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Otro "Che" argentino en El Salvador

ACLARACION PREVIA:
El apodo CHE se lo pusieron en El Salvador por 3 coincidencias con Ernesto Guevara: era argentino, era médico y había comenzado un viaje por américa latina.





Gustavo Ignacio Isla Caseres fue un médico argentino muerto con 26 años en El Salvador cuando se desempeñaba como médico en un hospital de campaña del FMLN (Farabundo Marti de liberacion nacional).

Nacio el 20 de noviembre de 1962, no conseguí información del lugar. Hizo el secundario en el Liceo Militar donde sus compañeros le apodaban "el Justiciero" porque siempre se rebelaba contra las injusticia que sufrían por parte de sus camaradas. Fue expulsado por desafiar a otro cadete que de dedicaba a molestar a los mas nuevos.

Termino el secundario en un colegio privado donde su rebeldia era más tolerada dado el alto rendimiento en sus estudios.

Ingresó a la UBA en la carrera de medicina justo en el período en que se establecia la demoracia de nuevo. Ahi comenzó su actividad política. Fundo con otros compañeros el grupo "Sinapsis", una agrupación de derecha identificada con la UCD, en oposición a la "Franja Morada" que consideraban de izquierda. Pronto renuncio a Sinapsis para comenzar a militar en la agrupación radical. Durante el período de estudios solía organizar asistencias a damnificados por inundaciones prestando apoyo en primeros auxilios y colaborar con los vecinos de San Miguel, provincia de Buenos Aires, donde realizaba guardias voluntarias en el hospital de la zona.

Dos años mas tarde hizo una pasantía en el noroeste argentino, donde conocio lo que el definio como "la esclavitud moderna" en el ingenio Ledesma donde se cambiaban trabajo por bonos que solo servian dentro del almacen del ingenio.

Ya siendo médico, en 1988 decide realizar con un amigo un viaje por Latinoamérica comenzando desde Miami e ir volviendo a Buenos Aires. En Costa Rica conoció al sacerdote José Alas quien le dijo que estaba buscando gente para ayuda humanitaria en El Salvador. Recibió en Nicaragua un curso de medicina de emergencia con la organizacion Medicos del Mundo.

De ahi se dirigio a El Salvador donde se hizo cargo del Hospital de campaña en San Ildefonso. San Ildefonso había sido tomado hacia poco por el FMLN y Gustavo era consciente de lo peligroso de la zona, pero no dudaba de su intención. De las cartas a sus familiares y a su novia se desprende su voluntad :"Si Dios me dio la capacidad para poder entender el sufrimiento de los demás y poder analizar sus causas, sería un pecado que no hiciera nada para transformarlos".

La muerte vino del cielo, el 15 de abril de 1989. Gustavo estaba en el hospital de campaña donde además se hallaban la enfermera francesa Madeleine Lagadec, la brigadista de salud María Cristina Hernández y los trabajadores sociales Carlos Gómez y Clelia Concepción Díaz Salazar. La muerte para todos ellos llegó ordenada por el general Bustillo, en dos aviones A-37; dos helicópteros roqueteros, un helicóptero Hughes-500 y una avioneta Push and Pull.
Después del bombardeo, diez helicópteros desembarcaron a la tropa. Y ahí empezó el calvario de los integrantes del cuerpo sanitario de campaña: Gustavo fue capturado, atormentado durante largas horas y luego muerto a tiros. La enfermera francesa fue violada por los uniformados y después baleada, lo mismo que la salvadoreña María Cristina Hernández. A los otros dos trabajadores sociales se los detuvo, heridos, y más tarde fueron asesinados.

En la ultima cinta enviada a sus padres y a su novia decia:

"Mi actividad no es militar, es médica y solidaria. Existen organismos internacionales que están trabajando: la Cruz Roja, Médicos sin Fronteras y otros organismos que están al margen de la guerra. Esto para mí es un acto de amor. Sí, es muy lindo ir a misa, es muy lindo escuchar la Parábola de los Talentos o el Sermón de la Montaña, pero hay que llevar a la práctica todo eso. Si Dios me dio esa capacidad de poder entender el sufrimiento de los demás y poder analizar sus causas, sería un pecado que no hiciera nada para transformarlos"

"Los quiero mucho, los voy a llevar siempre en mi corazón. Estoy muy tranquilo, y orgulloso por la decisión que tomé. Los amo inmensamente. Hasta muy pronto"

Su padre fue a buscar el cuerpo mutilado de Gustavo, y hoy esta enterrado en la Recoleta




Con una solemne misa, miembros de diferentes comunidades, cuerpo diplomático y funcionarios de derechos humanos asisten a la cripta de Catedral Metropolitana para conmemorar la masacre del Tortuguero, en San Idelfonso, San Vicente, donde fueron asesinados Madeleine Lagadec (enfermera francesa) y José Ignacio Isla (médico argentino), miembros del cuerpo médico internacionalista. En la gráfica el Embajador de la República de Argentina, Rubén Néstor Patto y Regina Segovia, portan la fotografías de los humanistas. Foto Diario Co Latino/Abril 2011/Melvin Rivas.


Madeleine Lagadec, tenia veintisiete años y trabajaba desde hace tres años, por medio de una organización humanitaria suiza, en un hospital de campaña del Frente Farabundo Marti. Antes, esta joven milito en la Juventud Obrera Católica.


Fuentes: EXM, Pagina12, Historia de america moderna.
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