Check the new version here

Popular channels

Populismo: ¿Qué es? ¿Bueno o malo?

Hola bienvenidos a mi nuevo post, hoy en día se escucha mucho el termino "populismo" mucho se confunde 
acerca sobre que es, en este post se lo explicare brevemente.




Populismo es un término de gran ambigüedad, ampliamente utilizado, con el significado de perteneciente o relativo al pueblo, indicando como ejemplo la expresión "partido populista".

El uso de los términos "populismo" y "populista" se hace habitualmente en contextos políticos y de manera peyorativa, sin que del término se desprenda una evidente identificación ideológica, sino más bien con procedimientos políticos. También se ha aplicado en contextos religiosos para calificar a la teología de la liberación y a la teología del pueblo.

Populistas a la derecha, populistas a la izquierda. Quien dice «populismo» se adentra en un terreno difícil... En todo caso, el concepto de populismo es peyorativo.... Hablamos entonces de demagogia, y la demagogia tiene un gran repertorio de métodos.


Ralf Dahrendorf


El populismo tiene ciertos rasgos característicos, como la simplificación dicotómica, el antielitismo (propuestas de igualdad social o que pretendan favorecer a los más débiles), el predominio de los planteamientos emocionales sobre los racionales, la movilización social, el liderazgo carismático, la imprevisibilidad económica, el oportunismo, etc.

Una parte importante de los estudios latinoamericanos cuestiona el uso eurocéntrico y universalizador del término «populista», cuando se aplica a corrientes políticas latinoamericanas, obviando el estudio puntual y las circunstancias históricas particulares de las mismas.



Significados de populismo:

"Populismo" se usa para designar a la corriente ideológica que sostiene la reivindicación del rol del Estado como defensor de los intereses de la generalidad de una población a través del estatismo, el intervencionismo y la seguridad social con el fin de lograr la justicia social y el Estado de bienestar.

Populismo negativo:


El populismo, es el uso de medidas de gobierno populares, destinadas a ganar la simpatía de la población, particularmente si esta posee derecho a voto, aún a costa de tomar medidas contrarias al estado democrático. Sin embargo, a pesar de las características anticonstitucionales que pueda tener, su objetivo primordial no es transformar profundamente las estructuras y relaciones sociales, económicas y políticas sino el preservar el poder y la hegemonía política a través de la popularidad entre las masas.


En sentido general, sectores socialistas y comunistas han utilizado el término "populista" para definir a los Gobiernos que favoreciendo a los sectores populares no pretenden terminar con el sistema capitalista.



La crisis de la representación política es una condición necesaria pero no una condición suficiente del populismo. Para completar el cuadro de situación es preciso introducir otro factor: una crisis a través de la que emerge y gana protagonismo un liderazgo alternativo y ajeno a la clase política existente. Es él quien, en definitiva lo hace articulando las demandas insatisfechas, el resentimiento político, los sentimientos de marginación, con un discurso que los unifica y llama al rescate de la soberanía popular expropiada por el establecimiento partidario para movilizarla contra un enemigo, la oligarquía, la plutocracia, los extranjeros, siempre remite a quienes son construidos como responsables del malestar social y político que experimenta el pueblo. 


Populismo positivo:

Varios movimientos sociopolíticos a través de la historia mundial moderna han pretendido que el pueblo sea quien ostente el poder en los estados democráticos, en contra así de las élites o clases dominantes.



Estos movimientos populistas se han basado en las ideas políticas de la cultura autóctona sin necesariamente reivindicar el nacionalismo, y oponiéndose siempre al imperialismo. Ejemplos de este tipo han sido el populismo ruso.

Mientras en los países menos desarrollados, el populismo va de la mano con la lucha contra el hambre, el aumento de impuestos a los ricos, y la supeditación del mundo empresarial a la política, en esos países, el populismo definiría una alternativa a la aristocracia mucho más probable que el comunismo, y que por esa razón ha sido (y es) denostado por los sectores conservadores.



También se considera que un Gobierno populista es aquel que no promueve un mayor acercamiento a Estados Unidos.


Populismo en América Latina:


En América Latina existen varios ejemplos de gobiernos que con sus diversos matices y características temporales y espaciales han sido tildados de «populistas» por sus opositores:


Argentina: En Argentina, todos los gobiernos democráticos electos han sido calificados como populistas por algún analista, con excepción de Fernando de la Rúa (1999-2001), Hipólito Yrigoyen (1916-1922-1928-1930), Marcelo T. de Alvear (1922-1928), Juan Domingo Perón (1946-1955, 1973-1974), Arturo Frondizi(1958-1962), Arturo Illia (1963-1966), Raúl Alfonsín (1983-1989), Carlos Menem (1989-1999), Néstor Kirchner (2003-2007), Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015). También han sido calificados como populistas dirigentes políticos importantes, como Mauricio Macri, y el Papa Francisco o el presidente de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti.

Bolivia: Evo Morales (desde 2006)

Brasil: Getúlio Vargas (entre 1930 y 1945, y entre 1951 y 1954), Lula (2002-2006), Dilma Rousseff (desde 2011).

Costa Rica: Rafael Ángel Calderón Guardia (entre 1940 y 1944).

Ecuador: José María Velasco Ibarra (1934-1935, 1944-1947, 1952-1956, 1960-1961 y 1968-1972), Rafael Correa (desde 2007).





En esta línea de crítica política, han sido cuestionados como «populistas» tanto gobiernos de derecha como de izquierda, los primeros identificados con el sistema capitalista y el liderazgo de los Estados Unidos, y los segundos identificados con posiciones nacionalistas y una posición desligada de los Estados Unidos. En 2006, el expresidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, quien realizara en su país reformas neoliberales, sostiene que entre los elementos que hacen que un gobierno no sea populista, se encuentran tener políticas públicas prudentes y sensatas, así como un mayor acercamiento a Estados Unidos. Por otra parte, Ernesto Laclau (1935-2014) afirmaba que el populismo es la mejor forma de organización política pues da mayor lugar y representatividad a clases que hasta el momento estaban relegadas.






No obstante, algunos especialistas posmarxistas como Maximiliano Korstanje sugieren que si bien el populismo permite una mayor participación política, esa participación es a costo de un proceso de des-inversión. Cuando un orden populista introduce cambios de base en la distribución de la riqueza, el capital es repatriado hacia otros países, lo que genera des-inversión. Como resultado, el Estado debe intervenir en la mayoría de las instituciones democráticas, afectando seriamente la gobernabilidad. Según Korstanje, el populismo paradójicamente sienta las bases para el gobierno totalitario pues, incapacitado para crear confianza en los mercados internacionales, y en la búsqueda de legitimidad necesaria para funcionar, debe intervenir en los otros poderes republicanos.


Populismo en Estados Unidos:



El New Deal del presidente Franklin Delano Roosevelt y la Nueva Frontera del presidente John F. Kennedy han sido considerados iniciativas del populismo progresista. En cambio, la BBC ha calificado el gobierno del presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan como "populismo conservador".



En 2007, Paul Krugman ganador del Premio Nobel de Economía en 2008, sostuvo que Estados Unidos precisaba un "contragolpe populista", para revertir el aumento de la desigualdad social.



En Estados Unidos, al igual que en América Latina, se recurre al término populismo para descalificar las características de los candidatos opositores tanto de derecha como de izquierda.


Bueno eso ha sido todo, espero que les haya interesado, les agradecería puntos.



0
0
0
0
0No comments yet