforma móvil, RT, y plataforma de escritorio. Así cubría a un segmento de usuarios mayor. Dos años después, Microsoft ha perdido 1.700 millones de dólares con Surface tratando de hacer de ella un éxito y marrando en el intento.

En el ranking de IDC con los fabricantes de tablets con más ventas a nivel mundial, Microsoft sigue sin estar en el Top 5 con los datos del segundo trimestre de 2014. Apple, Samsung, Lenovo, Asus y Acer se reparten ese ranking.


Xbox



La batalla por lo que iba a ser la next-gen no arrancaba con un favorito claro entre PlayStation 4 y Xbox One. Cada una adoptó una estrategia distinta. Sony se basó en el "This is 4 the players" aludiendo a que su consola era algo pensado puramente para jugar, y para hacerlo como con ninguna otra consola se podía hacer. Microsoft en cambio amplió mucho más el espectro, quiso convertir su consola en más que una consola, en el centro del salón. Entretenimiento mucho más que con juegos.



Pero (siempre "pero), algunos errores de estrategia y planteamiento le han acabado pasando factura a Microsoft. Pese a tener exclusividades notables como Forza 5, Forza Horizon 2, Quantum Break, Dead Rising 3, Project Spark o la Master Chief Collection de Halo, muchos otros errores dejan las muchas bondades de Xbox One a la sombra de PlayStation 4.

No es sólo cuestión de profundidad de catálogo, sino también hechos como la estrategia que siguió Microsoft con el precio de Xbox One y la integración obligatoria primero y opcional después con Kinect. Cuestiones sobre la política inicial con el DRM o el mejor hardware de PS4 también le acaban pesando. Por si fuera poco, la combinación Lumia + Xbox One es inexistente, mientras que con Remote Play la mezcla Xperia + PS4 es muy superior. Meter la app pl Y ya ni hablemos de PS Vita. Sólo hay un aspecto donde sí es indiscutible la supremacía de Microsoft: el juego online. Xbox Live está muy por encima de PSN.


Outlook



¿Hace falta añadir algo aquí? Gmail es el rey y señor indiscutible, que de hecho robó el liderato a Microsoft cuando comenzó el éxodo desde Hotmail en masa. Microsoft sí supo ver lo obvio: Hotmail era una marca muerta, asociada a más términos negativos que positivos. Así que pasó a usar de forma mayoritaria Outlook, que en empresas estaba funcionando razonablemente bien como un estándar.

Outlook es por un lado un servicio fresco y nuevo para usuarios particulares que no termina de levantar sus números. Que Android funcione con una cuenta de Gmail tampoco le debe ayudar demasiado. Por otro lado, es ese servicio tan obligatorio como molesto en multitud de empresas para gestionar el correo.


Bing



Cuando pensamos en la competencia de Google, solemos pensar en correo electrónico, software, publicidad... Pero a veces nos dejamos lo básico: el buscador. Ni Apple ni Samsung compiten ahí. Microsoft, junto a pocos más como Yahoo! o DuckDuckGo, sí lo hace con Bing, cuyo naming histórico deja entrever uno de los grandes defectos de Microsoft. Antes de llamarse Bing se llamó Live Search, Windows Live Search y MSN Search. En estos cuatro años ha dejado algunos datos interesantes:

-El 85 % de su tráfico está en Estados Unidos. Es decir, apenas tiene relevancia alguna fuera de este país.
-El 87 % de usuarios de Bing viene de Internet Explorer. Su uso es casi accidental, se "aprovecha" de la integración, no ha logrado ser demasiado atractivo por sí mismo.
-Algo positivo: anunciarse en Bing es más económico que en Google. El CPC (cost-per-click) en 2013 de Google se situó en 1.83 dólares por click, por los 1.07 dólares de Bing. En 2013, el CPC de Google aumentó un 26 %.


Software



El único software más allá de Windows que puede considerarse líder en Microsoft es Office, que sí se mantiene inamovible como líder en empresas. Aquí también está sufriendo un gradual mordisco por parte de Google Docs, aunque es todavía a bajo nivel y en empresas pequeñas o usuarios particulares. OneDrive, antes conocido como SkyDrive, sigue sin tener algo que realmente le dé un valor añadido frente a Dropbox o Google Drive, pese a algunos esfuerzos notables. OneNote, más de lo mismo.


Recap

-Windows es el sistema operativo de escritorio más utilizado del mundo, pero no es el mejor. En todo caso, tiene la gran ventaja de estar disponible en ordenadores de muchos fabricantes, en muchas más gamas, con precios mucho más bajos si se quiere acceder a ellos. Tiene la victoria, pero el prestigio se lo ha de ganar a pulso.

-Windows Phone, que el año que viene también será "Windows", ha llegado más tarde que el resto y todavía hoy arrastra ese retraso. Por si fuera poco, Microsoft está moviéndose muy lentamente con él. Windows Phone me parece cualitativamente mucho mejor que Windows, pero Android Lollipop y iOS 8 están bastante por encima, más aún tras las últimas actualizaciones. Además, en esta ocasión las ventas tampoco acompañan.

-Surface es una idea interesante, con una ejecución algo extraña, y supeditada al sistema operativo que abre este artículo. Sus ventas tampoco ayudan, al revés.

-Xbox One está por debajo de PS4 en todo salvo en el online.

-Outlook. No había rival para Gmail hasta su llegada como sustituto definitivo de Hotmail, y tampoco lo hay ahora.

-Bing continúa su travesía por el desierto cuatro años después.

El software propio de Microsoft, más allá de sistemas operativos, necesita un empujón más, o al menos tener claro que son la opción nativa, pero no la mejor. No son un pilar ni mucho menos.

Microsoft a día de hoy no es el mejor en ningún campo. Y es una de las tecnológicas que más abarca. Apple tiene campos donde es referencia, al igual que Samsung, o Google, o Sony entre otros. Todas tienen al menos un campo donde son líderes o co-líderes, en ventas y/o en prestigio. Microsoft, como mucho, tiene unos buenos números de ventas o de cuota de mercado gracias a la incomparecencia de rivales en gamas bajas y medias de precios, o directamente fruto de la inercia, de la herencia del pasado. No me alegra esta situación, más bien me preocupa que no hayan sido capaces de crear un líder sólido en móviles, escritorio, software, videojuegos, correo electrónico, o búsquedas en internet. Pese a estar presentes en todas partes.




0
0
0
0
0No comments yet