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Procesadores con multiplicador desbloqueado, ¿valen la pena?


A la hora de montar un equipo el procesador es una de las piezas clave y, de hecho, puede incluso ser considerada como la principal, ya que de ella dependerá la elección de una u otra plataforma y determinará, a su vez, otros componentes, bien de forma directa o bien de forma indirecta.

Un claro ejemplo de determinación directa lo tenemos en la placa base, ya que la elección de un procesador nos limitará a un socket concreto, pero a su vez dicho procesador también limitará de forma indirecta la GPU que podremos utilizar, ya que si su potencia es muy baja nos hará cuello de botella si nos hacemos con una tarjeta gráfica de gama alta.

En efecto, para elegir adecuadamente un procesador debemos tener en cuenta numerosos aspectos. Ya os ofrecimos en su momento una completa guía con algunas de las claves más importantes en este sentido, pero hoy haremos una referencia especial a una cuestión que también genera muchas dudas, los procesadores con multiplicador desbloqueado.

Tanto Intel como AMD ofrecen diferentes soluciones con multiplicador desbloqueado, aunque en el caso de AMD se extienden a una mayor cantidad de gamas.

Con este artículo os contaremos de la forma más sencilla posible todo lo que debéis saber sobre los procesadores con multiplicador desbloqueado, como por ejemplo qué son exactamente y como identificarlos, pero también os daremos pistas para que podáis tener claro si realmente merecen la pena.


Entendiendo qué es un procesador con multiplicador desbloqueado

La frecuencia de trabajo de un procesador viene determinada por su velocidad o frecuencia base y el multiplicador del mismo. Esto quiere decir que si un procesador tiene una velocidad base de 100 MHz y un multiplicador de 35 su velocidad final de trabajo será de 3,5 GHz por núcleo.

Bien, una vez entendido esto podemos intuir por qué es importante que el multiplicador de un procesador esté desbloqueado si queremos hacer overclock, ya que el mismo será una pieza clave para poder aumentar la frecuencia de trabajo de la CPU.

Volvemos al mismo ejemplo que hemos puesto antes, para evitar líos y confusiones innecesarias. Si el multiplicador del procesador está desbloqueado desde la misma BIOS de la placa base podremos modificar su proporción y, por tanto, aumentar de forma precisa la frecuencia de trabajo del procesador.

Así, si en el ejemplo anterior subimos el multiplicador a 40 nuestra CPU pasará a trabajar a 4 GHz por núcleo, en lugar de a 3,5 GHz, lo que supone un aumento de 500 MHz.


Cómo identificar un procesador con multiplicador desbloqueado

Ya hemos dicho que tanto Intel como AMD ofrecen soluciones con multiplicador desbloqueado, y por suerte no es nada complicado identificarlas, ya que en ambos casos vienen acompañados de la letra K.

Sí, cualquier procesador de ambas compañías que tenga la letra K al final de su denominación tendrá el multiplicador desbloqueado, aunque en el caso de AMD hay que destacar también que toda la gama de procesadores FX viene con el multiplicador desbloqueado a pesar de no utilizar la letra K en sus nombres comerciales.

Finalmente otro apunte, y es que los procesadores anteriores de AMD, como los Phenom II X4, utilizaban la denominación “Black Edition” para indicar la presencia de un multiplicador desbloqueado.


Beneficios y riesgos del overclock

Hacer overclock al procesador tiene un beneficio inmediato claro y evidente, un aumento de rendimiento que dependerá proporcionalmente del incremento de frecuencia de trabajo que hayamos conseguido.

Por desgracia este beneficio viene acompañado de otras consecuencias muy importantes. La primera es que si aumentamos la frecuencia demasiado es posible que el sistema no sea estable y que, por lo tanto, no pueda funcionar con normalidad.

Esto puede suponer un riesgo importante, ya que puede dañar de forma irreversible el procesador e incluso otros componentes del equipo, por lo que debemos aumentar la frecuencia de forma moderada cuando realizamos overclock.

Sí, con esto queremos decir que es mejor subir poco a poco la frecuencia de trabajo y probar su estabilidad que ir dando palos de ciego con grandes subidas y bajadas.

Por otro lado hay que tener presente que el oveclock puede obligarnos a realizar también incrementos en el voltaje del procesador para mantener la estabilidad, algo que también es peligroso y que deberemos hacer muy poco a poco.

