Check the new version here

Popular channels

País del revés... Indignado!




EL PAÍS DEL REVÉS

Antes escuchaba por radio y televisión de casos de robos como algo que le sucedía a algunos pocos en el “Gran Buenos Aires” y “la Capital”… y poco a poco empecé a escuchar amigos de amigos que contaban que habían sido víctimas de la delincuencia, hasta que hoy casi no puedo encontrar alguien a mi alrededor que no haya sufrido un robo, en mayor o menor medida…



Hoy me siento INDIGNADO por tener que vivir entre rejas en mi propia casa, con alarmas, con perros, con horarios para poder caminar por la calle “tranquilo”, impaciente si alguien de la familia no llega a horario, observando antes de entrar a casa si hay alguien sospechoso cerca, pasando semáforos en rojo en determinadas esquinas para no quedar “regalado” al alcance de un interesado en mi auto o moto… ya saben… eso de la SENSACIÓN…



SENSACIÓN son las quebraduras de rótula, muñeca y tabique que sufrió una amiga porque dos tipos en moto la atropellaron para robarle un monedero con no más de cien pesos y un cuaderno de anotaciones… SENSACIÓN es la sutura que le hicieron a mi suegro, discapacitado motriz, cuando se le metieron cuatro tipos armados en la casa y a sus espaldas le dieron un culatazo por unos pocos pesos… SENSACIÓN es la fisura en el codo que le provocaron a mi mujer cuando la tiraron de la moto andando para robarle la cartera… SENSACIÓN son los dos tiros que recibió en el abdomen la madre de una amiga, por parte de un menor que obviamente anda suelto, para robarle una motito y sin resistirse… y puedo seguir contando de las SENSACIONES de muchas otras personas cercanas, pero el punto es otro…



Ahora escucho a la gente que sale a quejarse y a pedir más policías en las calles y los veo por televisión quemando patrulleros y comisarías. Creo que se equivocan muy lejos. Lo que realmente hace falta es un cambio en nuestro sistema judicial. Sentencias firmes que realmente les quiten las ganas de delinquir a cualquiera, que vayan más allá del claustro y la inutilización temporal de una persona (aunque ya sabemos que muchos de estos tipos se manejan muy bien desde atrás de las rejas)… Hay que devolverles las ganas de producir, devolverles la dignidad de llevar el pan a la casa con el sudor de la frente y que sean capaces de valorar la vida… se que pido mucho, pero en un país que tiene todos los tipos de suelo, y que donde tirás una semilla y crece una planta, no suena ilógico.



Recuerdo que en alguna ocasión de chico llevé a casa un juguete que no era mío, mi vieja al verlo automáticamente me preguntó de quien era ese juguete, y como yo no supe responderle me dio un buen chirlo y me ordenó ir a devolverlo porque sino venía el cintazo… y no considero que mi vieja haya sido golpeadora ni mucho menos, simplemente fue un correctivo para que yo aprenda a crecer derecho. La educación comienza por casa…
Ahora hay padres que ven a sus hijos menores que llegan a casa a cualquier hora, con ropa que no tenían, en una moto que no es de ellos, con un televisor que no pudieron haber comprado de un día para el otro… que tan cómplices son estos padres que aceptan esos objetos en sus casas??




Reconozco perfectamente que los niños menores de edad están en un proceso de desarrollo físico e intelectual, por lo que muchas veces no son realmente conscientes del daño que están causando… pero muchos hacen daño y alguien tiene que pagar esos platos rotos. Los padres son quienes tienen que responder, tanto por el desarrollo de esos niños como por los daños que ellos produzcan. Si los padres tuviesen que cumplir condenas por los delitos que cometen sus hijos menores seguramente los cuidarían mucho más y evitarían que salgan a robar. La educación en la casa tendría otra perspectiva y mejoraría bastante… no creen?...






Un ejemplo cotidiano...
(un arrebato comun sin tener que lastimar a nadie...)



