Qué es el BNB ?

Según la definición, el Bienestar Nacional Bruto (BNB) es un “intento de definir el nivel de vida en términos más psicológicos y holísticos que el Producto Nacional Bruto”. Y, es asombroso que sea Jigme Singye Wangchuck, rey de Bhután desde 1972 hasta 2006, quien instauró allí esta iniciativa para elaborar el plan de desarrollo del país, el más retirado del mundo, arrinconado entre China e India.



La idea del BNB parte de la preocupación de edificar una economía que sirva primero para salvaguardar el medio ambiente y la cultura budista y espiritual de Bhután.


En efecto, partiendo desde la preocupación de edificar una economía que sirva primero para salvaguardar el medio ambiente y la cultura budista y espiritual de Bhután, el rey decidió no adoptar los célebres conceptos del consumismo PBI (producto bruto interno) o PBN (producto bruto nacional) y revolucionar la manera de entender el desarrollo, cuyos resultados son ya tangibles: en efecto, como lo subraya la diputada ecologista europea María Anne Isler Beguin: “Aunque la renta per cápita es una de las más bajas del mundo, la esperanza de vida de Bhután ha aumentado 19 años, desde 1984 a 1998, alcanzando la media de 66 años. Por otro lado, las cifras no dejan de aumentar favorablemente. El respeto de las generaciones futuras y el desarrollo duradero están entre los mejores del mundo en Bhután y este país, que está dotándose de una Constitución y de un gobierno elegido, exige que por lo menos el 60% de sus tierras permanezcan siendo bosques, acoge a un número limitado de turistas y exporta su electricidad hidráulica principalmente en la India”.



Una iniciativa alternativa...

La iniciativa del Bienestar Nacional Bruto se basa en cuatro principios fundamentales que el gobierno de Bhután lo establece aplicando el principio de la proporcionalidad: Un crecimiento económico equitativo, la promoción de la cultura nacional, la conservación del medio ambiente y la utilización duradera de los recursos, y finalmente un gobierno responsable.

El BNB aparece así como una iniciativa mucho más amplia que el PIB o el PNB, que se limitan a la sola producción mercante de un país, y más global que el IDH (Iniciativa de Desarrollo Humano), que combina a partes iguales la esperanza de vida, el nivel educativo y el nivel de vida. Pero estos conceptos, son en efecto insuficientes para medir la felicidad de los habitantes de un país: así, el PIB integra la actividad económica engendrada por todas nuestras actividades sin distinción, como la de las ambulancias, hospitales y pompas fúnebres, generada por los accidentes o las catástrofes sin tomar en consideración la desgracia engendrada; totalmente como integra los gastos de ordenación del territorio sin tomar en consideración la pérdida de la biodiversidad o la degradación del medio ambiente.


… que comienza a ser tomada en serio

Esta iniciativa hizo sonreír durante mucho tiempo a los economistas, pero en respuesta a la conciencia de los problemas ecológicos y en respuesta a la aparición del concepto del desarrollo duradero, el BNB comienza a hacer émulos. Los economistas eminentes enfocan ahora sus búsquedas sobre el estudio de la felicidad: podemos citar a Richard Layard, economista y profesor del London School of Economics, que publicó en 2005 una obra titulada “Felicidad” recogiendo argumentos de una nueva ciencia, donde vuelve a definir la felicidad y envía recomendaciones a los hombres políticos. También, Alan Krueger y Daniel Kahneman, ambos profesores en la universidad americana de Princeton y colaboradores del premio Nobel de Economía 2002, trabajan en la creación de una iniciativa para medir la felicidad paralelamente al cálculo del PBI por habitante, y el lanzamiento de una encuesta vasta y nacional sobre el individuo.

Después de una primera conferencia internacional consagrada al BNB en junio de 2005 en Nouvelle-Ecosse (Canadá), Tailandia decidió en 2007 tomar en cuenta el BNB en la elaboración de su décimo plan de presupuestos. Paralelamente, tal como publica el periódico El Mundo el pasado 27 de septiembre: "UNESCO y PNUE (Programa de las Naciones unidas para el Medio Ambiente) estudiaron el impacto de este nuevo criterio en sus programas, y economistas autorizados por la OCDE se reunieron en Turquía en el mes de julio pasado, para tomar en consideración esta noción de bienestar en los instrumentos estadísticos de evaluación económica”.


Por Hanna L. Szmytko - La Gran Época