Todo lo expuesto desemboca en dos grandes consecuencias más, un aumento de consumo y de calor generado, lo que puede obligarnos a contar con una fuente de alimentación de cierta potencia y una solución de refrigeración de calidad, según lo elevado que sea el overclock.


La importancia de la placa base

Si vamos a hacer overclock la placa base es vital, ya que por ejemplo en el caso de Intel si tenemos un Core i7 2600K y una placa base con chipset H77 no contaremos con funciones de overclock y, por tanto, no podremos aprovechar el multiplicador desbloqueado del procesador.

Esto quiere decir que debemos cuidar al máximo la elección de la placa base y su chipset, ya que de ello dependerá que podamos aprovechar o no nuestro procesador.

En el ejemplo anterior deberíamos utilizar como mínimo una placa con chipset Z75, pero lo ideal sería optar por un modelo de gama alta con chipset Z77. Actualmente las placas Z87 y Z97 son la mejor opción para los últimos procesadores Intel.

Saltando a AMD el chipset también es importante, así que si queremos realizar un overclock elevado en los procesadores FX deberíamos optar por placas con chipsets 990FX o 990X.


Overclock en procesadores sin multiplicador desbloqueado

Hasta la gama de procesadores Ivy Bridge de Intel se podía realizar un overclock limitado en aquellos que venían con el multiplicador bloqueado, pero el mismo se limitaba a 400 MHz más en los Core i5.

Con la llegada de los procesadores Haswell el gigante del chip ha eliminado esa posibilidad, de forma que si queremos aumentar las frecuencias de trabajo del procesador no nos queda otra que optar por uno con el multiplicador desbloqueado.

Lo dicho hace que actualmente sea una buena opción comprar un Core i5 con multiplicador desbloqueado basado en Sandy Bridge o Ivy Bridge antes que uno basado en Haswell.

Aclaramos toda la explicación con un ejemplo. Si tenemos un procesador Core i5 3470 y una placa base con chipset Z77 podremos subir dicho procesador hasta los 4 GHz, ya que como dijimos se aplica un máximo de 400 MHz sobre su frecuencia en modo turbo, que en este procesador es de 4 GHz.

Si por contra tuviéramos un Core i5 4440 no podríamos hacerle overclock, y nos quedaríamos estancados en su frecuencia máxima de casa, que en modo turbo llega a los 3,3 GHz.


¿Merece entonces la pena un procesador con multiplicador desbloqueado?

La respuesta es más complicada de lo que parece, ya que depende del uso que vayamos a darle al equipo, pero también de la configuración del mismo, ya que en algunos casos puede ser extremadamente útil, en otros relativamente útil y en algunos un absurdo.

Como regla general para un usuario avanzado que realice tareas exigentes o juegue sí, un procesador con multiplicador desbloqueado resulta una buena inversión, ya que al aumentar la frecuencia de trabajo aumentan también, por ejemplo, las tasas de FPS en juegos.

Lo dicho permite alargar la vida útil del equipo, además de mover con más soltura determinadas configuraciones, como por ejemplo aquellas con más de una GPU.

Si por contra no vamos a llevar a cabo tareas exigentes este tipo de procesadores carecen de sentido, ya que su frecuencia base será más que suficiente para cumplir con nuestras exigencias.

Por otro lado si nuestro presupuesto es ajustado es mucho más aconsejable optar por un procesador convencional e invertir lo que ahorramos en otro componente, como por ejemplo una tarjeta gráfica superior si queremos jugar a títulos actuales.

De nuevo un ejemplo de lo dicho en el párrafo anterior: la diferencia entre un Core i5 4440 y un Core i5 4670K es de 50 euros. Con el primero no tendremos problemas para mover los juegos presentes y futuros, incluso a su frecuencia de stock, ya que cuenta con un IPC altísimo y cuatro núcleos reales , así que es mejor investir esos 50 euros en acompañarlo de una tarjeta gráfica más potente.

Antes de terminar un apunte que debemos tener siempre en mente, el overclock entraña siempre riesgos que debemos asumir, así que antes de lanzarse a trastear con el procesador es conveniente estar mínimamente informado y saber lo que se hace, ya que los beneficios están ahí, pero los riesgos también.
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