Supongamos que una mujer, o un laburante cualquiera, camina por la calle tranquilo y de repente un tipo a punta de pistola le quitan la cartera o la billetera, y supongamos que un policía ve la situación y comienza a perseguir la fuga del malviviente… atraparlo seguramente no va a ser algo sencillo, por lo cual el uniformado trata de capturarlo a los manotazos en plena carrera, ocasionando que ambos se enreden en lucha y forcejeos (eso del “Alto! Policía!! Y que el ladrón se queda quieto con las manos en alto pasa solo en las películas…) Y supongamos que el policía logra detener al sujeto y llevarlo detenido a la comisaría. El resultado:



EL DELINCUENTE entra la comisaría y espera ser atendido por un médico y un defensor oficial (D.D.H.H.) de manera urgente. Si es menor ni siquiera entra al calabozo y espera en una oficina que una persona mayor pase a retirarlo (mamá, papá, abuelos...) y puede repetir la situación cuantas veces quiera mientras no tenga la mayoría de edad (pero si para votar… chan!). Si es mayor y no tiene antecedentes penales, pasa unos días hasta lograr la excarcelación; lo curioso es que este último sujeto puede repetir la situación cuantas veces quiera porque nunca tuvo una sentencia previa, es decir, nunca llegó a Juicio, por lo que para la ley es INOCENTE todavía; un juicio demora alrededor de tres años, si roba dos veces a la semana durante ese tiempo pudo cometer más de trescientos robos ( SI! TRESCIENTOS!!!). Si llega a Juicio pueden condenarlo estimativamente a 8 años de prisión, pero por ser la primera vez, por la ley del “dos por uno”, se lo recortan por la mitad, y una vez preso, por “buena conducta” vuelven a recortar su estadía por la mitad… por lo que por un delito de ocho años el tipo cumple solamente 2 o 3 años máximo de encierro y a su casa… una burla total, más aún sabiendo que en prisión se junta con mas de su especie y se capacita para su próxima ola de atracos…



EL POLICÍA que realizó la detención ruega que este sujeto no sea menor de edad, porque el procedimiento se vuelve un verdadero dolor de cabeza, ya que toda la dependencia se tiene que movilizar para cumplir una lista interminable de trámites burocráticos, y también reza para que no lo denuncien de manera “gratuita” por apremios ilegales; con mucha suerte el policía podría quedarse sin trabajo, pero son mayores las posibilidades de que termine procesado y, no muchas chances menos de que termine preso. Pocos van a entender que un policía toma decisiones en segundos para que un Tribunal y una sarta de abogados se tomen tres años para analizar la situación y juzgar la buena acción del funcionario… (País al revés…)



LA VÍCTIMA pasa un trago realmente amargo, una sensación de impunidad y estrés que sólo los que padecieron una situación similar pueden entender, y luego con pocas ganas otro engorroso trámite para realizar denuncia, declaraciones, reconocimientos en rueda o por exhibición de álbumes fotográficos y otra sarta de trámites burocráticos. Muchas veces no quieren reconocer al tipo frente a sus propias narices por miedo a represalias por parte del mismo tipo (que antes que la propia víctima está afuera de la comisaría), o de la familia (que todavía no entienden como su “nene tan bueno” pudo haber cometido un delito). Estas víctimas, laburantes casi anónimos, seguramente son de otro planeta, ya que no gozan de ningún tipo de Derechos Humanos… nadie se acerca a preguntarles si quieren un vaso de agua para calmar los nervios… eso de la bendita SENSACIÓN…





Les comento que hoy en día los Derechos Humanos en nuestro bendito país está “gobernado” por las Madres de muchos delincuentes, que obviamente defienden los derechos de más delincuente, obviando en todo momento a las personas que se rompen el traste día a día para ganarse la vida y sin perjudicar a nadie.



Ahora escucho a la gente que sale a pedir más policía. Creo que se equivocan muy lejos. Lo que realmente hace falta es un cambio en nuestro sistema judicial, penas que realmente les quiten las ganas de delinquir a cualquiera, que vayan más allá del claustro y la inutilización temporal de una persona (aunque ya sabemos que muchos de estos tipos se manejan muy bien desde atrás de las rejas)… Hay que devolverles las ganas de producir, devolverles la dignidad de llevar el pan a la casa con el sudor de la frente y que sean capaces de valorar la vida.



Esta gente privada de la libertad vive de nosotros, los laburantes. Las cárceles se mantienen con nuestros impuestos, y no es justo que esos tipos no paguen por los daños cometidos… Quedan años encerrados haciendo NADA, produciendo NADA, compartiendo sus conocimientos delictivos con otros delincuentes como capacitación, para mejorar sus habilidades y estrategias (modus operandi), evaluando sus errores y técnicas, para que al salir vuelvan al rodeo con su impunidad perfeccionada… Las cárceles se transformaron en escuelas delictivas, apoyados por eso de los D.D.H.H. que solo existen para ellos, porque ellos son los que manipulan esos derechos para su conveniencia. En los países desarrollados los Derechos Humanos son exclusivos de los ciudadanos, los presidiarios pierden todos sus beneficios mientras cumplen sus condenas… pero acá pueden hacer política, gremios, sindicatos, dirigir empresas, etc… etc…



En casos muy particulares los menores son internados en Correccionales que no son otra cosa mas que orfanatos, con una seguridad casi inexistente, donde los tutores tienen que cuidarse todo el tiempo de que los nenes no les claven una tijera en la panza… donde tienen total libertad de fugarse cuando se les de la gana… un sistema totalmente inútil ya que no soluciona en nada la problemática, por el contrario y al igual que el sistema penitenciario, sirve para promover la delincuencia entre los internos.



En ambos casos un ejercito de representantes de los D.D.H.H. cuidan a diario que sus estadías sean más placenteras, que no los obliguen a trabajar porque es INHUMANO, que tengan buena comida, buena ventilación en la celda, un buen colchoncito... (por poco y no les cantan el arrorró antes de dormir…). Mientras tanto vos, un gil laburante, tenés que romperte el alma inhumanamente a diario para mantener a tu familia y pagar impuestos religiosamente para mantener a esas criaturitas también…



El ser humano es hijo del rigor, por eso creo que las condenas tienen que ser más severas, a tal punto de que les saquen las ganas de robar a cualquiera… un robo calificado tendría que tener una sentencia de no menos de veinte años efectivos, sin ningún tipo de beneficio y recortes… y si quieren bajar la condena que laburen en una mina, arreglando rutas, paleando soretes de ovejas en el sur… que aprendan a laburar! (se entiende la idea??)… y si los delincuentes son menores que esas condenas las cumplan los padres (después de todo laburando presos también podrían generar ingresos para sostener la educación de esos hijos)

Un Código Penal con condenas insignificantes, a su vez recortadas por un Código Procesal Penal que parece escrito por los propios delincuentes… Sentencias que se superponen en vez de sumarse… Burocracia total en el procesamiento, una docena de abogados caranchos haciendo cuestionamientos estúpidos sin pensar realmente en la víctima que es la que se llevó la peor parte… (Un dato curioso: en Argentina se reciben setecientos abogados por cada ingeniero que sale de la facultad… si lo analizan bien es algo muy triste…)



Parece que producir y ser un laburante en Argentina ya no sirve más, es más fácil salir a robar o vivir carancheando de los malandras… vivir desocupado para cobrar planes sociales y reproducirse de manera indiscriminada para aumentar los ingresos sociales. Un gobierno al que le resulta más fácil dar pescados a los pobres en vez de darles una caña y enseñarles a pescar…



Muchos no saben como hacer para pagar un alquiler sin dejar de alimentar y vestir a sus hijos, mientras miran por televisión como los extranjeros malandras usurpan terrenos y reclaman planes, bolsones de alimentos y más derechos… que loco, no?



Así y todo, somos un país de oportunistas muy corruptible. Todos se quejan que la Presidenta roba mucho, que beneficia a sus allegados… pero bien que a la mayoría les gustaría tener la oportunidad de ser “Lázaro Baez”, de ser el “Jardinero K”, o cualquiera de toda esa lista… (un amigo me decía que todos somos prostitutos, que solo hacen falta capitalistas…).



A veces pienso que va a estallar una guerra civil, que los ciudadanos laburantes se van a cansar y van a salir a luchar armados contra las injusticias, pero tienen todas las de perder porque los malandras tienen las mejores armas y ya saben usarlas muy bien…



Por todo eso creo que ya no tenemos remedio… somos el PAÍS DEL REVÉS donde el delincuente corre al policía y tiene más derechos que el ciudadano laburante…

Sálvese quien pueda!

0
0
0
0
0No comments yet